Llevo demasiado tiempo esperando mes a mes cada capítulo de "Ataque a los Titanes". Ha llegado a unos momentos clave en los cuales las sorpresas están a la orden del día, que además ha coincidido con la salida de la tan esperada segunda temporada del anime. En cuanto al nivel, en mi opinión, no ha bajado ni un ápice. Sigue siendo mi tercer cómic/manga favorito después de 20th Century Boys y Gantz.
En el capítulo #88 nos queda claro del todo que la supuesta limpieza étnica Eldian sobre los Marley fue una completa mentira, una falsificación de la historia para tener una excusa que les permitiera dominar sobre los Eldian. Y entonces, el búho nos explica por qué escogió al Grisha, el padre de Eren: no por su odio, no por su determinación. Por sus pecados. Si no hubiera sido por él, su hermana estaría viva. Nunca hubiera engendrado a Zeke, la rebelión nunca hubiera ido por aquella funesta senda. Él debe hacerlo, sencillamente, porque debe redimirse. Le manda recuperar el poder del Titán Original de la familia Reiss (la familia de Historia).
¿Cómo lo hizo Grisha? Se comió al búho y obtuvo el poder de su Titán, el Titán de Ataque (el Shingeki No Kyojin, ¡momentazo!). Así que, por si te lo estás preguntando, sí: Eren posee dos poderes de Titán. También nos enteramos de una noticia bestial: todo aquel que herede un poder de cualquiera de los 9 titanes, morirá en 13 años. Así que, Eren tiene los días contados (pobre Mikasa, tío).
En el capítulo #89, Ymir nos cuenta su historia. Era una simple mendiga, de la cual los Eldian se aprovecharon, y en el momento en que los Marley pillaron, le echaron la culpa. Que, por cierto, ¿cuál es el propósito de los Marley? El poder, por supuesto, cómo no. Si es que son humanos. Lo que quieren es tener el mejor armamento del mundo, y así dominar el mismo. Simplemente porque esa es su naturaleza, ellos quieren ser lo mejor, sin importar el precio.
También, es revelado que solo aquellos con sangre real pueden dominar correctamente el poder de la coordenada. ¿Problema? Que hubo un rey, el cual tuvo ese poder, que se acobardó. Y entonces, llegamos a un "pero". Porque Eren fue capaz de usar el poder de la coordenada capítulos atrás, en una batalla contra los Titanes Acorazado y Colosal. ¿Por qué? Porque al lado de él, estaba la primera esposa de Grisha, Dina (o más bien, Dina convertida en Titán), la madre de Zeke, la cual posee sangre real. Él cree que, de alguna manera, si está en contacto o absorbe a alguien con sangre real podrá manejar ese gran poder.
Para finalizar, tenemos una de las escenas más misteriosas en mi opinión: el búho diciéndole a Grisha que debe proteger a Mikasa y Armin, que todavía no han nacido. Luego, él se pregunta de quién son aquellos recuerdos. Podemos sacar varias teorías. La que yo he ideado, es que si los Eldian están "conectados" mediante algún vínculo espacial; "espacio" está íntimamente relacionado con"tiempo", de manera que quizás, los recuerdos también puedan pasarse a través del tiempo. O eso, o es que el búho es Eren, el hijo de Grisha. Admitidlo: se parecen, y hasta él mismo dijo que se llamaba Eren, y posee el poder del Titán de Ataque. Esto, por supuesto, es pura especulación mía.

Capítulo #90, la verdad sale a la luz. Toda la población dentro de los muros conoce su verdadero estado. Y por supuesto, hay gente que lo cree; otra que no, diciendo que es una conspiración del gobierno. Todo muy realista, muy humano; me encanta. Hay varios flashback que pudieron resultar liosos: eran los recuerdos de Grisha, los cuales Eren estaba viendo. De repente, ocurre un salto temporal: acaba de pasar un año entero desde que la verdad fue revelada. Entonces, llegamos a uno de los mejores momentos que he podido visualizar: la llegada de Eren, Armin y Mikasa, mi amado trío protagonista, al océano. No puedo ni intentar expresar lo que esto significa. A partir de ahora, toca "sufrir".
