La palabra yaoi hace referencia a todas las obras de manga o anime donde aparecen relaciones románticas entre hombres, también conocido como Boys’ Love (BL), y que están destinadas a un público generalmente femenino.
Al igual que ha pasado con muchos otros géneros de manga, el yaoi también ha llegado en forma de licencias, pero de una manera un poco convulsa. Las obras del género de manga yaoi comenzaron a llegar a nuestro país a partir del año 2001, de la mano de la editorial Glénat, con la obra Zetsuai 1989. A esta primera obra le seguirían muchas más en los primeros años del yaoi en España, unas obras que no consiguieron atraer al mercado y pasaron sin pena y sin gloria. Ante las escasas ventas, las obras de yaoi desaparecieron del mercado durante unos años, hasta que surgieron nuevas editoriales que empezaron a apostar por este género de manera fuerte.
Tras ver en los dos artículos anteriores cómo ha sido la evolución del género Boys’ Love en Japón, ahora se estudiará el papel que este manga ha jugado en nuestro país. Al contrario que en el país nipón, a España llegó antes el anime que el manga, pues el primero llegó en la década de los setenta, mientras que el manga tardó algunos años más en llegar. Los primeros anime, actualmente llamados “clásicos”, fueron Heidi, Mazinger Z o el Comando G., y fueron precedidos de películas famosas como Akira (1988), filme basado en el manga del mismo nombre escrito por Katsuhiro Ôtomo; fue a partir de entonces cuando las editoriales hispanas empezaron a explorar el mercado del manga.
Lo que se traía a España, tanto a las librerías como a las televisiones, eran series como Caballeros del Zodiaco, Bola de Dragón o El Guerrero Samurái: Ruroni Kenshin; entonces, ¿cuándo llegó el yaoi? Esta respuesta viene de la mano de una de una de las grandes editoriales españolas, Ediciones Glénat, quien publicó el primer volumen yaoi en el 2001: Zetsuai 1989, escrito por Minami Ozaki en 1989. Pronto, su gran competidora, Norma Editorial, también se abriría camino en este campo, trayendo Kizuna, de Kazuma Kodaka, y Fake, de Sanami Matoh, en el año 2005. Ahora la pregunta es: ¿cuál fue el resultado de estas primeras publicaciones? Pues el resultado fue nefasto. Las publicaciones yaoi en España no fueron un éxito de ventas, y por ello apenas existieron entre los años 2008 y 2014. En cambio, en otros lugares de Europa, como Reino Unido, Alemania o Italia, la llegada del yaoi se tomó mejor, pues la publicación de BL en esos países ha sido, casi, ininterrumpida, al contrario del parón que sufrió en España.
Cabe plantearse, en este panorama, cuáles fueron los motivos por los que el manga de temática BL fracasó en España; pero la respuesta no está clara, pues no hay una sintonía. Una de las posibles razones puede ser el hecho de que, cuando este género llegó a España, el país todavía no estaba preparado para ese contenido. Entre los años 2001 y 2005, que es cuando se trajeron la mayoría de las publicaciones BL, en España no era tan común oír acerca de la comunidad LGTBI+, de hecho, hasta el año 2005 no se legalizó el matrimonio homosexual en España (concretamente, el 3 de julio de 2005). A esto hay que sumar que es posible que los mangas traídos por las editoriales Glénat, Norma y La Cúpula no fuesen los más deseados por los consumidores, ya que es posible que fuesen poco conocidos para los españoles. Pero esta teoría se desmonta con, por ejemplo, Gravitation, un manga creado por Maki Murakami en el año 1996 y que se empezó a recopilar en tomos en el 2002. Dos años más tarde, en el 2004, Glénat decidió traerlo a España, y parece ser que no fue una idea muy descabellada. El dibujo que presentaba este manga era mucho más moderno que el de las autoras de Zetsuai 1989 o Kizuna; además, cuando este manga llegó a España, ya contaba con una OVA, emitida en 1999, y un anime, el cual estuvo en antena entre los años 2000 y 2001. En cuanto a Ediciones La Cúpula, ésta no trajo a España mangas de baja calidad, ya que entre ellos se encuentran, por ejemplo, Yellow, de Makoto Tateno, Mi voz, de Youka Nitta, y Wild Rock, de Kazusa Takashima. Entonces, ¿qué ocurrió para que las ventas fuesen tan malas?, ¿es posible, por tanto, que la culpa de todo la hayan tenido los consumidores? Hay mucha gente a la que le gustaba leer yaoi o shônen-ai, examinar dôjinshi y ver anime de temática BL, pero a lo mejor no quisieron comprar lo que trajeron las editoriales; bien porque no les llamó la atención o porque no querían pagar para tener algo de lo que podían disfrutar en la red de manera gratuita.
