Es más que un cómic: es una máquina del tiempo. Ésta es la Era Marvel de los Cómics y jamás fueron dichas palabras más acertadas. La saga conocida como "La Trilogía de Galactus" comprende los números 48 al 50 del primer volumen de la serie de Los Cuatro Fantásticos y vieron la luz en 1966, escritos por Stan Lee y dibujados por Jack Kirby y Joe Sinnot. Nada se puede medir a estos relatos. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca! ¡No puedes perderte esta edición histórica!
Los Cuatro Fantásticos 10. 1966. «Mi viaje ha concluido. Este planeta me nutrirá hasta que haya sido despojado de toda vida elemental. Nada se puede medir a estos relatos. Contiene los correos de lectores de la edición original. ¡Biblioteca Marvel, como siempre y mejor que nunca!
La historia de la presentación de Galactus fue concebida como la celebración de la efeméride del número 50 de la colección y la intención de sus responsables era la de enfrentar al cuarteto protagonista con el mismísimo Dios. O por lo menos con algo tan poderoso como un dios. Era una idea que llevaba rondando por la cabeza de Stan Lee desde hacía tiempo y esta ocasión parecía el momento adecuado para hacerlo. Los Cuatro Fantásticos eran un éxito y habían servido como un generador de ideas que había permitido crear un universo compartido.
Tras un intenso encuentro con la raza de los Inhumanos, los Cuatro Fantásticos regresan a Nueva York para encontrarse con una serie de situaciones apocalípticas que aterrorizan a la población. Cielos en llamas o cubiertos de rocas, tienen desconcertados a todos hasta que al fin se revela a su responsable: Uatu, el Vigilante. El alienígena que había jurado no intervenir en los asuntos humanos es la causa de estos extraños fenómenos. La razón por la que ha decidido pasar a la acción se encuentra más allá de las estrellas. A pesar de los trucos del Vigilante, Estela Plateada consigue llegar a la Tierra a la que considera un mundo apto para ser consumido por su amo.
Los orígenes de Galactus se revelaron por primera vez en Thor #169, donde se cuenta que era un hombre llamado Galan, el último sobreviviente del anterior universo. Después del Big Bang, las energías creadas lo transformaron en Galactus. Fantastic Four #262 revela que Galactus consume mundos por necesidad de un equilibrio universal. El legado de Stan Lee es tan rico y lleno de obras tan destacadas que cuando en la redacción de Zona Negativa nos propusimos rendirle homenaje tras la triste noticia de su fallecimiento me encontré con la dificultad de qué obra escoger.
En las profundidades del espacio exterior, un elegante y brillante ser conocido como Silver Surfer atraviesa el cosmos sobre una tabla de surf metálica. A medida que se eleva a través de la galaxia de Andrómeda, llama la atención de los Skrulls. Los Skrulls saben que donde sea que aparezca Silver Surfer, su maestro, Galactus, no puede estar muy lejos.
En Nueva York, los Fantastic Four llegan a casa para presenciar el espectáculo más sorprendente. Todo el horizonte parece como si se hubiera incendiado. Human Torch vuela a través de la ciudad para ver más de cerca, pero los neoyorquinos en pánico comienzan a sospechar que él es el responsable de los extraños fenómenos. Los Fantastic Four regresan al Edificio Baxter, y Reed ingresa en su laboratorio para analizar la situación. El poderoso ser conocido como The Watcher aparece en el laboratorio de Reed. Explica que es el responsable de las perturbaciones atmosféricas, ya que ha estado intentando ocultar la existencia de la Tierra a Silver Surfer.
Entretanto, Silver Surfer investiga el campo de escombros y encuentra la Tierra escondida debajo de él. Vuela al techo del Edificio Baxter y envía una señal cósmica para Galactus. Los Fantastic Four corren hacia la cima del edificio, y The Thing golpea a Silver Surfer, logrando derribarlo. Sin embargo, Silver Surfer ya no es la preocupación más importante, ya que la esfera universal de Galactus ha penetrado en la atmósfera terrestre.