Estamos ahora en un campo de batalla. La trama se centra en el ejército Marley, pero más concretamente, en un "equipo" de Eldianos trabajando para este. Lo que los Marley pretenden, es derrotar a unos Reinos que se oponían a ellos, pero no tienen nada que ver con la Isla Paraíso. Me encanta este nuevo punto de vista, ahora que vemos al bando contrario y sus formas de pensar. Han influenciado a los "Eldianos de Marley" a base de mentiras para que piensen que los otros Eldianos son unos villanos los cuales han declarado la guerra a Marley y quieren derrocar ese imperio. Les han hecho creer que por pertenecer a una raza distinta, son seres impuros e inferiores.
Tras una batalla acojonante, brutal, los Marley usan a sus Titanes y consiguen invadir ese fuerte y cargarse la flota enemiga, ganando la guerra contra los reinos esos raros. Sin embargo, en el proceso, de un cañonazo hieren de gravedad a Reiner.
En el último capítulo, el #93, que comienza con una reunión de altos cargos de Marley. Como ya he explicado, discuten sobre la increíble mejora en el poder militar de los reinos enemigos, y el problema que esto representa. Zeke, entonces, propone un nuevo intento de invasión de la Isla Paraíso. Asegura que lo mejor, es recuperar el poder del Titán Original (la coordenada) mientras desarrollan su tecnología. En la conversación entre Zeke (a quien, por cierto, le queda un año) y Colt (uno de los soldados Eldian en el gobierno Marley) averiguamos el poder de Zeke: si inyecta líquido de su médula en un Eldian, puede controlar a este con un grito e incluso convertirlo en un Titán sin inteligencia, pero que sigue sus órdenes. De los portadores del Titán Bestia, solo Zeke ha podido manifestar este poder, creen que es por su sangre real (procede de Grisha y Dina). También sacamos en claro, que tiene un secreto, y si Colt lo hereda, lo sabrá.
Un capitán del ejército Marley les hace saber a ellos que todos los acorazados mandados a la Isla Paraíso han sido destruidos. Posteriormente, nos topamos con Galliard, uno de los nuevos titanes cambiantes. Él ha devorado recientemente a Ymir y por lo tanto, ha obtenido su poder de Titán (Titán Mandíbula).
Como pincelada final, observamos cómo Reiner le come la cabeza a Falco, uno de los Eldianos que están en el ejército Marley.

El 4 de noviembre de 2023 (5 de noviembre en España) llegó a su fin Ataque a los Titanes (más conocido entre los fans por su original Shingeki no Kyojin). Cuesta hasta decirlo, pero Ataque a los Titanes ya ha terminado, lo ha hecho con un especial de casi hora y media que ha puesto fin a la historia de Eren, Mikasa y Armin. Aunque quizás ya deberíamos empezar diciendo que, lo que nos ha dicho el final, es que Ataque a los Titanes siempre fue la historia de Mikasa contada por Armin desde el punto de vista de Eren. Veis como hay que explicar las cosas? Pues para eso estamos. Este es nuestro análisis del complejo final de Ataque a los Titanes.
El Final de la Historia
El anterior especial acabó con los protagonistas descendiendo sobre la gigantesca y huesuda espalda del titan fundador con Eren a la cabeza. El objetivo inicial era acabar con Zeke y, sino se podía, matar a Eren. Sin embargo, con el secuestro de Armin, la cosa rápidamente se transforma en una misión doble. Por un lado hay que rescatar al titan colosal y, por el otro, acabar con Eren sin miramientos. Costaba entender por qué, si Eren hacia este genocidio para liberar Paradis y a sus seres queridos, ponía tan en peligro a sus amigos.
