Luis Álvaro: El Maestro del Humor Absurdo y Surrealista

Luis Álvaro no es un cómico más en el panorama actual; es una figura que ha redefinido el stand up en España con su sello inconfundible.

Si buscas una experiencia en directo que te saque de lo convencional y te haga mirar el mundo desde una perspectiva deliciosamente ilógica, sus eventos son una cita obligada.

La carrera de Luis Álvaro es la historia de un guionista y cómico que ha sabido labrarse un camino propio, evitando las fórmulas manidas y apostando por la autenticidad.

Desde sus inicios, se incorporó a la factoría de Comedy Central España, donde ha grabado numerosos monólogos, consolidándose como uno de los rostros más reconocibles del circuito nacional de comedia desde 2009.

Luis Álvaro ha participado activamente en giras de teatro y festivales de comedia por toda España, compartiendo escenario con figuras clave del humor y desarrollando un estilo que, aunque único, es siempre evolutivo.

Asistir a un espectáculo de Luis Álvaro es sumergirse en una atmósfera donde el humor absurdo es el rey.

Su propuesta en vivo es una experiencia que desafía las convenciones.

En el escenario, este cómico madrileño despliega una energía diferente, una puesta en escena explosiva que lo distingue de cualquier otro.

Sus monólogos son una mezcla de humor negro, observaciones surrealistas y paradojas que exploran desde lo más profundo de la existencia hasta los detalles más triviales de la vida.

Cada chiste, cada reflexión, está pensada para provocar una carcajada inteligente, una sonrisa cómplice que te hace sentir parte de algo especial.

Luis Álvaro es mucho más que un cómico; es un explorador del humor, un artista que te invita a ver el mundo a través de su lente peculiar y enormemente ingeniosa.

Cada una de sus actuaciones es una demostración de su maestría en el arte de hacer reír, ofreciendo una perspectiva fresca y audaz que se aleja de los caminos trillados.

Si buscas un evento en vivo que estimule tu mente tanto como tus músculos de la risa, no lo dudes.

No te pierdas la oportunidad de presenciar uno de sus monólogos.

A Luis Álvaro hay que verlo al menos una vez en la vida. Como esos listados de lugares imprescindibles del mundo. Y quien va a su espectáculo… repite.

Nuestro invitado brinda un humor brillante repleto de greguerías sin filtros, crucigramas verbales tronchantes, reflexivos o absurdos.

Cómico, músico y showman, Luis Álvaro nos confiesa que se siente afortunado porque el stand up comedy le permite tener un horario libertino y desarrollar su creatividad.

Muchos lo conoceréis de Comedy Central o de su paso por Buenafuente. O quizá de alguno de los mil escenarios que ha pisado por toda España, como estos días en el Teatro de las Aguas.

Cuando estudiaba Ciencias de la Información tenía claro que no quería madrugar ni tener jefe; y es lo que he conseguido con la comedia.

Es más, el stand up me interesa poco. Más adelante…

Mientras dure la pandemia no me prodigaré demasiado, aunque algunos domingos estoy en el Teatro de las Aguas de Madrid con un show que se llama Está probando un show nuevo, porque es la intención: dar vueltas a material fresco, pero sin demasiada prisa ni ambición. Me gustaría tener preparado un show inédito para cuando todo esto pase. Ojalá pronto.

Cuando actúo, me siento un bebé en la incubadora con el público observándome con la mascarilla.

¿Qué decir del especial de comedia que nos has regalado en YouTube, genio?

Lo grabé en febrero de 2020 en Beer Station, donde actúo regularmente; y pensaba repetirlo porque podía mejorarse técnicamente y la actuación en sí, pero llegó el ‘pandemonium’ y tuve que tirar con lo que había grabado. ¡Y gracias que había algo! Así que aproveché la cuarentena para aprender a editar en multicámara y a limpiar el sonido, que estaba regular. Le eché horas; y se nota. La edición es trepidante para ser un show de stand up. No es la retransmisión de un señor hablando. Los especiales suelen ser eso. Al revés, tiene ritmo de espectáculo… Y con potra, insisto, de haberlo captado prácticamente el último día posible sin saberlo.

El humor es una forma de relacionarse con la realidad. Un sistema operativo. Hay gente que procesa de otro modo, que no es mejor ni peor.

¿El humor es síntoma de inteligencia?

No, los tontos también ríen. No sé.

Lo del teatro lo tengo pendiente. Solo me interesan los musicales: ahí se me nota toda la pluma. Y cultura engloba tantas cosas… No todo lo que se hace desde un escenario es cultura. O sí, si consideramos cultura cualquier expresión del comportamiento humano.

Un género en sí mismo, con sus propios procesos y expertos que generan material humorístico, lo organizan, lo presentan…

Los cómicos de escenario a veces nos las tomamos como un desafío y es un error. Ningún futbolista se deja medir por su habilidad al futbolín. Parece lo mismo y no es ni parecido.

