El universo Marvel ha presenciado innumerables batallas y sacrificios, pero pocos eventos han sido tan impactantes como la muerte de Hulk. A lo largo de su extensa historia en los cómics, el Gigante Esmeralda ha enfrentado amenazas cósmicas y terrores inimaginables, demostrando una resistencia casi inmortal. Sin embargo, el destino de este icónico personaje ha tomado giros sombríos, culminando en momentos de profunda pérdida para sus seguidores.
La saga de Roger Stern en The Incredible Hulk, recopilada en un volumen imprescindible, sentó las bases para futuras interpretaciones del personaje. Stern, un guionista emergente en la década de 1970, desarrolló una obra maestra revolucionaria, introduciendo elementos que serían cruciales para autores posteriores como Bill Mantlo y Peter David. Este volumen enlaza El Increíble Hulk: Un monstruo entre nosotros con El Increíble Hulk: Perdonado, completando una etapa fundamental en la mitología del personaje.
En una etapa más reciente, la narrativa de The Incredible Hulk, escrita por Phillip Kennedy Johnson e ilustrada por Nic Klein, giró en torno a una entidad cósmica conocida como la Madre de los Horrores. Este ser, nacido sin la intervención del creador del multiverso Marvel, engendró descendientes con un único objetivo: liberar a su madre. Uno de estos descendientes, The Eldest, una cambiaformas, culminó su misión en The Incredible Hulk #30.

En un enfrentamiento dentro del Below-Place, The Eldest, habitando el cuerpo de la Abominación, se enfrentó al Goliat Esmeralda. En lugar de una batalla convencional, The Eldest arrancó el alma de Bruce Banner del cuerpo de Hulk, separando permanentemente al hombre de la bestia. El destino de Hulk se tornó aún más macabro cuando The Eldest, al descubrir la muerte de su madre en su prisión, devoró el cuerpo de la Madre de los Horrores. Fusionando su poder con la fuerza física del monstruo verde, nació el Infernal Hulk, una amalgama de odio, locura y poder cósmico.
El narrador resume este evento con una frase escalofriante: “El One Below All se ha ido… junto con la Madre de los Horrores.” El One Below All, opuesto al One Above All, representa el núcleo de la rabia, la destrucción y la desesperanza, y era la fuente de la inmortalidad de Hulk y otros mutantes gamma. A pesar de la destrucción de su cuerpo, Banner sobrevive, con la mente intacta y dispuesto a enfrentar al monstruo que ahora porta su poder, pero no su humanidad.
Con la llegada del Infernal Hulk, Marvel prometió una nueva era de horror cósmico. Este nuevo villano busca “revivir el antiguo mundo de las pesadillas” y transformar a los héroes en bestias, reescribiendo las reglas del poder gamma y del miedo. Para los aficionados al cómic clásico del Gigante Esmeralda, esta nueva etapa ofrece una mezcla de terror metafísico, tragedia existencial y acción brutal. El cierre de The Incredible Hulk #30 marca un punto de inflexión: el Gigante Esmeralda ha muerto, y algo considerablemente peor ha ocupado su lugar.
La narrativa de la muerte de Hulk se extiende también a la pantalla chica. The Death of the Incredible Hulk es una película de televisión estadounidense estrenada en 1990, que sirvió como conclusión a la serie de televisión The Incredible Hulk (1978-1982). Bill Bixby retomó su papel como el Dr. David Banner, mientras que Lou Ferrigno volvió a interpretar a Hulk. La película fue filmada en Vancouver, Canadá.

En la trama de la película, David Banner, bajo el alias de David Bellamy, se hace pasar por un conserje con problemas mentales para infiltrarse en un laboratorio científico en Portland, Oregón. Su objetivo es acceder a los estudios del Dr. Pratt, con la esperanza de encontrar una cura para su condición. Tras un violento asalto por parte de ladrones callejeros, el estrés de la situación provoca una transformación en Hulk. Al día siguiente, Banner se infiltra en el laboratorio de Pratt y realiza correcciones en una fórmula científica. Simultáneamente, una espía de Europa del Este, Jasmine, es chantajeada por su superior, Kasha, para robar los archivos de Pratt.
Pratt descubre las correcciones en la fórmula y, decidido a encontrar a su misterioso ayudante, se esconde en el laboratorio. Allí, se encuentra con Banner, quien revela su verdadera identidad y su lucha contra Hulk. Pratt cree que puede curar a Banner, pero primero necesita estudiar a Hulk. Con la ayuda de la esposa de Pratt, Amy, construyen una jaula especializada con un campo de fuerza para monitorear los signos vitales de Banner durante la transformación.
Durante el experimento, Banner se electrocuta para inducir la transformación en Hulk. La jaula de energía retiene a Hulk mientras Pratt recopila datos, y Amy administra un tranquilizante. Banner vuelve a la normalidad, y los Pratt documentan el proceso. Sin embargo, la junta directiva del laboratorio retira la financiación a Pratt, obligándolo a acelerar su plan de cura. Una red de espionaje de Europa del Este irrumpe en el laboratorio, secuestrando a los Pratt y dejando a Banner transformado en Hulk y a Pratt en coma.
Mientras David Banner es perseguido, se reencuentra con Jasmine, quien le revela que su hermana Bella lidera la red de espías. Banner y Jasmine se enamoran. Tras el secuestro de los Pratt por parte de Bella, Banner y Jasmine capturan a uno de sus cómplices, obteniendo información sobre su paradero. Durante la redada policial en el aeródromo, Banner se transforma en Hulk para proteger a Jasmine y a los Pratt. Hulk aborda el avión en el que Bella y su socio intentan escapar. En un intento por dispararle a Hulk, Bella accidentalmente impacta el tanque de combustible, provocando la explosión del avión. Hulk cae del avión y, al estrellarse contra el suelo, se transforma en Banner por última vez, sucumbiendo a sus heridas.

A pesar de esta trágica conclusión, existían planes para una secuela, La venganza del increíble Hulk, donde se rumoreaba que David Banner regresaría. Inicialmente, se pensó que la cancelación se debía a la muerte de Bill Bixby, pero Gerald Di Pego, el escritor, ha desmentido estos rumores, atribuyendo la cancelación a bajos índices de audiencia. La trama planeada para la secuela involucraba el regreso de Banner, pero incapaz de transformarse en Hulk, y su posterior trabajo para el gobierno, siendo capturado y obligado a crear agentes similares a Hulk.
La historia de la muerte de Hulk, tanto en los cómics como en la televisión, representa un capítulo sombrío pero fundamental en la evolución de este personaje. Explora los límites de la resistencia, el sacrificio y la eterna lucha entre el hombre y la bestia, dejando una marca imborrable en el legado del Gigante Esmeralda.