La Bella y la Bestia es un cuento de hadas tradicional francés, cuya narración cuenta con múltiples variantes. Su origen podría remontarse a una historia de Apuleyo, incluida en su libro El asno de oro, titulada «Cupido y Psique». La primera versión publicada fue obra de la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, en 1740, aunque otras fuentes atribuyen a Gianfrancesco Straparola la recreación de la historia original, en 1550. La versión escrita más conocida fue una revisión muy abreviada de la obra original de Villeneuve, publicada en 1756 por Jeanne-Marie Leprince de Beaumont.
Esta historia ha circulado durante siglos por toda Europa, tanto en forma oral como escrita y, mucho más recientemente, en adaptaciones cinematográficas. La Bella y la Bestia (La Belle et la Bête en francés) es un cuento de hadas tradicional francés.
Orígenes y Primeras Versiones
Una primera versión escrita de «La bella y la bestia» se atribuye a Gianfrancesco Straparola, aparecida en su libro de cuentos Le piacevoli notti, en 1550. Una temprana versión francesa presentaba al padre como un rey, y a la Bestia como una serpiente. La primera versión escrita que ya desarrolla el cuento tal como se conoce hoy fue publicada en 1740 por la escritora francesa Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve, en La jeune américaine, et les contes marins. Era una serie de relatos explicados por una anciana durante un largo viaje por el mar.
La aristócrata francesa Jeanne-Marie Leprince de Beaumont (1711-1780) había emigrado a Inglaterra en 1745, donde empezó a trabajar como profesora y escritora de libros sobre educación y moral. Habiendo leído la novela de Villeneuve, la abrevió en gran medida y la publicó en 1756 como parte de la colección Magasin des enfants, ou dialogues entre une sage gouvernante et plusieurs de ses élèves. Tomando los elementos clave de la historia original, Beaumont omitió muchas escenas de los orígenes o las familias de los protagonistas y modificó la escena de la transformación de la Bestia, que en el original de Villeneuve acontece tras la noche de bodas.
La tradición francesa de esta época consistía en elaborar historias cotidianas, con una tendencia a desarrollarlas sobre un trasfondo de emociones humanas en lugar de azares o designios mágicos. Eliminaban todo lo que era sangriento o cruel; escribían de forma directa y concisa, con un estilo sobrio y sin adornos. Los cuentistas franceses adaptaron sus historias a su propio gusto clásico, lógico y hasta racional.
La versión de Beaumont es la que se considera tradicional, y ha sido la más extendida y conocida. La versión original de Villeneuve es mucho más extensa que la de Beaumont. El capítulo I -el más largo- es el antecedente de la versión de Beaumont. Existen varias diferencias, como el número de hermanos de Bella. En los otros dos capítulos relata todo el trasfondo familiar, tanto de Bella como del príncipe. En el capítulo II, el propio príncipe cuenta que perdió a su padre siendo muy joven, y que su madre, ocupada en guerras para defender su reino, lo puso al cuidado de un hada (hada malvada). El capítulo III descubre que Bella es la hija del rey de las Islas Felices, y su madre es un hada bondadosa que se hizo pasar por humana y se casó con el rey. Un hada malvada -la mencionada en el capítulo II- descubre al hada buena y luego pretende casarse con el rey, para lo cual planea matar a Bella, que se parece mucho a su madre y mantiene vivo el recuerdo en la mente del rey.
Estos dos últimos capítulos de la historia de Villeneuve se centran en las guerras entre hadas y reyes, y dedican largas páginas a la historia de las familias de Bella y el príncipe transformado en Bestia. Beaumont omitió todo este trasfondo familiar y trágico, desvinculándose del sentido que Villeneuve le quiso dar a su historia: una ácida crítica a la sociedad en la que las mujeres eran obligadas a casarse por conveniencia, siendo algunos de aquellos maridos peores que su Bestia.