Con la aparición de los 9 titanes de toda la historia, la herencia de los 9 hijos de Ymir, vemos que es ella, la titan fundador original, el verdadero adversario de los protagonistas. Armin, mientras permanece atrapado en la boca de un titán, se encuentra en El Camino, el árbol, el espacio fuera del tiempo que une a todos los eldianos. Allí se encuentra con un Zeke en shock y consigue recordarle que el objetivo de la vida no es sobrevivir, ni reproducirse, sino esos pequeños momentos. Armin y Zeke despierta así las conciencias de algunos titanes históricos como Berthold o Ymir (la novia de Historia, no la fundadora). Si a esto le sumamos que vuelve Falco, cuyo Titán bestia es un halcón (sí, de Falco, Falcon), la lucha se decanta de repente por el lado de los protagonistas. Levi cumple su palabra y mata a un Zeke que ya había encontrado su camino, Mikasa rescata a Armin y Jean vuela la dinamita sobre el cuello de Eren.

El titán fundador (Ymir) se separa de la cabeza (lo único que queda de Eren, recordemos que un disparo de Gabi lo decapita) decide convertir a todos los eldianos supervivientes en titanes y enfrentarse de nuevo a los protagonistas. Solo los titanes y los dos Akerman, Levi y Mikasa, resisten en esta batalla final. Por un lado, tenemos a Reiner, Pieck y Annie sosteniendo a todos los titanes y al fundador, y por el otro al titán colosal de Armin luchando contra Eren mientras Levi y una Mikasa paralizada vuelan sobre Falco para darle a Eren el golpe de gracia. Entonces es cuando a Mikasa le vuelve a doler la cabeza, es cuando ve su alternativa si le hubiese dicho a Eren que lo quería, que escapasen juntos para disfrutar de los cuatro años de vida que le quedaban. Entonces, es cuando Mikasa lo comprende. Mikasa llega a la boca del titan y con la sonrisa más triste de la historia le rebana el cuello a un Eren que abre los ojos para verla por última vez. Así, llega un beso tan sórdido como significativo con una Ymir que observa el desenlace que buscaba.
El Plan de Eren y el Papel de Mikasa
Tras la muerte de Eren todos los protagonistas recuperan los recuerdos que este les había bloqueado en el árbol que une a los eldianos. Sin embargo, el único encuentro que vemos es el de Eren y Armin. Eren le explica que al juntarse el tiempo, el pasado y el futuro, solo encontró esta manera de proceder. Su plan era brutal, pero pondría fin a los titanes, dejaría a sus amigos vivos y convertidos en héroes salvadores y haría que la población mundial y de Paradis quedase equilibrada, asegurando un equilibrio de fuerzas bastante duradero.
Como ya vimos en capítulos pasados, Eren tuvo que animar a su padre a matar a la familia real, pero aquí vemos que Eren incluso tuvo que salvar a Berthold y dirigir al titan de la primera mujer de su padre hasta su propia madre. Hasta este momento, desde que Eren parecía actuar viendo el futuro, el protagonista de Ataque a los Titanes, parecía seguro y sabía. Sin embargo, toda esa inexpresividad era una coraza de lo que siempre fue. Eran sigue siendo un joven llorón, poco inteligente y débil. Mikasa siempre fue la fuerte, Armin el listo, y aún así Eren era el líder de los tres porque hace lo que cree que tiene que hacer hasta las últimas consecuencias. Eren siguió con su plan, no porque fuese el mejor posible, sino porque es el único que pudo pensar en hacer. No dice que fuese la mejor opción posible, es la opción que él eligió, y puede que de manera egoísta. Eren, por supuesto, tenía fallos y seguía siendo un simple humano con miedos y ambiciones. Eren no quiere morir, Eren no quiere que Mikasa le olvide y se vaya con otro. Sin embargo, Eren dirige un plan que le lleva a su muerte y en los recuerdos a Mikasa le dice que, cuando muera, debe tirar la bufanda, olvidarlo y rehacer su vida. Eren, sin embargo, no quiere que Mikasa esté nunca con otro, o que al menos le llore diez años.
