En la Mansión Hokage, Naruto suspiró, cansado, sentado frente a su escritorio lleno de carpetas y documentos. Estaban en tiempos de paz, lo que impulsaba el desarrollo tecnológico a un ritmo acelerado. Naruto temía que las tradiciones y el significado de ser un "ninja" comenzaran a perderse, especialmente en la nueva generación. El progreso, aunque beneficioso, podía dañar la cultura.
Naruto revisó un documento: su consentimiento, como Hokage, para trasladar en primavera a un grupo de personas seleccionadas a la colonia en Uzushiokagure, destinada a la coexistencia entre humanos y Yokai. Solo faltaba la aprobación de la Tsuchikage, quien aún consideraba prematuro que humanos y Yokai vivieran juntos. El Raikage, aunque de la misma opinión, veía la aprobación como una opción viable en tiempos de paz.
Las reuniones entre los Daimyo y los representantes Yokai estaban dando frutos. Incluso, el año anterior, los Daimyo quedaron maravillados al visitar Uzushiokagure, una isla natural con un ecosistema recuperado gracias a los Jashinistas. Sin embargo, los Yokai se mostraban reacios a la tecnología en la isla, como postes telefónicos o puertos. La comunicación con los shinobi en la isla se realizaba de forma antigua o a través de aves mensajeras, como las de Sasuke.
Hace unos meses, la representante de los Yokai de Konoha, Natsumi, se vio envuelta en un incidente causado por Ichiro, el hijo del Daimyo. Esto afectó negativamente la percepción pública de Natsumi, siendo un tiempo difícil para ella y, por supuesto, para Kurama. Lograron resolver el problema antes de que el Daimyo de Hi no Kuni detuviera las negociaciones de paz, a pesar de su aprecio por Natsumi. Limpiaron el nombre de Natsumi y prohibieron a Ichiro salir del Palacio del Daimyo durante cinco años. Kurama consideró el arresto domiciliario insuficiente, pero Naruto lo tranquilizó, explicando que lo importante era mostrar la verdad al pueblo para evitar los errores de Ichiro.
Naruto se estiró, pensativo. Las diferencias entre humanos y Yokai comenzaban a romperse, un proceso delicado pero en marcha.

De repente, tocaron a la puerta, sobresaltando a Naruto. Shikamaru entró, portando una carpeta amarilla. Notó la rapidez con la que Naruto tecleaba en la computadora.
"Mira, pareces muy ocupado", dijo Shikamaru. Naruto, disimulando, asintió: "B-Bueno, claro. Esta semana tenemos las visitas de los otros cuatro Yokai Representantes, además de Kazuma-osan, Rakku-chan, Kameko-chan y de las Biju. Fue mucho papeleo para que los otros Daimyo permitieran la visita, así que intento avanzar con esto, dattebayo."
"Ya veo. Firmaste la petición de Seiya sobre el traslado de personas a la primera colonia humana", comentó Shikamaru, revisando el documento. "No puedo creer que un tipo como él tuviera esa idea."
"¿Qué opinas de ella?", preguntó Naruto. Shikamaru respondió: "Bueno, es algo apresurado, pero si lo piensas, lo mejor será hacerlo ahora que los Daimyo están de buena. La idea de ser conocidos como los Daimyo que participaron activamente en las relaciones de paz entre humanos y Yokai les son muy prometedoras."
"Je. Eso puedes decirlo por los otros, pero el nuestro lo hace por Natsumi-chan", sonrió Naruto. "Según él, es la nieta que nunca tuvo, dattebayo."
"Je, ya me imagino", dijo Shikamaru, mirando por la ventana los copos de nieve. Mencionó los regalos que envió el Daimyo cuando se enteró de que Natsumi tuvo... pero estornudó.
"¿Un resfrío, o Kurama hablando de ti?", sugirió Shikamaru, divertido. "Nunca me he resfriado", replicó Naruto, ofendido. "Así que puede ser Kurama... o Bolt."
Al oír el nombre de su amigo, Shikamaru se puso serio. "Deberías dejar por hoy el trabajo", le sugirió. Naruto recordó su gran cantidad de papeleo y la necesidad de terminarlo para poder ir a casa antes de que los niños se despertaran. "Pero Bolt aún no comprende eso..."
