Sasuke y Sakura: Un Amor Diabólico en el Fandom de Naruto

Este fanfic, originalmente escrito en inglés por SilverShine, explora la intensa conexión emocional entre Sasuke Uchiha y Sakura Haruno. La autora de la traducción al español, quien aún no ha obtenido permiso del autor original, expresa su profunda admiración por la forma en que se manejan los pensamientos de los personajes, considerándolo una obra maestra del fandom de Naruto de habla hispana.

A pesar de una aversión personal hacia la pareja (pairing), la traductora reconoce la calidad excepcional de la historia, destacando que un buen autor puede cautivar incluso a aquellos que no comparten sus preferencias. Se advierte que el contenido puede no ser adecuado para menores de edad debido a escenas de carácter erótico.

La narración comienza con un encuentro inesperado entre Sasuke y Sakura en un camino rural. Sakura, que se encontraba recolectando medicinas en un pueblo cercano, se ve sorprendida por la aparición de Sasuke. La visión de él, tan diferente del chico que recordaba, la llena de miedo y confusión.

"Yo mentiría por ti,
Rogaría y robaría por ti,
Me arrastraría en manos y rodillas hasta que vieras,
Que eres tal como yo."

Sasuke se materializa en medio de la calle de tierra, con la colina alzándose tras él y las montañas al fondo, proyectando una figura imponente. Sakura se detiene frente a él, con los objetos de su misión esparcidos por el suelo tras haber perdido el equilibrio al verlo. Durante un largo periodo, Sakura no sabe qué hacer. Lo había visto bajar la colina, reconociendo sus ojos devastadoramente fríos y sus rasgos gallardos. Sin embargo, la imagen que guardaba en su memoria era la del chico de doce años. La persona que vio intentando atravesarla con una espada en el escondite de Orochimaru era un extraño, alguien que se le parecía pero que no podía ser él. Solo cuando estuvo a escasos metros, su corazón latió con miedo y la canasta se le resbaló de las manos.

Reconocerlo fue duro y doloroso. Tal vez se demoró en hacerlo porque deseaba que fuera él con tanta fuerza que no podía confiar en sus propios ojos. Ahora que vio con claridad que era su Sasuke, deseó con ímpetu que no lo hubiese sido. ¿Qué hacía él allí? ¿Estaban Orochimaru y Kabuto cerca? ¿Había vuelto en sí y quería regresar a casa? ¿Y si no? ¿Qué podía hacer ella? Sakura podía correr y buscar a Naruto y a los demás para que la ayudaran a recuperarlo, pero para el momento en que llegara a Konoha y volviera, Sasuke se habría ido, sin duda. Fue solo una casualidad que se hubieran encontrado. Sakura podría haber llorado por la desesperación de su situación.

Encuentro inesperado entre Sasuke y Sakura en un camino rural

Él la reconoció. Podía notar que la había reconocido por la forma en que la había observado, mostrando la misma expresión que había utilizado la última vez que se habían visto cara a cara dos años y medio antes. No se veía muy distinto a esa ocasión. Su espada blanco con negro aún estaba amarrada a su cinturón, pero la chaqueta que antes vestía alrededor de su cintura ahora la llevaba puesta, ya que el clima era un poco más helado en ese sector del País del Fuego.

Cuando dio un paso hacia ella, tuvo que controlarse para no tropezar hacia atrás. La última vez que había realizado un movimiento en su dirección había sido apuntando una espada a través de su pecho. Sin embargo, todo lo que hizo Sasuke en esta ocasión fue agacharse lentamente para recoger los medicamentos desparramados que ella había dejado caer. Depositó las pequeñas bolsitas de hierbas y botellas de píldoras de vuelta en el canasto y se enderezó, estirándolo en su dirección. Su expresión se mantuvo neutra.

Dubitativamente, Sakura estiró su brazo para tomar el mango del canasto. Por un instante, sus dedos rozaron los de él al hacerlo. El contacto fue como electricidad y la intensidad la alarmó. Con frecuencia había intercambiado pequeños y accidentales roces con ese mismo chico años atrás, pero nunca la habían sobresaltado de esa forma. Un minúsculo toque de su piel y todo su ser estaba temblando.

Fuesen cuales fuesen sus sentimientos por Uchiha Sasuke, no se habían disipado como los de Ino. Nunca le había creído a nadie cuando describían su apego hacia él como un simple "enamoramiento" y estaba en lo correcto. Nadie podía comprender cuán fuerte era ese deseo dentro de ella. Nadie podía comprender cómo el amor podía surgir de algo tan insignificante como eso. Ella también luchaba para entenderlo de vez en cuando, pero al fin de cuentas se había resignado, aceptándolo. Ella amaba a ese chico. Siempre lo había hecho y siempre lo haría, sin importar lo que hiciera. El estremecimiento en su corazón solo se lo confirmaba.

