Guardianes Estelares: El Despertar de Tristana y el Comienzo de una Nueva Aventura

Tristana se encontraba en un estado de profunda confusión, su mente un torbellino de pensamientos inconexos mientras observaba sus guantes, intentando asimilar la increíble transformación que acababa de experimentar. Sus sentidos aún estaban abrumados por el cegador brillo de la luz y las incomprensibles palabras que habían resonado en su cabeza. Cuando todo terminó, la luz la liberó y se desvaneció, devolviéndola a la cruda realidad.

Urgot, Xayah y Rakan tampoco podían dar crédito a lo que sus ojos habían presenciado. Ninguno de ellos podría haber imaginado que la adolescente que, momentos antes, estaba al borde de la muerte, se había... ¿transformado?

Fue en ese instante que Xayah, saliendo de su estupor, levantó sus afiladas plumas, decidida a acabar con la joven antes de que pudiera pronunciar una sola palabra. Un movimiento rápido habría sido suficiente para eliminar la amenaza, de no ser porque Tristana reaccionó torpemente, retrocediendo.

Tristana, sin embargo, tropezó y cayó sentada. Si no hacía algo pronto, la próxima vez no tendría tanta suerte, pero ¿qué podía hacer?

En ese momento, como si escuchara sus pensamientos, la gema del guante reaccionó y de ella emanó una potente luz. De esta luz se materializó un gran objeto que Tristana reconoció de inmediato: un cañón de mano. El artefacto poseía un mango dorado con un peculiar gatillo en la parte trasera. La base del tubo mostraba una gema naranja, similar a la de su boina, con tres pequeñas alas que se extendían hacia atrás, una sobre otra. En la parte superior, a mitad del cañón, había una empuñadura para sujetar el arma. Hacia el extremo, bordeado por una línea naranja, se encontraba la dorada boca del cañón, frente a la cual flotaba una gema naranja de seis puntas. Tristana notó que se parecía a una de las armas de Jinx, su guardiana favorita.

Xayah levantó la mano nuevamente, decidida a lanzar sus plumas, pero Tristana, casi por instinto, alzó el cañón y apretó el gatillo sin pensarlo. Una enorme bola de energía estelar, envuelta en un aura anaranjada, salió disparada inmediatamente, impactando de lleno en Xayah y lanzándola varios metros hacia atrás.

-¡Xayah! -Rakan intentó lanzarse hacia donde yacía Xayah, pero antes de que pudiera moverse, fue apresado con fuerza.

-¿Y tú a dónde crees que vas, plumitas? -Rakan volteó la mirada para encontrarse con Urgot inmovilizándolo. -¡Suéltame ahora mismo, pelón! -espetó el joven de cabello verde, lanzando un veloz puñetazo a Urgot, quien lo recibió sin poder evitarlo. Sin embargo, bastó un segundo para que se repusiera y mirara fijamente a su enemigo. -Bien, ¡como tú quieras!

El guardián hizo uso de su fuerza física y arrojó a Rakan en alto, sorprendiendo al joven por la fuerza del sujeto que enfrentaban. Sin embargo, no pudo pensar en nada más porque Urgot disparó una carga de energía inmediatamente después de lanzarlo al aire. La efigie del cerdito impactó de lleno en él, quien cayó dando giros.

Rakan logró usar su brazo para frenar la caída y, cuando puso los pies en tierra, lo usó para lanzarse hacia atrás, dando un giro y cayendo de pie. Pudo sentir el considerable dolor del impacto, pero su mente solo estaba puesta en un objetivo.

Sin embargo, cuando intentó ir hacia donde estaba Xayah, nuevamente vio su camino obstaculizado por el guardián estelar.

-Apártate o te apartaré a golpes -amenazó Rakan.

Urgot, sin embargo, permanecía impasible. -Que curioso, iba a decirte lo mismo.

Rakan lanzó otra vez a la extraña avecilla, envuelta en un aura energética de color verde. Urgot, sin embargo, decidió resistir el golpe y, a pesar de sentirlo, rápidamente se repuso y lanzó una ráfaga de disparos estelares contra Rakan. Este recibió dos impactos, pero rápidamente se hizo a un lado y, tras ubicar la posición de Xayah, se desplazó ágilmente hacia ella.