"Así son los niños", dijo Shikamaru, sonriendo. "El mío es más perezoso que yo, pero sé que más listo."
"Sí...", respondió Naruto, volviendo a teclear.
Shikamaru lo miró de reojo y suspiró. "¿Los cachorros de Kurama cumplen un mes hoy, no?"
Esto detuvo a Naruto. Suspiró resignado y se apoyó en el respaldo de la silla, más cansado que antes. "Deberías tomar un descanso y pasar a la pequeña celebración. Por algo hiciste todo ese papeleo para permitir que los otros representantes, los amigos y familiares de los padres pasen la semana en Konoha", señaló Shikamaru.
Naruto confesó: "Yo... Yo le dije a Kurama que haría lo posible para que, al menos, Kazuma-osan conociera a sus bisnietos... Pero que después yo tendría mucho trabajo y no iría, dattebayo. Él lo sabe y comprende mi situación, Shikamaru. Si envío un clon, él puede llegar a considerarlo un insulto a los cachorros y ahí se enojaría conmigo."
"Lo sé, lo sé...", suspiró Shikamaru. "Al menos les compraste un regalo."
"Bueno, acabo de mandar a un clon a comprarlo", admitió Naruto, incómodo. "Planeo darlo cuando llegue en la noche."
"Ya veo", sonrió Shikamaru. "Bueno, a lo que venía." Le tendió la carpeta. "Hinata me pidió que te la trajera. Se te quedó en casa en la mañana."
"Ah, sí. Si, si", recibió Naruto aliviado. "Son el registro de misiones de los nuevos gennin. No se me debió haber pasado, dattebayo."
"Bueno, lo recuperaste, así que no hay problema", sentenció Shikamaru, yéndose.
Naruto sonrió. Al notar unas pequeñas marcas en la carpeta, frunció el ceño y la abrió.
"¡¿QUÉ ES ESTO-DATTEBAYOOOOOOOOO?!"
El grito resonó en toda la Mansión Hokage. Shikamaru se volteó, sorprendido. Naruto estaba pálido, horrorizado al ver que el contenido de la carpeta eran hojas rotas por rasguños.
Shikamaru, al ver el estado de las hojas, parpadeó y sonrió rascándose la cabeza. "Te la han hecho de nuevo."
"¡ESTA ES LA CUARTA VEZ!", exclamó Naruto, indignado. "¡Le pedí a Kurama y a Natsumi-chan que mantuvieran a los cachorros lejos de mis cosas...! ¡Este registro me tomó toda la noche-dattebayo!"
"Lo siento, pero tendrás que hacerlo de nuevo. No pienso enseñarles a los Jounin el juguete de unos pequeños zorros", aseguró Shikamaru.
"¡¿D-DE NUEVO?!", lo miró horrorizado Naruto, para luego sentarse en blanco, totalmente conmocionado.
"No empieces...", suspiró Shikamaru, restregándose el cuello. "Otro problema más", sentenció.
Residencia Uzumaki
Bolt, de once años, estaba en su habitación, recostado en la cama, mirando el techo e ignorando las voces alegres que se escuchaban en el pasillo. Estaba molesto, celoso y amurado. Se cumplía un mes del nacimiento de los cachorros de Kurama, y el Kyubi pasaba menos tiempo con él. Primero fue durante el embarazo de Natsumi, lo cual asumió por su amiga Yokai, y ahora por cuidar a los cachorros. Le gustaba que Kurama tuviera su propia familia, pero seguía siendo parte de la suya.
Bolt frunció el ceño, molesto consigo mismo. Ya no soportaba que su propio padre estuviera tanto tiempo alejado de la familia, pendiente de aldeanos que ni siquiera conocía. Sentir el mismo repudio hacia Kurama solo porque ahora era padre... No le gustaba comparar a Kurama con su papá. El zorro, desde hacía cinco años, se había vuelto una parte importante de su familia. A diferencia de su padre, el Biju le daba más consejos sobre la academia y otras cosas. Para Bolt, Kurama era tan cercano como su padre, y ambos comenzaban a alejarse de él.
"¡ARG!", se tapó el rostro con la almohada, pateando al aire. "¡¿Qué me pasa-dattebasa?! ¡Sentimentalista idiota!"
