El Valle del Fin fue testigo de un enfrentamiento épico entre Naruto y Sasuke. Sus ataques finales, el Rasengan y el Chidori, chocaron con una fuerza devastadora, dejando tras de sí una estela de destrucción.
Este momento culminante nos transporta a un recuerdo de su pasado en la Academia Ninja, donde un joven Sasuke demostró su superioridad en un duelo contra Naruto. El sensei Iruka intervino, deteniendo el combate y ordenándoles realizar el sello de la reconciliación. Sin embargo, la tensión era palpable. Naruto se adelantó, encarando a Sasuke. Se acercaron, sus manos levantadas, mirándose fijamente, listos para un nuevo enfrentamiento. A pesar de la intensidad, Iruka los separó una vez más.
El sonido de gotas de agua resonaba en el Tercer Campo de Entrenamiento. Naruto y Sasuke se encontraban allí, reviviendo la prueba de los cascabeles. Sasuke, envuelto en una profunda reflexión, se preguntó si habían muerto. Naruto respondió que esa extraña sensación debía ser la muerte. Los escenarios cambiaban rápidamente, evocando la prisión de espejos de hielo de Haku, el pasillo del hotel donde Sasuke luchó contra Itachi, y la azotea del hospital con sus tanques de agua perforados. Mientras Sasuke contemplaba su reflejo en el agua, decidió caminar, sumergiéndose en otro recuerdo, seguido de cerca por Naruto. El Uchiha confesó que todos en Konoha los habían rechazado: a Naruto por ser el jinchūriki del Kyūbi y a él por su apellido. Afirmó que esta marginación los había llevado a maldecir la aldea y a su gente, una oscuridad que se reflejaba en sus versiones jóvenes, rodeadas por los habitantes de Konoha que los miraban con desprecio. En ese momento, Sasuke le dijo a Naruto que, de seguro, a eso se refería cuando hablaba de ser "hermanos". Naruto, sin embargo, discrepó, afirmando que Sasuke no comprendía nada, y tras un golpe en el pecho, corrió por el muelle, alejándose de él.

El escenario mutó al columpio donde Naruto solía sentarse, mostrando todas las transiciones de su vida, desde su infancia hasta el presente, columpiándose. Sasuke se acercó a él. Naruto se disculpó con Tsunade por haber roto su promesa de no morir hasta convertirse en Hokage. Sasuke, al escuchar esto, dirigió su mirada hacia la Roca Hokage, pero Naruto lo interrumpió, recordándole que sin ambos, no podrían deshacer el Tsukuyomi infinito. Sasuke le recalcó que aún se preocupaba por el destino del mundo después de muerto. Naruto respondió que no podían dejarlo así. Sasuke, entonces, mencionó que aún quedaban Sakura y Kakashi, y que algo se les ocurriría, lo cual calmó a Naruto.
Un joven Sasuke, en brazos de Itachi, preguntó a su hermano si pronto su rostro estaría esculpido en la Roca Hokage. De repente, el escenario se tornó tétrico, Itachi desapareció y Sasuke cayó al suelo. Asustado por sonidos fuertes, Sasuke recordó la masacre del Clan Uchiha, su primer reencuentro con Itachi, la pelea a muerte, las últimas palabras de Itachi en vida y su despedida tras liberar el Edo Tensei.
El goteo del agua continuaba mientras Naruto le decía a Sasuke que, al fin, volvía en sí. Sasuke intentó moverse, pero el dolor lo detuvo. Naruto le advirtió que si se movía, morirían desangrados. Sasuke preguntó a Naruto por qué se había interpuesto hasta ese punto, ya que él se había sumido en la oscuridad y obtenido el poder para liberarse de todo, queriendo eliminar todo vínculo sin importar de quién se tratara. Sin embargo, nunca rompió su vínculo con él, preguntándole por qué llegó a ese punto y por qué se preocupaba por él.
Naruto respondió que ya debería saberlo: porque es su amigo. Le recordó al Uchiha que ya se lo había dicho antes en su primera pelea en el Valle del Fin y en el Puente Samurai. Sasuke le preguntó qué significaba eso para él. Naruto, con sinceridad, admitió que ni él mismo lo entendía del todo. Solo veía a Sasuke cargando con tantas cosas y sufriendo tanto que no podía ignorarlo, haciendo un paralelismo con su propia situación actual. En su mente, Sasuke afirmó que sabía que Naruto estaba solo y que la aldea lo aislaba, al igual que a él. Sin embargo, Naruto buscaba ser regañado, comportándose como un tonto para llamar la atención. La primera vez que lo vio, Sasuke pensó que era un idiota, un payaso debilucho. Pero a medida que lo observaba hacer travesuras y recibir regaños, se fijó más en él, notando que su debilidad lo estaba afectando y que, cada vez, se interesaba más en él. Al verlo intentar crear lazos desesperadamente, le recordó a su familia, y aunque no sabía por qué sintió alivio, también sintió que se estaba volviendo débil. Por ello, entrenó duro para escapar de esa debilidad, para volverse más fuerte que Itachi y vengarse de él. Pero terminaron en el mismo equipo y volvió a recordar a su familia. Al ir resolviendo misiones con él, quien quería ser Hokage, y al ir fortaleciéndose, Sasuke acabó sintiendo que quería pelear a su lado, así que empezó a ver al Equipo 7 como su familia. Por eso, cada vez que veía a Naruto sufrir, a él también le dolía.