Nuestros valientes héroes le hacen frente y consiguen derrotarlo gracias a la fuerza bruta de La Cosa pero no antes de que envíe la señal de aviso a Galactus. El poder combinado de Los Cuatro Fantásticos es insuficiente para detener a un ser cósmico como Galactus y tampoco se puede razonar con él ya que considera a la humanidad como simples insectos que no merecen su consideración.
El Vigilante tiene un plan, viajar hasta la base de Galactus, en los confines del cosmos, y encontrar un arma de un poder tal que hasta el mismísimo Galactus tema. Mientras tanto Estela Plateada se recupera de las heridas provocadas por La Cosa gracias a los cuidados de Alicia Masters. La confrontación entre amo y heraldo alcanza unas proporciones tales que los miembros del cuarteto fantástico que permanecen en la Tierra sólo pueden asistir como meros espectadores. Pero ni siquiera el poder cósmico de Estela Plateada parece ser suficiente para derrotar al ser Devorador de Mundos y solo la llegada in extremis de Johnny portando el arma que encontró en la nave de Galactus, el Nulificador Supremo, consigue poner punto y final a la lucha. Galactus acepta la derrota y se retira de la Tierra, jurando no regresar nunca.
La incapacidad de Black Bolt para hablar aquí se revela en Fantastic Four #59, y se explica que su voz es altamente destructiva y tiene la capacidad de nivelar una montaña con solo un susurro. Los orígenes de Silver Surfer se revelan en Silver Surfer #1, que explica que él es en realidad Norrin Radd del planeta Zenn-La. Los Skrulls dan a entender que Silver Surfer ha sido el heraldo de Galactus durante mucho tiempo.
«¿Es que no has estudiado historia cósmica? Esta es la primera vez que Uatu viola abiertamente su juramento de no interferencia.
Mi primer contacto con esta historia fue en el ya lejano 1991 gracias a un retapado de la serie Clásicos Marvel de la desaparecida Forum. Compré aquel tomo porque incluía la miniserie Honor protagonizada por Lobezno ya que en aquella época yo era un gran fan de los mutantes marvelitas y apenas conocía nada del resto del Universo Marvel. Esos cómics todavía los tengo y los habré leído decenas de veces pero de esa primera lectura recuerdo con claridad quedarme prendado del personaje de Estela Plateada y sentirme fascinado por la figura de Galactus.
Con el tiempo fui conociendo más cosas sobre el proceso creativo que llevó a la existencia de estos números y no pude evitar maravillarme al comprender como funcionaba el equipo creativo formado por Stan Lee y Jack Kirby. La idea de enfrentar a Los Cuatro Fantásticos con un ser casi divino fue de Stan Lee quien dio libertad a Kirby (el famoso método Marvel) para ilustrar la historia como considerará más adecuado. El resultado del primer número de la trilogía ya incluía a Estela Plateada y a Galactus, por lo que la paternidad de estos personajes es indudablemente de Kirby. El propio Stan Lee nunca tuvo reparos en reconocerlo pero lo fascinante de la situación es la capacidad del propio Stan Lee de adaptarse y convertir a Estela Plateada, un personaje con el que ni contaba cuando empezó la historia, en casi el protagonista final del relato. Esta capacidad de Stan Lee de fomentar y aprovechar el talento de sus colaboradores fue una de sus grandes virturas como artista.
Muchas veces se ha dicho que sin las aportaciones de Kirby o Ditko el Universo Marvel no sería lo que es ahora. Es posible, pero eso no ha servido para ningunear la aportación de Stan Lee a todo el conjunto. Muchas de las ideas de base fueron suyas y él era el encargado de poner voz a todos aquellos personajes. Una voz que definía a todos y cada uno de ellos dotándoles de una personalidad y una humanidad que fueron factores clave para que aquellos personajes y conceptos calaran entre el público. En definitiva, La Trilogía de Galactus es el exponente máximo de esta filosofía aunando de forma magistral la creatividad desbocada y la querencia por lo cósmico de un genio como Kirby con la maravillosa caracterización de personajes y la humanidad de Stan Lee. Las escenas entre Estela Plateada y Alicia Masters o la desesperación de Mr. Fantástico cobran tanta fuerza como la batalla entre Galactus y Estela permitiendo disfrutar de lo mejor de estos dos maestros en su momento de mayor esplendor. Sin ninguna duda un logro a la altura de muy pocos que se ha convertido en el legado de una figura única en la historia del cómic. Nuff said!