Cuando se trajeron los primeros mangas yaoi en el año 2002, el sector no estaba bien asentado en España. De hecho, los pocos mangas que se licenciaron en dicha época son una muestra de ello. Pero esto, poco a poco, fue cambiando, llegando en los años 2007 y 2008 a una cantidad de publicaciones que no se ha vuelto a ver en nuestro país.
En cuanto al género del que trata este artículo, la primera editorial que lo trajo a España, como se dijo anteriormente, fue Glénat. Esta editorial licenció los yaoi Zetsuai 1989 y su secuela Bronze: Zetsuai 1989, de Minami Ozaki, entre los años 2001 y 2007; y Gravitation, Gravitation EX y Gravitation Remix, de Maki Murakami, entre 2004 y, también, 2007; y los shônen-ai Yami no Matusei, de Yoko Matsushita, entre 2003 y 2005, aunque el último tomo, el doce, tan solo ha sido publicado en Japón, y La saga de Cain, de Kaori Yuki, entre 2006 y, de nuevo, 2007.
A Glénat le siguieron Norma Editorial y Planeta DeAgostini, aunque su paso fue más breve que la de su compañera catalana. La primera se acercó al género con el shônen-ai de CLAMP Lawful Drug, que se publicó entre los años 2003 y 2004, pero el manga no se ha editado al completo en español ya que las propias autoras decidieron pararlo en el año 2003 y lo reanudaron en el 2011. Tras el manga de CLAMP, los editores se metieron de lleno en el terreno del yaoi con Fake, de Sanami Matoh, publicado entre los años 2005 y 2006, y Kizuna, de Kazuma Kodaka, entre 2005 y 2009, aunque el tomo once no se ha llegado a publicar en España. También publicó otros shônen-ai como Blood+, de Asuka Katsura, Blood+ Adagio, de Kumiko Suekane, y Blood+ Ciudadela Nocturna, de Hirotaka Kirasagi, los cuales se fueron publicando entre 2008 y 2009 en su totalidad, aunque ese mismo año decidieron descatalogarlos, al igual que Fake y Kizuna.
En cuanto a Planeta, su camino por el yaoi ha sido inexistente, pero si inició un recorrido, muy breve, en el shônen-ai. La primera serie de manga fue Tokyo Babylon, de CLAMP, publicada entera en 2005 y reeditada por Norma Editorial entre 2011 y 2013, esta fue la única serie que Planeta terminó. Las otras dos que trajo fueron Las mil y una noches, manhwa de Han Seung Hee, del que publicó ocho tomos de once entre 2008 y 2009, y Cómo matar al dragón, manga de cinco volúmenes dibujado por Eriko Kato y basado en la historia de Tokio Tsumori, que fue publicado en España en el año 2009 y que fue cancelado tras su tercer tomo.
También hay que destacar la gran importancia que tuvo Ediciones La Cúpula, la editorial que más yaoi ha traído a España durante un corto periodo de tiempo. Así, publicó los cuatro tomos de Yellow, de Makoto Tateno, y los tomos únicos Wild Rock, de Kazusa Takashima, Tu magia me enamora, de Tarako Kotobuki, Play Boy Blues (P.B.B.), de Shiuko Kano, y Casino Lily, de Youka Nitta, en el año 2005, y el tomo único Mi voz, también de Youka Nitta, al año siguiente. Desde entonces, no ha vuelto a publicar nada relacionado con este género.
Tras Glénat, Norma, Planeta y La Cúpula, la Editorial Ivrea se atrevió con este género, pero no exactamente como las demás. Esta editorial licenció dos iberomangas, con gran influencia del manga japonés, del español Studio Kôsen, grupo de ilustradoras formado por Aurora García Tejado y Diana Fernández Dévora. Los dos iberomangas que Ivrea publicó de ellas fueron Saihôshi, en 2006, y Stallion, en 2007. El único acercamiento que tuvo esta editorial con el BL nipón fue con la publicación de Paradise Star, de Aya Oda, en 2009, el cual es un shôjo con toques del shônen-ai.

