La interna de la barra de Racing: la amenaza de "La Guardia Imperial" y la figura de "Majin Buu"

Mientras el equipo de Gago no para de ganar, La Guardia Imperial se rearma y amenaza con volver a la carga para recuperar la popular. ¿Qué puede pasar? La interna en la barra de Racing.

El sábado a la madrugada los hinchas de Racing de verdad se iban a dormir soñando con enhebrar un nuevo triunfo, el que igualara a la actual racha con aquella del equipo de José. En aquel 1967 el glorioso equipo que ganó la Libertadores y la Intercontinental metió victoria tras victoria hasta llegar a ese número. Un rato más tarde, esta versión 2022 de la Acadé lo lograría.

Pero esa misma madrugada, en la previa del hito conseguido con el 1 a 0 frente a Unión, otros que dicen ser hinchas de Racing pero que viven de comerle las entrañas al club, soñaban otra cosa: con recuperar a sangre y fuego la barra perdida el año pasado. Y para eso dejaron en claro sus intenciones con una bandera que colgaron en el ingreso al Cilindro y fue advertida por empleados del club que la hicieron descolgar. El trapo decía lo siguiente: “Ni ortivas ni multicamisetas. Nosotros somos Racing. Si no entramos, hay balas para todos”.

Después de un semestre de tensa calma, la interna de la barra de Racing volvió a recrudecer y pone en alerta a todo el sistema de seguridad.

Bandera de La Guardia Imperial

El ascenso y caída de las facciones

La Guardia Imperial tuvo en los últimos 15 años el manejo de mano de hierro de la familia Escobar, que en un momento se retiró de la escena pública, se reagrupó en las cercanías de la popular de Dock Sud y le cedió el manejo del paravalanchas a la familia Repetto, con José como líder y su sobrino Facundo, empleado del municipio, como número dos.

Estos que venían tallando fuerte en el grupo coronaron en 2018 pero al año y medio, vieron como la facción de Corina al mando de Leonardo Paredes redoblaba sus esfuerzos por desbancarlos. Si bien la guerra había comenzado en 2016, los últimos meses de 2019 y los primeros previo a la pandemia del coronavirus acrecentaron los enfrentamientos.

Hasta que los Repetto quedaron presos por diferentes causas (robo por un lado, agresión al periodista partidario Sebastián Acosta y otros delitos de cancha por otro) y entonces Paredes, cuyo grupo de choque presta servicios en el Sindicato de Obreros Martítimos Portuarios, se animó. Hubo varios cruces a balazos (en uno de ellos fue herido en una pierna el propio Paredes), hasta que en septiembre del año pasado, en la previa del regreso del público a las canchas, con apoyo político, de la dirigencia del club y policial, la facción Los Pibes de Racing terminó por ganar la tribuna, lo que se verificó con las banderas desplegadas en el centro de la popular, donde flameaba gigante la de Los Pibes de Racing escoltada por las de Corina, Berazategui, Claypole, José C. Paz y La Vieja Escuela.

De a poco, el resto de los grupos fueron sumándose a este nuevo liderazgo con gente de Domínico, Lanús, integrantes de los Racing Stones y más. Y daba la impresión de que ya no habría espacio para otro sector.

Mapa del barrio de Avellaneda

El regreso de la vieja guardia y la figura de "Majin Buu"

Pero el fenómeno del Racing de Gago y la cercanía del Mundial de Qatar comenzó a generar ambiciones de los ex Guardia Imperial. El negocio albiceleste crece con cada triunfo en lo que respecta a la venta de indumentaria, merchandising ilegal, reventa de entradas, los puestos de comida al paso y el negocio de los trapitos.

Y si bien algunos exiliados de la tribuna fueron a tocar a los hermanos Escobar para que encabecen el regreso, de allí hubo una sabia negativa. Ya habían tenido demasiada fortuna para poner todo en riesgo. Pero el resto de los barras que habían integrado la vieja LGI no se amilanaron. Se juntaron en las torres del Docke, trajeron gente del barrio Las Casitas, de Los Homeros y empezaron a pergeñar la vuelta.

Primero eligieron el nombre: La banda del Negro Ramos, apodo de un mítico barra llamado Andrés Améndola fallecido hace casi una década que era respetado en la tribuna en la época en que reinaban El Cordobés, Cacho Ciudadela, el gordo Chony, la Rumbera y Balá.

Después fueron por la búsqueda de gente que estuviera decidido a todo para recuperar la tribuna. Sumaron gente de la zona Oeste del Conurbano y al toque se conectaron con Majin Buu, un barra que nunca fue detenido aunque había quedado en la mira de la Justicia en la causa por presunta asociación ilícita de la barra de Racing después de que se interceptara un mensaje de Facundo Repetto contando cómo habían ganado la barra: “Agarramos hace cuatro meses. Mi tío es el uno (por Josi) y abajo estamos dos. Yo y un chabón que es un asesino famoso, el Majin Buu. Echamos a muchos, palo y palo a los de Corina que no se querían ir y trajimos a este chabón repicante. Ya armamos una gran banda, al principio éramos 40 chabones y hoy somos más de 300. Además tuvimos la bendición del Huevo y el Paragua (los ex líderes Raúl Escobar y Medina Lopetegui). El Huevo me regaló su cadena y me dijo ‘ahora tenés que estar vos, sino esto se va a la B’. Y ahí arrancamos”.