Eren irá, por supuesto, al infierno por matar a millones de personas. Lo hizo, sin embargo, para salvar lo que quería salvar. Hizo lo mejor que pudo, o lo único que pudo hacer. Armin, su amigo, el que le despertó la llama de la libertad, jura que cuando todo acabe, cuando asegure la paz en el mundo medio derruido que deja, le acompañará para siempre en el infierno. Mikasa, le dice, era la clave de todo.
El principal misterio que la serie no aclara del todo es Ymir. Eren le dice a Armin que si Ymir obedeció las ordenes de Fritz tras maltratarla, serle infiel e incluso cortarle la lengua fue por amor. Quizás solo ver el mismo amor en Mikasa, ese que le hizo ser capaz de acabar con Eren, hizo que ella también le pusiera fin a la vida del Rey Fritz. Hizo que ella decidiese despedirse y dejar así a los titanes fuera de la humanidad. Mikasa, sin embargo, es esa misma semilla que podría hacer repetirse la historia. Su amor por Eren es el final, pero también puede que el principio.
El Ciclo Infinito del Odio
Con Mikasa llevándose la cabeza de Eren de vuelta a Paradis, el resto de protagonista se queda para lidiar con Marley y el resto del mundo, haciendo que perdonen la vida a una eldianos que ya no tienen el poder de los titanes. Armin, como había predicho Eren, lo logra con un "yo soy el que mató a Eren Yeager, el titán de ataque". Es entonces cuando vemos un montaje bastante rápido de lo que ocurrió en el mundo inmediatamente después. Paradis, bajo el liderato de una feliz Historia, siguió adorando a Eren y se armó en post de intimidar a sus rivales y que nadie atacase la isla. Sin embargo, no olvidemos que Historia también era amiga de Eren y sabe que, aunque no podía ver más allá de su muerte, acertó al predecir el futuro de la humanidad: "Los titanes han muerto, pero los conflictos no". Ahora les toca a Historia y el resto intentar que la paz permanezca lo máximo posible.
Así, tres años después de la muerte de Eren, Armin, Jean y el resto acuden a Paradis como emisarios de paz. Levi, ya habiendo cumplido su promesa ante todos sus compañeros, parece que no vuelve y se queda por el mundo, ayudando.

Allí, además de Historia, los espera una Mikasa que enterró a Eren junto al árbol en el que se dormía de niño. Mikasa, con la bufanda aferrada al cuello, llora y recuerda al amor de su vida. Entonces, llega un pájaro que le afloja le afloja la misma, una metáfora de que Eren sigue allí, pero no para esclavizarla sino para que sea libre. Tras la visita de los amigos de Eren junto con Mikasa a su tumba vemos como pasan los años. Concretamente, al año 11, Mikasa vuelve junto con un hombre (se ve desde demasiado lejos pero todo apunto a Jean, aunque se deje abierto) y un bebé. Mikasa esperó diez años, pero rehízo su vida. Tuvo descendencia, pero nunca olvidó a un Eren que verá como también entierran a Mikasa a su lado, en un árbol que ahora tiene las dos tumbas de los niños que crecieron bajo sus hojas.