-¿Estás bien? -inquirió el joven con clara preocupación.

Xayah asintió con la cabeza al tiempo que se incorporaba con cierta dificultad. -Sí... Pero ese cañón golpea con fuerza, hay que tener cuidado -advirtió mientras se tomaba el estómago con la mano derecha.

Del otro lado, Tristana no podía creer lo que había ocurrido. ¿Le había disparado con un cañón a alguien de lleno? Solo había intentado algo así una vez con videojuegos, pero jamás imaginó que salvaría su vida de una manera similar.

-¿Tristana? ¿Puedes levantarte? -La joven levantó la mirada oyendo una voz que creía familiar. -¿Urgot...? ¿En serio eres tú?

El guardián suspiró brevemente, pero asintió con la cabeza. -Ahora no puedo explicarte mucho. ¿Crees poder huir si te consigo la oportunidad?

La joven estaba completamente confundida por la pregunta. -Huir... ¿Quieres que te abandone?

-Estos dos... Aparentemente son asesinos de guardianas estelares. Si permaneces aquí, estarás en gran peligro.

-¿En gran peligro? -reaccionó irritada. -¿Y tú qué? ¿Te vas a quedar a cantar canciones de fogata con ellos?

-Ganaré el mayor tiem-

-Olvídalo -interrumpió Tristana. -No voy a dejarte aquí. Vienes conmigo o me quedo contigo, tú decides -declaró, mirando el cañón por un momento. -Tal vez no entienda qué está ocurriendo aquí, pero ten por seguro que sé bastante bien cómo manejar un cañón gracias a Boomer.

-Entiéndelo, no estoy seguro de que pueda ganarles. Son bastante experimentados y peligrosos.

-Claro que lo entiendo, te dejaron en un estado más que lamentable -respondió Tristana. -Lo siento, pero ya me protegiste suficientes veces, es hora de que yo te devuelva el favor de alguna manera.

El guardián se conmovió por la valentía de su amiga, pero antes de que pudiera responderle, tres haces de luz similares a una estrella fugaz de brillantes colores rosado, rojo y violeta aparecieron en el cielo y, dejando una fugaz estela detrás, aterrizaron inmediatamente cerca de su posición. El brillo desapareció en pocos momentos, revelando a tres figuras que todos los presentes reconocieron fácilmente.

Urgot no daba crédito a sus ojos. -¡No puede ser, son las guardianas! ¡Lux, Syndra y...! -¡JINX!

Varios de los guardianes encontraron la fuente del grito en Tristana, cuyos ojos brillaban de la emoción. Cuando esta cayó en cuenta de que era objeto de sorprendidas miradas de varios guardianes, incluido su propio amigo, rápidamente cobró conciencia de la situación. -D-d-digo, ¡qué b-bueno que están aquí!

Por otro lado, la escena sorprendía tanto a Lux como a las otras guardianas, pero especialmente a la pelirrosa. Delante de ella había... ¿cuatro guardianes estelares? ¿Cómo podía ser posible?

-¿Ustedes son Guardianes Estelares...? -Xayah y Rakan se miraron de reojo y luego rápidamente devolvieron la mirada a las recién llegadas. - ¿Y qué te hace pensar que lo somos?

Antes de que Lux pudiera siquiera responder la pregunta, Syndra dio un paso adelante. - ¿Ella los mandó?

-¡Ding-ding-ding! ¡Diez puntos para la darks! -respondió burlonamente Rakan.

El rostro de Syndra se ensombreció. -Entonces fueron ustedes...

-Que comes, que adivinas, Syndra -respondió Xayah con una mirada condescendiente al tiempo que varias plumas aparecían en su mano.

Lux no tenía ni la más pálida idea de qué iba la conversación. -¿"Ella"? ¿De qué se trata todo esto, Syndra?

La guardiana veterana levitó y los Multis se manifestaron flotando alrededor de ella. -Esos dos son enemigos.

Tanto Lux como Jinx se alertaron y mientras la segunda empuñaba preventivamente a Shiro, la primera levantó la vara confundida. -¿Cómo que enemigos? Pero si...

