Nicolo, cuyo nombre en japonés es ニコロ (Nikoro), es un personaje complejo dentro del universo de "Ataque a los Titanes". Originalmente un soldado de la Marina de Marley, su vida dio un giro drástico al ser enviado a la isla Paradis en una misión de reconocimiento. Este encuentro forzado con los Eldianos, a quienes su nación consideraba demonios, lo llevaría por un camino inesperado de transformación y descubrimiento personal.
Nicolo es descrito como un joven de estatura media y complexión delgada, con cabello claro y ondulado que cae a los lados de su cabeza. Al igual que la mayoría de los marleyanos, internalizó las ideologías anti-eldianas inculcadas por el gobierno, lo que le generaba miedo y desprecio hacia los habitantes de Paradis, a quienes llamaba "demonios". Su captura por el Cuerpo de Exploración fue un evento traumático, forzándolo a una cooperación que inicialmente repudiaba.
La misión de Nicolo a Paradis formaba parte de una flota de 32 buques exploradores. Sin embargo, al llegar a la isla, el barco fue atacado y Nicolo, junto con otros tripulantes, fueron retenidos como prisioneros por el Cuerpo de Exploración. Debido a su experiencia previa, fue obligado a dedicarse a la cocina, una tarea que inicialmente pudo haber considerado indigna o degradante dada su formación militar.

La interacción prolongada con los miembros del Cuerpo de Exploración comenzó a erosionar sus prejuicios. Lo que inicialmente eran "demonios" gradualmente se transformaron en seres humanos a sus ojos. Este cambio se acentuó significativamente tras conocer a Sasha Braus. Nicolo quedó sorprendido por la apasionada reacción de Sasha ante un plato de mariscos que él preparó, un momento que marcó el inicio de una conexión especial.
Con el tiempo, Nicolo y Sasha desarrollaron una relación más íntima. Él llegaría a acreditar a Sasha por haberle inculcado la creencia de que sus habilidades culinarias podían llevar felicidad a las personas. Nicolo afirmó que ella lo "salvó" de la guerra constante entre Marley y Eldia, dándole un propósito más allá del conflicto.
El Dolor por Sasha y la Búsqueda de Venganza
La muerte de Sasha Braus en Liberio en el año 854 conmocionó profundamente a Nicolo. A pesar de su estatus como ex-soldado marleyano y prisionero de guerra, intentó visitar la tumba de Sasha para presentar sus respetos. Durante su visita, fue agredido por un miembro de la Policía Militar debido a su origen marleyano. Afortunadamente, Jean Kirschtein y Connie Springer intervinieron para defenderlo.
En el cementerio, Nicolo expresó su confusión y dolor, preguntando a Jean y Connie por qué no pudieron evitar la muerte de Sasha. Su conversación fue interrumpida por la llegada del Sr. Blouse, acompañado de Kaya y la madre de Sasha. Fue en este momento que Nicolo supo cómo murió Sasha.

Más tarde, al descubrir que Gabi Braun era la responsable de la muerte de Sasha, Nicolo entró en un frenesí de ira. Golpeó a Gabi y la llevó ante la familia de Sasha, ofreciéndole al Sr. Blouse un cuchillo para que la matara, declarando que él mismo lo haría si el Sr. Blouse no se atrevía. Cuando otros soldados llegaron, Nicolo incluso amenazó a Falco con el cuchillo para mantener a todos a raya, demostrando su lado vengativo y su profundo apego a Sasha.
Sin embargo, la intervención del Sr. Blouse y su familia, quienes se negaron a ejecutar a Gabi, y la posterior intervención del Cuerpo de Exploración, detuvieron la confrontación. Nicolo, aunque abatido, finalmente cedió, mostrando una faceta de su personalidad marcada por la lealtad y el dolor.
El Rol de Nicolo en la Trama Posterior
Nicolo también desempeñó un papel en la revelación de información crucial sobre el plan de Yelena y los Voluntarios Anti-Marleyanos. Sospechaba que el vino servido a los altos mandos militares estaba alterado, y más tarde teorizó que se había utilizado el fluido espinal de Zeke para crear Titanes, lo que explicaba la rápida expansión de Marley.
Durante el ataque de Marley a Shiganshina, Nicolo fue liberado junto con otros prisioneros. A pesar de las sospechas iniciales hacia Onyankopon, Nicolo apoyó sus afirmaciones, revelando que él mismo había sido instruido para no informar a los Voluntarios Anti-Marleyanos sobre el vino alterado. En medio del caos y la huida de un Titán, demostró valentía al salvar al Sr. Blouse de ser devorado mientras este intentaba proteger a Kaya.

La experiencia de Nicolo en Paradis lo transformó de un soldado marleyano condicionado por el odio a un individuo capaz de formar lazos humanos y sentir un profundo afecto. Su relación con Sasha y su posterior deseo de venganza contra Gabi resaltan la complejidad de su personaje y cómo las circunstancias pueden desafiar y cambiar las creencias más arraigadas.
La evolución de Nicolo es un testimonio del poder de las relaciones humanas y la empatía para superar el adoctrinamiento y el prejuicio, incluso en un mundo asolado por la guerra y el odio.