Se detuvo al escuchar un ruidito. Miró su mesa de noche, donde reposaba el videojuego que acababa de emitir el sonido, indicando que la carga estaba completa.
"¡Bien! ¡Carga completa!", se alegró, agarrando el objeto y sacando un chip de la mesita. "¡Veamos si esto me ayuda a liberar el nivel extra!", se entusiasmó, insertando la tarjetita.
Ese chip era un regalo de Katasuke, un hombre que trabajaba en el Centro de Investigaciones de Konoha y subordinado de su padre. Le agradaba, especialmente porque siempre le conseguía formas de desbloquear niveles extra o ítems especiales en sus juegos, facilitando la superación de niveles a su manera.
Al ver la opción de jugar el nivel extra en la pantallita, sonrió, para luego mirar con molestia la puerta cerrada, ya que se escuchaban más voces animadas desde el otro lado. Cierto… A Kurama no le agradaba Katasuke.
Bolt no lo comprendía. Natsumi, para aumentar la confiabilidad de los Yokai entre los humanos, había accedido a la petición de Naruto de presenciar los proyectos del Centro de Investigaciones de Konoha. Al parecer, Katasuke logró un acuerdo con Natsumi para que ella les enseñara el funcionamiento de un Fuinjutsu especial, iniciando otro proyecto tecnológico. Esto molestó mucho a Kurama, quien dejó de hablarle a Naruto por un tiempo, estando de mal humor. Fue extraño que no se enojara con Natsumi.
El niño no lo entendía. ¿Qué tenía de malo usar una técnica para el progreso? Además, Katasuke era un hombre amable y bondadoso. Seguramente, todo era porque Kurama era un gruñón las 24 horas, aún no entendía cómo jugar un videojuego, y cuando lo intentaba, lo lanzaba por la ventana al salir en la pantalla Game Over…
Bolt frunció levemente el ceño, pensando que todos se estaban volviendo muy pesados. Se recostó y comenzó a jugar el nivel extra que obtuvo sin esfuerzo alguno, ignorando nuevamente las voces exteriores…

La Celebración de los Cachorros
"¡Celebración-mite!", sonrió Kameko, mirando entretenida cómo Hinata y Sakura preparaban una deliciosa cena, mientras los invitados Kazuma, Rakku, Soyokaze, Shio, Hiromi, Seiya, y las tres Biju femeninas estaban en el salón. Pájaro-chan dormitaba en el sillón, cansado por haber sido mordisqueado y tironeado por ciertos cachorros…
"¿Tienes hambre, Kameko-chan?", le preguntó Hinata, sonriendo maternalmente. "¡Quiero ver los regalos~!", aseguró la rubia, señalando una esquina del salón, donde había varias cajas envueltas en papeles de colores.
"No, chiquilla", negó Seiya, apoyando la espalda contra la pared, con su inseparable botella de sake en mano. "Sabes que cumplir un mes de vida es una importante etapa en la vida que se vive, ninininini", le recordó. "Lo she", Kameko infló un cachete.
"¿Seguras que no quieren ayuda? Sería mucho mejor", señaló Soyokaze, observando cómo Himawari y Sarada ponían la mesa. "Nop. Estamos bien~", le aseguró Himawari. La niña de diez años llevaba una chaqueta amarilla manga larga sin cremallera con un patrón similar a un pétalo, una falda con el mismo diseño, y unas cómodas medias largas negras.
"¿S-Seguras?", preguntó algo incómodo Shio. "Estamos bien, Shio-san", le aseguró la joven Uchiha. Sarada, de once años, seguía ocupando lentes de marco rojo. Llevaba una blusa qipao roja sin mangas, con el símbolo de su clan en la espalda, unos pantalones cortos color claro, y unos calentadores de brazo negro que le llegaban un poco más arriba del codo.
"Aun no puedo creer que tantos aldeanos hayan enviado estos regalos", admitió Sakura, poniendo carne en la sartén. "Sí, también me sorprendió. Pero nunca me esperé que el Daimyo también mandara un presente", confesó Hinata, aún algo sorprendida.
