Confucio, reconocido como el mayor filósofo, maestro y pensador de China y de fama mundial, legó un sistema de pensamiento ético y social que ha moldeado la cultura china durante más de dos milenios. Sus enseñanzas, centradas en la virtud, la moralidad y el orden social, continúan siendo relevantes en la actualidad, aplicándose a la realidad de un mundo en constante cambio y desarrollo. Los Institutos Confucio, que llevan su nombre, son un testimonio de la perdurable influencia de sus ideas en la difusión de la cultura y el idioma chino a nivel global.
Conocido en Occidente por su título de respeto, derivado de Kong Fu Zi (Kong, el Sabio), su verdadero nombre era Kong Zi. Filósofo, teórico social y fundador de un sistema ético, vivió en la China feudal hace 2.500 años, entre el 551 y el 479 a.C., durante el Periodo Primavera y Otoño. Nació en el pueblo de Qufu, en el antiguo reino de Lu, en el seno de una familia de terratenientes descendientes de la familia real de la dinastía Shang. Su padre murió cuando Confucio tenía tres años, dejando a la familia en la pobreza, lo que le permitió experimentar de cerca las dificultades de la vida y la importancia de la resiliencia.
Confucio lamentaba el desorden característico de sus tiempos y la ausencia de modelos morales que pudieran revertir tal situación. Con 20 años, trabajó en los graneros estatales y como pastor, compaginando sus estudios, hábito que mantuvo toda su vida. Ya de adulto, se dedicó a la administración del Estado de Lu como educador y político, llegando a alcanzar el rango de Ministro de Justicia a los 52 años. Durante este periodo, estableció numerosas reformas que condujeron a una administración de justicia caracterizada por su imparcialidad y la erradicación del crimen.
Su fama como hombre de saber y carácter, con gran veneración hacia las ideas y costumbres tradicionales, pronto se propagó por el reino de Lu y luego a toda China. Viajaba solo de un lado a otro, instruyendo a los discípulos que se reunían a su alrededor. Además de enseñar, Confucio catalogó y ordenó los poemas, la historia, los rituales y la música de la dinastía Zhou.

El Contexto Histórico y la Motivación de Confucio
Durante la segunda mitad de la época de la dinastía Zhou (1046-256 a.C.), antes de Confucio, el gobierno central sufrió un proceso de degeneración y decadencia, generalizándose las intrigas y la relajación de costumbres. Confucio lamentaba profundamente este desorden y la falta de modelos morales que pudieran guiar a la sociedad. Llegó a la conclusión de que el único remedio era recuperar y difundir entre la población los principios y preceptos de los sabios de la antigüedad.
Por este motivo, instruía a sus estudiantes en los clásicos de la literatura china. También subrayó la importancia de la música, que en aquella época tenía funciones ceremoniales y religiosas en las prácticas del Estado y del culto. Propugnó el gran valor del poder del buen ejemplo, afirmando que los gobernantes solo pueden ser grandes si llevan vidas ejemplares y se guían por principios morales.
Los Principios Fundamentales de la Ética Confuciana
La ética es el punto clave de la filosofía de Confucio, ya que fue a la que más importancia prestó. Cuestiones como la naturaleza divina o la metafísica le preocupaban en menor medida, al considerarlas menos útiles para la vida diaria y el funcionamiento de las sociedades. Confucio se esforzó por lograr el orden social y político enseñando las reglas morales que los hombres deben seguir para alcanzarlo. Consideraba que estas virtudes eran necesarias no solo para la felicidad individual, sino especialmente para lograr la paz.
Los tres principios clave que se enfatizan en las enseñanzas de Confucio son Ren (仁), Li (禮) y Chun-Tzu (君子).
1. Ren (仁): La Benevolencia y la Humanidad
Para Confucio, la virtud suprema era ren (仁), un concepto apenas mencionado en tiempos pasados. A menudo se traduce como “bondad, benevolencia, humanidad”, pero en esencia significa “razonable dedicación a los demás”. Proviene originariamente de la relación madre-hijo, concebida como el germen de las relaciones humanas.
Cuando su discípulo Fan Chi le preguntó sobre el sentido de ren, Confucio respondió: “Ren significa ‘Amar a los hombres’”. Esta es la principal interpretación de Confucio con respecto a ren, que implica un amor universal. Sin embargo, el filósofo enfatiza que este tipo de amor “comienza con el amor a los padres”. Para él, nadie puede amar a los demás si no ama a sus propios padres. La “piedad filial y los deberes fraternales” son la esencia de ren.
El Invariable Medio (Zhongyong), otro libro clásico del confucianismo, registra la afirmación de Confucio: “El mayor amor entre los hombres es el debido a los propios padres”. Y también: “Un hijo no debe viajar lejos mientras sus padres sigan vivos. Si no tiene elección, debe hacerlo con contención”. Esto no significa que los hijos no deban separarse nunca de sus padres, sino que deben evitar que sus padres se inquieten por ellos mientras están lejos. Confucio señaló además: “Los hijos deben tener siempre presente la edad de sus padres; regocijarse por su buena salud y su longevidad. Asimismo, deben ser solícitos cuando los padres envejecen”.
Confucio afirmó que ren significa el amor universal. ¿Cómo debe amarse la gente? Dice Confucio: “Debemos saber que otras personas pueden desear lo mismo que nosotros. Satisface tus deseos y permite que otros satisfagan los suyos”. Y también: “No le hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti”. Así, a partir del amor hacia uno mismo, se ama a la familia; a partir de la familia a la sociedad, hasta desplegar el amor hacia todos. Mencio (c. 372-289 a. C.), un gran letrado confuciano, resumió el significado de ren: “Amar a los padres, amar a los demás, amar a todos en el mundo”. Hoy, la doctrina confuciana de “no le hagas a los demás lo que no quieras que te hagan a ti” sigue vigente.

