No se puede negar que una de las mejores series anime y manga de los últimos años es Shingeki no Kyojin, conocida también como Ataque a los Titanes o Attack on Titan.
Durante 12 años hemos seguido la historia de Eren, Mikasa, Armin y los imponentes Titanes que han sembrado el pánico en toda la humanidad, pero ¿qué pasa con aquellos que están al día con la serie anime? Llegados a este punto es más que comprensible que la paciencia de más de uno se esté empezando a agotar, porque todos los que ven únicamente la serie anime estarán ansiosos por descubrir qué va a suceder a continuación, sobre todo después de que el último capítulo terminara de una forma tan interesante.
En cualquier caso, si sois de los que estáis pensando "ya me he cansado de esperar el estreno de más temporadas", entonces solo tenéis que seguir leyendo. Debajo de estas líneas os voy a contar todos y cada uno de los sucesos que se van a producir próximamente, incluyendo el final de Shingeki no Kyojin.
Antes de pasar a detallar la recta final de Ataque a los Titanes hay que señalar que es indispensable que os hayáis visto todos los episodios de la serie anime que se han estrenado hasta el momento. La trama se quedó en un momento en el que Eren, con un tamaño tan grande como el de una ciudad, marcha con su ejército de Titanes Colosales dispuesto a arrasar con toda la población del mundo. A partir de este momento es cuando debería de continuar el anime.
Mientras Eren junto con los Titanes Colosales continúan su avance transcurre una escena bastante dramática en la que estos últimos acaban pisoteando a toda clase de personas, entre ellas a unos niños con unas imágenes un tanto crueles mostrando sus cadáveres y todo.
Del mismo modo, cree que moriría menos gente si desapareciesen todos los habitantes de Eldia en lugar del resto de la población, pero se niega a aceptar un futuro así. Entre otros recuerdos aparece una conversación que mantiene con Armin de pequeños acerca de qué podría haber más allá de los muros que los retenían.
Mientras tanto, en el barco en el que van el resto de protagonistas Annie y Armin mantienen una conversación en la que queda muy claro que él se ha sentido atraído por ella y por eso siempre iba a visitarla cuando estaba cristalizada.
El barco en el que viajaban logra llegar a Odiha, el pueblo al que se dirigían con la intención de poner en marcha un hidroavión que les permita alcanzar y atacar a los Titanes desde el cielo.
Annie le dice a Mikasa que si no matan a Eren no servirá de nada, pero ella insiste en que encontrará la forma de traerlo de vuelta.
Al mismo tiempo Levi se niega a seguir descansando y decide reincorporarse a las filas de ataque.
Pieck se une al resto en la lucha y pide a Kiyomi que encierre a Falco y Gavi en una habitación del barco en el que viajaban hasta que se marchen para que no corran ningún peligro.
Todos se apresuran para sellar los agujeros debido a que los Titanes Colosales se aproximan a su posición. Ante el temor y el debate sobre quién debe quedarse para frenar su avance, es Hange la que decide luchar contra ellos en solitario.
Un poco más tarde todos son trasladados a los Caminos, donde intentan convencer a Eren de que por favor no siga matando a más personas. Sin embargo, el esfuerzo es en vano porque Eren les confiesa que robó la libertad del mundo para obtener la suya propia, pero en ningún momento se la robará a ellos, por lo que pueden hacer lo que les plazca.
Al mismo tiempo en el barco Falco se reúne con Gavi y Annie y les confiesa que ha tenido un sueño o un recuerdo de Zeke por haberse tragado su fluido espinal para transformarse en Titán, de ahí que crea que puede haber heredado alguna característica del Titán Bestia.
El capítulo acaba con unas escenas en las que las familias de Annie, Reiner, Falco, Gavi y Pieck siguen con vida y se dirigen a una fortaleza en la que hay unos dirigibles en forma de bombarderos.
El Retumbar sigue arrasando pueblos y aplastando a miles de personas, entre ellas adultos, niños y hasta bebés. Toda una carnicería de la que intentan escapar los Eldianos de Liberio hasta darse cuenta de que no quedan más dirigibles.
Es entonces cuando el hidroavión de los protagonistas se acerca a la posición de Eren con el combustible casi agotado.
El Titán Bestia les dispara para eliminarnos, pero consiguen aterrizar a tiempo en su espalda.