"Bueno, hay que agradecer que el Daimyo de este país le tiene estima a mi nieta", suspiró Kazuma, rascándose la barba. "Supongo que también es en disculpa por lo que hizo su hijo", mencionó Hiromi, colocando globos en el techo junto a Rakku, algo molesta al recordar eso.
"Idiotas hay en todos lados", sentenció Matatabi, mientras Kokuo y Saiken llevaban serpentinas para que ambas Yokai las colgaran. "Al menos el asunto no llego a peor", admitió Kokuo, algo preocupada. "Sí… Si Natsumi-chan se hubiera visto en peligro…", meditó Saiken.
"Kurama-chan destroza el Palacio del Daimyo", le aseguró Sarada. "Sí~", asintió Himawari, de acuerdo con ella.
"Himawari… Sarada-chan… ¿Tan mal visto tienen a Kurama-san?", sonrió algo apenada Hinata, aunque no podía negar que en parte tenían razón…
Kazuma frunció levemente el ceño, abriendo un ojo, serio. "Bueno, la suerte siempre ha estado al lado de Natsumi-chan", recordó Rakku, queriendo animar al anciano. "Y ahora es la primera de nuestro grupo que es madre. Emocionante, ¿verdad, Hiromi-chan?", le preguntó a la morena, quien frunció el ceño, incómoda.
"S-Sí… Mal por ella", bufó la joven morena. "Hiromi", regañó Shio, sobresaltándola un poco. "Que mal que Kuromi-kun y los demás no pudieron v..."

El Legado de Kurama: Un Recorrido Histórico
En el más reciente capítulo de "Boruto: Naruto Next Generations", se reveló la muerte de "Kurama". Fue durante el episodio 218, en el "Arco de Kawaki", donde Naruto y su mejor amigo recurrieron al modo Baryon, una técnica peligrosa que podría provocar la muerte de ambos, para luchar contra "Isshiki Otsutsuki". La muerte de "Kyubi", el "Zorro de las nueve colas", marcó el fin de más de dos décadas de un manga creado por Masashi Kishimoto en 1999. La decisión de matar a uno de los personajes principales no fue bien recibida por el fandom.
"Kurama" fue un zorro de nueve colas sellado dentro de "Naruto Uzumaki". Creado por el Sabio de los Seis Caminos, quien también hizo otros ocho "Bijus", Kurama es el más poderoso. Su aspecto imponente y sus habilidades lo convierten en un personaje clave. Aparece para prevenir el resurgimiento del Diez Colas. Con una altura de unos 30 metros, es una monumental bestia de color rojizo, con pelaje rojo anaranjado y ojos rojos. Su cuerpo es un híbrido de humano y animal, con una estructura superior humana, pero con pulgares opuestos en las manos y garras. Arrastra un sentimiento de odio hacia la humanidad. Posee la habilidad de regeneración del zorro, que le permite regenerar cualquier herida. Otra de sus técnicas es el rugido sónico de bestia con colas, una poderosa arma de destrucción. También emplea la corriente de fuego, una de las técnicas de fuego más poderosas.
Kurama surgió por primera vez en los últimos días del Sabio de los Seis Caminos. Para prevenir el resurgimiento del Diez Colas, el Sabio dividió su chakra en nueve bestias separadas. En algún momento, los hermanos Kinkaku y Ginkaku se apoderaron del Nueve Colas, pero sobrevivieron dentro de su estómago absorbiendo parte de su chakra.
Hace décadas, Madara Uchiha usó su Mangekyō Sharingan para controlar al Nueve Colas y luchar contra Hashirama Senju en el Valle del Fin. Hashirama lo detuvo y Mito Uzumaki se ofreció a ser su jinchuriki. Más tarde, Kushina Uzumaki se convirtió en la siguiente Jinchuriki debido a su chakra especial.
Hace 16 años, el sello que contenía al Nueve Colas se debilitó durante el embarazo de Kushina. En el momento del parto, el ninja Tobi liberó al Nueve Colas del cuerpo de Kushina y lo usó para atacar Konoha. Minato Namikaze, el padre de Naruto, logró someter al bijū e invocó a Gamabunta para inmovilizarlo. Minato separó al Nueve Colas en dos mitades: Yang y Yin. La mitad Yang fue sellada en Naruto, y la mitad Yin en él mismo.
