Cuerda de Presas: Un Relato Conmovedor y Necesario sobre el Sufrimiento de las Mujeres en las Cárceles Franquistas

Astiberri ha reeditado en tapa dura Cuerda de Presas de Jorge García y Fidel Martínez, una obra que se erige como una excelente oportunidad para acercarse a uno de los cómics más importantes de los últimos años.

La historia, en su naturaleza cíclica o pendular, nos recuerda que el pueblo que no conoce su historia está condenado a repetirla. Por ello, enfrentarse a Cuerda de Presas es no solo conveniente, sino necesario. Este pequeño gran álbum, creado por Jorge García y Fidel Martínez, construye una obra conmovedora, veraz y llena de pasión, a pesar del tono de frialdad empleado por García.

Portada del cómic Cuerda de Presas

Cuerda de Presas está compuesto por 11 relatos de extensión variable que denuncian las condiciones de vida de las mujeres encarceladas por el franquismo al terminar la Guerra Civil española. Estos relatos, localizados en diferentes prisiones españolas, son recreaciones de episodios históricamente documentados. Jorge García, el guionista, cambia de narrador en cada historia, presentando los recuerdos a través de las protagonistas, entrevistas periodísticas o las voces de sus hijos.

El franquismo despojó a los perdedores de toda humanidad para poder torturarlos, adoctrinarlos y eliminarlos. En Cuerda de Presas, somos testigos de traslados en vagones de ganado, arbitrariedades como la prohibición de pisar la unión entre las baldosas, y atrocidades como depositar un cadáver en una jaula de conejos. La rutina de estas mujeres se ve marcada por el hambre, la sed, el frío y el miedo. Sin embargo, incluso en el peor infierno, la humanidad, la solidaridad y la fraternidad encuentran su camino, manifestándose en gestos de valentía que adquieren un valor extraordinario.

Ilustración de mujeres en una celda de prisión franquista

Fidel Martínez, el dibujante, confesó que lo que le atrajo del proyecto no fue su carácter histórico o político, sino "el intenso humanismo, la profunda compasión y la particular mirada con la que se enfrentó a unos sucesos tan dramáticos". Esta mirada es precisamente lo que hace particularmente interesante a Cuerda de Presas.

El cómic español cuenta con varias obras pioneras en la denuncia de la represión franquista, como Paracuellos de Carlos Giménez, Barrio y 36-39 Malos tiempos, Un largo silencio de Miguel Gallardo, Un médico novato de Sento Llobel, El arte de volar de Antonio Altarriba y Kim, y Las serpientes ciegas de Felipe Hernández Cava y Bartolomé Seguí.

Jorge García, en relación a su proceso creativo, afirmó que su referente en historieta fue la serie “Evaristo” de Carlos Sampayo y Francisco Solano López, de la cual aprendió a armar argumentos con sustancia, administrar elipsis, jugar con el campo-contracampo y reducir el diálogo a su mínima expresión.

El dibujo de Fidel Martínez es otro de los grandes alicientes de la obra. El artista buscaba que el lector se detuviera en cada viñeta para retardar el tiempo del relato y crear la sensación de que las historias, contadas en pocas páginas, pudieran durar más. El estilo de Martínez, expresionista y elegante, estructura sus páginas con tres tiras de dos viñetas, rompiendo este esquema solo para realzar secuencias concretas.

Detalle del estilo de dibujo expresionista de Fidel Martínez

La decisión de Astiberri de reeditar este álbum en formato de tapa dura es un gran acierto. Aunque el tamaño se varió para una mejor proporción de la caja dibujada, algunos hubieran preferido un formato europeo más grande para apreciar aún mejor el elegante expresionismo de Fidel Martínez. La impresión y el papel son de buena calidad.

Una obra como Cuerda de Presas no debería ser una excepción, pero lo es. En España, abordar estos temas a menudo penaliza a los autores en lugar de otorgarles prestigio social. La sociedad tiende a sepultar su pasado, arriesgándose a repetir sus errores. En esta cultura, Cuerda de Presas representa una luminosa anomalía, no una práctica habitual.