Lux no pudo terminar la frase, ya que una siniestra y etérea risa infantil pudo oírse en el ambiente, una que provocó un escalofrío a Jinx y a Lux... La misma risa que escucharon en ese fatídico día en el parque, cuando fueron emboscadas junto a Sarah por el pulpo/medusa gigante. Esto las puso en guardia instantáneamente.

La joven de pelo magenta suspiró. -Bueno, parece que nuestra pequeña reunión llegó a su fin.

Apenas Xayah terminó de mencionar esto, apareció detrás de ellos un portal circular con un extraño diseño romboide en su interior, que se perdía en una infinita oscuridad.

-¿Piensan huir? -inquirió Urgot.

-Oye, cangrejo, considérate afortunado de que las metiches estelares salvaron tu... espera, ¿tienes un trasero? -respondió Rakan.

-De todas formas -interrumpió Xayah. -Considera esto como un pequeño saludo de nuestra parte. La próxima vez que nos encontremos, puede que no salgas tan bien librado.

Y sin decir más, ambos entraron en el portal, el cual rápidamente se cerró y desapareció por completo.

Por unos segundos, todo estuvo en silencio. Finalmente, las guardianas bajaron sus armas y relajaron su postura, pero inmediatamente Lux se dirigió hacia aquellos extraños que quedaban en el lugar. -¿Se encuentran bien?

Urgot, al igual que Tristana, estaba algo abrumado... Allí estaban algunas de sus heroínas, hablándole directamente. Por un instante, su mente estaba hecha un manojo de nervios, pero bastó con que el dolor de las heridas le recordara su situación actual. -Sí... al menos, en una pieza, gracias.

-No estoy segura de que tu puedas decir eso precisamente -comentó Jinx, viendo que una de las piernas de Urgot estaba claramente cortada. Mirando hacia un costado, pudo ver el faltante todavía en el suelo. -Eso es tuyo, ¿verdad?

-Ah, eh... Sí, sí lo es -declaró avergonzado.

-Pero no es su culpa -interrumpió Tristana. -Luchó contra ellos dos para protegerme a mí.

Syndra levantó levemente las cejas sorprendida. Lux, sin embargo, fue la primera en responder. -Me alegra saber que están a salvo. Disculpen la pregunta, pero... ¿Acaso son guardianes estelares?

Urgot y Tristana se miraron uno al otro. Ninguno de los dos se hubiera imaginado que el otro se convertiría en parte de las Guardianas Estelares. Devolviendo la mirada a Lux, la respuesta fue al unísono: -Eso pensamos.

La guardiana pelirrosa no pudo ocultar su asombro. El haber conocido a Ahri y su grupo fue bastante sorpresa, ya que hasta ese momento creía que eran las únicas en ese planeta, por no decir en el cosmos. Sin embargo, delante suyo había... ¿dos más? ¿Había más guardianas aquí?

-No puedo creerlo... ¿Hace cuánto son guardianes? ¿Pertenecen a algún grupo?

Tristana no supo qué responder. -Yo... Bueno, supongo que hace no más de quince minutos -declaró, para luego voltear inmediatamente hacia Urgot, ya que quería saber la respuesta de su amigo tanto o más que Lux.

Por otro lado, el guardián captó la mirada de la yordle y supo que no tenía más remedio que contar la verdad. Después de todo, ¿de qué serviría mentirles tanto a ella como a las otras guardianas presentes?

-Yo me volví guardián hace algunas semanas. No... soy parte de ningún grupo.

-¿Algunas semanas? Espera, eso significa que el vídeo...

Urgot miró a Tristana y dejó escapar un suspiro. -Así es.

Lux, por otro lado, estaba sorprendida y recordó lo que le había dicho Lulu algún tiempo atrás... "un amigo con muchas patas". Todos los indicios (algunos más obvios que otros) apuntaban a él, pero antes de que siquiera pudiera decir algo, Jinx se le adelantó. -Espera, aguarda un segundo... Si lo que dices es cierto, entonces tú estuviste presente el día que el Vacío hizo flashmob en Ciudad Valoran. ¿Tú fuiste el que se cargó al topo alienígena con esteroides?

Urgot estaba algo confundido por la descripción de la pelirroja. -Eh... Si te refieres al monstruo del Vacío que excavaba túneles, sí.

Los ojos de Jinx se abrieron grandes como dos platos. -No-te-creo... ¿Tú solo? No me estás tomando el pelo, ¿verdad?