En el anime, Kurama despierta en el subconsciente de Naruto, esperando el momento para influenciarlo y romper el sello. Naruto no tuvo conocimiento de su presencia hasta los doce años, durante su batalla contra Haku. A lo largo de su entrenamiento, Naruto aprendió a usar el chakra del zorro, aunque a veces perdía el control. En la Cuarta Guerra Ninja, Kurama comenzó a sentir simpatía por Naruto y fusionó su chakra con el del chico, confiándole todo su poder. Después de la guerra, Kurama fue sellado junto con los otros demonios, pero la parte Yin fue insertada en Naruto para salvarlo. La parte Yin de Kurama ayudó a Naruto en sus enfrentamientos contra Madara, Kaguya y Sasuke.
Kishimoto se inspiró en la figura del zorro en la mitología japonesa para crear a Kurama. Los poderes de estos animales son vastos: cambian de apariencia, toman forma humana, entran en sueños, poseen habilidades de posesión, pueden prender fuego con una cola o escupirlo, y crear ilusiones complejas.

Naruto: La Historia de Kurama 🦊 Actualizada | La vida de Kurama: El zorro de nueve colas
El primer encuentro de Naruto y Kurama ocurrió cuando Jiraiya lo empujó por un precipicio, forzándolo a usar el chakra del zorro. El Nueve Colas le dio su poder, ya que su vida dependía de la de Naruto. El zorro no volvió a aparecer hasta la batalla contra Neji Hyūga en el examen Chunin. Más tarde, durante el encuentro de los tres Sannin, Kabuto cortó los músculos del corazón de Naruto, impidiéndole reparar el daño. El Nueve Colas se dio cuenta de que su poder se desvanecía.
En la lucha de Naruto y Sasuke en el Valle del Fin, Sasuke hirió gravemente a Naruto, pero el Nueve Colas le dio chakra, curando sus heridas. Este fue el primer momento en que Sasuke vio directamente el poder de Kurama. Durante los dos años y medio que Naruto estuvo con Jiraiya, el sello se debilitó, dando a Naruto mayor control sobre su chakra, pero también la posibilidad de perder el control. La furia era un detonante para la liberación del chakra del Kyubi.
Durante su batalla contra Deidara, Naruto liberó dos colas, deteniendo Kakashi ante el peligro de una tercera. En una misión del nuevo equipo 7 contra Orochimaru, Naruto reaccionó violentamente, liberando cada vez más chakra y colas del Kyubi. Le dio el control absoluto al Nueve Colas, liberando otra cola más. El Nueve Colas obtuvo el control total de los sentidos y pensamientos de Naruto.
En su encuentro con Sasuke, Naruto se encontró en su interior frente a la jaula del Nueve Colas, quien intentaba convencerlo de tomar su poder. Sasuke apareció, neutralizando el chakra del zorro sin esfuerzo. El Nueve Colas reconoció a Sasuke como miembro del Clan Uchiha.
En el anime, el chakra del Nueve Colas reaccionó con el chakra de Sora, provocando una resonancia. Naruto trató de detenerlo, pero luchaba por no transformarse él mismo en Kyubi. Para no perder el control, se clavó un kunai en la pierna, deteniendo el avance del zorro.
Durante el entrenamiento de Naruto para controlar la transformación de la naturaleza, el chakra de Kurama surgió en algunos de sus Clones de Sombra. Más tarde, cuando Naruto intentaba aprender Senjutsu, el Nueve Colas impidió que Fukasaku se fusionara con Naruto.
En la batalla contra Pain, Naruto perdió el control y liberó seis colas tras creer que Hinata había muerto. El Nueve Colas intentó convencer a Naruto de eliminar completamente el sello, pero el espíritu de Minato apareció para detenerlo. Enfurecido, el Nueve Colas amenazó a Minato, pero este restauró el sello con su fuerza original.
En el anime, cuando Kabuto atacó el Pueblo Hachō, Naruto se tragó una de las serpientes blancas del agua. Más tarde, de estas serpientes surgió un clon de Kurama de cuatro colas que Kabuto no pudo controlar. El clon tomó el tamaño del original y casi aplasta a Naruto. Comienza a destruir casas y lanza una Bola Bestia con Cola.