En la anterior entrega de esta Biblioteca Marvel dedicada a los Cuatro Fantásticos vivíamos el inicio de la era dorada de esta colección. Creo que, mejorando la saga precedente, nos encontramos ante un arco colosal, tanto a nivel de guion como de dibujo. Los trazos de Kirby y Sinnott alcanzan ya su máximo grado de perfección, mientras que los diálogos de Stan Lee dan el salto definitivo hacia su madurez, ya equiparables a los de Amazing Spiderman, aunque de una naturaleza distinta. Estamos ante una historia que va de humanidad, de compasión, de comprensión. Galactus no es realmente un ente despiadado, sino que actúa por necesidad propia. Pero el personaje al que se dota de una mayor complejidad es a su heraldo, Estela Plateada, la otra gran creación de esta saga. Un ser procedente del espacio, frío y consagrado a sus objetivos, que de repente descubre su lado sentimental, su humanidad perdida, de la mano de la sensible Alicia. Otro movimiento inesperado de Stan Lee en esta línea argumental consiste en llevar a Johnny Storm a la Universidad, con todo lo que ello conlleva. El hecho es que la facultad amplia el núcleo de conocidos y amistades de Johnny.
Antes de dar paso a la siguiente y monumental saga, nos encontramos con un episodio unitario. Una historia que abarca un sólo número, sin la enorme trascendencia de las sagas que la rodean, pero no por ello un episodio menor. Todo lo contrario, estamos ante un número genial, una de esas historias que se te quedan grabadas, que te afectan. La historia de la evolución personal de un individuo vulgar ansiado de notoriedad y fama. Más arriba decía que el episodio no es tan trascendente como el resto del tomo, pero en realidad también nos deja, casi sin querer, otra genial creación para la posterioridad. Se trata de la Zona Negativa, una dimensión de la antimateria a la que Reed logra acceder a través de un portal de su creación.
Como en el caso de los Inhumanos, Pantera Negra también viene con su propio villano bajo el brazo, Klaw, el señor del sonido. Además, lógicamente, de contar con su propio universo escénico en el corazón de África. Particularidades, éstas, que configuran el marco propicio para que el nuevo personaje viva sus propias aventuras. En resumidas cuentas, una maravilla.
El debut de Estela Plateada! "Este hombre… ¡este monstruo!".
Contiene la traducción de los comic books originales The Fantastic Four Volume 1 números 48 a 53 publicados en USA por Marvel Comics.
Ficha técnica - Los Cuatro Fantásticos 10. 1966.
Es más que un cómic: es una máquina del tiempo.
¡''La trilogía de Galactus''!

Los Skrulls dan a entender que Silver Surfer ha sido el heraldo de Galactus durante mucho tiempo.
El terreno del Gran Refugio tiembla por el poder del arma y todos son arrojados. Sin embargo, a pesar de ello, su plan falla. Además de algunos temblores en el suelo, la humanidad está perfectamente segura. Gorgon y Karnak hacen un movimiento para aprehender a Maximus, pero él se libera rápidamente y se dirige hacia el cañón ATMO. Invierte la polaridad del arma, creando un campo, una zona negativa para encapsular lentamente el Gran Refugio. Reed sabe que no hay nada que puedan hacer para contrarrestar los efectos de una zona negativa completa. Reed, Susan y Benjamin corren para escapar de la ciudad, pero Jonathan quiere quedarse atrás, ya que él no quiere dejar a Crystal. Crystal también quiere quedarse con Jonathan, pero el resto de la familia se lo impide. Benjamin saca a Jonathan y se las arregla para salir de la zona negativa, justo cuando sella completamente el Gran Refugio del resto del mundo. Todos sienten la tristeza de Jonathan y él está convencido de que nunca volverá a ver a Crystal.