-N-no, para nada -respondió Urgot, algo avergonzado. Sin embargo, en ese momento sintió un fuerte dolor proveniente de una de las heridas causadas por Xayah, lo cual le obligó a tomarse el brazo.

Alarmada, Tristana volteó hacia su amigo. -Urgot, ¿qué te ocurre?

-Tranquila -respondió, intentando llevar la calma mediante una sonrisa. -Creo que no estoy tan bien como imaginaba.

-Sería conveniente que dejáramos la charla trivial para otra ocasión -irrumpió Syndra. -Hay otras prioridades que atender en este momento.

-Estoy de acuerdo, deberíamos ayudarlos a vol-

-Hay que patrullar el área para saber si acabamos con todos los monstruos -irrumpió la guardiana de cabello violeta. Luego miró hacia los guardianes noveles. -¿Están en condiciones de volar?

Urgot y Tristana miraron estupefactos a su interlocutora. -¿Volar?

La respuesta solo provocó un suspiro cargado de fastidio por parte de Syndra. -No hay tiempo para esto. Ustedes dos: si siguen el camino en esa dirección, podrán salir del bosque sin problemas.

Jinx frunció el ceño instantáneamente. -¡¿Qué te pasa?! Ni siquiera encontramos la brecha y uno de ellos está herido. ¿Quieres abandonarlos?

-No hay ninguna brecha que cerrar, lo que ocurrió antes me lo confirmó. Además, ninguno de ellos está en condiciones de venir. Si quieren quedarse, están por su cuenta.

-Escúchame tú-.

Jinx se detuvo a media respuesta cuando sintió la mano de Lux tomar su muñeca. -Tranquila Jinx, yo los acompañaré hasta la vera del bosque, tú entretanto asiste a Syndra con el patrullaje. Yo me les uniré más tarde.

-... ¿Estás segura de ello?

Bastó el asentimiento de Lux como respuesta. Jinx se revolvió levemente el cabello y suspiró resignada. -Bien, te veo más tarde entonces. Y ustedes dos: guardaré el interrogatorio para otra ocasión. ¡Bienvenidos a las Guardianas, grandulón y chica-cañón!

Ambos asintieron, pero mientras observaban a Syndra y Jinx despegar envueltas en un aura violeta y rojizo respectivamente, Urgot se preguntaba qué había querido decir con "interrogatorio". Los ojos de Tristana brillaban con ilusión. -"Chica-cañón"...

-Discúlpenla, le gusta ponerle apodos a la gente... Es algo típico de Jinx.

-¡Haha! ¡No hay problema! -respondió Tristana con lo que pareció un chillido alegre. Cayendo en cuenta de la efusividad, se dio cuenta y se llevó las manos a la boca, pero eso no evitó que tanto Urgot como Lux se rieran para sus adentros. Cayendo en cuenta de que algo le faltaba, Urgot caminó hacia donde yacía la pierna que las plumas-cuchilla de Xayah le habían cercenado. Tomó el apéndice y suspiró. -No me mataron, pero el Doctor Viktor va a completar el trabajo por ellos.

Tanto Lux como Tristana miraron al guardián preocupadas por la expresión en su rostro. -Lo siento, si tan solo hubiéramos llegado antes...

-¿Eh? Oh, no se preocupe señorita Lux... Creo que esto puede repararse.

-Entiendo. Por cierto, no es necesario que me llames "señorita Lux", no necesitan ser formales conmigo. Por cierto, ¿cuáles son sus nombres?

-Mi nombre es Urgot.

-Y el mío, Tristana.

-Bien, es un placer conocerlos, Urgot y Tristana.

-¡El gusto es nuestro!

A Lux le hizo gracia el nerviosismo de los...

Ilustración de Tristana usando su cañón estelar contra Xayah

La escena se desarrolla en un bosque, con Xayah y Rakan, antagonistas, enfrentándose a Tristana y Urgot. El combate es intenso, y Tristana, con un nuevo y poderoso cañón estelar, logra repeler a Xayah. Urgot, por su parte, se enfrenta a Rakan en un duelo físico. La llegada de Lux, Syndra y Jinx interrumpe la pelea, revelando la existencia de múltiples facciones de Guardianes Estelares y la presencia de enemigos comunes. Tras la retirada de Xayah y Rakan, Lux se compromete a ayudar a Urgot y Tristana, quienes revelan su recién adquirida condición de Guardianes Estelares.