Sasuke recordó la conversación que tuvo con Naruto, cuando le dijo que también sabía de su soledad y que quería hablar con él de inmediato. Se sintió aliviado, pero no lo hizo, ya que le daba envidia que fuera bueno en todo, así que decidió convertirlo en su rival. Naruto se convirtió en su meta, él que no tenía nada. Ahora tenía un vínculo y quería llegar a ser tan fuerte y genial como él, y por eso, siempre lo perseguía. En su mente, Sasuke respondió que era lo contrario: que siempre le tuvo envidia a Naruto, porque tenía una fuerza que a él le faltaba, y siempre caminaba delante de él, tal como antes hacía Itachi, incluso hoy.

Sasuke logró ver el recuerdo de Naruto de cuando Itachi le confió que se encargara de su hermano. Luego, pudo ver más recuerdos: cuando Naruto se presentó ante el Equipo 7, declarando su sueño de ser Hokage; el incidente con el pergamino; el juramento de sangre; la misión en el país de las Olas; los exámenes Chunin; la pelea contra Gaara; su entrenamiento con Jiraiya; su encuentro con Tsunade y Orochimaru; su regreso a Konoha; el rescate de Gaara; la pelea contra Pain; su encuentro con Minato; la conversación que tuvo con Nagato; el desenmascaramiento de Obito; la unión de la Alianza Shinobi; la muerte de Neji; su reencuentro con Sasuke, mientras afirmaba que no podía ser Hokage si no era capaz de salvar a un amigo. Sasuke siguió observando todo el trayecto que ha recorrido Naruto, haciéndole comprender hasta dónde ha llegado.
Sasuke escuchó la voz de Itachi cuando le dijo a Naruto que, por fuerte que fuera, no cargara todo el peso solo y que recordara que no es Hokage aquel al que todos reconocen, sino uno que se convierte en Hokage porque todos lo reconocen, y que no olvidara a sus compañeros. Otra transición sucedió, esta vez mostrando cómo Itachi golpeaba a Sasuke en la frente, mirándolo de nuevo ahora portando la capa de Akatsuki mientras le sonreía. Otra transición mostró a Naruto en el lugar en el que estaba Itachi, intercambiándose estas escenas. Luego, pasó de nuevo, esta vez estando Naruto al lado de Iruka, siguiendo Sakura y Kakashi, luego la generación de los 11 de Konoha con sus maestros y Sai. Ahora aparecieron más ninjas de Konoha, siguiéndole ninjas de las cinco naciones y acabando con varios amigos del pasado y los fallecidos, Gamakichi y las Bestias con Cola.
El NaruSasu es un CONFLICTO Mal Escrito (Naruto)
Naruto y Sasuke estaban uno al lado del otro, acostados, sin poder moverse. El Uzumaki preguntó dónde estaban, creyendo que el lugar era el cielo. A lo que el Uchiha respondió que, al parecer, se habían quedado dormidos hasta la madrugada y que era una lástima que hubiera sobrevivido. Naruto respondió que no se podía mover, ya que pensaba darle una paliza para que despertara; comentario que hizo reír a Sasuke, diciéndole que en el estado en el que se encontraban, aún quería pelear. Naruto insistió, siendo interrumpido por Sasuke, quien le dijo que reconocía que lo había derrotado y sonrió. Esto molestó al Uzumaki, que respondió que en esa pelea no había victoria ni derrota, sino que se trataba de que un amigo despierte al otro a puñetazos y que su duelo vendría después. Entonces, el Uchiha respondió que ya lo reconoció y que, si moría allí, también acabaría ese destino del que les hablaba el Sabio de los Seis Caminos, siendo eso también revolucionario y que, si moría, bastaría con implantar su ojo izquierdo en Kakashi para deshacer el Tsukuyomi. Quería resolver las cosas con él por sí mismo. A lo cual Naruto le dijo que no creía que resolviera nada muriendo, y que en lugar de morir, viviera y colaborara con él, ya que necesitaba la ayuda de todos los ninjas para lo que quería hacer, y eso lo incluía a él.
Sasuke dijo que, aunque le pareciera bien, los demás no estarían de acuerdo. Naruto le dijo que, otra vez, con lo mismo, y le advirtió el Uchiha que podría volver a traicionarlo. Y si fuera así, el Uzumaki lo detendría de nuevo, además de que no volvería a hacerlo. Sasuke preguntó cómo estaría tan seguro, y Naruto le dijo que no le hiciera repetírselo. Acto seguido, Sasuke derramó una lágrima de su ojo derecho, al tiempo en que Naruto le dijo que parecía que nunca entendería nada y que quién hubiera imaginado que era tan tonto para luego voltear la vista y ver a Sasuke llorando.
Se escuchó el sonido de más gotas de sangre caer, revelándose que tanto Naruto como Sasuke perdieron la mitad del brazo con la que ejecutaron sus ataques. La sangre derramada formó un vínculo entre ambos, simbolizando el sello de la reconciliación.
Al final del episodio, durante la transmisión del "ending", "Pino and Amélie", en lugar de mostrarse la habitual pista de video del mismo, se mostró una escena de Naruto y Sasuke en la Academia ninja, luego de haber terminado su combate, el cual perdió Naruto. Él se levantó del suelo, seguido por Sasuke, acercándose el uno al otro para extender sus manos derecha e izquierda, respectivamente. Ambos se miraron con enojo mientras lentamente levantaban sus manos, y se enfatizó en las expresiones de sus rostros. Y cuando estuvieron muy cerca, en lugar de que cada uno agarrara al otro de la camisa, como se mostró en el flashback, ambos sonrieron y realizaron el sello de armonía.