Pero estas editoriales no fueron las únicas que anduvieron en este mundillo, pues hay dos, más pequeñas y menos conocidas, que también se atrevieron. Mangaline Ediciones, editorial sevillana que actualmente se encuentra inactiva, trajo a España la serie yaoi Vassalord, de Nanae Chrono, y la shônen-ai Tactics, de Kazuko Higashiyama y Sakura Kinoshita, pero ambas, traídas en el año 2008, quedaron incompletas, publicándose un tomo de la primera y dos de la segunda. La otra fue Ellado Ediciones, aunque lo curioso de esta editorial castellonense es que tan sólo ha publicado cinco mangas, pues no es su campo de trabajo principal. Entre esos cinco mangas, cuatro de ellos son de la serie Bésame profe, de Kazuma Kodaka, la cual trajeron a España entre los años 2008 y 2009, pero tan solo publicaron cuatro tomos de diez.
Se puede ver, por tanto, como fue entre los años 2006 y 2009 cuando se dejaron de publicar obras yaoi en España. Casualmente, el descenso de licencias de manga en España y, por tanto, el cambio de las editoriales comenzó, eventualmente, alrededor del año 2008, cuando comenzó la crisis económica española que continúa en la actualidad.

En ese entonces, la editorial más prolífica era Glénat, la cual tenía más del 30% de las ventas de manga en España, mientras que Ivrea, Norma y Planeta se encontraban bastante igualadas, seguidas, de lejos, por Panini Cómics. En cuanto a La Cúpula, Mangaline y Ellago, éstas se encontraban dentro de ese 10% y 7% de “otras”, por lo que sus ventas eran muy bajas en comparación. Fue este el camino que se siguió durante los peores años de la crisis, es decir, entre 2009 y 2012.

Justamente fue en estos años cuando Glénat empezó a perder fuerza, pero seguía siendo la más grande de ellas. Casualmente, esta etapa de estabilidad coexiste en el tiempo con la no publicación de manga yaoi en España, aunque si que hubo una editorial que publicó cómics de este género. Se trata de Nowevolution Editorial, una editorial que impulsa el trabajo de los ilustradores españoles. Así, trajo Las horas perdidas, de Javi Cuho y Andrea Jen, en 2010, los dos tomos de El esclavo de la rosa, de Javi Cuho y Van Durán, entre 2011 y 2012, y los seis volúmenes de No te escondas, de Dorianne (Laura Bartolomé), entre 2008 y 2013. Se trata de la única editorial hispana que, en esos años, publicó contenido relacionado con el BL.

En el año 2013 ocurre lo que nadie se esperaba, el descenso en picado de Ediciones Glénat, que en ese año ya se conocía como Editores de Tebeos (EDT). La principal razón de esto fue la pérdida de las licencias de la editorial nipona Shûeisha y, por lo tanto, perdieron los derechos sobre series de manga exitosas como Naruto o Bleach. A partir de entonces, Editores de Tebeos seguiría descendiendo hasta que, en el año 2014, dejó de licenciar nada nuevo.

Fue también, en esos dos años, cuando la Editorial Ivrea se consolida como la mayor editorial del manga en España, seguida por Norma y Planeta, que se disputan el segundo puesto. A finales del 2014, Planeta DeAgostini cambia su nombre y pasa a llamarse Planeta Cómic, convirtiéndose en el sello del cómic, manga y novela gráfica dentro del grupo Planeta. También en ese año, 2014, surge otra editorial, Ediciones Tomodomo, quien empieza de manera más tímida que Milky Way y ECC, las cuales ya han habían arrebatado terreno a las gigantes del manga. De esta manera, el año 2016 es cuando se produce la consolidación. ECC y Milky Way ya se consideran peligrosas para las grandes editoriales, pues su importancia se mantiene y crece poco a poco, arrebatando terreno incluso a Panini. Además, Tomodomo y La Otra H también se mantienen y, aunque apenas crecen, su existencia es una muestra de que el mundo editorial del manga en España está cambiando. Fue en esos últimos cuatro años cuando resurgió el género del BL en España; y esto fue realizado por EDT, quien publicó Saihôshi integral, de Studio Kôsen, el cómic que ya había publicado Ivrea pero, esta vez, extendido, teniendo una parte de cómic y otra de novela que se intercala con escenas nuevas ilustradas. De este modo, a pesar del descenso de EDT, en el año 2013 dio al mundo una edición maravillosa de esta pareja de ilustradoras madrileñas.
Aun así, fue Tomodomo la que relanzó de verdad este género. Esta pequeña y nueva editorial catalana publicó Seven days, de Venio Tachibana y Rihito Takarai, entre 2014 y 2015; En la misma clase, de Asumiko Nakamura, también entre 2014 y 2015; Senpai, de Bikke, ese mismo año; ¿Quién es el 11º pasajero?, de Moto Hagio, en 2016; y Pájaro que trina no vuela, de Kou Yoneda, el cual empezó a publicarse en 2016 y que, posiblemente, finalice en 2017.

