Tras su aparición en Elentir, Acuario abraza a Lucy convertida en Nure-Onna, y le pide que recuerde su identidad como Lucy Heartfilia, maga de Fairy Tail y amiga de Natsu. Resulta que el agua que emitía Acuario traía consigo todos los recuerdos de Lucy, lo cual le permitió no olvidar quién era realmente, recuperando así su consciencia y comenzando a llorar en los brazos de su amiga. Lucy se disculpa por lo que había hecho, y Acuario responde que debe volver a la normalidad, y la golpea para que eso suceda.
Finalmente, con Lucy de nuevo a la normalidad, el trío decide ir a ayudar a Gray quien se encontraba en algún lugar cercano de aquella cueva. Mientras tanto, Gray continúa peleando contra los Suikos, Happy y Charles, mientras que la Bakeneko, Wendy, observa desde la retaguardia. El mago de hielo usa su Ice Make para congelar a los tigres, pero el hechizo no funciona contra el poder de las Artes Espirituales. Debido a esto, Gray planea noquearlos con sus puños mientras esquiva las feroces garras de los Suikos, aunque se detiene al momento de recordarlos como pequeños gatos inofensivos.
Junto a Natsu, llegan Lucy y Acuario, quienes dicen que deben regresarlos a la normalidad. El espíritu celestial toma a la Bakeneko y la obliga a tomar su agua la cual, según ella, está envenenada. Pero la Bakeneko asegura que los efectos de estado no funcionan contra ella, y usa un Encantamiento para recuperarse. No obstante, el efecto del Arte Espiritual que la convirtió en yokai también desaparece, ya que ese era el plan de Acuario, regresarla a la normalidad con su propio poder. De esta forma, usan los encantamientos de la pequeña maga para curar a Happy y Charles de aquella brujería.

Finalmente, ante el grupo, el último enemigo aparece, una Jorougumo, bajo el cuerpo de Erza Scarlet pero es derrotada al instante por la magia de Wendy.
Por otro lado, Faris y Touka llegan al Valle del Blanqueamiento el cual se encontraba destruido y bajo escombros. Las muchachas se preguntan entonces si aquel misterioso hombre que estaba allí presente fue el causante de ello, siendo éste Suzaku, del gremio Diabolos. El mago responde que no tuvo culpa alguna, ya que sólo andaba extraviado y, además, no sería capaz de herir a mujeres de tal manera. En ese momento aparece la Gran Sacerdotisa Blanca para confirmar la inocencia de Suzaku quien fue llamado a Elentir por su voluntad. La sacerdotisa cuenta que aquellas mujeres que yacen en el suelo en verdad son Tsumeakas camufladas en cuerpos humanos las cuales nacieron de las Manos, otras criaturas de Elentir.

