La tensión en el templo era palpable. Gray Fullbuster, poseído por la determinación de vengar la destrucción de su aldea, se preparaba para lanzar el Iced Shell contra Lyon. Este poderoso hechizo, que convertiría su propio cuerpo en hielo para aprisionar a Lyon de forma permanente, era un eco sombrío del destino que había sufrido Deliora. Sin embargo, justo en el momento culminante, Natsu irrumpió, disipando el hechizo con un golpe certero en el rostro de Gray. Se desató una acalorada discusión entre los dos amigos, cada uno insistiendo en que debía ser él quien se enfrentara a Lyon. A pesar de la firmeza de Gray en asumir la responsabilidad, incluso a costa de su vida, Natsu logró convencerlo de que huir de la batalla no era la solución.

Mientras tanto, en el exterior del templo, Erza, Lucy y Happy se enfrentaban a los devotos sacerdotes de Lyon. Su objetivo era impedir la ejecución del ritual Moon Drip, un acto que, de tener éxito, despertaría al temible Deliora. El templo, que había comenzado a temblar, era una señal de que las ruinas estaban siendo devueltas a su forma original, un fenómeno que preocupaba a Natsu, pues implicaba que la luz de la luna podría volver a descender sobre Deliora. En ese preciso instante, Zalty reapareció, reclamando la autoría de la restauración y anunciando que todo estaba preparado para la ceremonia del Moon Drip. La furia se apoderó de Natsu, quien persiguió a Zalty, dejando a Gray solo frente a Lyon.
Gray, intentando una última vez persuadir a Lyon de abandonar su plan de resucitar a Deliora, le reveló la verdad detrás del Iced Shell lanzado por Ur. Le explicó que el hielo que contenía el hechizo era el propio cuerpo de Ur, y que al derretirlo, la estaría matando. Ur le había pedido a Gray que no se lo contara a Lyon, sabiendo que este intentaría deshacer el hechizo. Sin embargo, Lyon reveló que ya conocía el funcionamiento del hechizo, pero que el hielo solo eran los restos de Ur, no su cuerpo. La ira se encendió en Gray, quien, a pesar de sus heridas, golpeó a Lyon con fuerza contra la pared, decidiendo que ya no intentaría salvarlo. Ante la reticencia de Lyon a gastar magia para luchar contra Deliora, acordaron enfrentarse a puños, una batalla que Gray estaba perdiendo claramente.

Natsu, por su parte, continuaba persiguiendo a Zalty. Al interrogarlo sobre cómo había logrado reparar las ruinas, Zalty demostró su poder destruyendo y reconstruyendo un trozo de techo con una magia antigua olvidada: el Arc of Time, similar a la magia Dragon Slayer que Natsu poseía. Tras esta demostración, Zalty desapareció. La lucha entre Gray y Lyon se intensificaba, con Gray en clara desventaja. Simultáneamente, Lucy, Erza y Happy seguían combatiendo a los monjes. Erza, al darse cuenta de la gran cantidad de enemigos pero su débil magia, encomendó a Lucy la tarea de encargarse de ellos. Lucy, invocando a Cáncer, logró derrotar a todos los monjes tras un breve y cómico cortejo a Erza.
Lucy Mata a kanae y al papá de kouta | latino
Mientras tanto, Lyon, humillado por los golpes de Gray, se levantó y rompió su promesa de luchar con los puños, empleando la magia Ice Make Snow Dragon. A pesar de que el ataque mordió a Gray, este logró deshacerlo. Lyon, confiado en que Zalty lograría liberar a Deliora, intentó tranquilizar a Gray, pero este le advirtió que no subestimara a Natsu. Por otro lado, Zalty había llegado al lugar donde se encontraba Deliora, pero Natsu lo interceptó. Zalty se sorprendió de cómo Natsu lo había localizado, a lo que Natsu respondió que su agudo olfato, que detectaba un peculiar olor a perfume de mujer, le había guiado. A Zalty, sin embargo, parecía no importarle, pues estaba decidido a revivir a Deliora. Natsu, sin embargo, se negó, confiando en su victoria junto a Gray. De repente, Natsu observó cómo la luz de la luna comenzaba a caer sobre Deliora, facilitada por Toby, el único disponible para la ceremonia del Moon Drip. A pesar de la debilidad del efecto inicial, la acumulación de luz lunar era suficiente, y el hielo de Deliora comenzó a derretirse.
En ese momento, los monjes, tras ser derrotados por Cáncer, se quitaron sus máscaras y revelaron que no podían interferir con los planes de Reitei (Gray). Lucy, Erza y Happy se dieron cuenta de que eran habitantes de Brago, una ciudad destruida por Deliora años atrás. La lucha entre Natsu y Zalty continuó, con Natsu atacando a Zalty con fuego. A pesar de las advertencias de Zalty sobre cómo el fuego podía derretir el hielo, Natsu persistió, confiado en que derrotar a Zalty y luego detener la ceremonia era la estrategia más rápida. El templo volvió a temblar, y Lyon le comunicó a Gray que el Moon Drip había comenzado y que el hielo de Deliora se estaba derritiendo. Lyon entonces relató su plan de diez años, reuniendo aliados y poder mágico de la luna para liberar a Deliora, transportándolo a la Isla Galuna tres años atrás. Gray consideró su ambición una tontería, a lo que Lyon replicó que pasar diez años en un gremio de magos también lo era. Lyon recordó su conversación con el Maestro Makarov sobre la posibilidad de revertir el Iced Shell, quien le mencionó que había una forma, pero que derretir el hielo equivaldría a matar a Ur, haciendo su condición eterna. Lyon confesó su verdadero objetivo: superar a Ur derrotando al demonio que ella no pudo vencer: Deliora. Gray, aunque reconoció la nobleza de su ambición, le aseguró que esa no era la forma de superar a su maestra. Tras estas palabras, Gray rompió la magia de Lyon, pero resultó ser un clon de hielo. Lyon atacó a Gray por la espalda con Ice Make Snow Tiger, pero Gray logró atraparlo con Ice Make Prison, comparando al tigre con Lyon: "una bestia encarcelada que no sabe nada". Lyon intentó destruir la prisión de hielo, pero el tigre no pudo escapar, ya que las creaciones con una sola mano carecían del equilibrio necesario, un principio enseñado por Ur. Incapaz de usar su magia, Gray creó Ice Cannon y derrotó a Lyon con una bala de hielo. Gray, aunque dolorido, se curó con hielo. En ese instante, una gota cayó y un rugido ensordecedor resonó en toda la isla: Deliora, liberado del Iced Shell de Ur, había resucitado.