Cuando los ninjas de la hoja intentaron detener los planes de Kabuto, este invocó a los resucitados del Edo Tensei y al clon del Kyubi, que atacó a Naruto. Naruto lo derrotó fácilmente en Modo Sabio y descubrió un rostro igual al de Naruto, pero con el cuerpo del Kyubi.
Después de una pelea contra su Clon, Naruto estaba en desventaja hasta que Kurama le dio su chakra, creando seis colas. Naruto comenzó a dejarse llevar por la personalidad de Kurama, permitiendo que tomara el control, convirtiendo su capa de chakra semi-perfecta en una masa de chakra rojo, alcanzando la séptima cola. El Kyubi, teniendo el control sobre Naruto, comenzó a perseguir a Kakashi.
Más tarde, la transformación con las siete colas desapareció gracias a las palabras de Miina, dejando una transformación con cinco colas, que poco después fue detenida por las palabras de los niños y de su padre, dejando salir a Naruto en una forma entre el Modo Control de Chakra y su forma ordinaria.
Naruto, Yamato, Might Guy, Aoba Yamashiro, Killer B y jōnins de Kumogakure fueron enviados a la Isla Tortuga Gigante para proteger al Nueve Colas y al Ocho Colas de Akatsuki. Allí, Naruto, tras ver a Killer B convertirse en el Hachibi, le preguntó cómo dominar a su Bestia con Cola. Killer B lo llevó a la Cascada de la Verdad, donde Naruto aprendería a controlar a su Biju. Al encontrarse con el Kyubi, este le preguntó dónde estaba su maldad, ya que ya no la sentía. Naruto abrió el candado que mantenía encerrado al Nueve Colas. Inició la batalla: Kurama vs Naruto. Se conectaron el chakra del Jinchuriki y el Biju, y comenzó una batalla por el control. El Hachibi intervino, evitando que el ataque de Kurama alcanzara a Naruto.
La primera aparición del zorro tuvo lugar en un episodio piloto publicado en la revista Akamaru Jump en agosto de 1997. Para la serie regular, Kishimoto decidió cambiar este detalle. El zorro es mucho más pequeño que en la serie actual y usa las mismas gafas que Naruto antes de convertirse en genin. Al igual que los demás bijū, Kurama era originalmente parte de Jūbi, el demonio original sellado en el cuerpo del Sabio de los Seis Caminos, quien dividió su chakra en nueve partes.
Kurama fue subyugado por Madara Uchiha, quien lo usó en la pelea con el primer Hokage. Posteriormente, Minato dividió al zorro en dos partes, Yang y Yin. La parte Yang fue sellada en Naruto, y la parte Yin en Minato. Al ser el jinchuriki de Kurama, Naruto posee numerosos poderes, incluyendo acceso parcial al chakra del zorro y regeneración rápida. Normalmente usa el chakra del zorro cuando está enojado o en peligro de muerte. Al principio, usaba su ira para controlarlo, pero más tarde aprendió a mantener la conciencia de sí mismo al invocar pequeñas cantidades del chakra. Sin embargo, cuanto más usa el chakra de Kurama, más se desvanece su personalidad, dando paso a la de la bestia.

Al comienzo de la Cuarta Guerra Ninja, Kurama comenzó a sentir simpatía por Naruto, ofreciéndole su chakra varias veces sin tomar nada a cambio. Durante la batalla contra Tobi, Yonbi le revela a Naruto el nombre de su demonio, Kurama. Después de una conversación, Kurama decide fusionar su chakra con el del chico, confiando en él con todo su poder. En medio del enfrentamiento, el zorro se reúne telepáticamente con los otros demonios y sus respectivos usuarios. Naruto se gana la confianza no solo de Kurama, sino también del resto de los bijū. Kurama revive los momentos posteriores a su nacimiento, mostrando nostalgia por el pasado. Luego, ayuda a Naruto y a las Fuerzas Aliadas Shinobi durante la pelea con el Jūbi y Obito, pero es sellado junto con los otros demonios por Madara. Sin embargo, Minato inserta la parte Yin del zorro en el cuerpo de su hijo, salvándolo. La parte Yin de Kurama ayuda a Naruto durante los enfrentamientos con Madara, Kaguya y Sasuke.