Como Eren preveía, la paz en Paradis duró mucho. Vemos como alrededor de su árbol se desarrolla la civilización hasta un futuro en el que la guerra finalmente llega. Todo explota y, tras la batalla, la naturaleza vuelve a tomar su lugar. En el árbol de Eren aparece lo que aparenta ser un descendiente de Mikasa, a juzgar por su pelo, su rostro y esa bufanda al cuello. Allí, este personaje, parece estar a punto de entrar al árbol en una clara referencia a cómo la joven y maltratada Ymir adquirió el poder de los titanes. Allí le esperan Eren y Mikasa, la pareja que podría haber trasladado el poder de los titanes, y el amor oculto en su brutal violencia. Puede que el ciclo vuelva a empezar, puede que sea necesario para que ese amor vuelva a revivir. Es un final bastante descorazonador, pero coherente, en torno al inevitable ciclo de violencia que el sacrificio brutal de Eren solo consiguió retrasar. Es, sin embargo, un final definitivo. Sí, podemos entender que los titanes pueden volver al mundo, pero no es labor de esta historia contarlo. No es un continuará, sino un "la historia se repite". La historia, sin embargo, ya la hemos visto y con una vez es más que suficiente.
SHINGEKI NO KYOJIN | ANÁLISIS Y EXPLICACIÓN DEL FINAL: El Precio de la Libertad (ATTACK ON TITAN)
No se puede negar que una de las mejores series anime y manga de los últimos años es Shingeki no Kyojin, conocida también como Ataque a los Titanes o Attack on Titan. Durante 12 años hemos seguido la historia de Eren, Mikasa, Armin y los imponentes Titanes que han sembrado el pánico en toda la humanidad.
La trama se quedó en un momento en el que Eren, con un tamaño tan grande como el de una ciudad, marcha con su ejército de Titanes Colosales dispuesto a arrasar con toda la población del mundo. A partir de este momento es cuando debería de continuar el anime. Mientras Eren junto con los Titanes Colosales continúan su avance transcurre una escena bastante dramática en la que estos últimos acaban pisoteando a toda clase de personas, entre ellas a unos niños con unas imágenes un tanto crueles mostrando sus cadáveres y todo.
Del mismo modo, cree que moriría menos gente si desapareciesen todos los habitantes de Eldia en lugar del resto de la población, pero se niega a aceptar un futuro así. Entre otros recuerdos aparece una conversación que mantiene con Armin de pequeños acerca de qué podría haber más allá de los muros que los retenían. Mientras tanto, en el barco en el que van el resto de protagonistas Annie y Armin mantienen una conversación en la que queda muy claro que él se ha sentido atraído por ella y por eso siempre iba a visitarla cuando estaba cristalizada. El barco en el que viajaban logra llegar a Odiha, el pueblo al que se dirigían con la intención de poner en marcha un hidroavión que les permita alcanzar y atacar a los Titanes desde el cielo. Annie le dice a Mikasa que si no matan a Eren no servirá de nada, pero ella insiste en que encontrará la forma de traerlo de vuelta. Al mismo tiempo Levi se niega a seguir descansando y decide reincorporarse a las filas de ataque. Pieck se une al resto en la lucha y pide a Kiyomi que encierre a Falco y Gavi en una habitación del barco en el que viajaban hasta que se marchen para que no corran ningún peligro. Todos se apresuran para sellar los agujeros debido a que los Titanes Colosales se aproximan a su posición. Ante el temor y el debate sobre quién debe quedarse para frenar su avance, es Hange la que decide luchar contra ellos en solitario.
Un poco más tarde todos son trasladados a los Caminos, donde intentan convencer a Eren de que por favor no siga matando a más personas. Sin embargo, el esfuerzo es en vano porque Eren les confiesa que robó la libertad del mundo para obtener la suya propia, pero en ningún momento se la robará a ellos, por lo que pueden hacer lo que les plazca. Al mismo tiempo en el barco Falco se reúne con Gavi y Annie y les confiesa que ha tenido un sueño o un recuerdo de Zeke por haberse tragado su fluido espinal para transformarse en Titán, de ahí que crea que puede haber heredado alguna característica del Titán Bestia. El capítulo acaba con unas escenas en las que las familias de Annie, Reiner, Falco, Gavi y Pieck siguen con vida y se dirigen a una fortaleza en la que hay unos dirigibles en forma de bombarderos.