Los protagonistas se percatan que el cuerpo del Titán Bestia está vacío, por lo que Zeke debe de permanecer oculto en alguna parte utilizando la misma técnica del Titán Martillo.
En ese momento arranca una épica batalla entre el Cuerpo de Exploración y un ejército de Titanes que pertenecen a antiguos portadores de los Nueve Titanes, los cuales son generados por el Titán Fundador, es decir, Eren.
Así pues, todos ellos disponen de un poder descomunal y la suficiente inteligencia para luchar a muerte contra todos los guerreros de Paradis.
Lamentablemente, su cuerpo es atravesado por un tridente del Titán Martillo de Guerra de la hermana de Willy Tybur, evitando que active el detonador.
Mientras tanto, todos los demás sufren para salir airosos de la lucha contra los Titanes, entre los que está el Titán Colosal de Bertolt.
Mientras están encima de Falco hablan acerca del Titán que se tragó a Armin, el cual debe de estar por el coxis de Eren.
Mikasa sigue dudosa acerca del hecho de matar a Eren, pero todos los demás le hacen recapacitar de que ya no hay vuelta atrás, dejando claro que la única manera de eliminarlo es cortándole la cabeza.
Los protagonistas logran aterrizar encima de Eren una vez más a pesar de que un grupo de Titanes Martillos de Guerra les disparan decenas de flechas.
En la parte delantera Pieck se une a Reiner en su forma de Titán Acorazado y a Jean en su intento de activar el detonador.
Por su parte, Mikasa, Connie y Annie en su forma de Titán Hembra encuentran al Titán que capturó a Armin, uno con cabeza de cerdo.
A lo largo de una serie de escenas aparece el origen de la vida y Zeke le explica a Armin que la finalidad de la vida es multiplicarse sin importar otras condiciones, afirmando que los humanos tienen miedo a la muerte porque la consideran su enemigo natural, uno que atenta contra su objetivo de crecer y multiplicarse.
A continuación, declara que Ymir no utilizó jamás su poder contra el Rey Fritz y estuvo a sus órdenes encerrada en este lugar durante 2.000 años porque se sentía unida al mundo que dejó atrás.
Como Eren lo entendió, es por ello que Ymir decidió ser libre junto a él, dejando atrapado a Zeke.
Volviendo a la batalla, Pieck está herida y no puede volver a transformarse, mientras el Titán Acorazado de Reiner está atrapado con numerosas lanzas de los Titanes Martillo de Guerra.
El otro grupo no anda en mejores condiciones con Annie recibiendo el ataque de unos cuantos Titanes.
Los Titanes que fueron sus compañeros en el pasado y permanecen en los Caminos han sido despertados por Zeke.
Es más, hasta el propio Zeke emerge de uno de los huesos del cuerpo de Eren haciendo que Levi se percate de su presencia mientras piensa para sí mismo que ojalá se hubiese dado cuenta mucho antes de lo precioso que es el mundo antes de cometer tantas muertes.
Como consecuencia, el Retumbar se frena por completo, mientras Jean logra llegar al detonador de explosivos y vuela en pedazos el cuello esquelético de Eren, lo que hace que su cabeza caiga al suelo y emerja de ella una criatura gigante en forma de ciempiés.
Los Titanes Colosales comienzan a desaparecer mientras todos los protagonistas llegan a lomos de Falco al lugar donde se encontraban sus familiares.
Asimismo, el ciempiés gigante desprende un humo capaz de transformar a todos los Eldianos en Titanes puros, exceptuando a los miembros de los Nueve Titanes y los Ackerman.
Acto seguido todos se lanzan a por Reiner junto con el ciempiés gigante, aunque Annie y Pieck, con sus Titanes Hembra y de Carga se unen al Acorazado en esta batalla contra sus seres queridos como Titanes.
Por otro lado, Levi y Mikasa van a por Eren, pero un fuerte dolor de cabeza hace que a Mikasa le venga a la cabeza un futuro en el que ambos viven felices, sin que se haya activado el Retumbar, durante los cuatro años de vida que le quedaban a Eren.
En la realidad, Mikasa con la bufanda atada al cuello, decide matar a Eren de una vez por todas.
