En la portada aparecen Liz y Meliodas sonrientes abrazados y se puede leer: Los recuerdos de amor que no pueden ser borrados.
La historia se centra en Meliodas y su lucha interna durante una prueba designada por la Druida Zaneri. Esta prueba, que consiste en revivir momentos cruciales de su pasado, pone a prueba su capacidad para controlar sus emociones y su poder.
Meliodas pide regresar a su prueba, declarando que aún podía hacerlo. A pesar de las advertencias de Zaneri sobre la destrucción de su mente y corazón, Meliodas insiste en regresar. Zaneri, accediendo a su petición, lo devuelve a la prueba.
Meliodas reaparece en un campo de batalla junto a Liz, quien le pide que no se distraiga. Elizabeth, observando desde fuera, pregunta a la Druida sobre la naturaleza de la prueba de Meliodas. Zaneri explica que está reviviendo días pacíficos y la pérdida de su ser más querido, una prueba diseñada para borrar sus emociones, ya que recuperar su poder sin control sería inútil.

Ante esta escena, Meliodas se repite a sí mismo que es fácil, pero pronto pierde el control, declarando que es imposible que sea fácil. Vuelve a gritar de dolor, y Elizabeth pregunta la razón. Zaneri responde que el poder que desea requiere dicho sacrificio, y que ella preferiría que Meliodas quedara igual si eso significaba que dejara de sufrir.
Meliodas se encuentra frente al agujero del destruido Reino de Danafor. Aparece nuevamente con Liz, pero esta vez después de haberla rescatado. Seguidamente, todo vuelve a destruirse y Meliodas observa cómo Liz es asesinada por Fraudrin, perdiendo nuevamente el control y declarando que no podía hacerlo.

En otro momento de la prueba, Meliodas se encuentra en un campo de flores junto a Liz. Ella le dice que si nunca lo hubiera conocido, nunca habría podido tener días ordinarios y calmados. Meliodas sonríe y voltea, viendo nuevamente a Liz fallecida ante él. Ella expresa que no quería volver a pasar por eso, que no sería capaz de soportarlo y no quería repetirlo. Frente al cuerpo de su amada, Meliodas se contiene, llora y declara que nunca más.
Regresando al cuarto, Meliodas despierta llorando y ve a una Elizabeth que también lloraba. Ella le responde que lo hizo porque lo vio llorar a él. Meliodas se seca rápidamente las lágrimas. Zaneri, sorprendida, pregunta si en verdad pudo dejar de lado sus sentimientos, pero Meliodas lo niega.
La triste historia y prueba de Meliodas
Mientras tanto, fuera del lugar, Jenna lleva al resto del grupo a la cueva de entrenamiento de los guerreros Druidas. King pregunta la razón de su llegada, y Jenna recalca que es para entrenar, ya que todos son muy débiles para luchar contra los Diez Mandamientos. Les informa que ya había un grupo dentro y que aparentemente se conocían.
Uno de los que estaba dentro sale, revelándose como Hendrickson. Al verlo, King intenta atacarlo con Chastiefol, pero Hendrickson se desmaya. Jenna comenta que entiende sus razones para luchar contra él, pero que Hendrickson había regresado a la normalidad y pide que aguanten su ira por su propio bien.
