La adaptación cinematográfica del manga de Koyoharu Gotōge, "Kimetsu no Yaiba: La Fortaleza Infinita", se presenta como el primer paso hacia el épico final de la aventura. Esta película, que adapta el decimoprimero y último arco del manga, se divide en dos subarcos: el arco del Castillo Infinito y el arco de la Cuenta Regresiva al Amanecer. Estos arcos nos sumergen en la batalla final entre los Pilares y las Lunas Superiores, culminando en la confrontación definitiva contra Muzan Kibutsuji.
"Kimetsu no Yaiba: La Fortaleza Infinita" es uno de los espectáculos del año en el cine de animación. Es una adaptación magnánima de la primera parte del arco del manga, en donde Ufotable vuelve a dar vida al manga con una animación simplemente avasalladora. La película se organiza en tres principales eventos del manga a lo largo de más de dos horas y medias de metraje. A pesar de su larga duración, en ningún momento llega a ser aburrida, siendo épica en casi todos sus momentos.
Ufotable lo ha vuelto a hacer. Lo que vemos en "La Fortaleza Infinita" no es solo animación: es arte en movimiento, un ballet visual que eleva la narrativa a niveles casi sagrados. El apartado visual es, sin rodeos, impresionante. Los contrastes de luz y sombra, la fluidez casi sobrenatural del movimiento, los ángulos imposibles que refuerzan el dramatismo... Ufotable no anima, inmortaliza. Los añadidos narrativos respecto al manga no son simples extensiones: son pinceladas maestras, añadidos sublimes que profundizan emociones, tensan la cuerda del conflicto y nos sumergen aún más en ese mundo donde la muerte acecha y el honor lo es todo.
El apartado técnico de "Kimetsu No Yaiba: La Fortaleza Infinita" está cuidado al detalle. Cada escenario está animado a la perfección. El film mezcla un estilo de animación realista con la animación de los propios personajes, lo cual le sienta de maravilla. Además, cada postura de combate de los personajes y sus ataques están recreados de forma intachable. Los efectos de iluminación y el colorido de algunos de ellos son sensacionales. Por otro lado, "Kimetsu No Yaiba: La Fortaleza Infinita" cuenta con una gran banda sonora, compuesta para la película.
En el aspecto técnico, la saga se vuelve a lucir de forma magistral. A pesar de haber tenido grandes momentos animados tanto en la serie como en sus anteriores películas, en esta ocasión, aunque parezca imposible, se vuelven a superar en muchos momentos a la hora de animar, dando escenas visualmente espectaculares. Si hablamos del apartado sonoro, tanto los temas nuevos como los clásicos que ya anteriormente se han usado, siguen siendo colocados en los mejores momentos posibles.
La película se compone de tres peleas: Shinobu contra Doma, Zenitsu frente a Kaigaku y Tanjiro y Giyu contra Akaza. Los tres villanos son tan buenos que uno no puede apartar la mirada de ellos. Qué personalidad y qué puesta en escena. Tan diferentes, tan intimidantes. Generan genuina fascinación. La coreografía de los combates, las continuas sorpresas bajo la manga y la carga emocional llevan en volandas a la película, en la que también hay muertes inesperadas y un flashback para la historia del medio.
En cuanto a los tres eventos principales, ha sido espectacular. Primero con Shinobu y Doma, donde parecía que al menos se lo iba a llevar con ella, pudiendo cumplir con la venganza de su hermana. Al final, resulta que todos sus venenos no pudieron hacerle frente en ese momento, cayendo en batalla contra él, y encima delante de su alumna, cuando la absorbe. Al igual que estuvo bien conocer el pasado de Doma y saber que desde chico siempre fue un personaje con una empatía atrofiada.

En el segundo combate, siendo el de Zenitsu y su antiguo compañero de entrenamiento, sería la más floja de esas tres. A pesar de haberse hecho mención a lo largo de la historia de la serie, el villano a batir no tuvo tanta importancia hasta ese momento para el espectador, solo teniendo pequeñas pistas por parte de la visión de Zenitsu. Aun así, conocer los últimos momentos del abuelo, los motivos de la corrupción de su antiguo compañero y, sobre todo, la nueva habilidad de Zenitsu fue increíble.
Y como no podía ser de otra manera, el combate final, sin lugar a dudas, ha sido el mejor. Entre el protagonista, con el apoyo de Giyu contra Akaza, teniendo los mejores momentos visuales y de pelea. Encima se nos cuenta el pasado trágico de Akaza y los motivos detrás de su obsesión con ser el mejor, proporcionando un digno cierre al personaje.

"Kimetsu no Yaiba: La Fortaleza Infinita" es más que una película. Es el comienzo de una trilogía de eventos que dentro de unos años recordaremos como algo tan especial e irrepetible como los estrenos de 'Evangelion'. Al mismo tiempo, es uno de los mayores despliegues visuales de lo que va de año en cuanto a animación se refiere y un regalo para los fans, a quienes brinda algunos de los mejores momentos, combates y flashbacks de toda la serie.
Sin embargo, la franquicia podría haber superado diferentes recursos narrativos en este formato de película. Mientras que en una serie un capítulo dedicado al pasado de un personaje no está mal, en esta película se ha cortado el ritmo una y otra vez. Incluso en las escenas de acción, hay momentos en los que sobra tantísima explicación, pensamiento, reflexión y análisis de la propia lucha. Esto no deja fluir la acción ni permite al espectador reflexionar sobre lo que está viendo.
En un manga, las explicaciones e información fortalecen el dinamismo de una escena dibujada y la imaginación del lector. Pero en una película no se puede parar la acción porque el protagonista ha visto un movimiento del villano que implica una reacción, mientras reflexiona sobre sus fuerzas o la preocupación por sus amigos. Esta tendencia a detener la acción para explicaciones se vuelve más notable hacia el final.