La Trama Clásica
La historia de un rico mercader viudo que tenía tres hijas. Dos de ellas, las dos hijas mayores, eran presuntuosas y vanidosas, y la menor, a la que por su belleza llamaron Bella, era, sin embargo, humilde y bondadosa. Todas tenían siempre pretendientes dispuestos a casarse con ellas. Pero mientras las dos hermanas mayores rechazaban despectivamente a todos los candidatos, ya que ansiaban casarse con un noble, Bella los recibía y conversaba con ellos, aunque los rechazara cortésmente.
Un golpe de mala fortuna hizo que el mercader perdiera todas sus riquezas, por lo que todos los pretendientes desaparecieron, ya que el dinero era el único motivo para casarse con semejantes mujeres. Bella, sin embargo, siguió recibiendo proposiciones, pero las siguió rechazando. Cierto día, llegó la noticia de que uno de los barcos del mercader había llegado al puerto con mercancías. Regresando del puerto, el mercader se pierde en el bosque y encuentra refugio en un castillo que se hallaba cerca.
El mercader suplica por poder ver a sus hijas una última vez, a lo que la bestia responde que puede marcharse para verlas una vez más, pero a cambio, tendrá que traer a una de ellas para que ocupe su lugar. El mercader vuelve a su hogar y les explica lo acontecido a sus tres hijas, tras lo cual su hija menor Bella se ofrece para ocupar el lugar de su padre, para regocijo de sus dos hermanas mayores y desesperación de su anciano progenitor. Sin embargo, una vez allí, la Bestia le concedió la libertad a su padre ordenándole no volver jamás. Y gentilmente, llevó a Bella a unos ricos aposentos, para que viviera toda su vida en el castillo.
Al cabo de un tiempo, cada noche la Bestia visitaba a Bella y le pedía que se casara con ella, pero Bella le respondía que solamente le concedería su amistad. Pasaron tres meses agradables en el castillo, en donde la Bestia llenaba de atenciones a Bella, y ella le correspondía con gestos de amistad. Cierto día, Bella vio en su espejo mágico que su anciano padre estaba muy enfermo, y le rogó a la Bestia que le permitiera verlo una última vez, a lo cual la Bestia accedió, con la condición de que volviera a los ocho días. Ella se lo prometió agradecida, y partió hacia su hogar.
Una vez allí, sus dos hermanas mayores, tristemente casadas con personas de bajo nivel, inventaron una trampa para que Bella estuviera en su casa más de ocho días. Al darse cuenta de que había roto su promesa, la muchacha parte hacia el castillo y encuentra a la Bestia en un prado, agonizando, por la tristeza que le había causado la ausencia de Bella. Ella se arrodilla ante la bestia, que exhala ya sus últimos minutos de vida, y, entre lágrimas, le suplica que no muera, ya que lo ama y quiere ser su esposa. Al escuchar estas palabras, la Bestia sana y se transforma mágicamente en un bello y apuesto príncipe.

Interpretaciones y Simbolismo
Algunos autores y expertos han sugerido que el cuento de La Bella y la Bestia pudo ser influido por una historia real. Se trataría de la historia de Petrus Gonsalvus, el cual nacido en el siglo XVI en la isla de Tenerife (España) fue llevado a la corte del rey Enrique II de Francia. Petrus padecía la enfermedad de la hipertricosis, lo que provocaba un crecimiento anormal de pelo en el rostro y otras partes.
La Bella y la Bestia también se puede interpretar como la llegada de una niña a su mayoría de edad y a su sexualidad. Concebido el amor de su padre, que la adoraba por encima del resto de sus hermanas, como un amor puro, la niña percibe la sexualidad como algo perverso, y todo hombre que sienta un deseo sexual hacia ella es una bestia. El cuento también se ha interpretado como crítica a los matrimonios por conveniencia. Las primeras versiones del cuento provenían de personas de clase alta del ancien regime francés, donde tales uniones eran habituales. La unión de una chica, especialmente joven, con un hombre mucho mayor que ella, sin su consentimiento, se observa como metáfora en la narración. El cuento critica estas prácticas, pero al mismo tiempo reivindica que, si las mujeres buscan en el interior de sus ancianos maridos, pueden encontrar al ser bondadoso que se esconde tras la apariencia de Bestia.