Sin embargo, en ese momento, la mirada de Sasuke pasó con simplicidad desde ella hacia la villa bajo la ruta, como si ya no estuviese en su radio de existencia. Podría fácilmente haberse desintegrado frente a él por la facilidad con que desvió su atención de ella. La tela oscura de su chaqueta le rozó el brazo un momento mientras se movía hacia un costado, pasando junto a ella y continuando su camino descendiendo por la colina.

Tal vez no la había reconocido después de todo.

Sasuke se aleja de Sakura, dejando a la joven con la duda

Golpeada con ese mismo miedo de inactividad -de dejar que otra oportunidad se le escapara a través de los dedos sin siquiera intentarlo-, se volteó y lo llamó: -No, Sasuke-kun… espera… yo…

Se interrumpió a sí misma, sin estar segura de lo que quería decirle o cómo quería decirlo. Lo último que deseaba era sonar desesperada, pero Sasuke apenas parecía haberla escuchado mientras continuaba caminando sin romper el ritmo de sus trancadas. Si ella hubiese sido Uzumaki Naruto, le hubiese gritado que se detuviera y la escuchara. Sin embargo, era Haruno Sakura y Uchiha Sasuke no escuchaba a Haruno Sakura. Con suerte registraba su existencia la mayoría del tiempo.

Y dolía. Porque sus sentimientos por él eran tan reales e intensos como los de Naruto. ¿Por qué no podía verla como veía a Naruto? ¿Por qué no podía verla como alguien que valía la pena reconocer?

-Sasuke… -llamó con más suavidad-. Por favor. Soy tu amiga. No me ignores.

Deliberadamente omitió el honorífico que normalmente utilizaba, porque así lo habría llamado Naruto si hubiese estado ahí también. Tal vez fue esto lo que logró alcanzarlo, o quizás escuchó algo en su voz que lo hizo cambiar de opinión, porque de pronto aminoró su paso y se volteó sobre el hombro para mirarla.

Siempre precavida, Sakura mantuvo parte de su atención en las manos de Sasuke. Aunque moviera un centímetro de estas en dirección a su espada, tendría que huir. No obstante, sabía en todos sus niveles de conciencia que si este chico se decidía a acabar con su vida, no le costaría hacerlo de una forma u otra. Correr o quedarse a pelear no haría diferencia.

Ahora que su atención estaba de vuelta en ella, se sintió obligada a seguir: - ¿Qué estás haciendo aquí? -susurró.

-Estoy aquí por suministros -le respondió sin gestos.

Nuevamente, el sonido de su voz retumbó en su memoria, sin importar que lo había escuchado tan solo hacía unas semanas atrás. Era mucho más grave de lo que había sido cuando era un gennin, más suave… incluso menos emotiva y más apática.

- ¿Orochimaru te mandó? -le preguntó despacio.

- No sabe que estoy aquí.

Su postura se relajó un poco. Sakura lo notó en el leve movimiento de sus hombros y la forma en que sus ojos se volvieron un poco menos severos, como si una tensión previa de la cual ella no se había percatado desapareciera de él.

- Tú… ¿Tú lo dejaste? -le preguntó con los ojos muy abiertos.

Apenas podía respirar por la esperanza que se había anidado en su corazón amenazando explotar dentro de sí.

- Brevemente -le confesó, mirando hacia los árboles. Claramente no la veía como una amenaza de lo contrario no le habría quitado los ojos de encima-. Orochimaru es controlador. No le agrada que salga de sus terrenos sin un escolta, pero no se atreverá a castigarme cuando vuelva.

Cuando vuelva…

El corazón de Sakura se hundió.

- Ya veo -susurró, mirando el piso-. ¿Así que solo te escapaste un momento?

- En esencia -Su voz no tenía un tono que pudiese distinguir.

- ¿Pero por qué venir acá? -le preguntó frunciendo el ceño-. ¿Dónde vas?

Sasuke no le respondió.

Sakura estudió su perfil, notando algunos cambios en su rostro que se le habían pasado en su último encuentro. La línea de su mandíbula se había endurecido un poco, adquiriendo definición justo como el resto de él. Casi no había nada en Sasuke que fuese infantil o aniñado ahora y se veía mucho mayor que los quince años que tenía.

Oh, cuánto habría dado por tenerlo en casa nuevamente. Ser un equipo de nuevo. Nunca sería tal como había sido antes, pero por dios, todos ellos tratarían con tanta fuerza en hacer que las cosas funcionaran.

