Baba Yagá es una figura icónica del folclore ruso, una bruja ancestral cuya imagen evoca misterio y poder. Su presencia se extiende a través de innumerables cuentos y leyendas, y su influencia se ha mantenido viva hasta nuestros días, manifestándose en diversas formas de arte y entretenimiento.
La primera referencia clara a Baba Yagá (Iaga baba) se encuentra en la "Gramática rusa" de Mijaíl Lomonósov, publicada en 1755. En esta obra, Baba Yagá se menciona dos veces, formando parte de un listado de figuras y deidades de la tradición eslava. Es interesante notar que, a diferencia de otras figuras como el dios Perún, equiparado con Júpiter en la mitología romana, Baba Yagá aparece en una sección separada, lo que subraya su singularidad incluso en sus primeras menciones conocidas.
En las narraciones tradicionales, Baba Yagá es descrita con atributos distintivos. Suele habitar en una choza que se alza sobre dos enormes patas de gallina, lo que le permite desplazarse por los bosques. Esta choza, a menudo, se encuentra rodeada por una valla adornada con cráneos, en cuyo interior coloca velas. Para acceder a su morada, Baba Yagá pronuncia un conjuro: "Casita Casita, da la espalda al bosque y voltea hacia mí". El interior de su choza está típicamente repleto de carne y vino, y está custodiado por sus sirvientes invisibles, que se manifiestan como manos espectrales.
La apariencia física de Baba Yagá es igualmente memorable. Se la describe como vieja, huesuda y arrugada, con la nariz azul y los dientes de acero. A menudo se le da el apelativo de "Baba Yagá Pata de Hueso" debido a que posee una pierna normal y otra de hueso. Estas dos piernas se interpretan simbólicamente como una representación de los mundos de los vivos y los muertos, entre los cuales ella deambula. Baba Yagá vuela montada en un almirez o una olla, y se desplaza remando el aire con una escoba plateada. Aunque consume grandes cantidades de carne, mantiene un aspecto delgado y huesudo.
Baba Yagá es un ser complejo, a menudo retratado como perverso y cruel, pero no totalmente malvado. Es conocida por comer personas, especialmente niños, y sus dientes le permiten romper huesos y desgarrar carne con facilidad. Sin embargo, en algunas historias, muestra facetas diferentes. En ciertas narraciones, ayuda a aquellos que le sirven e incluso se dice que guarda las "Aguas de la Vida y de la Muerte", siendo considerada la "Dama Blanca de la Muerte y del Renacimiento". En algunas versiones, tiene dos hermanas que comparten su nombre y apariencia, formando un trío de Babas Yagá.
La figura de Baba Yagá ha sido ampliamente adoptada por autores de cuentos de hadas modernos y se ha convertido en un elemento recurrente en la "Fantasía rusa" desde los años noventa del siglo XX. Un ejemplo notable es su aparición en el ciclo de libros "La Agencia de detectives del Zar Goroj" de Andréi Belanin. La infancia y juventud de Baba Yagá fueron detalladas por primera vez en el cuento "La bahía" (Lukomorie).

La popularidad de Baba Yagá ha trascendido las fronteras de la literatura rusa, encontrando un lugar destacado en diversas manifestaciones culturales contemporáneas. Su imagen ha sido reinterpretada en el mundo del cómic, especialmente en el cómic adulto. En "Hellboy" de Mike Mignola, Baba Yagá aparece como una antagonista. En la aclamada serie "Fábulas" de Bill Willingham, se presenta como una aliada de "El Adversario", adoptando la forma de Caperucita Roja para infiltrarse en Villa Fábula y enfrentándose finalmente a Frau Totenkinder. En la antología "Fábulas y Reflejos", escrita por Neil Gaiman, Baba Yagá interviene para ayudar al protagonista a encontrar a la mujer que ama, aunque se la describe más robusta, pero aún con piernas huesudas.
