La tensión en la boda de Sanji y Pudding alcanzó su punto álgido cuando los planes de Luffy y Bege para infiltrarse en la celebración tomaron un giro inesperado. Tres horas y media atrás, Bege reaccionó sorprendido ante la sugerencia de Luffy de poner un espejo dentro de la tarta nupcial y usar la habilidad de Brûlée para hacer varias copias de él usando animales del bosque. Esta audaz estrategia buscaba sembrar la confusión y crear una distracción que permitiera a los aliados de Luffy avanzar en sus objetivos.
En el presente, los invitados de la boda se quedan patidifusos cuando la gigantesca tarta comienza a derrumbarse. Este catastrófico evento desencadenó la furia de Big Mom. La Emperatriz, sumida en una crisis por la destrucción de la tarta, reaccionó de manera brutal, arrebatándole la vida a varios cocineros en un arrebato de ira. La escena se tornó caótica y aterradora, evidenciando la inestabilidad emocional de Big Mom.

Mientras tanto, en el miro-world, el equipo de rescate de Sanji trabajaba arduamente para liberar a los clones de Luffy, quienes habían sido creados como parte de la estratagema. Simultáneamente, Jinbe y Pedro salieron en ayuda de Luffy, quien se encontraba en una situación comprometida.
En el exterior, la situación se tornó aún más crítica. Big Mom, sumamente furiosa, preguntó en voz alta qué Luffy era el verdadero. Para horror de Bege, el verdadero Luffy se reveló ante su rival, evidenciando la audacia y determinación del capitán de los Sombreros de Paja. Sin embargo, la alegría de la revelación fue efímera, ya que Luffy fue atacado y detenido por Katakuri. Katakuri, anticipando los movimientos de Luffy, sabía que este iba tras el retrato de la Madre Carmel, un objeto de gran valor sentimental para Big Mom.

En medio de este caos y confrontación, Jinbe tomó una decisión trascendental. Le anunció a Big Mom sus intenciones de unirse a los Piratas de Sombrero de Paja. La Emperatriz, aunque sorprendida, no se opuso directamente, pero exigió tomar parte de la vida de Jinbe como precio por su libertad. Jinbe aceptó esta dura condición a cambio de que Big Mom no dañara a ninguno de sus camaradas, demostrando su lealtad y su deseo de proteger a sus nuevos compañeros.
Big Mom intentó arrebatarle el alma a Jinbe, un acto que usualmente infundía terror en sus oponentes. Sin embargo, Jinbe demostró una fortaleza inquebrantable, y el intento de Big Mom fracasó dado que él no le tenía miedo. Esta resistencia inesperada dejó a la Emperatriz atónita y evidenció la profunda convicción de Jinbe.
A continuación, Jinbe, en un gesto de formalidad y para sellar su partida, le ofreció a Big Mom un cuenco de sake. Sin embargo, la furia de Big Mom no había cesado. Ella aplastó el cuenco e intentó asesinar a Jinbe con la ayuda de Zeus y Prometheus, sus fieles homies de fuego y trueno. Este acto demostró la implacable naturaleza de Big Mom y la peligrosa situación en la que se encontraba Jinbe.
Lufy le dice a Jimbei que es su capitán (arco whole cake )
La decisión de Jinbe de unirse a Luffy y su posterior enfrentamiento con Big Mom marcan un punto de inflexión en la historia, fortaleciendo la tripulación de los Sombreros de Paja con un aliado poderoso y leal, y demostrando que incluso los Yonkou pueden ser desafiados.