El cómic, encuadernado en rústica, consta de 96 páginas interiores en blanco y negro más cubiertas con solapas. Contiene una historia autoconclusiva ambientada en las cárceles de mujeres bajo la dictadura franquista, componiendo un mosaico que denuncia las atrocidades de la represión en la posguerra. Inmersas en una atmósfera asfixiante, las mujeres son las protagonistas, y el dolor y la rabia, los únicos sentimientos permitidos.

La recuperación de la memoria histórica es uno de los grandes temas que la Transición a la democracia en España no afrontó. A pesar de que 40 años después la sociedad española aún no ha abordado esta cuestión, muchos artistas e intelectuales han trabajado para dar a conocer nuestra historia. A diferencia de otras obras que narran vivencias directas de familiares, Cuerda de Presas retrata las cárceles franquistas y la represión sufrida por miles de mujeres, las grandes olvidadas de la Historia.

El cómic está compuesto por once historias diferentes, cada una con un enfoque distinto pero unidas por la crudeza con que narran las terribles experiencias de las mujeres en los años iniciales de la posguerra. La diversidad de historias permite acercarnos a la historia desde diferentes perspectivas: la vida cotidiana en las cárceles, el papel de las autoridades, los traslados o la explotación laboral.

A nivel gráfico, el trabajo de Martínez es fantástico. El blanco y negro crea una atmósfera claustrofóbica, metáfora del encierro de tantas mujeres. El trazo, aparentemente sencillo, dota a los personajes de gran expresividad y les permite transmitir sus sentimientos de forma excelente. Cuerda de Presas debería ser lectura obligatoria en la educación secundaria, dado que la Historia ha relegado a menudo a las mujeres a un segundo plano, y la historiografía sobre la guerra civil y el franquismo no ha sido una excepción.

Mapa de España con la ubicación de algunas prisiones franquistas mencionadas

Jorge García y Fidel Martínez apuestan por una reconstrucción decididamente expresionista de una época y un sufrimiento olvidados, tratando de devolver a aquellas miles de prisioneras la voz que sus verdugos quisieron robarles. Con este álbum, la historieta española repara una deuda histórica y rememora las aristas más dolorosas de un pasado poblado por hambrientos, presos y muertos.

Ramón Pérez califica la obra como una "Magistral recreación de una época dolorosa, los primeros años de la posguerra española, y de un colectivo siempre olvidado en los relatos de entonces, las presas políticas". Juan I. Rando, por su parte, la describe como "Once relatos duros, tristes, sin concesiones, que a modo de frías instantáneas sacuden nuestras conciencias, ofreciendo un retrato honesto y valiente de la ruindad humana".

La obra nos presenta un conjunto de historias terribles, como tantas otras que provocó la dictadura de Franco. A lo largo de las páginas conocemos a mujeres castigadas, vejadas y llevadas al límite. Los dibujos de Fidel, con un estilo que cambia entre historias, logran a través de su corte expresionista acercarnos a las emociones de unas protagonistas que sufrieron incontables injusticias entre rejas. El tono de Jorge García, lejos de fuegos de artificio, se centra en testimonios que describen los acontecimientos con una frialdad sobrecogedora, regalando todo el protagonismo a la propia historia.

Leyendo Cuerda de Presas, se percibe la Verdad que hay en él, la capacidad de la ficción para aspirar a tener su propia Verdad. Los once relatos la poseen, permitiendo al lector sentir que aquellas palabras eran de las mujeres y niños que las pronunciaron, que me lo contaban como si fuera su confidente, y que allí no había guionista ni dibujante, sino las propias protagonistas.

La edición de Astiberri (ISBN: 9788416880270) es una novela gráfica europea en tapa dura, con 96 páginas interiores en blanco y negro. Fue publicada por primera vez en 2005 y reeditada en 2017.

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