La película ha traído a la memoria una mala experiencia como 'Kingdom Hearts III', donde los combates contra los grandes jefes terminaban con frases de redención, diluyendo la carga dramática de la aventura. Se argumenta que la adaptación cinematográfica debería haberse distanciado del manga en ciertos aspectos. Mientras que el origen de Gyutaro y Daki en el arco del barrio rojo fue muy apreciado, la historia de Akaza en esta película resulta menos impactante.
La duración del trasfondo de Akaza, con sus múltiples elementos (robos, maltratos, padre enfermo, maestro, niña enferma, venganza, transformación en demonio) y la repetición de la idea de que seres de su pasado intentan llevarlo por el buen camino, resulta excesiva. A pesar de que la película busca la empatía, el personaje se percibe como un villano. La expectativa de que Akaza, en rivalidad con la Primera Luna Superior, lucharía para redimirse y ayudar a los pilares contra Kokushibo, no se cumplió. En lugar de un arco de redención sólido, se optó por un "caos" que culmina en su propia muerte.
Además, el diálogo es constante durante toda la película, haciendo que sea una cuestión de supervivencia para el espectador. La película se organiza en tres principales eventos del manga. Siendo el único punto negativo, si se es muy quisquilloso, que a mitad de película el ritmo puede bajar un poco en unos 10-20 minutos, pero aun así se considera clave para la historia y para empatizar con el resto de secundarios.
Por parte de estos tres principales eventos, en general todos se lucen, tanto en el desarrollo de sus personajes, en los cuales se acabará dando más profundidad en algunos de ellos, pudiendo conocer más sobre el pasado de algunos de los personajes, y en sus respectivas batallas, las cuales no solo por la carga épica que será cada una de ellas sino también por la misma animación, las cuales se verán brutales, recordando el hype que te pudo dar en batallas anteriores, pero esta vez todo en una sola película. Por lo tanto, si eres fan de la franquicia, se recomienda su visionado en una sala de cine desde el primer minuto que se estrene y si puede ser, en la mejor sala que tengas a disposición, siendo posiblemente uno de los principales eventos del mundo del anime que tendremos este año, tanto por su excelente apartado técnico y sonoro, buenas peleas que te pondrán los pelos de gallina, mejoría en los personajes y sobre todo el buen drama que te hará romperte el corazón.
La estructura de combates largos y sin mezcla para dinamizar la narración puede resultar repetitiva, llevando al agotamiento en la recta final y a flashbacks excesivos para empatizar con el villano. Esto deja poco espacio para otros personajes y avances en la trama general. A pesar de que el material adaptado es el que es, se prestaba a retoques y cambios de ritmo.
HE VISTO 'KIMETSU NO YAIBA : LA FORTALEZA INFINITA' Y...
Aún así, "Kimetsu No Yaiba: La Fortaleza Infinita" me ha hecho salir del cine con lágrimas en los ojos y una sonrisa en el corazón. Ha recordado a los tiempos de 'Rebuild of Evangelion'. No es solo una película, es un evento. Las películas de animes de este calibre son eventos a rebosar de gente que desborda ilusión desde la entrada. Aunque muchas veces no quepa un alfiler en la sala, se guarda un silencio y un respeto que hoy día ya no encuentras en la experiencia de cine estándar. Aquí no hay conversaciones ni comentarios del director de fondo, sino el cálido eco de las risas y emociones de los espectadores. Es un recuerdo de que el cine se inventó para vivir historias en comunidad y no en la soledad de nuestros salones.
Este 2025 no hay ni habrá una película de animación tradicional con mejor factura técnica. Parte de la popularidad de animes como ‘Shingeki no Kyojin’ y ‘Kimetsu no Yaiba’ se debe a su apartado audiovisual, tan soberbio que es capaz de derribar los prejuicios de aquellos reacios a cualquier producto nipón. Seguro que sabéis de alguien que renegaba de ver anime y acabó enganchado a uno de esos dos. Pues bien, si ya era impresionante antes, imaginad el nivel alcanzado cuando os decimos que la obra de Gotōge nunca había lucido mejor. Vistosa como ella sola, las escenas de acción de la película son memorables, con mención especial como siempre para los poderes y efectos de las armas. Un espectáculo de principio a fin.
La película presenta tres batallas principales y los villanos son tan buenos que uno no puede apartar la mirada de ellos. Generan genuina fascinación. La coreografía de los combates, las continuas sorpresas bajo la manga y la carga emocional llevan en volandas a la película, en la que también hay muertes inesperadas y un flashback para la historia del medio. "La fortaleza infinita" es mucho más dramática y tensa que el resto de la serie.
A pesar de las pocas pegas que se le pueden poner, la mayoría de ritmo y estructura, vienen provocadas por lo larga que se hará la espera hasta su secuela. "Kimetsu No Yaiba: La Fortaleza Infinita" es un golpe en el pecho y una caricia en el alma. Una obra que no se ve: se experimenta.
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