Los años 60 en el Reino Unido marcaron un punto de inflexión en la historia de la comedia británica, con la aparición de un nuevo tipo de humor que desafiaba las convenciones sociales y atacaba al poder sin miramientos. Este periodo vio nacer a una generación de cómicos y espectáculos que sentaron las bases para la comedia moderna.
Beyond the Fringe: Rompiendo Moldes
En 1961, una revista teatral llamada Beyond the Fringe (Más allá del borde) acaparó los titulares. Esta obra se destacó por ser la primera en la comedia británica en atreverse a traspasar los límites de la deferencia y a atacar al poder sin cortapisas. Muchos de sus actores, formados en el prestigioso club Footlights de Cambridge, pronto alcanzarían fama tanto en el cine como en el teatro.
Esta troupe carecía de miedo a las fuerzas establecidas en un Reino Unido aún estratificado, donde la figura de Margaret Thatcher aún no había emergido y donde cada clase social "sabía su papel", como reflejaba un conocido sketch del Frost Report. Las piezas incluían a mineros "que no saben latín", curas gangosos con sermones incomprensibles, sátiras sobre el fin del mundo e incluso actores cojos audicionando para Tarzán.
El show fue un éxito multitudinario e internacional, obteniendo incluso el consenso crítico en Broadway. El legendario John Cleese de Monty Python confesó haber estado "masticando la bufanda" de la risa al presenciarlo. Entre los espectadores se encontraba el presidente conservador Harold Macmillan, cuya senilidad era a menudo objeto de burla en los sketches, recordando su dificultad para pronunciar "partido conservador" de forma comprensible.
La tradición satírica inglesa tiene raíces profundas, remontándose al siglo XVIII con las primeras sátiras impresas, como señala el investigador Gary Dyer. Figuras como William Makepeace Thackeray, el gran fustigador de las clases sociales en la época victoriana, y Oscar Wilde y P. G. Wodehouse a finales del siglo XIX y principios del XX, crearon arquetipos que serían fundamentales para los cómicos posteriores.

La Influencia del Cine y la Televisión
El cine también jugó un papel crucial en esta década, con películas que hacían de la sátira social y política su razón de ser. Estoy bien, Jack (1959), adaptación de la novela de Alan Hackney, fue una de las más importantes, narrando los infructuosos intentos de un obrero por prosperar en una fábrica ineficiente. La investigadora Anne-Lise Marin-Lamellet relaciona este filme con otras obras como El amargo silencio (1960) y la serie televisiva Love Thy Neighbour (1972), que parodiaban el inmovilismo sindical.
Aunque existieron comedias surrealistas de éxito en los 50 y 60, como la saga Carry On…, fue ¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú (Dr. Strangelove) la película clave que testimonió el cambio de sensibilidad de una década a otra. Esta película, elogiada por sus brillantes interpretaciones, unió a actores consagrados como Sterling Hayden con emergentes como George C. Scott.
Más formalmente libres y menos satíricos fueron los filmes dirigidos por Richard Lester a finales de la década, como ¡Qué noche la de aquel día! (A Hard Day's Night) con The Beatles en 1964 y The Knack un año después.

Los Pioneros de la Radio y la Televisión
El primer puntal cómico tras la Segunda Guerra Mundial en el Reino Unido fue el espectáculo radiofónico The Goon Show, escrito por Spike Milligan y protagonizado por Peter Sellers y Harry Secombe. A pesar de la dificultad para encontrar una sátira directa a los gobiernos, el surrealismo de estos cómicos, considerados hijos de Lewis Carroll, ponía patas arriba la sociedad británica, suponiendo un "golpe de estado mental" para los adolescentes, según John Lennon.
Si bien las creaciones de Milligan eran intrínsecamente británicas y difíciles de exportar, Beyond the Fringe, con su más riguroso sentido de la estructura teatral, sí trascendió las islas. El inicio de este grupo de exuniversitarios, muchos de ellos con experiencia previa en el West End londinense, tuvo un toque de casualidad: el promotor del festival teatral de Edimburgo, Roger Ponsonby, reemplazó la ausencia de Louis Armstrong con los mejores cómicos del círculo de Oxbridge.
Del pianista Dudley Moore, proveniente de Oxford, al joven escritor Alan Bennett, pasando por el circuito de Cambridge con Jonathan Miller y Peter Cook, ninguno de ellos escribió piezas medidas; todas atacaban las instituciones británicas más anticuadas.
Gran parte de esta revista teatral consistía en diálogos sarcásticos sobre "el fin del mundo" o las consecuencias de una guerra, generando incluso quejas de veteranos. Detrás de casi cualquier pieza subyacía el espíritu de la lucha de clases en el Reino Unido. La pieza más celebrada fue el sketch de un actor cojo, Dudley Moore, audicionando para Tarzán.
El Legado de Beyond the Fringe y la Televisión
Este boom de la sátira sobrevivió a la efímera revista teatral Beyond the Fringe con la publicación de la revista Private Eye (1961) y la creación de clubes de comedia como The Establishment. La televisión, sin embargo, se convertiría en la autopista a la fama para la mayoría de los cómicos de Fringe y otros talentos de "Oxbridge" como David Frost, quien se consagraría en la BBC.
Peter Cook tendría éxito con su programa junto a Dudley Moore, Not Only… But Also, que se emitió durante gran parte de los 60. Cook también realizaría películas con éxito variado. Alan Bennett intentaría su propio programa de sketch, On the Margin, que apenas duraría seis episodios.
El principal puntal a finales de los 60 sería David Frost con su noticiero satírico The Frost Report (1967-1968). Este programa reunió por primera vez a los que conformarían los Monty Python como guionistas y contó con actores cómicos de la talla de Ronnie Corbett, Ronnie Barker y Marty Feldman.