- Sasuke -respiró profundo-. ¿Te das cuenta que esta es tu oportunidad? Puedes volver a casa conmigo ahora, no hay nada que te detenga. Nadie está enojado contigo… bueno, tal vez Tsunade quiera tener unas palabras, pero estaré ahí para ti. Y también Naruto. Y Kakashi-sensei.

La tensión volvió a los hombros de Sasuke. La miró de forma fría y crítica, haciéndola preguntarse si en vez de haberle hecho una petición sincera, acababa de hacerle sonidos de pedos con las axilas.

- Eso nunca sucederá -dijo con frialdad-. No hasta que mate a cierto hombre.

Se volteó y continuó su camino hacia el pueblo. La respiración de Sakura se incrementó disparejemente en su garganta.

No… no podía simplemente dejarlo ir. Lo había dejado hacerle eso dos veces ya y el dolor era casi insoportable. No podía dejarlo ir sin tratar todo en su poder para convencerlo de volver a casa. No solo por ella, también por Naruto. Nunca podría volver a mirar al rubio a los ojos si dejaba que su mejor amigo se fuese sin hacer el máximo esfuerzo para intentar hacerlo entrar en razón.

- ¡Haría lo que fuera por ti, Sasuke! -lo llamó sintiendo lágrimas arderle en los ojos-. ¡Lo que sea! ¡Lo dije antes y aún lo mantengo! ¡Dios, mataría por ti si me lo pidieras!

Se detuvo, pero solo para lanzarle una cuidadosa mirada repleta de una sombra de irritación.

- No tienes nada que ofrecerme, Sakura. Lo dije antes y aún lo mantengo -le dijo repitiendo sus palabras.

- Eso no es cierto -susurró, negando con la cabeza mientras cruzaba la distancia entre ellos con pasos adormecidos y ojos que eran demasiado cobardes para mirar hacia arriba de su pecho-. Las cosas son diferentes ahora. No somos los mismos que éramos antes.

Sakura intenta convencer a Sasuke de regresar a Konoha

Pero los movimientos de Sakura eran demasiado amenazantes para él. No tenía planificado hacerle ningún tipo de daño, pero Sasuke siempre había sido un tanto paranoico con las personas que se le acercaban invadiendo su espacio personal. Antes de que siquiera notara lo que estaba pasando, su espada había sido desenvainada y la estaba apretando duramente contra la garganta de la joven.

Miedo subió por su columna. Sasuke era una fuerza sólida detrás de ella, sujetándola con el brazo sobre sus hombros, manteniendo la espada firmemente contra su pulso. Tragó tan delicadamente como pudo, preguntándose si había llegado su final; si ese momento y lugar era donde estaba destinada a morir, en ese frío día de septiembre lejos de su hogar y por las manos de la única persona que amaba más que a nadie en ese mundo. La única persona que ni siquiera se merecía dicho amor.

- Lo que ofrecí aún sigue en pie -murmuró-. Te daría cualquier cosa, Sasuke-kun. Y hay algunas cosas que, te darás cuenta, nadie más puede ofrecerte.

Sasuke no dijo palabra alguna por un momento.

- ¿Y eso es?

Sakura cerró los ojos, reunió fuerza y coraje antes de darse la vuelta en el espacio circular en que la sujetaban sus brazos. Estaba arriesgando que le cortara la cabeza por hacer tal cosa, pero se aseguró de que sus movimientos fueran lentos y obvios, sin ninguna pista de engaño o trampas.

Mirándolo directamente a los ojos, tan cerca ahora que podía sentir su fría respiración golpeándole la nariz, le susurró con dureza: - ¿Qué crees tú?

La respiración de Sasuke se detuvo. Sakura no se habría percatado de ello si no hubiese estado parada tan cerca de él. Algo había penetrado esos ojos duros y sin vida. Un atisbo de confusión, ansiedad o posiblemente algo más que lo ponía en conflicto. Su mirada que la había observado casi con aburrimiento todo ese tiempo ahora vagaba recorriendo su rostro de forma inquisitiva y Sakura no se perdió la breve ojeada que le dio desde la altura.

- Han pasado casi tres años desde la última vez que realmente hablamos -dijo Sakura con suavidad, con los ojos enfocados a propósito sobre su boca que no era más que una línea sombría-. ¿Has estado con una chica en todo este tiempo? ¿Orochimaru te da libertad para hacer cosas así?

La mirada de Sasuke se había vuelto distante, como si estuviese mirando a través de ella en vez de a ella. La espada que mantenía apretada en su nuca se alejó unos centímetros y el brazo del Uchiha se relajó.

- ¿Alguna vez lo has pensado? -le preguntó Sakura, lamiendo con cuidado sus labios secos y obligándose a sí misma a no temblar de forma tan evidente-. Sé que eres un vengador y sé que te has estado dedicando solo a cumplir esa meta, pero también eres humano. Solo un chico. Debes habértelo preguntado… ¿Verdad? ¿Lo que se sentiría estar con una mujer?