El encuentro marca un punto de inflexión, donde Tristana y Urgot descubren su verdadero potencial y se unen a la lucha por la luz, mientras se vislumbran conflictos mayores y lazos inesperados entre los personajes.

En un universo grande y repleto de oscuridad, la Primera Estrella elige a jóvenes guerreros para convertirse en defensores de la Luz Estelar. Durante una batalla, la Protetora Corrompida logró subyugar a una pareja de guardianes: Rakan y Xayah. ¿Sería este el destino de la Luz? Bajo la mirada de las estrellas, Lux recordaba el ápice de lo que podría significar su peor pelea con Jinx. Se sentía desamparada y lidiaba con la culpa de ser la responsable de tal dolor. Sin embargo, es también bajo la visión de ellas que se rehacen juramentos, se fortalecen relaciones y se cultivan aún más los amores.

"- Idiota... Ezreal solo tenía una misión: entregar el artefacto al gran Emperador Demaciano. “Sabes que esto siempre ha sido mucho, mucho más allá.”" Toqué mis labios ya fríos por la pre-noche con mis dedos finos, recordando este momento. Todavía era posible sentir el sabor de su brillo de fresa, sus labios tenían un sabor adictivo, eran suaves y parecían cargados de sentimientos. Nunca había experimentado este tipo de sensación, ¿sería esto lo que llaman amor? Me causas esta sensación, Lux.

Jinx y Lux, dos Guardianas Estelares, dos amigas de la infancia, dos chicas que siempre se amaron, pero también siempre fueron muy miedosas para asumirlo una a la otra. Y esto hasta entonces nunca había sido un problema.

Ilustración de Lux y Jinx, dos amigas de la infancia y Guardianas Estelares

Un mar de estrellas y brillos relucía a los ojos de Akali, viendo el horizonte distante con las luces de la ciudad de Valoran City encontrándose con el cielo estrellado de la noche, comenzó a abrir los ojos y sentir el viento helado pasando por su cuerpo. Al principio de todo, estaba la primera estrella, que se sacrificó para que la luz se esparciera por todo el universo.

Las clases se sintieron eternas, no podía dejar de pensar en que al final tendría mi primera cita con Lux, después de todo lo que había sucedido quería sentir que podía seguir actuando como una persona normal. Que había más vida aparte de ser un guardián estelar. Tan pronto como escuché que podíamos retirarnos del salón, lo hice sin más. Caminé rápidamente hacia el árbol donde nos habíamos encontrado la primera vez. Compré una bebida energética, no creí que la salida con Syndra me dejaría agotado. Di un pequeño sorbo y me dediqué a esperarla, observé el ambiente, todos estaban tranquilos, incluso no escuché que alguien mencionara el nombre de Soraka en todo el día. Me pregunté si seríamos olvidadas si llegáramos a morir en el espacio, o incluso en el planeta. No me percaté de que la lata ya estaba vacía. La llegada de Lux hizo que me olvidara del tema rápidamente.

-E... Solo conseguí sonreír, las palabras no podían salir de mi boca en ese momento. -Vamos. Fue lo único que alcancé a decir. Me levanté, la tomé de la mano y la ayudé a pararse. Le invité una bebida de la máquina expendedora, yo sabía que había una en específico que siempre estaba fría. Así que esa fue la que escogí, esperaba que el sabor a durazno le gustara tanto como a mí. -¡Sabe increíble! Una vez terminó la bebida, comenzamos nuestro viaje a mi casa. Comenzamos a platicar, ella fue convertida en guardiana estelar gracias a la recomendación de Jinx y Janna. -Yo nunca me hubiera imaginado que todo mi grupo de amigas fuera exactamente el equipo que me tocaría liderar. Sin embargo, cuando volvimos a la escuela, Jinx se separó un tiempo de nosotras. Tuvimos una pequeña discusión cuando comenzamos a vivir juntas y la Estrella Prima me convirtió en líder. Todas esperábamos que fuera Janna quien tomara el cargo, pero no, ella me lo cedió. Jinx se enojó porque pensó que eso cambiaría las cosas entre todas nosotras... Llegamos a casa, se veía completamente distinta... Se notaba que mi tío había metido mano en el diseño moderno y casi lujoso que ahora tenía nuestro hogar. -¿No se mudaron?