La historia de «la bella y la bestia» aparece en otras muchas culturas en diversas formas. Aarne-Thompson enumera 179 cuentos de diferentes países con un tema similar. Generalmente son tres hermanas. La más joven, Bella, es pura y bondadosa, mientras que las otras dos muestran algunos de los peores rasgos humanos: avaricia, envidia, soberbia. Bella no recibe ningún nombre, simplemente es la más joven de las hermanas, y recibe su apodo por su belleza, y por ser la preferida de su padre. Nunca aparece la figura materna, obviando así los conflictos que supondría que tal figura se opusiera a que la muchacha se fuera a vivir con un monstruo. Al mismo tiempo, se permite que la relación con el padre, normalmente rico, sea mucho más estrecha, y posibilite el desarrollo de la narración.
Aunque la Bestia pueda adquirir muchas formas (serpiente, lobo e incluso un cerdo), el motivo es siempre el mismo: es rico y poderoso, pero nunca bello o atractivo. En un momento determinado, Bella se separa de la Bestia, que cae, por alguna extraña razón (amor, traición, designios mágicos de su maldición), terriblemente enferma y yace moribunda. Los remordimientos de Bella, ya sean en forma de una simple lágrima vertida o un viaje hasta el fin del mundo por volver con su amado, salvan a la Bestia, y ésta se transforma en un hermoso príncipe. El cuento también se puede situar en un contexto psicológico. Los hombres suelen ser pasivos; las ancianas poco o nada comprensivas; Bella, la más joven, siempre es pura y virginal, y su mayor deseo es una rosa. Para griegos y romanos, la rosa era el símbolo del placer, asociado al lujo y a la extravagancia. Representaba la flor del amor y el romance. Resalta el amor de Bella hacia su padre, al pedirle que le traiga una rosa.
Adaptaciones a lo Largo del Tiempo
Desde su publicación en 1756, la historia ha sido adaptada numerosas veces. En 1756, la condesa de Genlis escribió una obra de teatro basada en el cuento. Durante el siglo XIX hubo una proliferación de versiones de la historia en Francia, Inglaterra y en Estados Unidos. Se han listado hasta 68 ediciones de diferentes impresas durante ese siglo. Algunas de las más notables fueron: un poema de Charles Lamb, publicado en 1811; una ópera en dos actos de J. R.
En 1946 el director de cine francés Jean Cocteau realizó la primera versión cinematográfica de la historia, La Belle et la Bête, con Jean Marais como la Bestia y Josette Day como Bella. Esta adaptación añade un argumento secundario, al aparecer un villano: un pretendiente de Bella llamado Avenant. Este pretende aprovechar la visita de Bella a su padre para matar a la Bestia y robar sus riquezas, mientras las hermanas, cómplices suyas, retrasan la vuelta de Bella al castillo.
En 1952 se rodó en la Unión Soviética una adaptación animada, usando la técnica del rotoscopio, y basada a su vez en una versión de Sergei Aksakov: La flor escarlata. En 1978, el cine checoslovaco presentó Panna a Netvor (La Bella y la Bestia), de Juraj Herz, en una muy bien cuidada producción que reproduce el clima de época de principios de siglo XIX, y que toma prestados algunos de los elementos del film de Cocteau, como las estatuas que miran. No obstante estos detalles, el clima de esta película es muy realista, ya que fue rodada en escenarios naturales; y se encuentra emparentada más con el género de terror, donde los hechizos y el temor a lo diábolico eran moneda corriente en el pueblo.