Lo escuchó tragar saliva. Definitivamente lo escuchó tragar saliva. Su expresión permaneció inalterable, pero ella supo que estaba afectándolo de alguna manera. Había tenido clases extra curriculares con otras kunoichis de rango chunnin hacía un año atrás para aprender cómo tratar a los hombres con confianza y carisma. Pero en este momento, estaba utilizando sus propias experiencias para seguir. ¿Cuántas veces había fantaseado y soñado con seducir a Sasuke tan solo con palabras? Practicar innumerables veces miradas para inspirar lástima frente al espejo, aprendiendo la forma en que sus cejas debían angularse para obtener ese gesto perfecto de ternura y tristeza estaba rindiendo frutos.

- ¿Piensas sobre mujeres? -le preguntó, inclinándose solo unos centímetros más cerca, ladeando su cabeza hacia arriba para que sus labios estuviesen solo a unos centímetros de los de él-. ¿Piensas sobre ellas y despiertas en medio de la noche deseando estar con una? ¿Alguna vez me has deseado, Sasuke-kun? ¿Alguna vez… te has tocado pensando en mí? Porque yo sí. Eres el único en mi mente cuando… termino.

Sakura confronta a Sasuke con sus sentimientos más profundos

Hablar de forma vulgar no era realmente su especialidad. Sin embargo, este capítulo salió mucho más rápido de lo esperado, permitiendo explorar la intensidad de las emociones de la pareja.

El fanfic avanza hacia un futuro donde Sasuke y Sakura han formado una familia. A pesar de la oscuridad que rodea a Sasuke y los peligros inherentes a su vida, logran encontrar paz y amor en su hija, Sarada. La llegada de la niña trae consigo una nueva perspectiva para Sasuke, quien experimenta el deseo de proteger a su familia y recuperar lo que había perdido.

El nacimiento de Sarada fue un proceso difícil, pero la alegría de tenerla en sus brazos superó cualquier dolor. Sasuke, a pesar de su naturaleza reservada, se muestra tierno y protector con su hija, temiendo por su seguridad en un mundo peligroso. Sakura, por su parte, insiste en su fortaleza y la unión familiar para enfrentar cualquier amenaza.

Sin embargo, la sombra del pasado de Sasuke y el temor a que su hija sufra por ello, crea una tensión subyacente. La preocupación por el futuro y la posible reacción de Sarada ante la verdad de su padre, atormenta a Sasuke.

La historia también explora la compleja relación de Sakura con su pasado y sus sentimientos hacia Sasuke. Tras una dolorosa ruptura, Sakura lucha por seguir adelante, pero los recuerdos y la esperanza de reconciliación persisten. A través de mensajes y reflexiones, se evidencia el profundo amor y el dolor que ambos sienten.

Un encuentro fortuito en un bar revela la persistente posesividad de Sasuke hacia Sakura. A pesar de sus intentos por seguir adelante y las citas con otros hombres, Sasuke interviene, reafirmando su claim sobre ella de una manera posesiva y apasionada.

Finalmente, la trama se centra en el regreso de Sasuke a Konoha y su primer encuentro con su hija, Sarada. A pesar de la confusión inicial y el resentimiento de Sakura por la ausencia de Sasuke, la escena culmina con un momento de ternura y posesividad cuando Sasuke declara que Sakura y Sarada le pertenecen, reafirmando su papel como padre y pareja.

Sasuke conoce a su hija Sarada por primera vez

La narrativa se adentra en las complejidades de las relaciones, el perdón y la búsqueda de la felicidad, incluso frente a las adversidades y un pasado turbulento.

Sakura y Sarada juntas, un símbolo de esperanza y amor

Tabla de Personajes y sus Roles en la Historia:

Personaje Rol Principal Relación con la Trama
Sasuke Uchiha Protagonista masculino, vengador atormentado Busca redención y protección para su familia, lucha con su pasado y sus posesivos sentimientos hacia Sakura.
Sakura Haruno Protagonista femenina, ninja médica, madre Lucha por mantener a su familia unida, enfrenta sus sentimientos por Sasuke y busca la felicidad a pesar del dolor del pasado.
Sarada Uchiha Hija de Sasuke y Sakura El centro del amor familiar, su existencia genera tanto alegría como temor por el futuro.
Naruto Uzumaki Amigo leal, Hokage Apoya incondicionalmente a Sakura y Sasuke, a menudo actuando como mediador y figura protectora.
Orochimaru Antagonista secundario Representa el peligro y la oscuridad del pasado de Sasuke, y la amenaza potencial para su familia.

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