-No...

Mapa de Valoran City con rutas estelares

La historia se centra en la formación de equipos de Guardianas Estelares, los desafíos que enfrentan y las complejas relaciones entre sus miembros. Se exploran temas como la amistad, el amor, el sacrificio y la lucha contra las fuerzas oscuras, todo ello enmarcado en un universo de fantasía y ciencia ficción.

Después de consolarla en su llanto, Lillia y yo nos quedamos dormidos, no sé por cuánto tiempo. La mano de Janna acariciando mi rostro me despertó, estábamos enfrente de una gran casa de granja, podía escuchar el sonido de los grillos y de algunas ranas. -Los padres de Soraka no se encuentran, ella nos dijo que salieron, llegarán por la mañana. -Me ayudó a levantarme y a bajar, en cuanto mi cuerpo volvía a estar despierto el dolor se hacía cada vez más intenso. -¿Las demás ya están dentro? -Dije mientras intentaba respirar sin dolor. -Les llamé a sus padres, no quiero que se sorprendan cuando vean a las chicas aquí en la casa, acabo de "explicarles" todo, somos las guías de estas chicas que quisieron alejarse de la ciudad por el fin de semana. La ropa de las chicas no quedó dañada, por suerte saben que el uniforme de guardiana estelar es mucho más resistente que cualquier armadura. Solo es cuestión de que tomen un baño. -Sonrió tranquilamente. -No queríamos tener accidentes y que las vieras después de tomar un baño. Tú me entenderás. -No pude evitar reírme. -O peor, podrías ser eliminado por un equipo de guardianas novatas y tus amigas. -Janna siguió con el chiste. El silencio volvió a inundar el ambiente, no me molestaba en absoluto, el paisaje era hermoso. -¿Cómo se encuentra Soraka? -Me recargué en un costado del vehículo, esperando a que me indicaran que ya podría entrar. -Se encuentra mejor, tuve que llevarla hasta su cama, yo me quedaré esta noche contigo para poder curarte completamente. A diferencia de Soraka, yo no necesito darte parte de mi energía para curar tus heridas. -La mirada de Janna se desvió hacia una de las ventanas del primer piso de la casa. Soraka se había asomado entre las cortinas, no pude evitar saludarla. -Casi me matan ahí, eh. -Observé a Janna. -Sentí demasiada impotencia, pero no podía dejar que les hicieran daño a aquellas chicas, ¡míralas! Tenían la ilusión de ser guardianas estelares. Y no quería que esa chispa se extinguiera. -Janna posó su mano suavemente sobre mi hombro para no lastimarme. -Creo que lo que querían era eliminar a una de sus miembros para que ellas tuvieran miedo, para que no siguieran en este camino. El equipo se podría disolver por decisión de ellas, y un equipo de guardianas disuelto es un objetivo fácil para Kha'Zix o cualquier otra singularidad oscura. -Janna me miraba fijamente. -Me sentía completamente desesperanzada por pensar que podrías morir ante mis ojos, no te conozco del todo Ezreal, pero ninguna guardiana merece una muerte como esas... Syndra interrumpió la conversación, salió de la puerta de la casa y nos indicó que ya podíamos entrar. -Lillia se ofreció a quedarse, pero se veía demasiado agotada. No te preocupes Ezreal, yo cuidaría de cualquiera de ustedes a pesar de todo. -Noté que Janna aún tenía su uniforme de guardiana estelar. Syndra también lo tenía. -No podíamos bajar la guardia aún, Ez. -Me dijo seriamente mi consejera. -Pero parece que no nos siguieron hasta aquí, no creo que tengan más ganas, al menos no Kha'Zix. -El interior de la casa de los padres de Soraka era cálido y tenía un peculiar olor a canela y madera. El equipo Alba Estelar estaba sentado en la sala, enfrente de la chimenea, se encontraban mejor ahora que VI estaba reunida con ellas, sin ningún rastro de las enormes quemaduras que tenía. Se encontraban tranquilas, pero no reían ni se veía algún rastro de felicidad, solo preocupación.

