Indra Otsutsuki y tú: Un Embarazo Marcado por el Conflicto y el Amor

Los personajes de Naruto no me pertenecen, yo solo los uso para escribir esta historia sin fines de lucro.

Dejando atrás el enfado que le hizo pasar ese tipo con máscara, Indra abrió lentamente la puerta de la habitación en donde se encontraba su esposa. La encontró recostada sobre la camilla intentando mostrarse fuerte, sin embargo, apenas la tomó en sus brazos con el debido cuidado, ella comenzó a llorar. "Shhh", le besó la coronilla repetidamente y la dejó desahogarse hasta que sólo se escuchaban hipidos.

"Ella no puede ser tan cruel como para dañar a su propio hijo ¿verdad?", se preguntaba ella, queriendo convencerse a sí misma, pero al mismo tiempo, estaba muy asustada por Taro, él se veía muy asustado. "Por supuesto que no le hará daño, después de todo, él es el boleto de intercambio para vengarse de Sasuke y también para huir del país sin ser detectada", respondió Indra. Esa respuesta no tranquilizó a la ojiluna, sin embargo, su esposo tenía razón, con Taro a su lado, ella podía negociar. "Ahora tranquilízate, no es bueno que te alteres, acabas de ser atendida por la herida y necesitas descansar... te prometo que ayudaré en todo lo posible a la familia Uchiha para recuperar al niño."

"Gracias por ser tan comprensivo conmigo", dijo ella. Indra sonrió, como solía hacerlo solo con ella y le besó la frente. "Sabes que haría cualquier cosa por verte feliz, así que no hay necesidad de agradecer".

Indra Otsutsuki consolando a su esposa embarazada

La puerta de la habitación se abrió sin ceremonias, mostrando a las amigas de la Hyuga. Hizashi y Yume también entraron y el Otsutsuki no tuvo otro remedio que alejarse un poco para darles acceso a los visitantes. "¿Hay noticias de Taro?", preguntó Hizashi. Indra se acercó a Shisui, quien respondía un mensaje de texto. Ambos se encontraban al fondo de la habitación, evitando que nadie mas escuchara. "Aún no hay nada... al parecer, esa mujer se está tomando su tiempo", Shisui se veía muy abatido por la situación del niño.

Indra dirigió su atención a la camilla y por una cuestión de segundos, sus orbes se encontraron con los de su bella esposa, ella le sonrió y él asintió con la cabeza, mirando a la puerta. De ese modo le daba a entender que saldría por un momento. La verdad es que se moría de curiosidad por saber que demonios tenía que hablar con él, el médico Hatake.

La Revelación del Médico

Con avidez indagó en la recepción y pronto le indicaron dónde exactamente se encontraba la oficina del médico y sin querer aplazar por mas tiempo la incómoda situación, tocó dos veces hasta escuchar que pasara desde el interior de la oficina. "Tome asiento señor Otsutsuki", dijo el médico. Indra se sentó frente a él, mostrando sus modales, pero al mismo tiempo, mostraba su inconformidad por estar en un sitio donde obviamente no quería estar. Kakashi sonrió divertido, no obstante, lo hizo con precaución, dado que no quería poner más a prueba la hostilidad del Otsutsuki.

"Bien ¿ahora quiero saber que pasa con mi esposa?", el cuestionamiento fue lanzado sin rodeos, tal como solía ser Indra. "Como ya debe saberlo, conozco a Hinata desde tiempo atrás y tal como sucedió en el pasado, cuando la encontré deambulando por los pasillos de este mismo hospital por no saber con certeza lo que pasaría con su padre, hoy la volví a encontrar en el mismo estado", le explicó Kakashi. Indra arqueó una ceja y dejando un poco de lado su inconformidad, se dedicó a escucharlo. "Hinata es demasiado transparente y no me tomó mucho tiempo para saber el porqué de su preocupación."

