La historia de los clanes Senju y Uchiha está marcada por una rivalidad ancestral, pero en el corazón de esta narrativa se encuentra un vínculo que trascendió el campo de batalla: la profunda relación entre Hashirama Senju y Madara Uchiha.
Cuando Hashirama y Madara se conocieron, sus clanes estaban en guerra. Eran solo niños, y cuando se encontraban, eran capaces de olvidar la matanza que formaba parte de su mundo. Juntos, soñaban con formas de conseguir la paz. Hashirama le habla a Madara de un lugar donde los niños no tendrían que matarse entre ellos, y Madara escuchaba interesado. Sus padres se enteraron de sus encuentros. La próxima vez que se vieron, Hashirama le confesó a Madara que era un Senju, heredero de su clan, de hecho, y que sabía que Madara era un Uchiha, pero aún así quería seguir estando con él. Madara le dijo que ya lo sabia, y le confesó que él también era heredero de su propio clan. En ese momento, Hashirama le propuso un trato. Cuando ambos se convirtieran en líderes de sus respectivos clanes, firmarian un acuerdo de paz. Esa fue la última vez que se encontraron fuera del campo de batalla. Para los demás, ellos eran enemigos mortales, pero por dentro, simplemente anhelaban estar juntos otra vez.
Cuando tenían 16 años, sus deseos se volvieron realidad. Tajima y Butsuma cayeron en combate, dejando a sus hijos, Hashirama y Madara, como jefes de los clanes Senju y Uchiha. Por supuesto, muchos se opusieron. Los ancianos estuvieron en desacuerdo, pero los hermanos menores de ambos fueron los más vocales en su oposición. Tobirama sostenía que era estúpido confiar en los Uchiha, un clan conocido por su amor a la guerra; Izuna, por su parte, insistía en que todo era una trampa tendida por los Senju para eliminar a los Uchiha en cuanto bajaran la guardia.
A pesar de las reticencias, pronto comenzaron a construir la aldea con la que tanto habían soñado en su niñez. Después de tanto tiempo, podían estar juntos al fin. Hashirama le dijo a Madara todas las cosas que siempre le quiso decir, y Madara correspondió. Hicieron su relación oficial, aunque no pública.
La noticia de su relación causó conmoción. Madara sabía que su hermano no lo entendería. A diferencia de Hashirama, él comprendía que una rivalidad tan antigua no podía desaparecer en tan poco tiempo. Izuna seguía sin entenderlo, pero estaba dispuesto a poner de lado su odio por los Senju para ver feliz a su hermano. Además, habían tipos peores que Hashirama ahí afuera. La reacción de Tobirama fue muy diferente. "¿Cómo qué estás en una relación con Uchiha Madara?", exclamó Tobirama. "Estamos enamorados, Tobirama." Tobirama respiró profundo. De todas las cosas que se le podrían haber metido en la cabeza a su hermano mayor, esta tenía que ser la peor. "¿Te has vuelto loco? Esto tiene que ser obra de un genjutsu. No me esperaría menos de ese puercoespín apestoso", dijo Tobirama, aunque sabía que no era verdad. "No le digas así, Tobirama", regañó Hashirama. Sabía que su hermano menor se lo tomaría mal, y estaba dispuesto a discutir con él al menos hasta que pudiera aceptarlo. "No es un genjutsu ni nada por el estilo. Simplemente, Madara es lo mejor que me ha pasado en la vida." Tobirama suspiró y se masajeó la frente. En verdad, sospechaba que había algo entre ellos dos desde hace tiempo, pero aún así no había querido aceptarlo. Sin embargo, no le era posible seguirlo negando después de haberlo oído de boca de Hashirama. Inhaló y exhaló varias veces. Hashirama sonrió. No queriendo seguir con esa conversación, Tobirama se fue.
Con la aprobación de sus hermanos, Hashirama y Madara pudieron estar juntos sin problemas. Izuna aprendió a apreciar las cualidades de Hashirama a pesar de que fuera un Senju, y Tobirama intentó ser más sutil en su desprecio por Madara. Pero más que estar pendientes de sus hermanos mayores, Tobirama e Izuna comenzaron a tolerarse entre ellos, e incluso a disfrutar de la compañía del otro. Poco a poco, los cuatro se convirtieron en una familia.
Con los años, la gente de ambos clanes aprendió a dejar de lado la rivalidad que tenían y convivir juntos. La boda fue un evento importante al que asistieron todos los miembros de los clanes Senju y Uchiha, además de los líderes de clanes aliados y algunos interesados en unirse a la aldea. Entre ellos Uzumaki Mito, quién además sería la representante oficial de su clan en Konohagakure. En su estadía en la aldea, Mito se volvió cercana amiga de los fundadores. Incluso llegó a ganarle a Madara después de que él la retará en batalla. Eventualmente, llegó a ser la madre sustituta de los hijos de Hashirama y Madara. Mito captó la atención de Senju Tōka, prima de Hashirama y Tobirama, y terminó enamorándose de ella. Cuando se fundó oficialmente la aldea de Uzushiogakure, le pidieron a Mito regresar para volverse Uzukage. Tōka se fue con ella y se casaron en la tierra natal de la pelirroja. Años más tarde, Izuna y Tobirama también terminaron juntos. Hashirama y Madara consintieron bastante a sus nietos, Tsunade siendo la favorita de Madara.