Ahora en el Templo del Blanqueamiento, Suzaku confirma su misión de derrotar a Selene, sin embargo, expresa que existe un problema y es que Fairy Tail se encuentra involucrado con la dragón también, añadiendo que ellos son enemigos de su gremio, Diabolos. La Gran Sacerdotisa Blanca responde que tiene el derecho de cortarlos a ellos también si se ponen en medio de su camino, pero Faris y Touka intentan convencerlos de que ellos son buenas personas. En medio de la discusión, una nueva oleada de Tsumeakas ataca el templo, no obstante, antes de que pudieran hacer algo, las criaturas son derrotadas por un invisible ataque de Suzaku y su espada.
De vuelta a Onigatsuki, el equipo de Natsu se reúne para discutir un plan de escape ya que debían salir de la cueva para enfrentar a Selene, pero una de las Diosas de la Belleza Iluminadas por la Luna, Youko, les corta el paso diciendo que los convertirá a todos en yokais horribles. El grupo de hadas planea enfrentarla, y usan el Encantamiento Conceptual de Wendy para adquirir el poder de Suspiria y tener chances de ganar contra un Arte Espiritual.
Los yokais rodean a las hadas, quienes entran en combate con sus respectivas magias, pero éstos son demasiados así que Natsu y Erza usan su Puño de Destrucción del Rey Dragón de Fuego y Blumenblatt para ponerle fin a los enemigos. Sin embargo, para su sorpresa, más yokais aparecen en el campo de batalla y Youko afirma que el número de criaturas que puede invocar con su Hyakki Yagyō es infinito. Al ver como los superan en número, Lucy decide llamar a todos sus Espíritus Celestiales para colaborar en el combate, quienes acceden al llamado de su dueña y rápidamente se incorporan a la batalla.
Mientras los demás se ocupan de los yokais, Erza corre hacia la invocadora Youko la cual usa muñecas de papel para aparecer y reaparecer en distintos puntos, pero tales trucos no funcionan contra Erza, quien la encuentra y dice que le pondrá fin a su infinito. Youko llama a sus yokais para que vengan a protegerla, pero éstos terminan siendo cortados por la espada de Erza quien además derriba a su oponente con una patada. Por su parte Youko menciona que se pondrá seria y activará un hechizo que hacía mucho tiempo que no lo usaba.
Ahora Youko entra en su forma Ōmagatoki para convertirse en Yokai y aumentar sus habilidades, esta forma le brinda dos brazos extras pudiendo empuñar un total de cuatro espadas con las cuales ataca ágilmente a Erza quien recibe severos daños al no poder esquivar tantos cortes. Youko se burla de su rival diciéndole que no puede pelear contra cuatro brazos, algo que Erza se ríe y a continuación se re-equipa con su Armadura de Mil Brazos, respondiéndole que no podrá ganarle ya que ahora tiene seis brazos.

Al terminar el combate, Lucy agradece a sus Espíritus Celestiales por la ayuda, así como les pregunta por Natsu. Capricornio le responde que se fue corriendo tras un yokai que tenía su bufanda así que ella y compañía van tras él.
| Combatiente 1 | Combatiente 2 | Resultado |
|---|---|---|
| Natsu Dragneel | Mercuphobia (Dios Dragón de Agua) | Natsu aturde a Mercuphobia con la Llama Brillante del Rey Dragón de Fuego. |
| Gray Fullbuster y Erza Scarlet | Mercuphobia (Dios Dragón de Agua) | Atacan las piernas del Dios Dragón mientras están encantados con Dragon Slayer Seals. |
| Erza Scarlet | Youko (forma Ōmagatoki) | Erza, con su Armadura de Mil Brazos, derrota a Youko. |
Ahora fortalecido con las llamas de Ignia, Natsu se enfrenta al Mercuphobia. Dispara un poderoso rugido pero el Dragon Slayer de fuego contraataca con la Llama Brillante del Rey Dragón de Fuego. El fuego del ataque es lo suficientemente fuerte no sólo para detener el rugido sino también para atravesarlo y golpear al Dios Dragón aturdiéndolo. Natsu pide ayuda a los demás ya que no puede vencer al Dios Dragón solo, recordando que solo derrotaron a Acnologia porque lucharon juntos. Gray y Erza cargan mientras están encantados con Dragon Slayer Seals y apuntan a las piernas del Dios Dragón.
Mientras Mercuphobia colapsa, Caramille piensa para sí misma que esto probablemente fue lo mejor mientras ella y la gente del pueblo lloran por el Dios Dragón de Agua. Sin embargo, Natsu afirma que aún no ha terminado porque todavía queda el cuerpo del Dragón. Siniestramente dice que debe quemar todo hasta que todo se convierta en cenizas, asustando a los demás cuando está a punto de atacar una vez más. De repente, Lucy lo abraza por detrás, soportando el calor que emana del Dragon Slayer hasta el punto que su ropa comienza a arder. Ella le dice que ya terminó, y ambos caen de rodillas, todavía abrazando al Dragon Slayer.