"¿Y consiguió saber algo?", le cuestionó Indra con curiosidad. "Lo que le voy a decir, es información que de no ser por saber cómo es ella y también por el aprecio que le tengo, debería mantener en total confidencialidad, sin embargo, ella se está dañando por algo demasiado simple."

"¿Qué quiere decir?", preguntó Indra. Kakashi lanzó un gran suspiro. "Hinata está preocupada porque aún no está embarazada... teme que al no poder tener bebés, usted se decepcione de ella".

Indra se llevó los dedos al puente de la nariz. "Antes de que se moleste con ella por confiármelo, le diré que no fue fácil lograr que se sincerara y agradecí que lo hiciera, puesto que una vez soltó todo lo que la agobiaba, la vi mucho más relajada, como si le quitaran una carga de encima". El Otsutsuki cerró los ojos y recordó el extraño comportamiento de su esposa. ¿Entonces a eso se debía?

"Como puede ver, es algo muy simple, incluso le recomendé a una de las mejores médicas en ese campo, sin embargo, cuando le dije que también usted debía asistir a las consultas, su entusiasmo desapareció dándome la certeza de que ella no iba a poder decírselo y por ende, su silencio solo empeoraría el estado de ánimo de Hinata... De nuevo quiero aclarar que esta conversación es como un amigo de su esposa y no como médico, creo que ella ya ha sufrido mucho y no es justo que algo tan sencillo, ocasione malos entendidos entre ustedes."

"Pero ¿cómo puede pensar así? Nosotros apenas tenemos un par de meses de matrimonio. Comprendería si ya hubiera pasado al menos un par de años", dijo Indra, incrédulo. "Y si no pudiéramos ser padres, eso no disminuiría mi amor por ella... hay muchos niños en el orfanato esperando ser adoptados". Kakashi sonrió y en ese momento supo que ese hombre verdaderamente amaba a la ojiluna y él no tenía ninguna oportunidad. "Estoy totalmente de acuerdo con usted, pero así es ella y después de lo que le ha tocado vivir, no podemos culparla."

"¡Increíble!", exclamó Indra un tanto aliviado, aunque al mismo tiempo, no dejaba de sentirse molesto por toda la información que tenía ese médico sobre su esposa. "Le recomiendo que si piensa tomar medidas sobre lo que le conté, espere a que ella esté más tranquila, después de todo Hinata está muy afectada por lo sucedido con Taro", Kakashi se apresuró a aclararlo antes que el Otsutsuki hiciera un interrogatorio a la ojiluna, mismo que terminaría empeorando las cosas. No era buena idea alterarla en ese momento.

"Descuide, tampoco soy un insensible, yo conozco muy bien a 'mi esposa' y sé cómo tratarla", de nuevo dejaba claro que Hinata era su esposa, hecho que hizo sonreír a Kakashi. Quien diría que el imperturbable juez Otsutsuki, resultó ser un hombre tan celoso y territorial. Quizás si ella fuera su esposa, también él se comportaría de esa forma, desgraciadamente, eso ya nunca lo sabría, dado que una vez más, llegaba en mal momento a la vida de esa adorable mujer. En el pasado fue muy prematuro debido a su corta edad, así que se alejó y ahora, llegaba cuando su corazón ya tenía dueño. "Bien, si ya no tiene algo más que agregar, me despido". Kakashi asintió y contrario a lo que pensó, Indra le agradeció por la información.

El PAPEL de la PAREJA 👫 durante el EMBARAZO, PARTO y POSTPARTO: ACOMPAÑAR

El Secuestro de Taro y la Determinación de Sakura

Taro se mantuvo en absoluto silencio desde que fue llevado por su madre. Estaba muy preocupado por la salud de Hinata y no podía dejar de pensar en su familia. A esas alturas, podía imaginar el sufrimiento de todos los Uchihas y eso solo lo hacía querer llorar, no obstante, hizo hasta lo imposible por contenerse, dado que temía enfurecer aún más a su progenitora, misma que ya se hallaba en un estado muy alterado, gracias a la intervención de los tres hombres.