En los Caminos unas versiones rejuvenecidas de Armin y Eren hablan del momento cuando este último le pegó una paliza hace tiempo y al mismo tiempo insultó a Mikasa sin parar, confesando que lo hizo para alejarlos de él y así pudiesen quedar como los héroes de la humanidad cuando le mataran.
Eso sí, para evitar que el resto del mundo les vuelva a atacar Eren decidió convertirse en un genocida y erradicar al 80% de la población del mundo.
Después hablan de que los poderes de los Titanes han existido porque Ymir amaba al rey Fritz, a pesar de que este quemó su ciudad, mató a sus padres y le cortó su lengua.
Eren comenta que ese alguien era Mikasa y confiesa que solo Ymir sabe por qué.
Él solo sabía cuál era la decisión de Mikasa y por eso llevó a cabo su plan de no detenerse ante nada y de acabar con casi toda la humanidad.
Todo un futuro que presenció al tocar la mano de Historia en la condecoración del final de la tercera temporada.
Tras todo esto Eren admite que no quiere que Mikasa se olvide de él.
Si bien admite que quiere que sea feliz, le gustaría que siguiera pensando en él y no morir para estar con todos de nuevo.
Ya en el presente Armin y Mikasa lloran la muerte de Eren y ella comenta que el resultado de su elección liberar a Ymir para que desapareciera el poder de los Titanes para siempre.
Tres años después Eldia ha formado un ejército de Jaegeristas por temor a que los supervivientes del mundo pudiesen tomar represalias contra ellos.
Por otro lado, Mikasa aparece en el árbol en el que comenzó la serie, donde ha enterrado a Eren.
Muchos años más tarde, aparecen los que parecen ser Mikasa y Jean de mayores con un bebé visitando la tumba de Eren.
De ahí se produce otro salto temporal con una familia más grande en el mismo lugar, con enormes edificios a los alrededores, mientras se muestra a Mikasa descansando en paz.
El manga concluye con una última escena en un futuro en el que alrededor del árbol con la tumba de Eren, el cual se ha vuelto gigante, se ha levantado todo un bosque.
El final de 'Shingeki no Kyojin' fue un desenlace difícil y amargo, triste y épico, lleno de lágrimas y dolor, pero también de cierto alivio.
A todos se nos seguirá rompiendo el corazón viendo la sonrisa triste de Mikasa antes de cortarse el cuello de Eren, a todos se nos encoge el corazón al escuchar a Armin prometiéndole a Eren que compartirá el infierno con él.
Pero el final de la obra de Hajime Isayama va mucho más allá y la culpa de eso es la de escena post-créditos.
Muchos están analizando cuidadosamente cada imagen del árbol que sirve a la tumba de Eren para discutir si Mikasa se casa con alguien, probablemente Jean, si esta muere virgen a su lado, si Armin es el último en visitarla, etc, etc.
Tras el árbol, ya con Mikasa enterrada junto a Eren, vemos a la sociedad avanzar.
Hay que señalar que en el anime la ciudad adquiere un tono más futurista que en el manga.
Sea como sea, en un futuro lejano, la guerra vuelve a llegar y todo se destruye.
De esto podemos entender que, cómo sabía Eren, no había forma posible de evitar la guerra, de darle libertad a todo el mundo.
Su plan solo la alejó de sus seres queridos y la pospuso lo máximo posible.
Pero el ser humano es así, el ser humano es puro "tatakae", palabra japonesa que ya domina todo fan de la serie mejor que el sayonara o el arigato.
En una imagen ya más clara y cercana, lo que podríamos llamar una escena post-créditos que también figura en el manga, aparece algo.
Tras la destrucción futura, el mundo parece haber vuelto a algo más primitivo y natural, al menos los alrededores del árbol.
Este ya ha crecido y es inmenso.
Por allí aparecen un perro y un joven con rasgos físicos muy similares a Mikasa, además de una bufanda también muy similar (no puede ser la misma porque a Mikasa la entierran con ella).
El joven y su perro se plantan ante el árbol y... ¿no os recuerda a algo?
Sí, la secuencia final es casi idéntica a la que nos mostró como Ymir se hizo con el poder del titan fundador en un principio.
Es, sin lugar a dudas, un indicio de que la historia puede repetirse de nuevo.
Es una manera coherente de incidir en el mensaje de todo este desenlace, el del odio y las guerras sin fin.
Pero también es un guiño a que, con ese odio y esas guerras, un ser necesitado encontrará el poder de los titanes.