He tenido suerte de poder dirigir esta temporada de Caramelo, con el desafío que supone sacar adelante un programa en el momento de mayor dificultad logística que se recuerda.

No sé en qué formato retomaremos.

¿Cómo creas y cómo te inspiras, amigo?

Funciono por rachas. Estos meses he estado más enredado dirigiendo el programa que en darle vueltas a lo mío, aunque también considero el programa mío porque está coescrito a cuatro manos con Susi.

Si te refieres a los chistes, para generar material necesito parar y perder el tiempo… O no. En realidad podría escribir en cualquier circunstancia, pero así me justifico a mí mismo lo vago que soy. Escribir, escribir mucho es mi ‘truqui’.

Cuando hay que ser desorganizado, no tengo rival; y cuando hay que organizarse he descubierto que me defiendo también. Estos meses iba a grabar con el programa entero en la cabeza, con el puzle resuelto mentalmente, sin anotación alguna; y nunca me dejé nada sin grabar. Y no he llegado tarde un solo día tampoco. Conclusión: soy un crack, un titán, un pirámide. ‘The sky is the limit’, queridos.

Para otras cosas sí soy un desastre. Se me hacen bola las gestiones de persona normal: comprar cosas, muebles, ropa… La Administración es mi pesadilla. Necesito cuidados y ayuda asistencial.

Mis amigos, que no sé si lo son porque me hacen reír o me hacen reír porque lo son, aunque no los elijo por la gracia que me hacen porque si pudiera elegir creo que tendría otros. También tengo amigos bajoneros.

Conceptos unidos a ti, Luis.

Un tipo test a cholón con respuestas muy breves.

One-liner (da caché poner cosas raras)… Un one-liner es un chiste de una sola línea y un cómico que hace chistes de una sola línea. Se supone que soy eso, pero en mis shows hago de todo… menos premisas largas. No me sé enrollar; por eso voy al grano.

Comedy Central… El Portal de Belén que alojó el nacimiento del stand up en España. Eternamente agradecido porque apostaron por mí cuando empecé, que era bastante malo. Últimamente se apuntan a cualquier moda.

Susi Caramelo… La estuve años ignorando hasta que me fijé de verdad en lo graciosa que es y me volví fan. Después la invité a presentarme a mis actuaciones durante un par de años y ella venía encantada. Y gratis.

Laboratorio de Comedia (mítico open mic, me consta)… El más moderno y más underground de los que ha habido.

En el aire, con Buenafuente… Si lo sé, me espero un año a que se pasaran a Movistar y no tendría que haberme mudado unos meses a BCN.

The Pablos… Mi grupo de rock… pop… o punk folk, no sé. Estuvimos tocando desde los 19 hasta que nos aburrimos de no mejorar en absoluto. Me reía mucho en los ensayos con los otros dos y con nuestra intrahistoria: The Pablos es un grupo que canta sobre la vida real de su batería, Pablo.

Tarde lo que tarde (RNE)… No comento nada para no estropearlo. Son un encanto.

Fue directamente una prueba para Paramount Comedy en la sala Garibaldi. Me salió fatal, pero cuando vieron el vídeo me preguntaron si me había llevado a amigos de público porque se reían. Y no, qué va. Ni siquiera miré a nadie porque le hice el monólogo a mis zapatos. A los pocos días, trabajando de camarero en un Vips, una mesa con un grupo que había estado en la actuación me reconoció. Y después un chico en un bar. Y flipé. ¿Va a ser siempre así? ¿Cada vez que actúe veinte minutos me van a parar dos veces? ¿Es tan rápida la fama?

Una anécdota en escena: una vez en un Irish Pub en Valladolid mandé callar varias veces a una mesa que le estaba jodiendo el show a los demás hasta que el dueño del local se hartó… y me quitó el micro a mí. Como dato aparte, aprovecho para recordar que aunque parezca que sí… no me drogo.

Un teatro o lugar para reír a carcajadas.

Estoy con el último de McCartney en bucle, nada más feel good que el viejo ‘Macca’. Hace poco fichó por Capitol, que le hace muy buena promo, y parece que me apunto a una moda, pero en absoluto. Soy fan desde los 14. Y Filmin. Me gustaría ser ‘mainstream’. Es mi propósito de año nuevo. Y seguir publicando canciones.

¡Todos a ver a Luis Álvaro! ¡Mil gracias, genio!

Luis Álvaro es uno de los cómicos más inquietos y brillantes de nuestro país. Habitual de Comedy Central, el madrileño ha trabajado en programas como “En el aire”, con Andreu Buenafuente (La Sexta), “La Resistencia” e “Ilustres Ignorantes” (Movistar+) o “Yu, no te pierdas nada” (Los 40). Además, ha codirigdo y coescrito los programas propios de Susi Caramelo en Movistar+.