"¡Maldita sea! De no ser por esos entrometidos, yo hubiera podido...", el jadeo de Taro al escucharla maldiciendo atrajo su atención y rápidamente se concentró en él. "¿Qué te pasa?", preguntó Sakura. El niño negó con la cabeza. "¿Estás preocupado por ella ¿verdad?".

"¿Porque lo hiciste mamá?", preguntó Taro, ya sin poder contener las lágrimas, se sentía herido por la situación. "¿Sabes lo que Sarada y yo pasamos desde que se descubrió que no estuviste alejada por nadie, sino por tu propia voluntad?", cuestionó dolido. Sakura chasqueó la lengua con frustración, conocía tan poco de su hijo y por unos momentos, no supo exactamente qué decir. "Mis decisiones no son cuestionables, además, tampoco lo entenderían", era mejor mantener sus emociones para ella misma, dado que Taro era muy perspicaz y parecía poder hurgar en su cerebro, tal como ocurría con el maldito de Itachi. "Y según lo que he podido ver, tú al igual que tu padre me sustituyeron muy rápido con esa mujer que pretendió tomar mi lugar".

El auto finalmente se detuvo frente a una puerta de metal junto a un letrero de no pasar. La pelirosa simplemente oprimió el botón del control remoto y la puerta se abrió dejando ver un camino en medio del bosque. El auto continuó por unos segundos hasta que se detuvo frente a una casa. "Ella nunca quiso tomar tu lugar, Hina no quería ser tú", replicó el menor mirando discretamente los alrededores. Pronto le quedó claro que ese era el escondite de su madre y a juzgar por los cuarenta minutos que les tomó en llegar, se trataba de un sitio remoto y muy oculto.

"¡Tonterías!", espetó antes de abrir la puerta principal de la propiedad donde se estuvo quedando los primeros días de su huida y la cual, le daría la oportunidad de tener a su hijo sin levantar sospechas de los vecinos, como podía ocurrir en los otros sitios donde se estuvo quedando las últimas semanas en las que se dedicó a encontrar la oportunidad perfecta para llevárselo con ella. "Esa estúpida siempre quiso mi lugar y todos ustedes la aceptaron casi desde que la conocieron". El niño ya no quiso argumentar con su madre, de todos modos sería inútil, ella ya tenía la clara idea de que Hinata quería sustituirla y nadie la haría cambiar de opinión, así que prefirió concentrarse en las probabilidades que tenía para escapar.

Sakura lo condujo a la sala de estar y le puso el cerrojo a la puerta, dejándole claro que no pensaba dejarlo salir del lugar. Ella se fue a una de las habitaciones y minutos después, regresó ya sin el disfraz de anciana. Taro observó que ella llevaba dos celulares, sin embargo, optó por realizar una llamada del teléfono con el que contaba la casa, seguramente para que no rastrearan la señal.

"¡Hola mi amor! ¿Me extrañaste?", Taro escuchó el sarcasmo con el que su madre hablaba y dedujo que la llamada iba dirigida a su padre. "¿Que demonios te pasa Sakura? ¿Donde está mi hijo? Te juro que si algo le sucede no te alcanzará la vida para...", las amenazas del azabache fueron interrumpidas con avidez. "Shhh, te recuerdo que no estás en posición de amenazarme, así que ahórrate la molestia conmigo". Sasuke apretó la mandíbula sabiendo que no podía hacer nada, dado que ella tenía razón y no le convenía ponerla de mal humor.

"Bien... ¿entonces qué quieres para liberar a Taro?", cuestionó apretando la mandíbula. "Eso es, ya nos estamos entendiendo". Sasuke no estaba solo, él se hallaba junto a una parte de su familia, quienes escuchaban todas y cada una de las demandas hechas por la Haruno. "Tienes dos días para tener todo listo, o de lo contrario, saldré del país por mis propios medios y ya sabes lo que eso significa."