Los fundadores de nuestra aldea, Senju Hashirama, Uchiha Madara, Senju Tobirama y Uchiha Izuna, decidieron que sería mejor si Madara y Hashirama gobernaran juntos, es decir, si fueran co-hokages. No es un secreto para nadie en la aldea que Hashirama y Madara estaban casados, pero no todos saben de qué tan profunda realmente era su relación.
El camino hacia la paz no estuvo exento de dificultades. Madara Uchiha se convirtió en líder del Clan Uchiha y Hashirama Senju en líder del Clan Senju. Durante otra batalla, Madara activó el Susanoo y luchó contra Hashirama, perdiendo la contienda. Hashirama le dice a Madara que todavía pueden ser amigos y crear un pueblo perfecto juntos. Tobirama insiste diciéndole a su hermano de que no haga caso a lo que dice Madara. Hashirama le da las gracias y le dice que es una persona amable a Madara y decide suicidarse hincándose un kunai. Hashirama le dice a Tobirama que después de su muerte, que no mate a Madara y que no vuelvan a luchar con los Uchihas. Justo cuando el Kunai iba a atravesar a Hashirama, Madara se levanta y agarra el kunai para que no se lo incruste.
Hashirama y Madara recuerdan cuando eran niños y hablaban en la misma montaña en la que estaban en ese momento. Hashirama le pregunta que, qué le parecería si hubiera un líder en la aldea y que su nombre fuera Hokage. Hashirama le dice que quiere que él sea el líder de la aldea. También le cuenta que el Clan Sarutobi y el Clan Shimura han formado una alianza. Hashirama dice que es la hora de elegir un nombre para la aldea. Madara dice que se podría llamar la Aldea Oculta entre las Hojas, y Hashirama se deprime y dice que es un nombre muy simple, cosa que Madara le echa en cara. Tobirama discute con Hashirama sobre su decisión de que Madara sea el Hokage, ya que Tobirama cree que la gente debe decidir quién debe serlo. Hashirama notó la presencia de alguien, abrió la ventana y vio la hoja que cogió Madara cuando estaban en la montaña.
Más tarde, Madara le explica el significado del Monumento Uchiha. Hashirama insiste en que lo necesita para trabajar juntos, y que al final lo entenderán y se convertirá en el Segundo Hokage, aunque Madara dice que lo más seguro es que lo sea su hermano, y que si pasa los Uchihas serán exterminados y sabiendo eso le dijo a su clan que abandone su aldea aunque no le hicieron caso. Madara dice que debió ordenarle que matara a su hermano, y que dice que también es su hermano, y le pregunta a quien mataría, a él o a Tobirama. Y al final decide abandonar la aldea y que encontró otro camino. Confundido acerca de lo dicho por Madara, Hashirama pregunta si lo que estaban construyendo en el pueblo no era su verdadero sueño. Madara le dice que no, y señaló que su sueño no tenía ninguna conexión con el pueblo.
A pesar del hecho de que, Madara abandonó Konoha, otras naciones elogiaron el innovador sistema que se había creado y pronto comenzaron a imitarlo. A medida que pasaba el tiempo, el pueblo prosperó en gran medida, sin embargo, Madara atacó a la aldea en muchas ocasiones. En lo que sería su última batalla en el lugar que más tarde sería llamado el Valle del Fin, Hashirama ataca con su Cumbre de Buda Transformado pero Kurama revestido con el Susanoo Perfecto lanzó varias Bolas Bestia con Cola y rompió múltiples de sus brazos pero no logró evitar ser impactado muchas veces por los golpes, gracias a esto Hashirama logró eliminar la armadura de Susanoo y quitarle el control de Kurama a Madara con Estilo Hokage: Jutsu de Sumisión: Regreso al Estado Humano de Kakuan. La batalla continuó con dos debilitados combatientes quienes en un decisivo golpe final cruzaron espadas, parecía que Madara había ganado la batalla hasta que fue sorprendido por la espalda, siendo apuñalado por Hashirama quien utilizó su clon de madera para engañar a Madara y esperar el momento oportuno para contraatacar. Hashirama declaró que iba a proteger a su pueblo creyendo que es la mejor manera de proteger a los shinobi, y que cualquier persona que trate de destruir la aldea sin importar quien fuese no recibiría perdón de él. Madara cae derrotado, y le explica que su sueño iba a convertirse algún día en oscuridad que envolvería a la aldea. Así termina el relato de Hashirama, el cual dice a los presentes que él no sabía cómo Madara sobrevivió, porque estaba seguro de que él lo había matado, por el bien de la aldea, había matado a su amigo.

Orochimaru le pregunta a Sasuke sobre su decisión de destruir la aldea, y este después de pensar en lo que Itachi le había dicho, le responde que... En la academia nos explican el porqué.
🔴 La Historia de Madara Uchiha COMPLETA en 1 VIDEO! | La vida de Madara Resumen
El Tercer Hokage reveló que el hijo de Kagami Uchiha es Shisui Uchiha, el amigo de Itachi, y que quizás fue el más indulgente de todos los Hokage, ya que no pudo manejar la aldea adecuadamente y dejó que Danzō manejara la oscuridad de la aldea, haciéndolo el responsable de lo que está pasando.
