Francisco Ibáñez: El Maestro del Humor Gráfico Español

Francisco Ibáñez fue un dibujante y guionista español, reconocido como uno de los autores más importantes e influyentes del cómic español. Nació en 1936 y falleció en 2023, dejando tras de sí un legado imborrable en el mundo del humor gráfico.

Su carrera comenzó en revistas como La Risa o Paseo Infantil, donde nacieron series como Don Usura, Don Adelfo o Haciendo el indio. A partir de 1957, se incorporó a la histórica editorial Bruguera, donde creó sus series más recordadas y marcó un antes y un después en el humor gráfico nacional.

Ibáñez cultivó el humor del absurdo, un humor espontáneo y brillante, con situaciones desquiciadas y brutalmente cómicas. En sus personajes, las caídas aparatosas o los accidentes terribles no tenían consecuencias graves, pues al siguiente viñeta el personaje se levantaba tan tranquilo y seguía como si nada hubiera pasado. Él mismo se definía como un gran defensor del cómic como arte, y su mayor recompensa era ver la admiración en los ojos de los niños que le pedían autógrafos.

El 20 de enero de 1958, trabajando ya en exclusiva para Bruguera y tras la aprobación del director artístico de la misma, Rafael González, Ibáñez publicó la primera entrega de Mortadelo y Filemón en la revista Pulgarcito. Influido por el cómic franco-belga, publicó en 1969 El sulfato atómico, la primera historieta de Mortadelo y Filemón concebida como parodia del mundo de los espías y de larga extensión. Mortadelo y Filemón se convirtieron en una pareja de detectives con agencia propia, y a partir de 1969 se modernizaron al pasar a formar parte de la T.I.A., una parodia de la agencia norteamericana C.I.A. Las primeras aventuras eran historietas cortas, de una página, pero con el tiempo y la fama de los dos agentes crecieron en extensión hasta que se consolidaron las aventuras largas, de 44 páginas.

Mortadelo y Filemón en acción

Además de Mortadelo y Filemón, Ibáñez fue el responsable de series tan icónicas como 13, Rue del Percebe, Rompetechos, El botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio y Chicha, Tato y Clodoveo. Desde la década de 1990 se centró casi exclusivamente en Mortadelo y Filemón.

Obras Maestras de Francisco Ibáñez

13, Rue del Percebe

Una de las obras maestras de Ibáñez y una de sus series más recordadas. Una página que no es un cómic propiamente dicho sino una recopilación de chistes sobre la decena de inquilinos que viven en ese icónico inmueble que apareció por primera vez en la contraportada de una revista mítica de nuestro tebeo, Tío Vivo. Un ladrón, un veterinario, un tendero, un moroso que vive en la azotea, la portera o un personaje que habita en la alcantarilla son algunos de los inolvidables vecinos de una casa que da risa en cada piso. Si la quieres completa, en esta edición integral están las 342 páginas de la serie, escrita desde 1961 a 1968.

Edificio de 13, Rue del Percebe

El botones Sacarino

Otro de los personajes más famosos de Ibáñez, que llegó a tener una revista propia a partir de 1975. La serie retrata los desmanes de la oficina en donde se edita El aullido vespertino. Junto al botones, destacan las figuras del director y del presidente, que forman un trío cómico de una gran comicidad.

Rompetechos

Otra serie icónica de Ibáñez y la preferida del autor, que tenía en este miope personaje una especie de alter ego, ya que él mismo tenía problemas de visión y usaba gafas. Rompetechos es el rey de los equívocos. Confunde los rótulos de las tiendas, confunde a las personas. Es el único personaje que Ibáñez siguió animando a pesar de que el tremendo éxito de Mortadelo y Filemón le acaparara casi todo su tiempo.

Rompetechos en una situación cómica

Pepe Gotera y Otilio

Una de las series más brillantes de Ibáñez. Pepe Gotera y Otilio son dos operarios que elevan la chapuza a obra de arte. Es un retrato implacable y divertidísimo de la incompetencia y de la inoperancia profesional. Conocidos por sus aventuras como chapuceros en una empresa de reparaciones, Pepe Gotera y su ayudante Otilio fueron los culpables de muchas tardes de risas en las casas españolas. Esta serie de Ibáñez, que salió a la luz en 1966, recopila las aventuras de los dos obreros chapuceros y desastrosos por excelencia de los cómics.

Pepe Gotera y Otilio trabajando

La familia Trapisonda

Las series familiares son un clásico en los tebeos de esos años. La familia Trapisonda -cuyo subtítulo era “un grupito que es la monda”- fue la contribución de Ibáñez a este género. Inicialmente, los protagonistas fueron un matrimonio, su hijo y un sobrino, pero la presión de la censura hizo que los cónyuges pasaran a ser hermanos y los niños, dos sobrinos. De esta serie solo se publicaron unas 50 páginas pero es una de las más alocadas de Ibáñez.

Tras la publicación en 1987 de la Ley 22/1987, de Propiedad intelectual, que confirmaba la propiedad de las obras por parte de los autores, Ibáñez entró a formar parte de Ediciones B y, desde entonces, pasó a realizar unos seis nuevos álbumes de Mortadelo y Filemón por año, donde aparecen abundantes elementos de la actualidad y de las modas del momento en que los crea. El último lanzamiento de Ibáñez fue "Hachís...¡salud!", una nueva historieta inédita de Mortadelo y Filemón, donde los agentes reciben el encargo de luchar contra unas redes de distribución de narcotráfico.

Biografía de Francisco Ibáñez

El legado de Francisco Ibáñez perdura en la memoria colectiva y en las estanterías de miles de fans gracias a las reediciones especiales y recopilaciones disponibles en formato físico y digital. Su obra sigue más viva que nunca, sacando carcajadas generación tras generación.

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