Es casi como si los titanes fuesen un regalo divino en forma de castigo de la humanidad, un diluvio de Noe monstruoso para "reiniciar" la humanidad en la paz de forma cíclica.
Todo pese a ese nuevo manga de 18 páginas que se ha anunciado para 2024.
Entendemos este cierre como un guiño al efecto cíclico del odio humano, y a que los titanes acompañan ese ciclo de nuevo.
Ahora bien, Hajime Isayama tiene solo 37 años, todavía tiene tiempo para continuar su historia y crear otra historia separada en el mismo universo.
Puede que incluso, en un futuro, decida llevarnos a estos nuevos titanes del futuro y, quizás, encontrar una solución para ponerle fin a la rueda de odio.
Sin embargo, con todas esas posibilidades en mente, seguimos pensando que tenemos que entender este final como tal, y que 'Ataque a los titanes', al menos la historia que conocemos como tal, ha llegado a su final.
Diez años después, el anime de “Shingeki no Kyojin” llegó a su final, un cierre polémico y fiel al manga, el que había generado varios debates entre los seguidores.
Hasta el propio Hajime Isayama se disculpó por el desenlace de su historia, dando a entender que pudo haber escrito algo mejor.
Incluso se pensó que podría haber algún cambio en el final para la televisión y no fue así.
Al frente suyo, siempre Mikasa.
Tanto al inicio como en el final, Eren mira a Mikasa.
En una ficción marcada por las variaciones del tiempo, la intriga y, por supuesto, la guerra, se esperaba un final a las alturas de las circunstancias: realista, trágico y con una mirada hasta pesimista de la humanidad.
Quizá por la siempre cambiante e innovadora narrativa de Isayama, se esperaba una conclusión más explosiva y original.
Pero hasta el pescado más grande del mundo es difícil llevar a la orilla: se deteriora en el camino, como el marlín que pesca El Viejo de Hemingway.
Isayama tuvo una gran historia y el cierre padeció su anticlímax natural.
¿QUÉ PASÓ EN EL FINAL DEL ANIME DE “SHINGEKI NO KYOJIN”?
En el final del anime de “Shingeki no Kyojin”, Armin lidera a los últimos miembros de la Legión de Reconocimiento, para detener el Retumbar de Eren Jaeger, quien ha aplastado al 80% de la población mundial, fuera de las murallas de Paradis, su tierra natal.
La estrategia es encontrar a Zeke y asesinarlo; luego, que el titán colosal de Armin acabe con los huesos de su amigo.
Pieck tenía otro plan, volar con un explosivo el cuello del titán fundador.
Entre las dudas y las intenciones de hacer razonar a Eren, la batalla se complica por los anteriores titanes que se forman en la estructura ósea del Retumbar.
Salen todas las generaciones de portadores, desde Galliard hasta Bertolt.
La situación de Levi, Jean, Connie, Pieck y Mikasa se pone más sombría más cuando uno de los titanes rapta a Armin.
Cuando parecía que era el fin de los protagonistas, Falco descubre que puede volar con su titán y trae a Annie y Gabi al campo de batalla.
Con Annie, hay más posibilidad de conseguir una victoria.
Los dos pequeños también ayudan bastante a frenar a los invencibles titanes antiguos.

Zeke, por su parte, se esconde detrás de los huesos de Eren, pero Armin lo encuentra en los Caminos.
Ahí es donde debaten sobre el significado de la vida.
El primero cree que no tiene ningún sentido, pero Armin le hace entender que todo vale la pena si pueden disfrutarlo, en su caso, el descubrimiento del mundo fuera de las murallas; Zeke se da cuenta de que podría volver a nacer para jugar beisbol con Tom Xaver, quien aparece junto a los demás portadores de titanes.
Armin y Zeke, de esta manera, convencen a los otros titanes que los apoyen para frenar a Eren.
Zeke, por su parte, sale de su escondite, elogia la naturaleza y llama a Levin, quien lo asesina en el acto.
Así, Jean consigue activar el explosivo envuelto en el cuello de Eren, gracias a Pieck, y la cabeza se separa de la médula de los titanes, que se une una vez más al titán fundador.
Por eso Armin se transforma en el titán colosal, al entender que Eren no dará marcha atrás a su plan, y destruye la estructura ósea del Retumbar.