Junto con Tomodomo, Ivrea, por fin, se adentró en este campo. Así, trajo la obra yaoi que más éxito ha tenido a nivel mundial, Junjo romántica, de Shungiku Nakamura, en 2014, y aún le queda un largo camino para que la serie finalice. Aun así, este manga parece ser que da algunos quebraderos de cabeza a la editorial debido a problemas con la autora; de este modo, para contentar a sus consumidores, en el año 2015 publicó Los deseos obsesivos de mi chico, dos tomos de Hashigo Sakurabi. Además, parece ser que le ha ido bien con este género, pues en el 2016 empezó a traer la serie Love stage!!, de Eiki Eiki y Taishi Zaou, la cual aún está en publicación.

Y también Milky Way ha hecho incursiones en el género BL. En 2016 trajo a España Puedo oír el sol, de Yukio Fumino, y En un rincón del cielo nocturno, de Nojico Hayakawa. Además, este 2017 la editorial ovetense nos ofrecerá La respiración de Copérnico, de Asumiko Nakamura, y Umibe no Étranger y Harukaze no Étranger de Kanna Kii; parece que esta editorial quiere ganarse, también, a los adeptos del BL.

Para terminar, hay que destacar dos editoriales que, junto con Nowevoultion, impulsan los cómics homoeróticos hispanos y americanos. Así, Ediciones Babylon trajo en 2015 otra obra de Dorianne, Susurro de Besos, y Ave Fénix Cómics y Libros ha publicado, en formato de ebook, Deseo de dioses, de Insanity Team, El castigo y Demonio invernal, de Yamila Abraham, Las 2 caras del amor, de Studio Chou Chou, I.D.O.L., de Dany&Dany y Acid-rain y Acid-rain especial, de Yelian Yaoki, entre los años 2014 y 2016; de este modo, esta editorial se convierte en la reina del cómic homoerótico en formato de ebook.

Ivrea es una editorial de origen argentino que se especializa en la publicación de manga e historietas. Con más de 2500 libros publicados, es una de las más prolíficas de la lengua castellana. En 1997, nace en Buenos Aires, Argentina Editorial Ivrea, idea de Leandro Oberto con Pablo Ruiz, con la intención de desarrollar el mercado argentino de cómics, por entonces dependiente de ediciones extranjeras y sin editoriales locales de importancia. Ya en 1999, el enorme auge de la revista Lazer llevó a la empresa a incursionar en la publicación de diversos mangas; entre los que destacan Dragon Ball, Neon Genesis Evangelion, Bleach, Gantz, Vagabond, Saint Seiya, Rurouni Kenshin, Sailor Moon, Fullmetal Alchemist y muchos más, estando a la cabeza en editoriales de manga en Argentina y entre los primeros tres lugares en España. En el año 2001, Ivrea abre la filial española, con oficinas en Barcelona. En 2005 muere Pablo Ruiz. En 2007 entran en el mercado de Finlandia, instalándose en Helsinki, donde también publican mangas. Tiene un legado e impacto importante en la distribución de mangas de forma legal para Argentina y el resto de Latinoamérica, siendo el número uno en la competencia de traducción de mangas en la región.
Mi opinion sobre editorial Ivrea Argentina
En Argentina Ivrea realizó trimestralmente fiestas en discotecas apuntadas al público lector de cómics y anime. Llevaron por nombre Lazermaniacs y Lazer Royale, divididas en Lazer Day (apto para todo público) y Lazer Night (mayores de 18). En el pasado participó en la organización de la convención Expocomics & Anime (2001).

En cuanto a las obras publicadas por la editorial Ivrea, se pueden destacar títulos como:
- ¡¡No te rindas, Nakamura!! (Ganbare! Nakamura-kun!!, Motto! Ganbare!! )
- ¡Amémonos hasta el amanecer!
- ¡Aún soy muy bueno!
- Blue! Blue! Blue!
- Canis -Dear Mr. Rain-
- Canis -Dear Mr. Jackass!
- Life.
- Los misteriosos habitantes de White Shadow Hall (Hakueikan no Fushigi na Juunin)
- Dr. Nibiiro Musica.
- Nosotros al desnudo (Oretachi namamono?)
- Play Boy Blues (P.B.B.)
- Here U Are
- Semantic Error
D. Bara y gei komi son dos géneros relacionados con el yaoi. También muestran relaciones homosexuales pero, a diferencia del yaoi, generalmente están escritos por hombres para un público masculino (bara) o generalista.
Nota 1: En Wish, Los ángeles son definidos como asexuales pero se les muestra con fisionomía y fisiología masculinas, así que el manga puede leerse en términos de BL.