Dos programas de finales de década anticiparían la revolución cómica: At Last the 1948 Show y Do Not Adjust Your Set. El primero reunía a parte del equipo de Frost Report en una revista cómica que anticipaba elementos absurdos y sátira venenosa. El segundo, más suave y orientado a niños, incluía animaciones de Terry Gilliam de gran influencia posterior.
Figuras Clave de la Comedia Británica de los 60 y Posteriores
La década de los 60 y los años posteriores vieron emerger a una constelación de talentos que definieron la comedia británica:
- Marty Feldman: Nacido en el East End de Londres, hijo de inmigrantes judíos, Feldman dejó la escuela a los 15 años y trabajó en parques de atracciones. Tras pasar por el jazz, formó una exitosa asociación con Barry Took para escribir para televisión. Su debut en pantalla fue en At Last the 1948 Show, donde coescribió el famoso sketch "Los Cuatro Yorkshiremen". Protagonizó su propia serie, Marty, y ganó dos premios BAFTA. Su peculiar físico y su humor lo llevaron a Hollywood, donde interpretó al inolvidable Igor en El Jovencito Frankenstein de Mel Brooks.
- Steve Coogan: Reconocido como un "genio de la comedia", Coogan comenzó haciendo monólogos y parodias. Fue una de las voces habituales de Spitting Image y creó personajes icónicos como Alan Partridge. Su obra ha inspirado programas como The Office y Little Britain.
- Benny Hill: Este cómico, cuyo nombre artístico adoptó tras inspirarse en los comediantes del music hall, alcanzó la fama internacional con El Show de Benny Hill en la BBC en 1955. Su humor físico y sus persecuciones a cámara rápida, acompañadas de la sintonía "Yakety Sax", lo convirtieron en un ícono. A pesar de su éxito, murió solo en 1992.
- Norman Wisdom: Fue el actor más taquillero en Gran Bretaña y Europa durante casi dos décadas. Su personaje, Norman Pitkin, un infeliz que se metía en líos, protagonizó títulos populares como Enfermero a la fuerza y Espía a la fuerza. Fue un ídolo en la Albania comunista.
- Rowan Atkinson: Conocido mundialmente por su personaje Mr. Bean, Atkinson también destacó en la serie La víbora negra. Comenzó actuando en sketches mientras estudiaba en Oxford y se convirtió en el intérprete más joven en tener un show en solitario en el West End.
- Sid James: Aunque sudafricano de nacimiento, James se convirtió en una figura clave de la comedia británica, especialmente por su participación en la serie Carry On.
- Kenny Everett: Destacó por su irreverencia y su juego con los lenguajes visuales en The Kenny Everett Show.
- Simon Pegg & Nick Frost: Esta dupla cómica, junto al guionista y director Edgar Wright, protagonizó la trilogía del Cornetto con películas como Zombies Party y Bienvenidos al fin del mundo.
- Ricky Gervais: Creador de exitosas sitcoms como The Office y Extras, Gervais es también conocido por su labor como presentador de los Globos de Oro.
- Monty Python: Este grupo, compuesto por John Cleese, Terry Jones, Michael Palin, Eric Idle, Graham Chapman y Terry Gilliam, revolucionó la televisión con su humor surrealista en Monty Python's Flying Circus y produjo películas icónicas como La Vida de Brian.
- Dudley Moore: Antes de triunfar en Hollywood con películas como Arthur, el soltero de oro, Moore ya era una estrella en Gran Bretaña formando pareja cómica con Peter Cook.
- Robbie Coltrane: Conocido por su papel de Hagrid en las películas de Harry Potter, Coltrane también aportó su toque cómico a roles dramáticos.
- Charles Chaplin: El icónico cineasta del cine mudo, cuya infancia transcurrió en el edificio que ahora alberga el Museo del Cine de Londres, fue un precursor del humor británico.
- Spike Milligan: Creador de The Goon Show, Milligan fue una figura esencial en la comedia radiofónica británica.
- Peter Cook: Considerado "el padre de la sátira moderna", Cook fue una figura influyente en el movimiento de sátira de los años 60.
- Ronnie Barker y Ronnie Corbett: Ambos fueron pilares de la comedia televisiva británica, participando en programas como The Frost Report.
- Marty Feldman: Su peculiar físico y su humor lo catapultaron a la fama internacional, especialmente con su papel en El Jovencito Frankenstein.
- Sacha Baron Cohen: Conocido por personajes como Ali G y Borat, Cohen ha llevado la sátira y el falso documental a un nivel global.
- Michael Crawford: Reconocido por sus papeles en musicales como El Fantasma de la Ópera y por su personaje en la sitcom Some mothers do 'ave 'em.
- Rik Mayall: Iconoclasta y polifacético, destacó en series como The Young Ones y La víbora negra.
- Kenneth Williams: Miembro de la franquicia Carry On, Williams provenía del mundo de la radio y destacó por su ingenio.
- Patrick Cargill: Actor y humorista elegante e irónico, triunfó en TV con la comedia de situación Please Sir!.
- Jane Horrocks: Conocida por su contagiosa e inteligente vis cómica en televisión y cine, como en la serie Absolutamente Fabulosas.
- Russell Brand: Provocador y excéntrico, Brand ha hecho de su personaje público su papel en la gran pantalla.
- Leonard Rossiter: Actor veterano de teatro, cine y televisión, recordado por sus personajes en Esto se hunde y Auge y caída de Reginald Perrin.
El humor británico de los años 60 no solo transformó la comedia en su país, sino que sentó un precedente para generaciones futuras, demostrando el poder de la sátira para cuestionar y entretener.