Los sellos malditos, conocidos en el universo de Naruto como Juin jutsu, representan una forma de poder oscuro y transformador, otorgados por el infame ninja, Orochimaru. Estos sellos no solo amplifican las habilidades del portador, sino que también conllevan un profundo control y transformación, a menudo a un costo significativo. Entre los sellos malditos más potentes se encuentran el Sello Maldito del Cielo y su contraparte, el Sello Maldito de la Tierra, este último intrínsecamente ligado a Kimimaro Kaguya.
Orochimaru utilizaba estos sellos para marcar a sus discípulos y siervos más poderosos. El método de aplicación era brutal: Orochimaru mordía el cuello del futuro portador, dejando la marca en la zona de la mordedura. Una vez despertado, generalmente en situaciones de peligro extremo, el sello otorgaba una gran cantidad de chakra al poseedor, pero también fomentaba un carácter más frío y despiadado.
Los sellos malditos suelen constar de dos niveles. En su estado inactivo, se manifiestan como un simple tatuaje. Al activarse el primer nivel, aparecen marcas a lo largo del cuerpo, incrementando drásticamente la reserva de chakra del usuario. El segundo nivel desencadena una mutación física clara: el color de la piel, el cabello y los ojos cambian, y la cantidad de chakra se multiplica hasta diez veces.

El Sello Maldito de la Tierra y Kimimaro
El Sello Maldito de la Tierra (地の呪印, Chi no Juin) es uno de los dos sellos malditos más poderosos de Orochimaru, y se considera la contraparte del Sello Maldito del Cielo. Este sello es particularmente formidable, y Kimimaro es el único usuario conocido de esta marca. El diseño del sello consta de tres líneas ligeramente curvas que se extienden en un patrón triangular, aplicadas en la base de la garganta de Kimimaro.
Cuando el segundo nivel del Sello Maldito de la Tierra se activa, Kimimaro experimenta una transformación drástica, adquiriendo un aspecto similar al de un dinosaurio, completo con una cola. Seis huesos grandes sobresalen de su espalda, una manifestación de su Kekkei Genkai, y su piel adquiere un tono marrón-granate.

Otros Sellos Malditos y su Aplicación
Orochimaru no se limitó a estos dos sellos. Otros de sus discípulos también portaron marcas malditas únicas:
- El sello maldito de Jirōbō consiste en tres triángulos.
- El sello de Kidōmaru presenta 3 espirales.
- Los sellos de Ukon y Sakon son idénticos, con 3 manchas irregulares.
- El sello de Tayuya se asemeja a un trisquel.
En su segundo nivel, estos sellos también provocan mutaciones significativas. Los usuarios de los sellos de Ukon y Sakon, por ejemplo, adoptan la apariencia de ogros de piel roja con un solo cuerno a cada lado de la cabeza.
El Sello Maldito del Cielo y sus Portadores
El Sello Maldito del Cielo (天の呪印, Ten no Juin) fue colocado por Orochimaru en individuos clave como Sasuke Uchiha y Anko Mitarashi. Este sello otorga poder adicional al poseedor, permitiéndole dominar a sus oponentes mientras se fortalece. Su diseño es similar a las tres marcas del Sharingan, pero más próximas entre sí.
Anko Mitarashi recibió este sello durante su tiempo como estudiante de Orochimaru, siendo la única de diez sujetos de prueba en sobrevivir a su aplicación. Sasuke Uchiha lo obtuvo en la segunda etapa del examen Chūnin, como parte de los preparativos de Orochimaru para usarlo como su próximo cuerpo. Kakashi Hatake, al descubrir el sello en Sasuke, empleó el Fūja Hōin para mantenerlo bajo control.
En su segundo nivel, el Sello Maldito del Cielo confiere un poder sobrehumano. Sasuke, por ejemplo, se transforma en una especie de demonio alado, con piel y cabello grises, y la capacidad de desarrollar alas. Su chakra, fuerza física, velocidad y resistencia se amplifican considerablemente.

Mecanismo y Requisitos de los Sellos Malditos
La aplicación de un sello maldito es un proceso complejo y peligroso. El usuario que implanta el sello no puede aplicárselo a sí mismo, ya que requiere morder el cuello de la víctima. Un solo usuario solo puede poseer uno de los sellos malditos de Orochimaru.
El chakra de Orochimaru está intrínsecamente ligado a estos sellos, y contienen partes de su conciencia. Esto permite su resurrección si se combina con un fragmento de su ADN y se utiliza el Método de Liberación del Sello Maligno. Al aplicar el sello, el chakra Senjutsu de Orochimaru es transferido a la víctima, otorgándole capacidades similares al Modo Sabio.
Sin embargo, el uso de estos sellos exige una gran cantidad de chakra y una fuerza de voluntad considerable. La tasa de éxito en la aplicación de estos sellos por parte de Orochimaru promediaba solo un diez por ciento. Para mitigar los efectos secundarios y la posible muerte, Orochimaru desarrolló la Píldora Despertadora de Mentes, aunque su consumo también conllevaba riesgos.
Para soportar un sello maldito, el shinobi debe poseer ciertas estadísticas, especialmente en resistencia. La dominación de la Fase 1 requiere una resistencia de 28 puntos, y la Fase 2, una resistencia de 35 puntos. Además, son necesarios entrenamientos específicos para controlar cada fase del sello. Un entrenamiento de 1 Post/20 Líneas es necesario para dominar la Fase 1, y 1 Post/30 Líneas para la Fase 2.
Sellos Malditos en el Clan Hyūga y ANBU Raíz
Los sellos malditos no se limitan a los experimentos de Orochimaru. Todos los miembros del Bunke (rama secundaria) del clan Hyūga son marcados en la frente con un sello a temprana edad. Este sello tiene un doble propósito: asegurar la obediencia a los miembros del Sōke (rama principal) y proteger el secreto del Byakugan de caer en manos extrañas.
En el anime, se demostró que Mizuki recibió una marca similar a un sello maldito como resultado de un experimento prohibido de Orochimaru. Esta marca le otorgó habilidades animales mejoradas, pero era incompleta y casi mortal.
Además, Danzō Shimura colocó un sello en todos los miembros de la Raíz del ANBU. Este sello, ubicado en la lengua de Sai, sirve para evitar que revelen secretos de la organización, paralizando al usuario o incluso causándole la muerte en casos extremos.