El Retumbar sigue arrasando pueblos y aplastando a miles de personas, entre ellas adultos, niños y hasta bebés. Toda una carnicería de la que intentan escapar los Eldianos de Liberio hasta darse cuenta de que no quedan más dirigibles. Es entonces cuando el hidroavión de los protagonistas se acerca a la posición de Eren con el combustible casi agotado. El Titán Bestia les dispara para eliminarnos, pero consiguen aterrizar a tiempo en su espalda. Los protagonistas se percatan que el cuerpo del Titán Bestia está vacío, por lo que Zeke debe de permanecer oculto en alguna parte utilizando la misma técnica del Titán Martillo. En ese momento arranca una épica batalla entre el Cuerpo de Exploración y un ejército de Titanes que pertenecen a antiguos portadores de los Nueve Titanes, los cuales son generados por el Titán Fundador, es decir, Eren. Así pues, todos ellos disponen de un poder descomunal y la suficiente inteligencia para luchar a muerte contra todos los guerreros de Paradis.
Lamentablemente, su cuerpo es atravesado por un tridente del Titán Martillo de Guerra de la hermana de Willy Tybur, evitando que active el detonador. Mientras tanto, todos los demás sufren para salir airosos de la lucha contra los Titanes, entre los que está el Titán Colosal de Bertolt. Mientras están encima de Falco hablan acerca del Titán que se tragó a Armin, el cual debe de estar por el coxis de Eren. Mikasa sigue dudosa acerca del hecho de matar a Eren, pero todos los demás le hacen recapacitar de que ya no hay vuelta atrás, dejando claro que la única manera de eliminarlo es cortándole la cabeza. Los protagonistas logran aterrizar encima de Eren una vez más a pesar de que un grupo de Titanes Martillos de Guerra les disparan decenas de flechas. En la parte delantera Pieck se une a Reiner en su forma de Titán Acorazado y a Jean en su intento de activar el detonador. Por su parte, Mikasa, Connie y Annie en su forma de Titán Hembra encuentran al Titán que capturó a Armin, uno con cabeza de cerdo.
A lo largo de una serie de escenas aparece el origen de la vida y Zeke le explica a Armin que la finalidad de la vida es multiplicarse sin importar otras condiciones, afirmando que los humanos tienen miedo a la muerte porque la consideran su enemigo natural, uno que atenta contra su objetivo de crecer y multiplicarse. A continuación, declara que Ymir no utilizó jamás su poder contra el Rey Fritz y estuvo a sus órdenes encerrada en este lugar durante 2.000 años porque se sentía unida al mundo que dejó atrás. Como Eren lo entendió, es por ello que Ymir decidió ser libre junto a él, dejando atrapado a Zeke.
Volviendo a la batalla, Pieck está herida y no puede volver a transformarse, mientras el Titán Acorazado de Reiner está atrapado con numerosas lanzas de los Titanes Martillo de Guerra. El otro grupo no anda en mejores condiciones con Annie recibiendo el ataque de unos cuantos Titanes. Los Titanes que fueron sus compañeros en el pasado y permanecen en los Caminos han sido despertados por Zeke. Es más, hasta el propio Zeke emerge de uno de los huesos del cuerpo de Eren haciendo que Levi se percate de su presencia mientras piensa para sí mismo que ojalá se hubiese dado cuenta mucho antes de lo precioso que es el mundo antes de cometer tantas muertes. Como consecuencia, el Retumbar se frena por completo, mientras Jean logra llegar al detonador de explosivos y vuela en pedazos el cuello esquelético de Eren, lo que hace que su cabeza caiga al suelo y emerja de ella una criatura gigante en forma de ciempiés. Los Titanes Colosales comienzan a desaparecer mientras todos los protagonistas llegan a lomos de Falco al lugar donde se encontraban sus familiares. Asimismo, el ciempiés gigante desprende un humo capaz de transformar a todos los Eldianos en Titanes puros, exceptuando a los miembros de los Nueve Titanes y los Ackerman. Acto seguido todos se lanzan a por Reiner junto con el ciempiés gigante, aunque Annie y Pieck, con sus Titanes Hembra y de Carga se unen al Acorazado en esta batalla contra sus seres queridos como Titanes. Por otro lado, Levi y Mikasa van a por Eren, pero un fuerte dolor de cabeza hace que a Mikasa le venga a la cabeza un futuro en el que ambos viven felices, sin que se haya activado el Retumbar, durante los cuatro años de vida que le quedaban a Eren. En la realidad, Mikasa con la bufanda atada al cuello, decide matar a Eren de una vez por todas.