Pero Eren no muere y se regenera en el Titán Fundador.
Armin lo enfrenta, mientras que el organismo desconocido contagia a todos los eldianos y los convierte en titanes, incluido a Jean, Connie, entre otros.

Mikasa, por su parte, entre la indecisión y el dolor de cabeza, decide acabar con Eren.
Colocándose la bufanda roja, con la ayuda de los demás, logra romper los dientes del Titán Fundador y entra para cortarle la cabeza a Eren.
En medio de eso, se muestra la conversación que tuvo con él en una realidad alterna, en la que ambos escapaban de la guerra, cuando Eren le preguntó qué era él para ella (en la realidad del Retumbar, Mikasa le dice que “familia”).
Ambos estaban en una cabaña, donde vivieron los últimos cuatro años de vida de Eren como portador del titán fundador.
Hasta que Eren se duerme/muere, abre los ojos en la boca del titán fundador, antes de que Mikasa le corta la cabeza.
Ella se despide y besa el cadáver de Eren.
Las últimas escenas de “Ataque a los Titanes”, con los créditos, se ve que, cientos de años después de la muerte de Mikasa, a pesar del desarrollo social y tecnológico, las guerras no se detienen y Paradis termina en escombros, destruida por un conflicto bélico.
La historia de la humanidad, al final, está vinculada con la guerra y, para Isayama, eso parece irremediable.
Por eso Eren prioriza su acto de amor por encima de seguir buscando otra alternativa para el inevitable fin del mundo por medio de las batallas y las matanzas.
Prefiere darle una vida íntegra a sus amigos, después de vivir una infancia y adolescencia marcada por el miedo a la muerte repentina, a ser devorados por titanes regulares o ser pisados por el titán colosal, el primero que vieron Eren, Mikasa y Armin cuando eran niños en Paradis.

En todo lo desesperanzador que suena esto, el mangaka coloca, en el cierre de “Shingeki no Kyojin”, a un niño explorador que llega, junto a su perro, a la entrada del árbol donde enterraron a Eren, con una abertura tan parecida al árbol donde se escondió Ymir antes de ser contaminada con ese parásito extraño que le da los poderes de los titanes.
La presencia del pequeño puede significar la vida humana insistiendo en medio de la destrucción.
¿Y el árbol?
La posible recaída en el mismo error de la guerra, la historia de siempre.

El Attack on Titan Final Season THE FINAL CHAPTERS Special 2 hizo que muchos aspectos de la trama del animé ataran sus cabos sueltos.
Pero más allá de la acción y la gran calidad de la animación, la gran importancia de este remate tiene que ver con sus significados y las emociones involucradas.
Una vez atrapado en uno de los titanes con forma de Okapi, al caer en una especie de trance Armin intentó convencer a Zeke para que lo ayudara a detener a Eren.
Sin embargo, Zeke no le veía el sentido a este objetivo porque no le atribuía sentido en la vida.
Armin, siempre enfocado en la esperanza , hizo que Zeke se diera cuenta de que la vida se trata precisamente de cosas pequeñas y significativas que alegran a las personas.
Zeke pensó en lo feliz que habría sido si hubiese seguido jugando béisbol con Ksaver.
Tal entendimiento de la vida, detona un cambio en las versiones pasadas de los Nueve Titanes.
Hace que se pongan del lado de Armin, resistiendo la fuerza del poder de Eren y los hace luchar contra él.
Luego Mikasa liberó a Armin del Titán parecido a un okapi, y Zeke dejó que Levi lo matara.
Suceso que provoca que los Titanes de Eren detengan El Retumbar.
Jean aprovechó la movida para detonar la bomba alrededor del cuello de Eren.
expulsó a la criatura parecida a un gusano que originalmente se había unido con Ymir Fritz.
Armin intentó destruir a la criatura y a Eren con la explosión de su transformación.
Pero la verdad es que no lo consiguió.
Entonces, mientras Eren resurge con una nueva forma de Titán para luchar contra Armin, el gusano libera un gas que convierte a los eldianos que se encontraban en Salta en Titanes.
Esto con excepción de Mikasa, Levi y el resto de los que habían heredado titanes previamente.
La criatura busca reconectarse con Eren, los sobrevivientes se lo impiden.