2. Li (禮): Los Ritos, las Tradiciones y las Normas Sociales
La noción de li hace referencia a los ritos, las tradiciones y las normas de la vida social. De entre todos ellos, para Confucio los ritos funerarios y la reverencia a los ancestros son los más importantes porque nacen de los sentimientos humanos. Dice Confucio: “Un niño no debe abandonar el regazo de sus padres hasta que tiene tres años”. De esta forma, nace naturalmente el amor entre los hijos y sus padres. El rito de guardar luto por los padres fallecidos durante tres años es expresión del amor y el recuerdo del hijo hacia ellos.
Confucio puso un gran énfasis en li con el objeto de preservar el orden social, la estabilidad y la armonía. Se afirma en Las Analectas: “La función de li es mantener la armonía entre los hombres”. Li posee, asimismo, implicaciones filosóficas. Los individuos gozamos de una esperanza de vida limitada, más la vida de la naturaleza es eterna. Los padres otorgan a sus hijos el don de la vida que perdura en los hijos de los hijos. De este modo, una existencia particular limitada se funde con la perdurabilidad de la naturaleza; de la misma manera, el sueño individual de una vida eterna se puede hacer realidad. A través de los ritos funerarios y de adoración a los ancestros, las personas experimentamos la continuidad de la vida, y apreciamos su valor y su verdadero significado, lo que nos proporciona un profundo consuelo.
En el confucianismo, li es un sistema de normas rituales que determina cómo debe actuar una persona para estar en armonía con la ley del Cielo. El término tiene varios significados, y suele traducirse como decoro, reverencia, cortesía, ritual o la norma de conducta ideal. Es lo que Confucio consideraba como la norma ideal del comportamiento religioso, moral y social. Li brinda la estructura para la interacción moral.

3. Chun-Tzu (君子): El Caballero o la Persona de Virtud
El tercer concepto importante es el de Chun-Tzu, la idea del verdadero caballero o Dama. Es el hombre o mujer que vive de acuerdo con las normas éticas más elevadas. El término viene de las clasificaciones jerárquicas que denotaban a los nobles y caballeros, pero en el confucianismo resalta la superioridad moral, sin relación al origen social. El Junzi sería educado y justo, la virtud le sería inherente y siempre estaría en el Justo Medio, que indicaba la necesidad de moderación en todo.
Confucio consideraba que el objetivo básico de la enseñanza era educar a personas virtuosas, sensatas y de mente esclarecida. Personas así serían las destinadas a asumir importantes responsabilidades sociales y a hacer su contribución a la sociedad. Para el filósofo, los principios generales de la educación radicaban en elevados ideales, una gran virtud, el amor a los demás, además de las seis artes. De todos ellos, consideraba la virtud como el principio más importante.
“El caballero se exige a sí mismo, el hombre vulgar exige a los demás”. El propósito de su filosofía es crear un pensamiento universal válido para todos. Pese a vivir en una época con diferencias muy marcadas entre las distintas clases sociales, Confucio no consideraba que el conocimiento o la ética tuvieran que ser diferentes para cada persona, fuera rica o pobre, poderosa o indefensa, adulta o joven.
El Junzi sería educado y justo, la virtud le sería inherente y siempre estaría en el Justo Medio, que indicaba la necesidad de moderación en todo. El confucianismo sostiene que hay pocos hombres superiores y que la mayoría la conforman los Xiaoren, literalmente hombrecillos. Ellos son hombres vulgares que no se elevan a lo mejor de la humanidad. Debido a esto, el hombre superior tiene la misión de ocupar cargos públicos para poder dirigir a la sociedad.

La Influencia Duradera de Confucio
A partir de la dinastía Han (206 a.C.-221 d.C.), diversos emperadores se inspiraron en la obra de Confucio para organizar la sociedad china. En los siglos posteriores, sus enseñanzas ejercieron una poderosa influencia en la filosofía y la historia del país que ha perdurado hasta nuestros días. Las enseñanzas de Confucio pretendían ser un vehículo transmisor del pasado, aunque sus puntos de vista constituyeron una ruptura con ese mismo pasado. En lugar de la dicotomía religión-gobierno y de las funciones sociopolíticas heredadas del feudalismo de la dinastía Zhou, abogó por un gobierno de élite moral.
El confucianismo, aunque nunca pretendió ser una religión, se propagó de este modo. El profesor Wang Dianqing, director del Instituto de Moral Oriental de Pekín, trabaja desde hace años en difundir las enseñanzas de Confucio, ayudando a estudiantes a aprender y comprender los clásicos chinos. Tom Djoe, magnate singapurense, achaca el éxito de su negocio a la filosofía de Confucio.
El confucianismo en el presente sigue siendo una doctrina muy presente en la sociedad china. Las virtudes que predicaba el maestro Kong siguen presentes, con énfasis en los principios de Li, Ren y Chun-Tzu. El confucianismo se podría entender como una ética social y humanista, un sistema centrado en los seres humanos y sus relaciones.
Confucio explicado FÁCIL (y sin ANESTESIA)
El confucianismo ha ejercido una gran influencia sobre China, Corea, Vietnam, Japón, Taiwán, Hong Kong y Macao, así como en varios territorios poblados predominantemente por chinos, como Singapur. Fue la religión oficial de China hasta 1912, cuando se proclamó la República.
El canon de la filosofía confuciana lo componen los Cuatro Libros. Su pensamiento se formó durante un largo período que abarca las épocas de Primaveras y Otoños y Reinos Combatientes (siglos VII al III a. C.). Cuando China fue reunificada por Qin Shi Huang (221 a. C.), ya era una doctrina perfectamente formada y definida, con muchos seguidores y un gran corpus textual.