"Pero no puedo disponer de esa suma en tan poco tiempo, además ¿tienes idea de la cantidad de leyes que infringiremos para lo que demandas?". Madara le indicó que asintiera a todo, pero que pidiera más tiempo, la idea era rastrear la llamada, no obstante, Sakura terminó antes de poder ser pillada, no en vano tenía un cronómetro en su mano. Ella ya sabía que intentaban rastrear su ubicación y de nuevo sonrió sabiéndoselas más inteligente.

Dejando pasar unos minutos, volvió a llamar. "Que pena, se me cortó la llamada", Sakura sonrió fingiéndose apenada. "Y volviendo a lo que nos interesa, solo tienes dos días, tómalo, o déjalo", advirtió recuperando la seriedad. "Está bien, trataré de reunir lo que quieres, pero antes quiero hablar con mi hijo". Sasuke necesitaba escuchar a su niño, saberlo tranquilo y tratar de darle confianza.

Sakura puso los ojos en blanco y se acercó a la sala. "Toma, tu padre quiere hablar contigo". El niño trató de reprimir la emoción que sintió en ese momento y antes de que pudiera sostener el teléfono, su madre le hizo una advertencia: "Ten cuidado con lo que dices". Taro no respondió y finalmente tomó el teléfono.

"¡Papá!". Sasuke quería tener a su alcance el cuello de Sakura para ahorcarlo sin darle posibilidad de volver a respirar, su hijo no merecía estar pasando por todo ese caos y solo esperaba que no tuviera secuelas en su estabilidad mental. "¿Taro hijo te encuentras bien?", preguntó Sasuke. Itachi se conmovió al mirar el rostro de su hermano menor, era evidente el dolor que sentía debido a la impotencia de no poder hacer nada. "Estoy bien, no te preocupes por mí... ¿cómo están todos? ¿Cómo está ella?". El niño necesitaba saber el estado de todos, sin embargo, Hinata fue quien resultó herida y por lo tanto, necesitaba saber que se encontraba bien. "Todos están bien y Hinata se encuentra fuera de peligro, no te preocupes por nada cariño". Quienes escucharon la conversación se sintieron agobiados por las preguntas del chico, él no se preocupaba por él, ni por su seguridad, en su lugar, preguntaba por sus seres queridos.

"Suficiente", Sakura le arrebató el teléfono. "Ya cumplí con mi parte, ahora cumple con la tuya... tienes dos días y espero que cuando te llame, ya tengas todo lo que pedí". La pelirosa se puso furiosa por la pregunta que hizo su hijo, era muy molesto para ella saber que Taro se preocupaba tanto por esa tipa. "Espera, no cuelgues...", Sasuke lanzó el celular sobre el sofá con enfado, Sakura terminó la llamada y ahora tenía que esperar durante dos largos días para tener noticias de Taro.

"¿Tanto la quieres? ¿Tanto te preocupa la seguridad de esa mujer que no es nada tuyo? Estoy segura que la preferirías a ella como tu madre ¿no es cierto?". El niño miró a su madre y optó por guardar silencio, no obstante, ella exigió respuestas. "No la prefiero como a mi madre, pero sí la quiero... ella siempre fue buena conmigo, incluso antes de enamorarse de papá", respondió con sinceridad, aunque omitió decir que sí, le hubiera gustado tener una madre como Hinata.

Sakura Haruno planeando su escape con Taro

El Plan de los Otsutsuki y los Uchiha

Madara, Itachi y Sasuke se reunieron con los hermanos Otsutsuki al día siguiente, en el hangar donde se hallaba el jet privado del juez. Como ya les había dicho Indra, él puso a su disposición suficiente capital, documentación falsificada para dejar a Sakura salir del país y también el jet, sin embargo, a Itachi se le ocurrió un plan para tratar de recuperar a Taro sin ponerlo en riesgo, por lo tanto, llamó a Indra con la intención de mirar el jet por dentro. La idea era algo complicada, pero quería confiar en la suspicacia de su sobrino.