Es el one-liner más importante de España, un cómico cuyo show difiere de los demás en forma y fondo, bombardeando a la audiencia con dobles sentidos que zigzaguean constantemente entre el humor negro y el absurdo.

Cinco años después de su última visita a Murcia, Luis Álvaro vuelve a la capital del Segura con su “Random Tour”. Será en la Cafetería Cooperativa Ítaca el sábado 11 de Marzo (21:00hrs). Una cita ineludible si buscas desencajar tu mandíbula de la risa sin llegar a ella por los caminos más típicos.

Al terminar la facultad buscaba trabajo y repartiendo currículums por la calle llegué a Comedy Central. Puro azar.

Tu tipo de humor, el oneliner, es algo que realmente podría compararse con un cuentachistes de toda la vida, pero con la salvedad del modo en el que los afrontas y cuentas, además de la temática, claro está. Es una definición muy limitante. Empecé a hacer chistes cortos porque con mi dicción de mierda eran más fáciles de contar o de entonar. Y si eso lo sumas a mi déficit de atención me tienes cambiando de tema constantemente.

En las Redes Sociales utilizas las críticas negativas como modo de promocionar tu show. Ya no me dejan críticas así, y lo prefiero porque no me gusta incomodar a nadie, pero ya que están… Eran de desubicados que elegían ver “monólogos” sin informarse de nada más y se daban de bruces conmigo. Siempre he pensado que si el chiste es bueno no hay límites porque siempre será más gracioso que ofensivo. Ahí el cómico tiene que ponerse las pilas y hacer bien su trabajo, un millón de ofendiditos no pueden estar equivocados. Verbalmente he tenido casos, pero hace mucho que ya no. Y si tienen que salir esperan al descanso y desaparecen sigilosamente.

Vienes a Murcia. Somos diana de muchas bromas, en su mayoría facilonas, pero también de saber encajarlas con humor. Es que antes, cuando el circuito de comedia lo controlaban los piratas de Waterworld, nos programaban en losmulticolumns menos glamurosos de la Región. No te llevas una impresión objetiva así.

¿Llevas la cuenta de cuántos, llamémoslo, juegos de palabras o chistes haces en cada show?

¡No hago juegos de palabras! Y si los hago incluyen también un juego de sentidos, entonces se justifica. He escrito trillones de chistes pero termino cansándome de ellos y escribiendo más. Suelo cogerle más cariño a los chistes que necesitan un impulso extra o me cuestan más trabajo que a los que funcionan siempre.

Además del monólogo al uso, aportas algo distinto como son las canciones que se intercalan durante el show. He tenido grupos, claro, y aún tengo (técnicamente no nos hemos disuelto). Es el primer impulso cuando aprendes a tocar un instrumento, pero es tan laberíntico el camino hacia algo mínimamente parecido al éxito… empezando por sonar bien. Y nosotros nunca lo conseguimos.

En EEUU los especiales de comedia mueven millones de dólares y reproducciones en plataformas como Netflix, Prime Video o HBO, con todo tipo de humoristas. Porque han hecho dos que han funcionado poco, y si hicieran más los primeros de la lista serían los mismos lameculos que estáis cansados de ver enchufados en todas partes pero que no interesan a nadie. El mundo de la comedia en España es mediocre porque mezcla en primera línea de visibilidad a gente buenísima con gente objetivamente sin gracia en la que hay productoras empeñadas en insistir.

Yu, el programa de Los 40 presentado por Dani Mateo tiene en plantilla a muchos cómicos, influencers y youtubers así que en ocasiones es complicado seguirles la pista a todos.

¿Y qué tiene de especial Luis Álvaro?

Su frenético ritmo. Sufre de tartamudez así que debe hablar muy deprisa para no trabarse.

En la última sección de Álvaro en Yu, el cómico habla sobre Camilo Sesto o Alaska y los Pegamoides, que fueron números 1 en Los 40 décadas atrás con éxitos como 'Vivir así es morir de amor' o 'Bailando'.

Como recomiendo Iggy, lo mejor es que veas el vídeo a velocidad 0,75 para entender mejor a Luis Álvaro.

Luis Álvaro cómico actuando en escenario

Luis Álvaro regresa con nuevas secciones como 'Cosas sobre las que sospechar' y 'Muy inventos'

El estilo de Luis Álvaro no es sino original, a la par que absurdo y surrealista.

Confiesa que casi lo mejor de su trabajo es que se puede hacer humor sobre cualquier cosa, sin tener que atenerse a unos mínimos de calidad. Es gracioso y punto.

Según él mismo explica, acabó siendo cómico porque cuando terminó la carrera de Comunicación Audiovisual no tenía enchufe para ser guionista, y así le surgió. Sin embargo, Luis Álvaro es ya un experto del arte de hacer reír.

Dice que en 2013 abrió una Caja de Pandora que le ha traído fantásticas consecuencias.

Infografía sobre la evolución del stand-up comedy en España

tags: #luis #alvaro #comico #opiniones