La serie "Ataque a los Titanes" es conocida por su crudeza y el elevado número de muertes de personajes, comparándose a menudo con "Juego de Tronos". Desde sus inicios, el anime de Hajime Isayama no ha escatimado en mostrar las primeras víctimas de los titanes con gran impacto. Entre las muchas bajas, hubo una muerte particularmente discreta que dejó perplejos a muchos, aunque los espectadores fueron testigos de los hechos. Nos referimos a la muerte de Marco Bott, un recluta del Cuerpo de Exploración.
Marco Bott, aunque no uno de los personajes más centrales, se graduó como el séptimo mejor recluta de su promoción. Durante su entrenamiento, forjó lazos con figuras como Annie Leonhart, Reiner Braun y Bertolt Hoover. Sin embargo, su amistad más profunda se desarrolló con Jean Kirstein, un recluta que anhelaba una vida más pacífica dentro de los muros. A diferencia de Jean, Marco aspiraba a unirse a la Policía Militar.

El primer gran obstáculo para Marco llegó durante la batalla del distrito de Trost. Cuando el distrito fue invadido por los titanes, Marco y sus compañeros se refugiaron en una sala de suministros, armados con rifles. El plan de Armin era disparar a los titanes para cegarlos, y Marco demostró una gran capacidad para motivar a sus compañeros.
Sin embargo, en los tejados, Marco fue testigo de una conversación crucial entre Reiner Braun y Bertolt Hoover, donde revelaron su verdadera naturaleza como titanes. Molesto por la actitud de ambos en una situación tan crítica y sin poder creer lo que escuchaba, Marco se vio enfrentado por Reiner, quien buscaba evitar que los delatara. En ese momento, llegó Annie, ajena a la conversación. Reiner le pidió que le quitara a Marco su Equipo de Maniobras Tridimensionales (EDM3D).
Este fue el único momento en que Annie mostró debilidad por su compañero, a quien planeaban asesinar. Finalmente, obedeció la orden, y un titán devoró a Marco.
Tras el devastador ataque de los titanes, se procedió al recuento de víctimas. Jean encontró el cuerpo sin vida de Marco en una calle, quedando profundamente conmocionado al ver a su amigo en ese estado. Ni Jean ni el resto de los protagonistas supieron la verdad de lo sucedido hasta el capítulo 127 del manga. Este trágico evento fue un punto de inflexión crucial que impulsó a Jean a unirse al Cuerpo de Exploración.
Bertolt Hoover: El Titán Colosal y su Lucha Interna
Bertolt Hoover, uno de los personajes clave en la trama de "Ataque a los Titanes", poseía la habilidad de transformarse en el Titán Colosal. Servía a una unidad de soldados de Marley conocida como los guerreros. Inicialmente, Bertolt se presentaba como un personaje tranquilo, tímido y reservado, con una voluntad débil que le llevaba a seguir a los demás. Su instructor lo consideraba alguien con potencial, pero carente de iniciativa.
Eren Jaeger lo describía como una persona taciturna que solo actuaba cuando la situación lo requería. Entre Reiner y Annie, Bertolt parecía ser el menos comprometido emocionalmente con su misión. Aunque al principio mostraba poco remordimiento por sus acciones, tras ser confrontado por sus antiguos compañeros, reveló ser un individuo muy emocional, cargado de una culpabilidad mayor de la que aparentaba.

Bertolt solía desconfiar de los demás, actuando como la voz de la razón para Reiner. Sus interacciones con Ymir sugieren que, a pesar del daño causado, no era cruel y era capaz de mostrar bondad genuina. Bertolt era también un personaje analítico y observador.
El Diseño y las Habilidades del Titán Colosal
Bertolt era el cuarto varón más alto en la serie. Su cabello y cejas eran negros, sus ojos de un verde oscuro y su rostro alargado, con una expresión seria y, en ocasiones, de inseguridad. Vestía el uniforme estándar de los soldados: chaqueta gris, pantalones blancos y botas largas marrones.
Su transformación era la del Titán Colosal (超大型巨人 Chō-ōgata Kyojin), un gigante de 60 metros de altura con proporciones inmensas, capaz de asomarse por encima de los muros sin esfuerzo. Su cabeza era pequeña en comparación con el resto de su cuerpo, y sus brazos eran delgados. Este titán se caracterizaba por no tener piel, exponiendo su tejido muscular y mandíbula.