En paralelo, Mikasa cuela a lomo de Falco transformado, donde tiene una visión sobre un mundo alternativo en el que ella y Eren huyeron para vivir juntos en paz, mientras el mundo entraba en guerra.
Tal epifanía hace que Mikasa consiga la convicción suficiente para dar el golpe final.
Con la ayuda de Levi, entra en la boca del titán que alberga a Eren y decapita a su amigo.
En ese momento, se registró la escena del polémico beso con el que se despidió de él, llevándose su cabeza, siendo observada por el fantasma de Ymir.

La escena crucial para entender el final de Attack on Titan
La última parte del capítulo de larga duración tiene que ver con una conversación entre Eren y Armin a través de distintas épocas, desde que compartían cuando niños.
Ambos se reúnen en la dimensión del Camino, y en ese momento Eren revela que quería que Armin y todos se convirtieran en héroes por derrotarlo.
Esto con el objetivo de que ganaran el respeto suficiente para proteger la Isla Paradis.
Al mismo tiempo, le especifica a su amigo que todo estaba predeterminado y diseñado para liberar a Ymir Fritz de su amor por el Rey Fritz.
En ese aspecto, Mikasa fue la clave para lograrlo.
Armin aprovecha la instancia para fustigar a Eren por jugar con los sentimientos de Mikasa.
Y Eren, en un gesto más bien patético, admite que es porque no quería compartir su amor.
Así, Eren le termina admitiendo a Armin que no quería morir.
Aunque, al mismo tiempo, sentenció que ya era demasiado tarde para arrepentimientos, sobre todo porque El Retumbar mató al 80% de la humanidad fuera de la isla.
Armin queda horrorizado con la confesión, sobre todo con la afirmación de Eren sobre que este era el único camino a seguir después de probar innumerables escenarios diferentes.
Aún así, luego Eren admite que solo dijo que era “inevitable” porque era un idiota que no podía hacer que sucediera algo realmente diferente, sobre todo porque su juicio se había nublado.

Armin, con su personalidad siempre positiva y en un acto final de compasión, asume la responsabilidad de hacer que Eren se preocupara por el mundo exterior en primer lugar.
Le indica que el genocidio no era culpa únicamente de él, sino que compartían la responsabilidad.
Por lo mismo, volverían a estar juntos y para siempre, una vez que se reencontraran en el infierno -si es que existe-.
Después de ambos se abrazan por última vez, Armin regresa a la realidad, donde frente a Mikasa reconoce que recuperó sus recuerdos.
Además, confirma entre lágrimas la muerte de Eren.
Aquí es donde se marca una diferencia considerable de la interacción de Eren y Armin tuvieron en el final del manga.
En la publicación física, Eren nunca admite sus errores y Armin le agradece de mala gana por su sacrificio.
La muerte de Eren y la destrucción del gusano detuvo el avance de El Retumbar, pero al mismo tiempo anularon la existencia para siempre de todos los poderes de los Titanes.
Esto convirtió a todos los eldianos en humanos normales.
Tres años después, absurdamente, las tensiones entre sociedad se siguen alimentando en el mundo.
Los yeageristas se radicalizan aún más y el mundo exterior sigue exhibiendo alta desconfianza en los eldianos.
Armin y todos los demás reconocen que la gente tiene muchas razones para odiarlos, esto mientras se dirigen a una cumbre de paz, pero aun así.
Armin de hecho cree que todavía existe la posibilidad de que lleguen a un entendimiento si dialogan.

¿Qué significan las escenas de los créditos?
El asunto es que como se muestra en los créditos finales, los ideales de Armin igualmente no se hacen realidad en el futuro.
Al punto de que el odio crece a tal nivel en la humanidad que la isla Paradis es bombardeada hasta convertirla en ruinas.
No se sabe cuánto tiempo pasa mientras se exhiben estos sucesos en torno a la tumba de Eren, lo que sí es claro es que las hostilidades continuaron y el ciclo de violencia no llegó a su fin.
La escena final, o escena post-créditos, como muchos la están tratando, muestra a un niño en el Paradis post devastación descubriendo el árbol bajo el cual Eren fue enterrado.
Se trata de un árbol que ha crecido a un tamaño descomunal, y es muy parecido al lugar donde Ymir Fritz obtuvo sus poderes de Titán.
Esto sugiere que el pequeño podría recuperar y obtener los poderes de los Titanes.