En los Caminos unas versiones rejuvenecidas de Armin y Eren hablan del momento cuando este último le pegó una paliza hace tiempo y al mismo tiempo insultó a Mikasa sin parar, confesando que lo hizo para alejarlos de él y así pudiesen quedar como los héroes de la humanidad cuando le mataran. Eso sí, para evitar que el resto del mundo les vuelva a atacar Eren decidió convertirse en un genocida y erradicar al 80% de la población del mundo. Después hablan de que los poderes de los Titanes han existido porque Ymir amaba al rey Fritz, a pesar de que este quemó su ciudad, mató a sus padres y le cortó su lengua. Eren comenta que ese alguien era Mikasa y confiesa que solo Ymir sabe por qué. Él solo sabía cuál era la decisión de Mikasa y por eso llevó a cabo su plan de no detenerse ante nada y de acabar con casi toda la humanidad. Todo un futuro que presenció al tocar la mano de Historia en la condecoración del final de la tercera temporada. Tras todo esto Eren admite que no quiere que Mikasa se olvide de él. Si bien admite que quiere que sea feliz, le gustaría que siguiera pensando en él y no morir para estar con todos de nuevo. Ya en el presente Armin y Mikasa lloran la muerte de Eren y ella comenta que el resultado de su elección liberar a Ymir para que desapareciera el poder de los Titanes para siempre.
El Legado de los Titanes
Tres años después Eldia ha formado un ejército de Jaegeristas por temor a que los supervivientes del mundo pudiesen tomar represalias contra ellos. Por otro lado, Mikasa aparece en el árbol en el que comenzó la serie, donde ha enterrado a Eren. Muchos años más tarde, aparecen los que parecen ser Mikasa y Jean de mayores con un bebé visitando la tumba de Eren. De ahí se produce otro salto temporal con una familia más grande en el mismo lugar, con enormes edificios a los alrededores, mientras se muestra a Mikasa descansando en paz.
El manga concluye con una última escena en un futuro en el que alrededor del árbol con la tumba de Eren, el cual se ha vuelto gigante, se ha levantado todo un bosque. Una serie de tamaño calado como Ataque a los Titanes, Attack on Titan o Shingeki no Kiojin (el único de los 3 títulos que está bien, aunque ninguno haga spoilers) tiene una de las reseñas más complicadas a las que me he enfrentado.
El origen del primer titán y la transmisión del poder entre generaciones, clave para la hegemonía de Eldia. Ataque a los Titanes nunca ha sido un manga fácil de digerir, de hecho, muchas de las escenas (sumadas al estilo de dibujo de Hajime Isayama) contienen momentos de gran crudeza cuando los titanes atacan o cuando los soldados matan a un coloso. Pues el mangaka se ha coronado en su último capítulo, en el cual ya pudimos conocer el origen del primer titan y también cómo su poder se ha ido pasando de generación en generación con el fin de prolongar al máximo la hegemonía de Eldia por encima del resto de países y naciones.
De acuerdo con esa historia de hace 2000 años, Ymir fue, durante mucho tiempo, mujer y esclava del rey de Eldia, el cual solo la quería como una herramienta de poder. Cuando llegó el momento de la muerte de Ymir (recordad que contener el poder de un titán solo te da 13 años de vida), el monarca hizo que la desmembrasen y se la dio de comer a sus hijas: Maria, Rose y Shina, con el fin de que heredasen sus poderes. De esta forma, se fue creando una especie de ritual por el cual ingerir a un titán (en realidad solo su espina dorsal) confería sus poderes.