"¿Qué planeas Itachi?", la curiosidad de Madara iba en aumento mientras veía a su sobrino escudriñando la nave. "Es evidente que Sakura traerá con ella a la tripulación de toda su confianza y una vez que Taro esté aquí adentro, le será muy difícil escapar, lo que le dará a ella cierta seguridad", a decir verdad, incluso Indra estaba ansioso por escuchar lo que Itachi planeaba, ya que aún no entendía. "Y es donde podemos actuar, o más bien, dónde Taro podrá actuar."

"¿A qué te refieres exactamente?", cuestionó Sasuke igual de impaciente que los otros varones. "Sabiendo la vida que Sakura llevó los últimos años, es claro que sabe cómo es el funcionamiento de un jet... sin olvidar que es un viaje largo, por lo tanto, debe estar familiarizada con las diversas comidas y bebidas que se encuentran a bordo". Madara escuchó atentamente, esperando saber qué se le había ocurrido al más inteligente de los Uchihas. "Conociendo la arrogancia..."

Kaguya Otsutsuki: La Matriarca del Clan y su Legado

Kaguya Otsutsuki era la matriarca del Clan Otsutsuki y la madre de Hagoromo Otsutsuki y Hamura Otsutsuki. Fue el primer ser en aprender, controlar y utilizar el Chakra, debido a que consumió el fruto del Dios Árbol, con el cual fue capaz de detener las guerras que había en el mundo. Además, formó parte en la creación de un Diez Colas.

Hace muchos siglos, Kaguya viajó al Mundo Shinobi, junto con Isshiki Otsutsuki, con el objetivo de plantar un Dios Árbol y cosechar su fruto de chakra. En el anime, Kaguya cayó en el pequeño País de los Antepasados, en donde se encontraba el Dios Árbol. Kaguya fue llevada por unos hombres hacia Tenji, el emperador de ese país, a quien, con un misterioso poder, alteraría su memoria. Pronto ella comenzaría a vivir en el país en donde conocería a Aino, quien fue designada a cuidar de ella y quien se convirtió en su amiga. Con el tiempo, Kaguya empezaría a tener sentimientos de amor hacia Tenji, llegando a ser reconocida como su concubina y quedando embarazada.

Cuando el País de Ese, bajo la mentira de que un lago del País de los Antepasados realmente les pertenecía, trataron de iniciar una guerra, Tenji trató siempre de mantener la paz. Este hecho les dio motivos suficientes al País de Ese como para declarar una guerra a menos de que les dieran la cabeza de Kaguya, por lo que Tenji ordenaría a todo su ejército perseguirla. Al enterarse de esto, Kaguya, junto con Aino, deciden ir hacia el Dios Árbol, en donde fueron alcanzadas. Para ganar más tiempo, Aino trata de razonar con Tenji, pero termina siendo asesinada, para el horror de Kaguya. Por esta razón, Kaguya consumió el fruto del Dios Árbol, adquiriendo la capacidad de manipular el Chakra, activando, además, el Tsukuyomi infinito, atrapando al mundo entero dentro del Genjutsu y uniéndolo al Dios Árbol, mientras atrapaba a Tenji, quien desconocía que Kaguya estaba embarazada. Ésta decide gobernar la tierra, junto a sus hijos, luego de que nacieran.

Kaguya Otsutsuki consumiendo el fruto del Dios Árbol

Meses después de esto, Kaguya dio a luz a sus dos hijos: Hagoromo y Hamura (ambos heredando su gran Chakra). Con el paso del tiempo, Kaguya empezaría a perder la confianza en la humanidad y el inmenso poder que poseía la empezaría a corromper (cosa que la llevó a la locura, provocando que las personas empezaran a temerle y a tratarla como a un demonio). En algún momento posterior, Kaguya infirió que miembros del clan llegarían al planeta para robar su Chakra. Para evitar esto, Kaguya convirtió a las personas atrapadas en el Tsukuyomi infinito en Zetsus blancos, soldados ideales para ella, solo para combatir a los invasores, si llegaban al planeta.

