Los demonios en Kimetsu no Yaiba son criaturas inmortales, capaces de vivir prácticamente durante siglos sin temor a la muerte. Sin embargo, no están exentos de poseer debilidades que los pueden matar. Para sobrevivir de los cazadores, suelen vivir escondidos de la humanidad, aprovechando el desconocimiento de la mayoría de los seres humanos de su existencia.
Los demonios no nacen naturalmente, excepto Muzan Kibutsuji, quien fue el primer demonio que nació como resultado de la medicina creada a partir del Lirio de la Araña Azul. Su origen se remonta al Período Heian, durante el cual existió un hombre llamado Muzan Kibutsuji, el cual sufría de una grave y misteriosa enfermedad que acabaría con su vida una vez cumpliera los veinte años. Poco después, Muzan se dio cuenta de que el tratamiento había funcionado, prolongando su vida, aunque a costa de su humanidad. Pronto se arrepintió de haber matado al médico, ya que descubrió que convertirse en un Demonio ya no le permitía exponerse a la luz solar, ya que podría quemarse hasta morir, y la única forma de superar la luz solar era consumiendo la medicina creada a partir de dicha planta. Sin embargo, a pesar de recorrer todo Japón para encontrar la planta, nunca pudo encontrarla. Obsesionado con caminar bajo el sol una vez más y deshacerse de su debilidad, Muzan ha convertido en el objetivo de su vida encontrar el Lirio de la Araña Azul, pero no tuvo éxito por lo cual, Muzan continuó creando demonios con su sangre, para que puedan ayudarle a encontrarlo.
La mayoría de los miembros de la raza se reproducen convirtiendo a un humano a través de la exposición a la sangre de un demonio muy fuerte; solo Muzan y sus dos mejores lunas demoníacas superiores, Doma y Kokushibo, han demostrado poseer esta habilidad. Tamayo también pudo convertir a un humano en un demonio, aunque a través de la ciencia en lugar de compartir sangre; sin embargo, este método no es tan eficiente, le llevó doscientos años desarrollarlo y se puso en práctica solo una vez. Cabe señalar que su creación no es mística, sino un proceso biológico logrado a través de sustancias, lo que sugiere que la sangre de Muzan y la medicina creada a partir del Lirio de la Araña Azul tienen propiedades mutagénicas.
Muzan inyecta su sangre en un humano. La víctima que no pueda resistir la transformación o reciba demasiada sangre de Muzan, muere al quemarse todas sus células. Son el resultado de la infección provocada por un componente presente en la sangre de Muzan Kibutsuji que afecta a los seres vivos, humanos o animales. La creación puede fallar si las células del humano no pueden resistir la mutación.

Los demonios se alimentan de seres humanos, logrando aumentar su poder y desarrollar habilidades más fuertes en la medida en que más humanos coman. Al devorar a los seres humanos, los demonios ganan un sustento, pudiendo aumentar su poder en la medida en que más humanos coman. Estas habilidades suelen ser variadas y permiten al Demonio desafiar las leyes de la física convencional, alterando el clima a su conveniencia o creando realidades alternativas, por mencionar algunos ejemplos.
La propia sangre de Muzan también tiene propiedades especiales que pueden fortalecer a un Demonio, proporcional a la cantidad de sangre infundida. Sin embargo, la sangre es peligrosamente tóxica en concentraciones más altas y puede forzar una mutación en el cuerpo del receptor mucho más allá de lo que puede soportar, causándole la muerte, pero si se aclimatan a través de un proceso insoportablemente doloroso para dosis altas, su fuerza crecerá tremendamente.

Habilidades y Debilidades de los Demonios
Inmortalidad: Pueden vivir durante siglos sin apenas mostrar cambios visibles en su cuerpo como arrugas o pelo encanecido, manteniendo el aspecto que tenían cuando eran humanos, siendo generalmente personas jóvenes.
Regeneración: Una de las principales características de los Demonios es su extensa capacidad de regeneración; cualquier clase de herida que en un humano puede resultar en su muerte, para los Demonios es como si fueran arañazos leves.
Capacidades físicas sobrehumanas: Los Demonios se vuelven bastante fuertes físicamente, gracias a lo cual pueden someter con total facilidad a sus presas humanas.
Técnicas de Sangre Demoníaca: Son una clase de conjuros especiales que los demonios que han devorado una cantidad muy considerable de humanos pueden invocar a partir de su sangre. Las técnicas y sus funciones varían de Demonio a Demonio.