La llegada de Galactus al universo Marvel marcó un antes y un después, presentando un personaje de escala cósmica que amenazaba con devorar planetas enteros.
La confrontación entre amo y heraldo alcanza unas proporciones tales que los miembros del cuarteto fantástico que permanecen en la Tierra sólo pueden asistir como meros espectadores.
La idea de enfrentar a Los Cuatro Fantásticos con un ser casi divino fue de Stan Lee quien dio libertad a Kirby (el famoso método Marvel) para ilustrar la historia como considerará más adecuado.
La Trilogía de Galactus es el exponente máximo de esta filosofía aunando de forma magistral la creatividad desbocada y la querencia por lo cósmico de un genio como Kirby con la maravillosa caracterización de personajes y la humanidad de Stan Lee.
Los orígenes de Silver Surfer se revelan en Silver Surfer #1, que explica que él es en realidad Norrin Radd del planeta Zenn-La.
Los Cuatro Fantásticos eran un éxito y habían servido como un generador de ideas que había permitido crear un universo compartido.
Los Cuatro Fantásticos regresan al Edificio Baxter, y Reed ingresa en su laboratorio para analizar la situación.
Los Skrulls saben que donde sea que aparezca Silver Surfer, su maestro, Galactus, no puede estar muy lejos.
Maximus, el magnífico, en un último y desesperado intento por recuperar su corona, ha activado el temido cañón ATMO, el cual, aunque inofensivo para los Inhumanos, es capaz de proyectar vibraciones que pueden acabar con toda la vida humana en la Tierra.
Mr. animales ruidosos. Este producto no está disponible. Productos de robótica: no se aceptan devoluciones en la tienda.
Nada se puede medir a estos relatos.
Nuestros valientes héroes le hacen frente y consiguen derrotarlo gracias a la fuerza bruta de La Cosa pero no antes de que envíe la señal de aviso a Galactus.
El poder combinado de Los Cuatro Fantásticos es insuficiente para detener a un ser cósmico como Galactus y tampoco se puede razonar con él ya que considera a la humanidad como simples insectos que no merecen su consideración.
El Vigilante tiene un plan, viajar hasta la base de Galactus, en los confines del cosmos, y encontrar un arma de un poder tal que hasta el mismísimo Galactus tema.
Mientras tanto Estela Plateada se recupera de las heridas provocadas por La Cosa gracias a los cuidados de Alicia Masters.
El resultado del primer número de la trilogía ya incluía a Estela Plateada y a Galactus, por lo que la paternidad de estos personajes es indudablemente de Kirby.
El propio Stan Lee nunca tuvo reparos en reconocerlo pero lo fascinante de la situación es la capacidad del propio Stan Lee de adaptarse y convertir a Estela Plateada, un personaje con el que ni contaba cuando empezó la historia, en casi el protagonista final del relato.
Esta capacidad de Stan Lee de fomentar y aprovechar el talento de sus colaboradores fue una de sus grandes virturas como artista.
Esta es la Era Marvel de los Cómics y jamás fueron dichas palabras más acertadas.
Fantastic Four #262 revela que Galactus consume mundos por necesidad de un equilibrio universal.
La saga conocida como La Trilogía de Galactus comprende los números 48 al 50 del primer volumen de la serie de Los Cuatro Fantásticos y vieron la luz en 1966, escritos por Lee y dibujados por Jack Kirby y Joe Sinnot.
La historia de la presentación de Galactus fue concebida como la celebración de la efeméride del número 50 de la collection y la intention de sus responsables era la de enfrentar al cuarteto protagonista con el mismísimo Dios.
O por lo menos con algo tan poderoso como un dios.
Era una idea que llevaba rondando por la cabeza de Lee desde hacía tiempo y esta ocasión parecía el momento adecuado para hacerlo.
La incapacidad de Black Bolt para hablar aquí se revela en Fantastic Four #59, y se explica que su voz es altamente destructiva y tiene la capacidad de nivelar una montaña con solo un susurro.
La confrontación entre amo y heraldo alcanza unas proporciones tales que los miembros del cuarteto fantástico que permanecen en la Tierra sólo pueden asistir como meros espectadores.