Debido a su locura, Kaguya quiso recuperar el chakra que tenían sus hijos, así que se fusionó con el Dios Árbol, dando nacimiento a un Diez Colas. Estando sin poder, Kaguya se transformó en una estatua y los Zetsus blancos que había creado fueron sellados dentro de ella. La estatua quedó dentro del cuerpo de roca y fue enviada al espacio. Ésta sería conocida como la Luna, cuyo núcleo sería la estatua. A pesar de esto, momentos antes de que sus hijos la pudieran sellar por completo, su voluntad se manifestó en su tercer hijo, Zetsu Negro, quien empezó a hacer planes para revivir a su madre.

Indra Otsutsuki: El Primer Usuario del Sharingan y la Maldición del Odio

Indra Otsutsuki fue el hijo mayor del Sabio de los Seis Caminos, además de ser la primera persona en padecer la Maldición del Odio, así como el primer usuario del Sharingan.

Indra fue el hijo mayor de Hagoromo Otsutsuki y hermano de Asura. Este tuvo el privilegio de nacer con los ojos, gran chakra y la energía espiritual de su padre. Desde temprana edad su padre decidió enseñarle el arte del Ninshū a él y a su hermano. Se notaba una gran diferencia, ya que Indra demostró gran talento hacia Ninshū, ya que este poseía el poder genético de su padre. Indra siempre destacó entre todos: siempre pudo hacer las cosas que deseaba, sin limitaciones ni ningún contrincante que lo venciera. Su poder fue demostrado, ya que constantemente era retado por su hermano, pero este no salía victorioso.

En última instancia, él llegó a creer que no necesitaba ayuda y eligió una vida solitaria. Cuando Hagoromo estaba en su lecho de muerte, eligió a su hijo menor como sucesor del Ninshū además de llevar a cabo su sueño de establecer la paz en todo el mundo. Por su lado, Indra se encontraba enojado y celoso ya que su padre no lo había elegido a él y siendo provocado por Zetsu Negro, decidió luchar contra Asura para reclamar lo que consideraba su derecho de nacimiento. Sus descendientes, que serían los miembros del Clan Uchiha, continuarían dicha batalla contra los descendientes de su hermano menor, los miembros del Clan Senju.

Indra Otsutsuki en batalla

Indra heredó poderes oculares, aunque diferentes al de su padre. Se le vio poseer primeramente un quimono marrón, el cual tenía un cuello grueso de color blanco, su cabello era parecido al de Madara Uchiha, pero al lado de sus orejas salían dos colas que en el centro tenían unas vendas que las rodeaban y era de color castaño, luego se pudo apreciar que tenía una especie de túnica blanca, por dentro su fondo era negro y sobresalía por sus mangas y pies, tenía en él seis magatamas y un cinturón negro, luego utilizó una armadura tradicional parecida a la de Madara, que era usada sobre un traje negro simple, además de que su pecho y hombros eran rodeados por placas.

En el anime, cuando era un niño pequeño, Indra era despreocupado y cariñoso que cuidaba y jugaba felizmente con su hermano menor. Él entendió la importancia de la paciencia y de pensar las cosas. Era muy protector con su hermano menor y mostraba preocupación por el futuro del Ninshū, cuando otros comenzaron a desviarse de su naturaleza original tras su descubrimiento de los sellos manuales. Incluso después de ser revelado como un prodigio, tomó las alabanzas de los demás con modestia, ya que solo quería ayudar a otros. Desde una temprana edad Indra fue reconocido como un prodigio incluso por su propio padre de quien heredó su poderoso Chakra, su Dōjutsu, talento, fuertes genes y energía espiritual. En el anime, Indra demostró una gran habilidad en el área del Taijutsu, puesto que ninguno de sus compañeros estudiantes del Ninshū fueron capaces de igualarlo o vencerlo durante los combates de entrenamiento. Al igual que su padre, Indra poseía un Chakra potente así como grandes reservas del mismo, el cual era capaz de utilizar de distintas maneras, en el anime demostró poder usarlo para aumentar la fuerza de sus golpes.