Luz solar: Los Demonios, al ser criaturas vampíricas, pueden ser asesinados si se les expone a la luz del sol directamente, ya que la radiación solar afecta directamente las células de los Demonios, anulando su regeneración y provocando que sus cuerpos ardan hasta convertirse en cenizas. Los únicos Demonios que han podido soportar la luz solar son Nezuko y Tanjiro.

Armas Nichirin: Las Armas Nichirin, suelen ser espadas u otras armas blancas forjadas con arena de hierro carmesí escarlata y mineral carmesí escarlata. Mediante el uso de Armas Nichirin, las cuales son bañadas en la luz del sol para atacar directamente a un Demonio, para herirlo gravemente y matarlo; basta con decapitar a un Demonio para desconectar su núcleo central que controla su cuerpo y así eliminarlo. Sin embargo, Demonios como Muzan, Kokushibo o Akaza han podido resistir la decapitación.
Flores de Glicina: La Glicina es una planta que para los Demonios es perjudicial y mortal, ya que libera un aroma que los Demonios no toleran y es la forma más efectiva de ahuyentar a estas criaturas. La flor de Glicina puede ser aplicada como arma para mezclar sus componentes y fabricar con ello venenos extremadamente mortales para los Demonios de nivel inferior.
Maldición de Muzan: Todos los Demonios creados por Muzan Kibutsuji comparten un vínculo psíquico con él. De este modo se asegura de tenerlos bajo su control; si en algún momento llegasen a mencionar su nombre o dieran información referente a él, que en determinado caso se activa al instante matando al Demonio al anular su regeneración.
El Caso Único de Nezuko Kamado
Tras su transformación a demonios, Nezuko y Tanjiro lograron mantener sus emociones humanas sin cambiar, pese a perder sus recuerdos. Nezuko Kamado se ha revelado como uno de los demonios más poderosos de Kimetsu no Yaiba, o al menos como uno de los más singulares de toda la serie. Perseguida por algunos, protegida por su hermanito, Nezuko también se ha distinguido entre los demonios por no haber comido humanos, por lo que muchos nos hemos preguntado de dónde obtiene su energía.
Para entender la razón de la abstinencia de carne humana de Nezuko, primero tenemos que saber qué son los demonios en Kimetsu no Yaiba. Estas criaturas pueden vivir durante siglos bajo las condiciones correctas y son potencialmente inmortales. Esto se debe a que no pueden morir por causas parecidas a los humanos; incluso si llegan a desmembrarse, pueden usar de su gran poder de regeneración. Esto también quiere decir que los demonios de Kimetsu no Yaiba no pueden morir de hambre. En otras palabras, no comen humanos para nutrirse, sino para ser más fuertes.
También pueden ganar más poder si reciben sangre directamente de Muzan Kibutsuji, aunque algunos demonios no la soportan y colapsan antes de adaptarse. Entonces resulta que la razón por la que Nezuko no come humanos en Kimetsu no Yaiba es porque, en el fondo, no los necesita, y obtiene su energía necesaria para luchar del sueño. Probablemente comiendo sangre humana Nezuko recuperaría su energía más rápidamente.
Sin embargo, la demonio también evita atacar humanos debido a que Tanjiro trató de convencerla de que tiene que proteger a los seres humanos. Ha habido alguna ocasión en la que Nezuko casi pierde el control e intenta comerse un humano, cosa que ocurrió en el Arco del Distrito Rojo. La razón es que parece que su nueva transformación pareció agotarla rápidamente, por lo que trató de conseguir más energía a como diera lugar.
Se ha comprobado que el proceso de transformación de humano a Demonio puede ser revertido. Tamayo desarrolló una droga que puede revertir la demonización después de cientos de años de investigación, utilizando la sangre de muchos Demonios fuertes para las pruebas. La propia Nezuko Kamado regresando a su forma humana demuestra la teoría de Tamayo.