En 1991 se estrena la primera adaptación hollywoodiense y musical de la historia, por parte de los estudios Walt Disney: La bella y la bestia, con guion de Linda Woolverton, música de Alan Menken, y canciones de Howard Ashman. Ganó el Óscar a la mejor canción original y el Óscar a la mejor banda sonora. Es la primera de las tres películas animadas de toda la historia que han sido nominadas al Óscar a la mejor película. Bella recibe el nombre francés de Belle en la versión original inglesa. Los criados del castillo de la Bestia son transformados en objetos personificados, ya que la maldición que afectó a su señor también los afectó a ellos. Y son modificados muchos elementos de la historia original. Por ejemplo, el padre viudo de Bella recibe un nombre, Maurice, y ella es su única hija. Un atractivo pero arrogante y presuntuoso pretendiente de Bella, de nombre Gastón, pretende casarse con ella, pero es siempre rechazado. Gastón y sus seguidores amenazan tanto a Maurice como a la Bestia, pero aquel muere en el enfrentamiento final con este. Esta versión otorga la capacidad de redención a Bella, perfecta en sí misma, que es capaz de amar a la Bestia a pesar de su extrema fealdad externa. La bella y la bestia está considerada como uno de los más grandes clásicos de los estudios Walt Disney y del cine en general.
Golden Films estrenó en 1992, a raíz del éxito de la película de Disney, otra versión animada que salió directamente a vídeo. Las películas de King Kong están basadas vagamente en el cuento. En la película original de 1933, el personaje de Carl Denham, que parte en busca del monstruo junto a la actriz Ann Darrow, cree que la aparición de Ann y el monstruo juntos en su película podría ser una reminiscencia del cuento. Variantes de la historia donde una figura grotesca se enamora de una bella mujer, también han sido adaptadas numerosas veces al cine.
En 2014 se estrenó La Belle et la Bête, una película franco-alemana grabada en francés, y basada en el cuento de hadas primitivo escrito por Gabrielle-Suzanne Barbot de Villeneuve. Entre 2016-2017, los estudios Disney realizaron una adaptación en imagen real de su propia versión animada musical de 1991, que fue estrenada en cines el 17 de marzo de 2017. Estaba protagonizada por Emma Watson como Bella, la princesa protagonista, por Dan Stevens como el príncipe que se transforma en la bestia, y por otros actores como Luke Evans, Emma Thompson y Josh Gad.
Debido al enorme éxito mundial del musical animado de 1991, este fue adaptado para teatro por Linda Woolverton y Alan Menken, que ya habían colaborado en la realización de la versión cinematográfica. La adaptación teatral requería pasar de los 84 minutos de la película a las 2 horas y media del musical, lo que exigía un trabajo de profundización en los personajes y la creación de nuevos temas. Howard Ashman, el creador de las canciones originales, había fallecido, y Tim Rice escribió canciones adicionales. Siete nuevas canciones, «No Matter What», «Me», «Home», «How Long Must This Go On?», «Maison des Lunes», «Human Again», «A Change in Me» y «If I Can't Love Her», fueron añadidas para la versión teatral. «Human Again», canción escrita pero suprimida del montaje final...
Making of de La Bella y La Bestia
La Bella y la Bestia en Formato Manga
El manga oficial de la película de Disney presenta a Bella, una joven brillante, preciosa e independiente, que es tomada prisionera por una bestia en su castillo. En esta versión, Bella anhela experimentar cosas nuevas y viajar a otros lugares, tal como lo lee en los libros que le describen países y costumbres. No se siente integrada en su pueblo ni parte de la gente, pues la ven como una chica extraña. Eso la lleva a meterse en una situación grave: se vuelve prisionera de un castillo encantado, pero es una prisión que ella misma eligió para salvar a su padre.
Visualmente, este manga es muy atractivo, pues los ilustradores intentaron darle un aire Disney sin apegarse al estilo clásico de animación y también agregaron mucho del estilo común del manga. Respecto a la historia, es totalmente la versión live-action de la película. Quizás algunas escenas se encuentran ligeramente cambiadas, pero en general es la película plasmada en manga. Es un pequeño gusto para aquel que disfrute de este cuento clásico y más si son fans de Disney y del manga, además del estilo gráfico.