Indra fue el creador del Ninjutsu así como también de los Sellos Manuales. En el anime, demostró una capacidad innata para aprender el Ninshū, pudiendo profundizar en dicha área, además de poder crear un estilo de combate fuera de él tomándolo como base, dando origen al Ninjutsu. Indra era capaz de utilizar el Elemento Yin, en el anime demostró poder usar el Elemento Fuego y el Elemento Rayo desde su niñez. Con éste último elemento su dominio era tal que fue capaz de matar a un gran jabalí de un solo golpe con su mano rodeada de rayos.

Indra heredó una forma derivada del tercer ojo de su abuela, el Sharingan. En el anime, Indra despertó el Sharingan con dos tomoe en cada ojo luego de salvar la vida de Asura de un jabalí. Mientras utilizaba el Dōjutsu, Indra ganó una mayor capacidad de percepción, podía observar el Flujo de Chakra además de predecir con exactitud los movimientos de las otras personas.

Indra despertó el Mangekyō Sharingan, en el anime lo hizo al asesinar a dos de sus amigos más cercanos, éste poseía un diseño en espiral pero en el anime el aspa de su Mangekyō se propagó alrededor del borde del iris, tomando la apariencia de tres elipses interceptadas. Con dichos ojos fue capaz de acceder al Susanoo, siendo su primer portador (segundo en el anime). Con su talento logró dominarlo siendo capaz de utilizar el Cuerpo Completo - Susanoo, teniendo un gran tamaño. Con él, Indra fue capaz de combatir al avatar de chakra de Asura. Indra también poseía una Espada en combate, lo que significaba que era practicante y gran usuario del Kenjutsu.

Según su padre, Hagoromo, después de que el cuerpo de Indra fuera destruido, el chakra de él permaneció allí, pasando de generación en generación, siendo las más recientes Madara Uchiha quien promovió los pensamientos de él, pensando que la única forma de alcanzar la paz y el amor, era por medio de la lucha y sufrimiento además de iniciar la Maldición del Odio, y Sasuke Uchiha que se dejó tentar por la sed de poder y seguir con la maldición, fuera de creerse superior a los demás haciendo todo solo, sin embargo, Sasuke a diferencia de Madara o el mismo Indra, logró redimirse a tiempo y gracias a Naruto, su pensamiento cambió y desarrolló "La Voluntad del Fuego" creada por el hermano menor de Indra, Asura. En los ideales y creencias de Indra, su padre, el Sabio de los Seis Caminos, siempre fue muy fiel a él, creyendo en su poder y alentándolo, pero cuando falleció, Indra se llenó de odio y rencor, ya que no fue escogido como sucesor del Ninshū, algo que Zetsu Negro aprovechó para llevarlo a una guerra infinita contra su hermano.

El nombre de Indra está basado en el personaje de la mitología hinduista, Indra, el rey de los dioses o devas y señor del Cielo y dios principal de la primitiva religión védica (previa al hinduismo) en la India. Aparece como héroe, deidad y figura central en el libro Rig-veda (mediados del II milenio a. C.). Es considerado el dios de la guerra, la atmósfera, el cielo visible, la tormenta y el rayo, que era representado como una espada con ondulaciones (como un rayo). En la mitología hinduista, Indra tentaba a los hombres virtuosos para impedir que reencarnaran en dioses que pudiesen superarlo (como acabó sucediendo). El dios mitológico Indra puede ser vista en una de las portadas del manga.

Sharingan de Indra Otsutsuki

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