Las clases fueron eternas, no podía dejar de pensar en que al final tendría mi primera cita con Lux, después de todo lo que había sucedido quería sentir que podía seguir actuando como una persona normal. Que había más vida aparte de la de ser un guardián estelar. Tan pronto como escuché que podíamos retirarnos del salón, lo hice sin más. Caminé rápidamente hacia el árbol donde nos habíamos encontrado la primera vez. Compré una bebida energética, no creí que la salida con Syndra me dejaría agotado. Di un pequeño sorbo y me dediqué a esperarla, observé el ambiente, todos estaban tranquilos, incluso no escuché que alguien mencionara el nombre de Soraka en todo el día. Me pregunté si seríamos olvidadas si llegáramos a morir en el espacio, o incluso en el planeta. No me percaté de que la lata ya estaba vacía. La llegada de Lux hizo que me olvidara del tema rápidamente.

-E... Solo conseguí sonreír, las palabras no podían salir de mi boca en ese momento. -Vamos. Fue lo único que alcancé a decir. Me levanté, la tomé de la mano y la ayudé a pararse. Le invité una bebida de la máquina expendedora, yo sabía que había una en específico que siempre estaba fría. Así que esa fue la que escogí, esperaba que el sabor a durazno le gustara tanto como a mí. -¡Sabe increíble! Una vez terminó la bebida, comenzamos nuestro viaje a mi casa. Comenzamos a platicar, ella fue convertida en guardiana estelar gracias a la recomendación de Jinx y Janna. -Yo nunca me hubiera imaginado que todo mi grupo de amigas fuera exactamente el equipo que me tocaría liderar. Sin embargo, cuando volvimos a la escuela, Jinx se separó un tiempo de nosotras. Tuvimos una pequeña discusión cuando comenzamos a vivir juntas y la Estrella Prima me convirtió en líder. Todas esperábamos que fuera Janna quien tomara el cargo, pero no, ella me lo cedió. Jinx se enojó porque pensó que eso cambiaría las cosas entre todas nosotras... Llegamos a casa, se veía completamente distinta... Se notaba que mi tío había metido mano en el diseño moderno y casi lujoso que ahora tenía nuestro hogar. -¿No se mudaron?

-No...

La historia se centra en la formación de equipos de Guardianas Estelares, los desafíos que enfrentan y las complejas relaciones entre sus miembros. Se exploran temas como la amistad, el amor, el sacrificio y la lucha contra las fuerzas oscuras, todo ello enmarcado en un universo de fantasía y ciencia ficción.

Las clases fueron eternas, no podía dejar de pensar en que al final tendría mi primera cita con Lux, después de todo lo que había sucedido quería sentir que podía seguir actuando como una persona normal. Que había más vida aparte de la de ser un guardián estelar. Tan pronto como escuché que podíamos retirarnos del salón, lo hice sin más. Caminé rápidamente hacia el árbol donde nos habíamos encontrado la primera vez. Compré una bebida energética, no creí que la salida con Syndra me dejaría agotado. Di un pequeño sorbo y me dediqué a esperarla, observé el ambiente, todos estaban tranquilos, incluso no escuché que alguien mencionara el nombre de Soraka en todo el día. Me pregunté si seríamos olvidadas si llegáramos a morir en el espacio, o incluso en el planeta. No me percaté de que la lata ya estaba vacía. La llegada de Lux hizo que me olvidara del tema rápidamente.

-E... Solo conseguí sonreír, las palabras no podían salir de mi boca en ese momento. -Vamos. Fue lo único que alcancé a decir. Me levanté, la tomé de la mano y la ayudé a pararse. Le invité una bebida de la máquina expendedora, yo sabía que había una en específico que siempre estaba fría. Así que esa fue la que escogí, esperaba que el sabor a durazno le gustara tanto como a mí. -¡Sabe increíble! Una vez terminó la bebida, comenzamos nuestro viaje a mi casa. Comenzamos a platicar, ella fue convertida en guardiana estelar gracias a la recomendación de Jinx y Janna. -Yo nunca me hubiera imaginado que todo mi grupo de amigas fuera exactamente el equipo que me tocaría liderar. Sin embargo, cuando volvimos a la escuela, Jinx se separó un tiempo de nosotras. Tuvimos una pequeña discusión cuando comenzamos a vivir juntas y la Estrella Prima me convirtió en líder. Todas esperábamos que fuera Janna quien tomara el cargo, pero no, ella me lo cedió. Jinx se enojó porque pensó que eso cambiaría las cosas entre todas nosotras... Llegamos a casa, se veía completamente distinta... Se notaba que mi tío había metido mano en el diseño moderno y casi lujoso que ahora tenía nuestro hogar. -¿No se mudaron?