En el ámbito de los videojuegos, Baba Yagá también ha dejado su huella. Aparece en "Castlevania: Lords of Shadow", desarrollado por Mercury Steam. En el MMORPG "CABAL Online", las Babas Yagá son monstruos agresivos en la zona de Valle Helado. En "Fortnite", se ha introducido como un aspecto raro dentro del set "Aquelarre Original", y directamente como skin de Baba el 26 de octubre de 2020. En "Runescape", su apariencia es humana. En "AFK Arena", se la conoce como "Melusina - Baba Yaga" y es una heroína jugable. Incluso en "Coin Master", el jugador se encuentra con su casa al construir la aldea 87.
La figura de Baba Yagá también ha sido objeto de adaptaciones en el cine y la música. En la película de Marvel "Ant-Man and the Wasp" (2018), se la menciona en relación con la villana Ghost. En la obra musical "Cuadros de una exposición" de Modest Músorgski, existe una pieza dedicada a ella. En España, el cómic "Baba" de Luis Moreno (2010) presenta a la bruja en forma de niña con un tono humorístico. Además, aparece en el cortometraje de Studio Ghibli "Pandane to tamago hime" y en el disco "Space Police" de la banda alemana Edguy.
La pervivencia de Baba Yagá en la cultura popular demuestra la fuerza y la resonancia de este arquetipo del folclore ruso. Su capacidad para ser reinterpretada y adaptada a diferentes contextos, desde leyendas ancestrales hasta videojuegos modernos, asegura que esta enigmática bruja continúe cautivando la imaginación de nuevas generaciones.
Baba Yagá - La Aterradora Bruja del Folclore Ruso
Un ejemplo de la interacción con Baba Yagá en los cuentos tradicionales se observa en la historia de Iván. Tras viajar un tiempo, Iván se encuentra con una pequeña cabaña idéntica a la primera. La Baba Yagá de esta cabaña hace comentarios y preguntas similares a la anterior. Al no obtener respuestas claras, la segunda Baba Yagá lo dirige a la tercera, advirtiéndole que si se enoja con él, debe tomar tres cuernos de ella y pedir permiso para tocarlos, soplando en ellos de forma gradual. Iván finalmente encuentra la choza de la más joven de las tres hermanas. Tras el comentario sobre "el olor ruso", la tercera Baba Yagá intenta devorarlo, pero Iván le ruega por los tres cuernos. Al soplar en ellos, aparecen aves de todo tipo, incluyendo el pájaro de fuego, que le indica a Iván que salte sobre su espalda para escapar de Baba Yagá. A pesar de ello, la bruja persigue al pájaro de fuego y lo agarra por la cola.
En una de sus representaciones, Baba Yagá es descrita con atributos típicos: una choza giratoria con patas de pollo, un mortero, un pisón y/o una escoba. A menudo lleva el epíteto "Baba Yagá kostyanaya nogá" (pierna huesuda) o "Baba Yagá s zheléznymi zubami" (con dientes de hierro). Cuando está en su vivienda, puede yacer sobre la estufa, extendiéndose de una esquina a otra. Baba Yagá es capaz de percibir y mencionar el "russki duj" (olor ruso) de quienes la visitan, y su nariz puede llegar a pegarse al techo. Algunos narradores enfatizan su apariencia repulsiva.
La primera edición del "Encuentro sobre Escultura, Naturaleza y Tacto", una iniciativa que combina arte, entorno natural e investigación sensorial para fomentar la inclusión y la accesibilidad cultural, se celebró en mayo del año pasado en Salorino. Este encuentro, sin ánimo de lucro, busca consolidar un espacio de creación e intercambio. La artista Beijlsmit impulsa este proyecto, que en su primera edición reunió a 14 participantes, incluyendo personas ciegas, con baja visión y videntes. El objetivo es crear conciencia y aceptación para las personas con diversidad visual, permitiéndoles interactuar libremente con las obras de arte. Para la próxima edición, se planea organizar el encuentro en inglés para ampliar su alcance internacional y facilitar la participación de artistas ciegos de Estados Unidos, Canadá y Reino Unido.

En el ámbito del coleccionismo, Baba Yagá formó parte de una línea de juguetes lanzada por Matchbox en 1990, titulada "Monster in My Pocket". En esta colección, se la representaba como una bruja robusta y grotesca, viajando en un caldero negro impulsado por una escoba voladora y luciendo un collar con dos cráneos humanos.