Ataque a los Titanes haría muchas cosas bien, pero a partir de la tercera temporada se volvió muy fan de la moda de hacer segundas partes y hasta una tercera de la parte final.
| Temporada | Partes |
|---|---|
| Shingeki no Kyojin Season 1 | Volúmenes del manga 1-8 |
| Shingeki no Kyojin Season 2 | Volúmenes del manga 9-12 |
| Shingeki no Kyojin Season 3 | Volúmenes del manga 13-20 |
| Shingeki no Kyojin Season 3 Part 2 | Volúmenes del manga 21-24 |
| Shingeki no Kyojin: The Final Season | Volúmenes del manga 25-28 |
| Shingeki no Kyojin: The Final Season Part 2 | Volúmenes del manga 29-32 |
| Shingeki no Kyojin: The Final Season Part 3 | Volúmenes del manga 33-34 |
La serie aúna misterio, acción con un worldbuilding y diseño de personajes demencial. Con una sociología, milicia y tecnología que de lo viva que se muestra se hace creíble en todo momento. Además del juego de escalas que hace en todo momento, dejando al lector la impresión de ser el juez del mundo que está descubriendo. Una sucesión de giros de guion y tramas palaciegas que no tienen nada que envidiar a la literatura de fantasía más famosa.
Otro de los aspectos de la serie es el patriotismo que se respira, al principio, de forma unilateral. Cuando conoces solo la historia de los sometidos, es común el posicionarse con ellos. Pero cuando estos se vuelven los opresores, la cosa cambia. El mensaje sobre la guerra está presente, la reivindicación de la patria y la defensa armada. Es cierto que la huella política está presente en la obra, y hacer paralelismos con la historia real sea sencillo. Pensar que Paradis es una alegoría a los guetos en la Alemania nazi, al igual que los eldianos de Marley, marcados con ese brazalete tan distintivo. Así también el paralelismo que hay entre los titanes controlados por eldianos y las armas de destrucción masiva, cuando ya directamente la aparición del Titán Colosal es la mismísima imágen de la detonación de una bomba nuclear.
El final del anime y del manga parece dar a entender que no vamos a aprender nunca de los errores del pasado, que como bien recitan en Fallout, «La guerra no cambia nunca», que el hombre hará del mundo su infierno particular. Es un mensaje crudo y pesimista del grueso de la humanidad, de los que asentimos y bajamos la cabeza, de los que ostentan el poder militar y nos guían a esa cruda realidad que se sigue y seguirá repitiendo. Pero no silencia a los que ponen su vida solo sobre la suya misma como Hange, que se fascinan por el que a priori es su enemigo, o como Sasha que busca mejor pitanza, o Connie que quiere ser un orgullo para su madre, o Armin que desea salir de sus fronteras para descubrir el mar, Mikasa que haría lo que fuera para permanecer al lado de alguien que le ha regalado compañía y confianza, Levi que busca pasar un momento más con su nueva y única familia de compañeros de armas… la lista es infinita.
Eren carga con el peso de una herencia que no decidió, y su resolución pasa por encima de la vida de millares de personas, al igual que la de Zeke y la Fundadora. Si el final de la serie consiste en un ciclo irrompible de guerras unos contra otros, o el mensaje que consiguió mandar Mikasa con su sacrificio y el de Eren al pasado a través de la Fundadora para poner fin a este uroboros bélico queda en mano de cada uno. Puede ser que el árbol sea un símbolo de resistencia, de paz y sosiego. Que haya alcanzado esas dimensiones significa que no ha habido guerras que lo destruyan, y ese niño que explora junto a su perro puede ser el hijo de Mikasa y Eren que en este futuro donde la Fundadora no acomete contra toda la población encuentra una paz perpetua.