Madara Uchiha fue un legendario shinobi, co-fundador de Konohagakure y líder del Clan Uchiha en su época. Además, fue la pasada Reencarnación de Indra Ōtsutsuki. Posteriormente, fue revivido durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi para luchar contra la Gran Alianza Shinobi, momento en el que reveló sus verdaderas intenciones, convirtiéndose en el principal antagonista de la serie.
Su figura imponente se caracterizaba por una tez blanca y cabello negro con un ligero tinte azulado. En su juventud, su cabello llegaba hasta los hombros y vestía el uniforme estándar del Clan Uchiha: una camisa negra de cuello alto con el emblema del clan en la espalda, pantalones azules y sandalias. Alrededor de su cintura, portaba un cinturón con una bolsa para sus herramientas ninja.

Con el paso de los años, su cabello se volvió más largo, alcanzando la cintura en la edad adulta, con un flequillo que enmarcaba un lado de su rostro, cubriendo completamente su ojo derecho. A pesar de su relativa juventud, las arrugas alrededor de sus ojos eran notables. Su atuendo habitual consistía en un traje ninja de su tiempo, que incluía una armadura tradicional de color rojo brillante sobre un largo vestido negro. Esta armadura, compuesta por placas de metal, protegía su pecho, cintura, hombros y muslos. Curiosamente, la placa del pecho dejaba su espalda descubierta, posiblemente para exhibir el escudo de su clan.
Durante sus últimos años, su cabello se volvió aún más largo y su banda ninja fue reemplazada por un cinturón adornado con bolsas y armas. En su vejez, Madara presentaba un aspecto desgastado, con cabello negro, delgado y blanco. Vestía un traje negro sencillo y estaba conectado a la Estatua Demoníaca del Camino Exterior mediante tres gruesas cuerdas que sostenían su vida.

Cuando Madara fue revivido por Kabuto Yakushi, recuperó un aspecto juvenil, a diferencia de su estado de anciano. Durante su batalla contra los Cinco Kages, se reveló una réplica del rostro de Hashirama en su pecho. Al convertirse en el Jinchūriki del Diez Colas, su cuerpo experimentó transformaciones significativas: su cabello se tornó castaño rojizo (blanco en el anime) y su piel adquirió un tono grisáceo. Su cuerpo quedó envuelto en una capa de chakra que se manifestaba como vestimenta: una túnica blanca con magatamas negras en el pecho y la espalda, debajo de la cual se apreciaba el Rinnegan. Sus brazos y piernas se volvieron completamente negros, y en su cabeza apareció una placa con dos protuberancias a modo de cuernos.
Tras absorber el tronco del Dios Árbol, Madara ganó más magatamas en sus mangas y túnica, adoptando una apariencia similar a la de la princesa Kaguya Ōtsutsuki. Al retirarse la placa de su frente, se reveló un tercer ojo, idéntico al del Diez Colas y Kaguya.

