En España, las celebraciones a menudo tienen raíces en la tradición. Un ejemplo es el Día de Santa Ana y San Joaquín, progenitores de la Virgen María y abuelos maternos de Jesús, que ha dado lugar a la festividad dedicada a los abuelos. Más allá de lo religioso, el 1 de octubre se conmemora a nivel mundial el Día de las Personas Mayores. Conscientes de la riqueza de estas fechas, hemos decidido recopilar cómics que exploran la entrañable relación entre abuelos y nietos, así como aquellas obras donde los mayores son los protagonistas.
Uno de los cómics que destaca por su enfoque en la relación intergeneracional es Dolores y Lolo de Iván Batty y Mamen Moreu. Estas obras, publicadas por Astiberri en 2019 y 2020, se caracterizan por la profunda conexión entre una abuela y su nieta, evidenciando cómo ambas evolucionan gracias a la influencia mutua. Son relatos cargados de aprendizaje, diversidad y humor.
Otro ejemplo conmovedor es Estamos todas bien de Ana Penyas (Salamandra Graphic, 2017), ganadora del Premio Nacional de Cómic en 2018. Penyas, inspirada por sus propias abuelas, creó un proyecto final de ilustración que se convirtió en una obra maestra. A través de ella, no solo fortaleció sus lazos familiares al descubrir el pasado de sus abuelas, sino que también rindió homenaje a la memoria colectiva, visibilizando las dificultades que enfrentó esa generación de mujeres durante la guerra y su posterior soledad. La obra pone de manifiesto cómo la sociedad tiende a olvidar rápidamente las luchas y sacrificios de quienes nos precedieron.

Cambiando de registro, encontramos Las abuelas dan el golpe de Cristina Bueno y Raquel Franco (Planeta Cómic, 2015). Bajo una premisa aparentemente sencilla - cuatro entrañables ancianas deciden atracar un banco - se despliega una historia divertida con un trasfondo social significativo. Las autoras abordan las problemáticas derivadas de la crisis económica en la tercera edad, explorando las vidas individuales de las protagonistas y los desafíos que enfrentan las personas mayores, tanto si tienen descendencia como si no.
En una línea similar, pero con un enfoque práctico, se presenta ¡Socorro! Somos abuelos primerizos de Carlos Bonache (Panini Cómics, 2017). Este cómic funciona como una guía sobre la paternidad desde la perspectiva de los abuelos, recordándonos que, si bien ser padre no es fácil, la experiencia de ser abuelo también presenta sus propios retos y sorpresas.
El mundo del cómic clásico también nos ofrece relatos entrañables. El pequeño Spirou. Mi Súper Abuelo (Kraken, 2011) de Tome y Janry recopila las mejores aventuras de Spirou junto a su abuelo. A través de anécdotas de guerra, amores y lecturas prohibidas, se muestra que incluso los personajes más icónicos tienen una familia a la que valorar y con la que disfrutar de momentos únicos.

La temática de las reuniones familiares y las relaciones intergeneracionales se explora en La casa de la playa de Séverine Vidal y Víctor L. Pinel (Nuevo Nueve ediciones, 2019). Esta novela gráfica ambientada en una casa de verano en el Loira Atlántico reúne a tres generaciones distintas, permitiendo al lector ser testigo de la evolución de sus historias y de la relación directa entre abuelos y nietos.
Por otro lado, el cómic La Casa de Paco Roca (Astiberri, 2015) aborda la temática de la vejez desde la ausencia. La trama se centra en tres hermanos que regresan a su casa de infancia para venderla un año después del fallecimiento de su padre. Durante el proceso de limpieza, los objetos y recuerdos emergen, evocando el pasado. Esta obra se enfoca más en la vida de las personas mayores y su legado.
Continuando con la obra de Paco Roca, Arrugas (Astiberri, 2007) es un cómic que aborda temas tan delicados como el Alzheimer y la demencia senil. La historia de Emilio, un antiguo banquero internado en una residencia, y su relación con Miguel, su compañero de habitación, nos muestra la lucha contra la enfermedad y la importancia de mantener la dignidad. Roca retrata la cara más cruel y amable de la edad avanzada, y critica la falta de cuidados hacia los mayores.

La problemática de la falta de cuidados a las personas mayores es un tema recurrente en el cómic. Un adiós especial de Joyce Farmer (Astiberri, 2011) narra la experiencia de la autora como cuidadora de su padre y madrastra en sus últimos años de vida. A través de su desgarradora historia, Farmer realiza una profunda crítica a las residencias de mayores en Estados Unidos, evidenciando la negligencia y el maltrato que sufren algunos ancianos.
El humor se utiliza como herramienta para abordar temas difíciles en ¿Podemos hablar de algo más agradable? de Roz Chast (Reservoir Books, 2015). La autora relata su propia experiencia al lidiar con el sistema sanitario y cuidar de sus padres, ambos nonagenarios. A pesar de las dificultades, la burocracia y la carga de trabajo, Chast logra presentar una visión cómica y conmovedora de la realidad de cuidar a los mayores, destacando la imposibilidad de llegar a todo.
En una línea similar, La obsolescencia programada de nuestros sentimientos de Zidrou y Aimée de Jongh (Oberon, 2019) se centra en la historia de dos personajes mayores, Ulises y Solenza, explorando el proceso de envejecer y la posibilidad de enamorarse en una etapa de la vida donde la sociedad no lo espera. La obra aborda la soledad y su agudización con la edad.
La ilustradora Joly Navarro ha rendido homenaje a los abuelos a través de su obra Abueland. Con viñetas irónicas, Navarro ensalza los valores y enseñanzas que los abuelos transmiten. Este proyecto, que incluye ilustraciones, exposiciones y talleres, invita a reflexionar sobre la importancia del cuidado y el papel fundamental de los mayores en la crianza de los nietos. Navarro critica la sobrecarga que a menudo recae sobre ellos y la falta de reconocimiento a su labor.

Navarro reflexiona sobre cómo vivimos en un mundo donde el sistema de valores está alterado, priorizando el dinero y el éxito laboral sobre las tareas de cuidado. Señala que la crianza de los nietos, a menudo dada por sentada, es una labor fundamental que sostiene nuestra sociedad.
Estas obras, que abarcan desde entrañables relaciones familiares hasta críticas sociales y reflexiones sobre el envejecimiento, demuestran la importancia de las personas mayores en nuestra sociedad y la necesidad de visibilizar sus experiencias y cuidados. Si tienes la oportunidad de celebrar este día con tus mayores, hazlo con responsabilidad. Si no, te invitamos a sumergirte en estos cómics para reconectar con ellos, incluso si ya no están presentes.