El mundo del manga y el anime es una industria enormemente significativa para la economía japonesa, contribuyendo con miles de millones de dólares anualmente al Producto Interno Bruto del país. El manga, en particular, representa un mercado gigantesco tanto dentro como fuera de Japón, y junto con el anime, tiene un impacto crucial en el turismo.
Ante esta magnitud económica, surge la pregunta sobre la riqueza de los mangakas, los creadores de estas obras mundialmente famosas. Si la industria aporta tanto a Japón, sus creadores deberían poseer un gran capital.

Los mangakas más ricos del mundo (actualizado a 2023)
Según estimaciones actualizadas hasta 2023, se presenta una lista de los mangakas más ricos del mundo, según su patrimonio neto:
- Eiichiro Oda, creador de "One Piece", con un patrimonio neto estimado en $250,000,000. Su obra es un fenómeno global, con ventas masivas y una trayectoria de más de 25 años.
- Akira Toriyama, famoso por "Dragon Ball", posee un patrimonio neto aproximado de $80,000,000.
- Gosho Aoyama, creador de "Detective Conan", tiene un patrimonio neto cercano a los $75,000,000.
- Rumiko Takahashi, reconocida por obras como "Inuyasha" y "Ranma", tiene un patrimonio neto estimado en $65,000,000.
- Masashi Kishimoto, creador de "Naruto", cuenta con un patrimonio neto de aproximadamente $50,000,000.
- Hajime Isayama, autor de "Ataque a los Titanes", posee un patrimonio neto alrededor de los $45,000,000.
- Koyoharu Gotouge, creador de "Demon Slayer", es uno de los mangakas más exitosos, con un patrimonio neto de aproximadamente $45,000,000.

La realidad económica de ser mangaka
El trabajo de mangaka es conocido por ser muy sacrificado. El manga "Bakuman", de los creadores de "Death Note", ofrece una visión interna del proceso creativo y editorial, pero no profundiza en la cuestión económica, que genera gran curiosidad entre los aficionados.
Un mangaka, como Sato, que produce 450 páginas anuales para su publicación en revista, puede cobrar alrededor de 16 millones de yenes (aproximadamente 116.000 euros). Sin embargo, el problema surge cuando se deben cubrir los gastos del equipo de asistentes. Sato, por ejemplo, necesita 18 millones de yenes para mantener a su equipo de seis personas.
Para obtener beneficios, Sato debe esperar a la publicación de la obra en tomos recopilatorios, de los cuales recibe un porcentaje de las ventas. Este porcentaje de royalties suele oscilar entre el 8% y el 10%, y dependiendo del volumen de ventas, puede ser un desafío para algunos mangakas llegar a fin de mes.
Comparativa salarial y apoyo a los creadores
A pesar de los desafíos, los artistas japoneses disfrutan de un poder adquisitivo que muchos dibujantes y guionistas de otros países desearían, aunque a menudo carecen de tiempo para disfrutarlo debido a las exigencias del trabajo.
Según un artículo de 2011 del sitio de noticias japonés Yucasee Media, los artistas del top 100 de mangakas ganan aproximadamente 70 millones de yenes al año (unos 620.900 dólares). En contraste, el resto de los 5.200 dibujantes contemplados en ese año percibieron un salario anual de 2.8 millones de yenes (24.836 dólares), siempre y cuando lograran vender más de 120.000 copias de su trabajo. Este salario es inferior al salario promedio de un trabajador en Japón en 2017, que era de 4.420.000 yenes (poco más de 39.000 dólares), lo que sugiere que es difícil mantener una vida de clase media solo como mangaka.
La situación para los animadores es aún más precaria, con ingresos anuales de 1.1 millones de yenes (9.757 dólares) y horarios laborales de 11 horas diarias, según una encuesta de la Japan Animation Creators Association.

¿Cómo podemos apoyar a los creadores?
Apoyar a los trabajadores de esta industria es posible, principalmente a través de la compra de mercancía oficial. Aunque conseguir productos con licencia puede no ser siempre fácil, especialmente en Latinoamérica, cada vez es más accesible gracias a convenciones, editoriales que traducen mangas y tiendas en línea.
Ver animes en sitios no oficiales o descargar mangas de forma ilegal no genera ganancias para los creadores. Servicios de streaming como Crunchyroll ofrecen una alternativa legal, permitiendo ver series a través de suscripción o cuentas gratuitas.
¿ Cómo publicar Mi propio MANGA ?
Si bien no siempre es posible gastar grandes sumas de dinero en anime y manga, es importante apoyar a los artistas en la medida de lo posible. Incluso informarse y compartir esta información ayuda a visibilizar la situación y a permitir que la industria siga creciendo, asegurando que los creadores puedan vivir de su trabajo de manera digna.