Personalidad y Motivaciones
Madara es descrito como un hombre confiado y orgulloso, que a menudo menospreciaba a sus enemigos, como Ōnoki, tanto en el pasado como tras su resurrección. No se amedrentaba ante las técnicas de Mei Terumī. Sin embargo, también era capaz de reconocer y elogiar las habilidades de otros, como las de Mei, A y su Armadura de Elemento Rayo, así como la defensa de Gaara y Ōnoki, y la capacidad de Naruto para contrarrestar su ataque de Elemento Madera. Tenía la costumbre de referirse a los combates como "bailes".
Como miembro del Clan Uchiha, Madara sentía un odio profundo y cruel hacia el Clan Senju y Konoha. Este odio se intensificó cuando el pueblo eligió a Hashirama Senju como Hokage en lugar de a él. Aunque admiraba el poder de Hashirama, en secreto lo odiaba, lo que lo llevó a dedicar su vida a la venganza. Creía que todos los Uchiha estaban destinados a seguir un camino similar de venganza contra los Senju y Konoha. Este resentimiento lo impulsó a oponerse a la tregua, temiendo que su clan fuera oprimido por los Senju. Tras ser pasado por alto para el puesto de Hokage, se exilió de Konoha y planeó atacar la aldea.
Se le considera un ser traicionero por naturaleza, como demostró al traicionar a Mū y Ōnoki tras finalizar la alianza con Iwagakure. El Clan Uchiha creía que robó los ojos de su hermano Izuna por la fuerza para obtener poder. Madara era también un individuo sanguinario y amante de las batallas, disfrutando de las escenas de destrucción y guerra, como la causada por su meteorito que diezmó la Cuarta División durante la Cuarta Guerra Mundial Shinobi. Disfrutaba de los combates crueles y difíciles, considerando que solo los Cinco Kages juntos serían un oponente digno.
En combate, se mostraba audaz, llegando a atacar a un pelotón completo de ninjas a pesar de estar en inferioridad numérica. Era ostentoso en el uso de sus poderosos jutsus, ejecutándolos con gran rapidez y en sucesión, lo que le generaba satisfacción. Debido a la época en la que vivió, Madara consideraba natural que los ninjas pasaran toda su vida en batalla. También creía que el mundo no podía cambiar y que la humanidad estaría mejor sirviendo como esclavos en el Tsukuyomi Infinito.
Madara ha sido descrito como hostil y agresivo, además de muy ambicioso, ambición que se manifestó en su ascenso a líder del clan y su deseo de que este fuera superior. En su niñez, Madara era más sensible y considerado, anhelando la paz y creyendo que la clave residía en mostrar los sentimientos internos sin ocultarlos. Se enfadaba fácilmente con Hashirama debido a sus cambios de humor. Compartían el sueño de poner fin a los conflictos y vivir en paz, un sueño que se fortaleció con su deseo de proteger a su hermano Izuna Uchiha.
Historia de Madara Uchiha y su plan ojo de la luna por SKYNET_2011
Legado e Influencia
Madara Uchiha continuó influyendo en el mundo shinobi décadas después de su muerte. Al instruir a Obito para continuar su legado, el nuevo "Madara" influyó en Yahiko para crear Akatsuki, prestando especial atención al Rinnegan de Nagato. Las acciones de Obito, incluido el ataque del Nueve Colas a Konoha, fueron parte del Plan Ojo de Luna diseñado por Madara.
La notoriedad de Madara fue tal que Kabuto Yakushi buscó su ADN para revivirlo en la plenitud de su vida, como una estrategia para dominar la Cuarta Guerra Mundial Shinobi y exponer el engaño de Obito. Tras el fin de la guerra, la leyenda de Madara Uchiha se engrandeció, superando incluso su estatus en vida como "Madara, el fundador".
Madara, junto a Gaara, Hagoromo Ōtsutsuki y Hamura, son los únicos Jinchūrikis que poseen hermanos de sangre.
Citas Notables
- (Tras ser revivido) "Así que al final sucedió..."
- (A Mu, tras saber cómo fue revivido) "¿Dijiste resurrección del mundo impuro...?"
- (A Kurama) "Nueve Colas, simplemente eres una vida momentánea, una existencia temporal de energía unida... ¡energía que una vez, formó parte de una forma definitiva!... una fuerza inestable, sin inteligencia o sabiduría, necesitas un guía para mostrarte el camino ¡este guía, son los Uchiha!."
- (A Ōnoki) "Se ve que aún quieres bailar..."
- (A Tsunade) "No puedes usar Mokuton... y tienes técnicas médicas ninja que no se pueden comparar con las suyas... y, sobre todo, eres una mujer débil... La gente débil es repugnante..."
- (A Gaara y Ōnoki tras detener el primer meteorito) "Muy bien, sorprendente..."
- (A los 5 Kages) "Vuestro camino será aplastado en piezas, como vosotros mismos..."
- (A Tsunade) "¿Crees que puedes ganarme con la voluntad que heredaste de Hashirama? El poder no tiene nada que ver con la voluntad."
- (Refiriéndose a Hashirama, sobre los 5 Kages) "Hashirama, no sé exactamente qué fue lo que les dejaste... ¡Pero míralos! No son nada comparados contigo."
- (Pensando) "... No hay duda, esto es algo que él haría... Debe tener una razón, claro está, ¿pero cuál es? Aún así, no me parece que las cosas vayan de acuerdo a sus planes."
- (A los 5 Kages) "Si soy el único aquí..."
- (A los 5 kages) "Este Susanoo es la encarnación de la destrucción... un pedazo suyo, posee el poder para destruir toda la creación..."
- (A Mu y Ōnoki) "¡Ya sé que, a partir de aquí, se acaba la alianza y obedecerán a Konoha!"
- (A Ōnoki) "Se trata del ciclo de la vida."
- (A los Kages, sobre el invocador del Edo Tensei) "Decirle a quién lo ha invocado que..."
- (A él mismo) "Se me arruinó la diversión."
- (A Naruto, refiriéndose a los 5 kages) "Quién sabe, probablemente no estén..."
- (A Obito después de salvarlo) "Entre este mundo y el otro..."
- (A Obito) "Sé realista, este mundo está lleno de cosas que no funcionan como deseas, cuanto más vives... más te das cuenta de que esta realidad, está hecha de dolor, sufrimiento y vacío... Escucha, en este mundo... donde hay luz ,también hay sombras... mientras exista el concepto de ganadores, también existirán los perdedores. El propio deseo de mantener la paz, creó las guerras... y el odio, nació para proteger el amor."
- (A Hashirama, tras querer enfrentarlo con un clon) "No, un clon es muy aburrido..."
- (A Hashirama, después de relatar el origen del chakra) "¡No hay sueños reales en este mundo, Hashirama!... La gente fue maldecida. ¡Y fueron destinados a odiarse mutuamente, cada vez más! ¡¿No crees que los ninjas son el símbolo perfecto de la necedad?! En este caso, la única forma... Es confiar en el poder del Dios Árbol..."
- (Tras ser revivido por el Rinne Tensei) "¡¡Por fin, la sensación de un cuerpo real!!"
- (A Obito) "Lo que el Sabio de los Seis Caminos hizo, fue fomentar la inconsistencia de las personas. Y además, si la gente hubiera conectado sus espíritus... habrían descubierto que es imposible entenderse. En cualquier caso, el chakra solo crea conflictos y una falsa esperanza. Ambos, tú y yo, en nuestra búsqueda de paz... con el tiempo solo encontrábamos conflictos. La verdad que, este poder, llamado chakra, es solo un recurso de sufrimiento interminable. Personas que tienen poder, buscan peleas."
- (A Hashirama, en sus momentos finales) "Hashirama, tú y yo... a pesar de estar siempre soñando en alcanzar las estrellas..."