Como Titán Colosal, Bertolt poseía una fuerza descomunal, capaz de destruir construcciones masivas como los muros y de expulsar grandes cantidades de vapor de agua. Sin embargo, su tamaño lo hacía increíblemente lento, facilitando su ataque para soldados con el EDM3D. Bertolt podía transformarse parcialmente, reduciendo su tamaño y el espacio que ocupaba. Parecía tener un control limitado sobre su forma de titán, transformándose por periodos cortos y con movimientos lentos. Su transformación consumía mucha energía, impidiéndole transformarse nuevamente por un tiempo considerable.
La Fuerza y el Vapor del Titán Colosal
La fuerza física del Titán Colosal era inmensa, siendo el titán más fuerte físicamente visto hasta ese momento. Junto al Titán Acorazado, eran los únicos capaces de dañar y derribar las puertas de los muros. Con una sola patada, destruyó la puerta de Shiganshina, dañando edificios cercanos y lanzando personas por los aires. Con un movimiento de brazo, derribó los cañones de la Muralla Rose, hiriendo a quienes se encontraban en la zona. Pudo patear a Eren en su forma de titán con facilidad, dejándolo inconsciente.
Como mecanismo de defensa ante su lentitud, Bertolt expulsaba enormes cantidades de vapor de agua extremadamente caliente, capaz de desviar los cables del EDM3D y quemar a sus usuarios. Sin embargo, esta habilidad consumía la masa corporal de su titán.
El Origen de la Historia de Bertolt y su Culpa
En el episodio 3 de la temporada 4, se revela un aspecto conmovedor sobre el pasado de Reiner y Bertolt. Eran solo niños cuando iniciaron su misión, llenos de ideas erróneas sobre lo que encontrarían tras los muros. Durante su incursión, Marcel falleció cuando Ymir, en su forma de titán puro, intentó atrapar a Reiner. Marcel empujó a Reiner para salvarlo y fue devorado. Sus tres compañeros decidieron continuar con el plan por Reiner.
Posteriormente, se encontraron con un hombre que les relató cómo los titanes atacaron su aldea. Esta historia fue la que Bertolt repitió en la primera temporada, creando un simbolismo alrededor de ella. El hombre se había asustado tanto que abandonó a sus tres hijos, quienes probablemente fueron devorados. La historia que contó Bertolt era, en realidad, la del hombre que se ahorcó más tarde, sintiéndose culpable por haber abandonado a sus hijos. Este hombre vivía en las afueras del Muro Maria y su relato era idéntico a las palabras que Bertolt utilizó para describir el ataque a su aldea.

Adoptar la historia de este chico fue un movimiento inteligente, ya que al ser el único superviviente, nadie podía disputar su relato ni revelar su tapadera. Bertolt, al igual que el hombre cuya historia robó, estaba abrumado por la culpa y el dolor por las vidas que cobró. A diferencia de Reiner, quien, a pesar de estar trastornado, canalizaba sus miedos para cumplir su rol de líder, Bertolt luchaba internamente.
El Simbolismo del Tarot y el Sacrificio de Bertolt
Una peculiaridad de Bertolt es la extraña posición en la que duerme, algo que sus compañeros se burlan en el anime y el manga. Los fans descubrieron que esta postura se asemeja a la carta del tarot "El Hombre Colgado". Esta carta, que también se conoce como "el traidor", representa la indecisión, la espera, la reflexión sobre las opciones, o un cambio drástico. Otra interpretación es el autosacrificio, algo que Bertolt realizó al final, siendo el único asesinado para salvar a Armin.
Bertolt nunca deseó matar a nadie. Era un niño que creía estar haciendo lo correcto por su país. Al ver a las personas inocentes detrás de los muros, sintió una culpa inmensa. Siguió las órdenes de Marley y a Reiner por no saber qué más hacer, mostrando en numerosas ocasiones su deseo de retractarse y su reticencia a matar.

Al final, murió gritando pidiendo ayuda, pero ya era demasiado tarde. Su destino fue uno de los más crueles de "Ataque a los Titanes".
La Muerte de Carla Jaeger y el Papel de Eren
La historia de "Ataque a los Titanes" comienza con la muerte de la madre de Eren, Carla Jaeger. Sin embargo, esta muerte adquiere un matiz diferente al analizarla a la luz de los eventos posteriores. A diferencia de lo habitual, Carla no fue devorada viva; fue asesinada antes de caer en las fauces del titán. Una teoría sugiere que Eren, a través de la habilidad de su Titán de Ataque para moverse a través de las memorias de sus usuarios y, por ende, intervenir en el pasado, pudo haber estado involucrado en este evento.
El capítulo 139 del manga confirmó que Eren necesitaba a Armin para cumplir su objetivo final. Fue Armin quien reveló a la Fundadora Ymir el sentido de la vida, centrado en los pequeños momentos de felicidad, y no en la guerra y el dolor constantes. Armin convenció a Ymir de convocar a los antiguos titanes cambiantes para luchar junto a la Alianza y logró que Zeke entendiera sus razones y se sacrificara para detener el Retumbar de la Tierra.