Pero ni siquiera el poder cósmico de Estela Plateada parece ser suficiente para derrotar al ser Devorador de Mundos y solo la llegada in extremis de Johnny portando el arma que encontró en la nave de Galactus, el Nulificador Supremo, consigue poner punto y final a la lucha.
Galactus acepta la derrota y se retira de la Tierra, jurando no regresar nunca.
Mi primer contacto con esta historia fue en el ya lejano 1991 gracias a un retapado de la serie Clásicos Marvel de la desaparecida Forum.
Compré aquel tomo porque incluía la miniserie Honor protagonizada por Lobezno ya que en aquella época yo era un gran fan de los mutantes marvelitas y apenas conocía nada del resto del Universo Marvel.
Esos cómics todavía los tengo y los habré leído decenas de veces pero de esa primera lectura recuerdo con claridad quedarme prendado del personaje de Estela Plateada y sentirme fascinado por la figura de Galactus.
Con el tiempo fui conociendo más cosas sobre el proceso creativo que llevó a la existencia de estos números y no pude evitar maravillarme al comprender como funcionaba el equipo creativo formado por Lee y Kirby.
Muchas veces se ha dicho que sin las aportaciones de Kirby o Ditko el Universo Marvel no sería lo que es ahora.
Es posible, pero eso no ha servido para ningunear la aportación de Lee a todo el conjunto.
Muchas de las ideas de base fueron suyas y él era el encargado de poner voz a todos aquellos personajes.
Una voz que definía a todos y cada uno de ellos dotándoles de una personalidad y una humanidad que fueron factores clave para que aquellos personajes y conceptos calaran entre el público.
En definitiva, La Trilogía de Galactus es el exponente máximo de esta filosofía aunando de forma magistral la creatividad desbocada y la querencia por lo cósmico de un genio como Kirby con la maravillosa caracterización de personajes y la humanidad de Lee.
Las escenas entre Estela Plateada y Alicia Masters o la desesperación de Mr. Fantástico cobran tanta fuerza como la batalla entre Galactus y Estela permitiendo disfrutar de lo mejor de estos dos maestros en su momento de mayor esplendor.
Sin ninguna duda un logro a la altura de muy pocos que se ha convertido en el legado de una figura única en la historia del cómic.
En la anterior entrega de esta Biblioteca Marvel dedicada a los Cuatro Fantásticos vivíamos el inicio de la era dorada de esta colección.
Creo que, mejorando la saga precedente, nos encontramos ante un arco colosal, tanto a nivel de guion como de dibujo.
Los trazos de Kirby y Sinnott alcanzan ya su máximo grado de perfección, mientras que los diálogos de Stan Lee dan el salto definitivo hacia su madurez, ya equiparables a los de Amazing Spiderman, aunque de una naturaleza distinta.
Estamos ante una historia que va de humanidad, de compasión, de comprensión.
Galactus no es realmente un ente despiadado, sino que actúa por necesidad propia.
Pero el personaje al que se dota de una mayor complejidad es a su heraldo, Estela Plateada, la otra gran creación de esta saga.
Un ser procedente del espacio, frío y consagrado a sus objetivos, que de repente descubre su lado sentimental, su humanidad perdida, de la mano de la sensible Alicia.
Otro movimiento inesperado de Stan Lee en esta línea argumental consiste en llevar a Johnny Storm a la Universidad, con todo lo que ello conlleva.
El hecho es que la facultad amplia el núcleo de conocidos y amistades de Johnny.
Antes de dar paso a la siguiente y monumental saga, nos encontramos con un episodio unitario.
Una historia que abarca un sólo número, sin la enorme trascendencia de las sagas que la rodean, pero no por ello un episodio menor.
Todo lo contrario, estamos ante un número genial, una de esas historias que se te quedan grabadas, que te afectan.
La historia de la evolución personal de un individuo vulgar ansiado de notoriedad y fama.
Más arriba decía que el episodio no es tan trascendente como el resto del tomo, pero en realidad también nos deja, casi sin querer, otra genial creación para la posterioridad.