Y si bien ahora están lejos de ser 300, la presencia de Majin Buu y el reclutamiento de gente de su calaña está poniendo en alerta a toda Avellaneda.

Personaje de Majin Buu de Dragon Ball Z

Antecedentes de violencia

El primer síntoma de que podía haber problemas se dio en el partido de la semana pasada frente a Cuiabá, en el debut de local por la Copa Libertadores. Allí se corrió el rumor que la disidente iría a la tribuna que da a la calle Alsina donde antes iban los visitantes. Entonces “Los pibes de Racing” decidieron ubicarse en ambas cabeceras y no sólo en la tradicional y amenazar con el canto de “Somos los pibes de Racing, se la aguantan de verdad, el que tenga alguna duda, que nos venga a buscar”. Afortunadamente la noche terminó en paz y ante la posibilidad de que en el partido contra Unión hubiera algún problema, la gente de Seguridad le dejó en claro a la banda del Negro Ramos que no sería bienvenida en el estadio.

La policía detuvo a un barra brava de Racing Club de Avellaneda que estaba prófugo luego de haber participado en una golpiza al periodista partidario Sebastián Acosta, en 2019, quien sufrió cuádruple fractura de mandíbula y casi pierde la visión de un ojo. Por el hecho condenaron en mayo a tres barras y dos de ellos tienen penas de cumplimiento efectivo. El detenido fue identificado como Héctor Ariel Otero, conocido como "Majin Buu", de 36 años.

"Majin Buu", en referencia a un personaje de la serie japonesa Dragon Ball Z, tenía una orden de detención a pedido del Juzgado de Garantías 10 de Lomas de Zamora, por el homicidio en grado de tentativa de Acosta. En mayo pasado, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de Avellaneda - Lanús sentenció a Facundo David Repetto (35) y Federico Di Meglio (32) como coautores del delito de "lesiones graves agravadas, por el concurso premeditado de tres o más personas". El primero recibió cinco años y medio de prisión, mientras que el segundo, tres años y dos meses. Además, Nahuel Ríos, alias "Nanu", recibió dos años y cuatro meses de prisión en suspenso por el delito de "portación de arma de guerra sin la debida autorización legal".

El ataque a Acosta se produjo el 29 de abril de 2019 cuando éste salía de conducir el programa Racing XXII de Radio Cítrica, ubicada en la esquina de las calles French y Marconi, en Avellaneda. Los agresores lo golpearon en la cabeza y en el abdomen con su propio casco de motociclista cuando estaba "visiblemente inconsciente".

Uno de los jueces de la causa, Martín Pizzolo, especificó: "Producto de dicho accionar le provocaron diversas lesiones, tales como fractura de mandíbula, politraumatismos en distintas partes del cuerpo, y la pérdida de conocimiento, lesiones que fueron caracterizadas como graves desde el punto de vista médico legal".

El juez reconoció que no habían dicho la verdad donde “tanto la víctima, como los imputados poseen en forma evidente al menos una cuestión en común que los conecta: Racing Club de Avellaneda”. De esa manera, los investigadores lograron dar un avance positivo y a partir del análisis de notas periodísticas donde se evidenciaban las confrontaciones entre Guardia Imperial y Los Racing Stones, facción a la que pertenecía Acosta.

“El gil ese que estaba con los Stone. Nos pegó en el obelisco, andaba getoneando. Fuimos y cobré ¿Entendés?”, explicó Repetto sobre el ataque cometido contra Acosta, a quién interceptaron cuando se retiraba junto a su pareja del estudio de la radio donde transmitía el programa “Racing 22″.

Para el juez Martín Javier Pizzolo, las pruebas son contundentes al demostrar que “el fin último propuesto por Repetto y Di Meglio era al menos el de lesionar a Acosta”.

Los Borrachos del Tablón: historia real y secreta de la barra brava de River Plate

Condenas por la agresión a Sebastián Acosta
Nombre Edad Delito Sentencia
Facundo David Repetto 35 Lesiones graves agravadas, por el concurso premeditado de tres o más personas 5 años y medio de prisión
Federico Di Meglio 32 Lesiones graves agravadas, por el concurso premeditado de tres o más personas 3 años y 2 meses de prisión
Nahuel Ríos (alias "Nanu") - Portación de arma de guerra sin la debida autorización legal 2 años y 4 meses de prisión en suspenso
Héctor Ariel Otero (alias "Majin Buu") 36 Homicidio en grado de tentativa Prófugo hasta su detención
Periodista Sebastián Acosta

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