Porque, claro, la vida es cíclica.
El asunto es que más allá de esta última sugerencia, el sentido del final es aún más oscuro y desconcertante, aunque coherente con la naturaleza nihilista de Hajime Isayama.
Y eso es que: aunque no exista el poder o la amenaza de los titanes, los conflictos, el odio y la violencia entre sociedades continuarán existiendo.
A lo largo de todo Shingeki no Kyojin, vimos cómo Isayama tomaba unos giros de guion tremendos, pero también ejecutaba las revelaciones de una manera magistral que nadie se esperaría.
Allá por 2017, cuando la segunda temporada salió a la luz, la serie dejó un ending de lo más particular, ya que no tenía nada que ver con lo que ocurriese ni en el anime ni en el manga, que, como casi siempre ocurre, estaba bastante adelantado.
Pues bien, también en el capítulo 122, vemos que esta escena corresponde a la de las hijas del Rey Fritz comiéndose el cuerpo de Ymir, que tenía como objetivo heredar los poderes del Titán Fundador y así crear una dinastía donde estos monstruos actuarían a su favor.
Esto es otro spoiler claro que creo que ya todo el mundo conoce.
Pero esto no queda aquí.
Todos estos bocetos que salieron en el ending pertenecen en su mayoría al capítulo 122.
¿Sabéis qué nombre le puso Isayama?
Por este tipo de cosas, que confirman que Isayama lo tenía todo planeado desde el principio, creo que Shingeki no Kyojin es una obra maestra del manga.
Por desgracia, desde mi punto de vista, esta masterclass de narrativa se vio enormemente empañada con su final, que para mí es bastante mediocre y echa por la borda todo lo visto en el manga, ya que deja a Eren como un genocida que no sabía exactamente por qué hacía todo eso, cuando en realidad tendría que haber sido mucho más seguro de sus decisiones.
Después de diez años desde que se estrenó el anime y tres desde que se inició su última temporada... 'Ataque a los Titanes' ('Shingeki no Kyojin') ya ha llegado a su final.
Mikasa Ackerman es uno de los personajes más trágicos de 'Shingeki no Kyojin', y de los que más ha perdido por el camino.
Durante los créditos se pueden ver varias escenas del árbol y la tumba de Eren, con el tiempo pasando entre plano y plano y varias figuras diferentes visitándolo.
Ni el anime ni el manga lo deja demasiado claro, pero 'Shingeki no Kyojin' deja claro que Mikasa al final consigue pasar (un poco) de página y con el tiempo se casa y tiene varios hijos.
Muchos años después, Mikasa muere de anciana y es enterrada con su bufanda junto a Eren, aunque sí que llegó a vivir una vida pacífica rodeada de su familia.
El capítulo final de 'Shingeki no Kyojin' consigue poner fin al Retumbar con la revelación de que Eren ha asesinado al 80% de la población del planeta.
Según Eren, su objetivo era poner fin al conflicto entre Paradis y Marley asegurándose de que ambos bandos estaban igualados y que sus enemigos no serían capaces de tomar represalias...
El epílogo de 'Shingeki no Kyojin' arranca tres años después de la muerte de Eren y el fin de la guerra, pero los conflictos no han terminado del todo ni de manera inmediata.
Según explica Historia en una carta, un grupo de antiguos Jaegeristas se han hecho con el control en Eldia y se prepara para atacar.
Eren se ha convertido en un mártir y su objetivo es continuar con el genocidio del mundo exterior...
Parece que 'Shingeki no Kyojin' nos quiere dejar claro que la historia es cíclica y que se va a seguir repitiendo por mucho que pasen los años.
El anime cierra con un niño explorando unas ruinas y encontrando el gigantesco árbol de una manera muy similar a cómo la fundadora Ymir encontró el árbol que le dio sus poderes hace miles de años.
Aunque viendo que los poderes de los titanes procedían del parásito que encontró Ymir y que en teoría ya esta muerto, esto último es muy improbable.
El niño encontrando un árbol gigante puede ser un símbolo de un regreso a donde empezó todo, con Ymir.
Lo cierto es que Isayama no ha confirmado nada por el momento, pero sí que ha dejado la puerta lo suficientemente abierta para una secuela en el futuro, aunque esta vez quizás en un escenario postapocalíptico tras el conflicto nuclear que llegamos a ver en los créditos.