Se trata de la Zona Negativa, una dimensión de la antimateria a la que Reed logra acceder a través de un portal de su creación.
Como en el caso de los Inhumanos, Pantera Negra también viene con su propio villano bajo el brazo, Klaw, el señor del sonido.
Además, lógicamente, de contar con su propio universo escénico en el corazón de África.
Particularidades, éstas, que configuran el marco propicio para que el nuevo personaje viva sus propias aventuras.
En resumidas cuentas, una maravilla.
Acerca de Últimas entradas Soy un aficionado a los cómics desde siempre.
También a la música, al cine, a la entomología, a la paleontología... No me faltan aficiones, vaya.
Ya desde jovencito empecé a leer cómics Marvel, así que soy más de clásicos, pero con la mente abierta a nuevas experiencias.
El destino de la humanidad); pero, aún faltaba más.
Galactus, en su búsqueda de mundos con los cuales saciar su hambre.
Ser consumido.
Española, Deslizador de Plata en versiones mexicanas).
Efecto que el susto entre todos.
Lugar.
Forma de pasar la barrera.
A través de las ventanas de la nave, lo que parecían ser dos soles.
Surfer, recorría los confines del Universo, en busca de algo.
Con una manguera a presión, lo que hizo que sus llamas se apagaran.
Calle.
Intento.
Laboratorio (y porque no le prestaba atención).
Registrar todo lo que ocurra en el Universo.
Surfer llegó y se posó en lo alto del edificio Baxter y lanzó una señal.
Que el omnipotente ser había consumido, que eran mundos sin vida.
Supervivencia de él, un ser supremo.
Masters, quien lo recibió, lo atendió y le ofreció de comer.
Sentir algo que jamás habría imaginado: las emociones humanas.
Podría salvar a la Tierra, era la Antorcha Humana.
Tiempo conteniendo a Galactus.
Duró mucho, pues el omnipotente ser se liberó pronto.
Del mal y tan solo hacía lo que pensaba era algo normal.
Llegó Johnny Storm totalmente exhausto y cayó desmayado ante los demás.
De los habitantes del planeta.
Por el espacio y confinándolo a la Tierra.
Tomo omnibús por Panini en la colección Marvel Gold.
Los 50 datos que quizás no sabías de Galactus
La llegada de Galactus al universo Marvel, tal como se narra en los números 48 a 53 de Fantastic Four, representa uno de los momentos más icónicos y definitorios de la Era Marvel de los Cómics.
La historia de la presentación de Galactus fue concebida como la celebración de la efeméride del número 50 de la colección y la intención de sus responsables era la de enfrentar al cuarteto protagonista con el mismísimo Dios.
Stan Lee, con su genio para la caracterización, y Jack Kirby, con su visión cósmica y espectacular, crearon una saga que trascendió el mero entretenimiento para convertirse en un hito del medio.
La aparición de Galactus, el Devorador de Mundos, supuso la introducción de una amenaza de escala cósmica sin precedentes, obligando a los héroes a enfrentarse no solo a un poder abrumador, sino también a dilemas morales complejos.
La figura de Silver Surfer, el heraldo de Galactus, se erige como uno de los elementos más fascinantes de esta historia, presentando un conflicto interno entre su deber y su naciente humanidad, especialmente a través de su interacción con Alicia Masters.
La narrativa explora temas profundos como la necesidad, la supervivencia, la compasión y el sacrificio, elevando la historia más allá de un simple enfrentamiento entre el bien y el mal.
El impacto de esta saga se extiende hasta nuestros días, influyendo en innumerables historias y personajes dentro del Universo Marvel y sentando las bases para futuras narrativas cósmicas.
La edición recopilatoria, como la ofrecida en la Biblioteca Marvel, permite a los lectores revivir o descubrir por primera vez esta obra maestra, apreciando la calidad del guion de Lee y el arte de Kirby y Sinnott.
La Trilogía de Galactus no es solo un cómic; es un testamento al poder de la imaginación y a la capacidad de Stan Lee y Jack Kirby para crear mitos modernos que perduran en el tiempo.