-No...

Ilustración de Ezreal y Lux en su primera cita

En la vasta extensión del cosmos, la Primera Estrella, en un acto de sacrificio supremo, dio origen a la luz que ahora protege el universo. En medio de esta lucha cósmica, los lazos de amistad y amor se forjan y se ponen a prueba. Lux, atormentada por la culpa de una pasada confrontación con Jinx, se enfrenta a la posibilidad de un futuro incierto. Mientras tanto, la misión de Ezreal de entregar un artefacto crucial al Emperador Demaciano se entrelaza con sentimientos románticos hacia Lux, sugiriendo una conexión más profunda que la simple camaradería. La historia explora cómo los juramentos se renuevan, las relaciones se fortalecen y el amor florece bajo la atenta mirada de las estrellas.

Representación visual de la Primera Estrella y su sacrificio

Un mar de estrellas y brillos relucía a los ojos de Akali, observando el horizonte distante donde las luces de Valoran City se encontraban con el cielo estrellado de la noche. El viento helado acariciaba su cuerpo mientras recordaba el origen de todo: la Primera Estrella, que se sacrificó para esparcir la luz por el universo.

La historia se adentra en las complejidades de las relaciones entre las Guardianas Estelares, explorando cómo los lazos de amistad, amor y lealtad se forjan en medio de batallas cósmicas. Los personajes se enfrentan a sus miedos, culpas y deseos, mientras navegan por un camino lleno de peligros y descubrimientos.

Las clases se sintieron eternas, sin poder dejar de pensar en la inminente cita con Lux. Después de todo lo sucedido, anhelaba la normalidad, la vida más allá de ser un guardián estelar. Al escuchar la señal de fin de clases, salió disparado hacia el árbol donde se habían conocido por primera vez. Compró una bebida energética, pues la salida con Syndra lo había dejado exhausto. Dio un sorbo y esperó, observando la tranquilidad del entorno, sin escuchar mención alguna de Soraka durante el día. Se preguntó si serían olvidados en caso de morir en el espacio o en el planeta. No se dio cuenta de que la lata estaba vacía hasta que Lux apareció, disipando sus pensamientos.

-E... -Solo logré sonreír; las palabras se negaban a salir de mi boca. -Vamos. Fue lo único que pude decir. Me levanté, la tomé de la mano y la ayudé a ponerse de pie. Le ofrecí una bebida de la máquina expendedora, sabiendo que había una específica que siempre estaba fría. Elegí esa, esperando que el sabor a durazno le gustara tanto como a mí. -¡Sabe increíble! Al terminar la bebida, iniciamos el viaje a mi casa. Comenzamos a conversar. Ella se había convertido en guardiana estelar por recomendación de Jinx y Janna. -Nunca imaginé que todo mi grupo de amigas sería exactamente el equipo que lideraría. Sin embargo, al regresar a la escuela, Jinx se separó de nosotras por un tiempo. Tuvimos una pequeña discusión al empezar a vivir juntas, y la Estrella Prima me convirtió en líder. Todas esperábamos que Janna asumiera el cargo, pero no, ella me lo cedió. Jinx se enfadó, pensando que eso cambiaría nuestra dinámica... Llegamos a casa; se veía completamente diferente... Se notaba que mi tío había intervenido en el diseño moderno y casi lujoso que ahora tenía nuestro hogar. -¿No se mudaron?

-No...

Ilustración de Ezreal y Lux compartiendo una bebida

El relato se sumerge en las profundidades de las relaciones interpersonales, explorando la evolución de los vínculos entre los personajes a medida que se enfrentan a desafíos extraordinarios. El amor, la amistad y el sacrificio se entrelazan en una narrativa cautivadora, donde cada decisión tiene un peso significativo en el destino del universo.

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