A lo largo de la serie de Naruto Shippuden, el control sobre las poderosas Bestias con Cola (Bijuu) ha sido un tema recurrente y crucial para el desarrollo de muchos personajes. Estas criaturas, compuestas de chakra y voluntad, representan una fuerza inmensa que puede ser tanto una bendición como una maldición para sus Jinchūriki, los humanos que las albergan en su interior.
Los Jinchūriki, literalmente "Poder del Sacrificio Humano", son aquellos elegidos o forzados a sellar una Bestia con Cola dentro de sí mismos. La relación entre el Jinchūriki y la bestia es compleja: están constantemente influenciados por la presencia del Bijuu, lo que puede manifestarse de diversas maneras, tanto positivas como negativas. El uso prolongado del poder de la bestia puede llevar a la pérdida de control, transformando al Jinchūriki en una criatura salvaje incapaz de distinguir entre aliados y enemigos.
Según lo explicado por Gamatora, las Bestias con Cola están formadas por "Chakra" y "Voluntad". Esta dualidad es fundamental para entender los desafíos que enfrentan los Jinchūriki. Naruto, en su camino para controlar al Nueve Colas (Kyubi), experimentó cómo la extracción de chakra de la bestia también permitía que parte de su voluntad se filtrara, corrompiendo su mente y amenazando su propia personalidad.

Varias personas han demostrado la capacidad de controlar, al menos parcialmente, a las Bestias con Cola. Entre ellos se encuentran:
- Gaara: Mejoró su control sobre Shukaku en la Parte II, llegando a crear sus propios brazos con arena.
- Yugito Nii: Poseía un alto nivel de control, transformándose fácilmente en el Dos Colas (Matatabi).
- Utakata: Podía asumir la forma del Seis Colas (Saiken) con relativa facilidad.
Sin embargo, el control de estos Jinchūriki palidecía en comparación con el de Yagura Karatachi (el Tres Colas, Isobu) y Killer B (el Ocho Colas, Gyūki). Ellos se destacaron como los primeros Jinchūriki en alcanzar un control completo y una cooperación total con sus respectivas Bestias con Cola.
Naruto Uzumaki, a pesar de sus esfuerzos iniciales, no logró controlar al Nueve Colas simplemente accediendo a su chakra. Tras un enfrentamiento directo con el Kyubi y la separación de sus chakras, Naruto obtuvo acceso al poder del zorro, pero el control total de la bestia en sí seguía siendo un desafío. El camino de Naruto hacia el dominio del Kyubi lo llevó a las Cataratas de la Verdad, un lugar místico donde debía confrontar su "yo" oscuro y aprender a manejar la inmensa energía del zorro.

En este lugar, guiado por Killer B, Naruto se adentró en su propio espacio mental para encontrarse cara a cara con el Nueve Colas. El Kyubi se mostró sorprendido al no encontrar la oscuridad que esperaba en Naruto. Killer B instruyó a Naruto sobre cómo abrir el sello de la prisión del Nueve Colas y cómo tomar el chakra de la bestia, protegiéndolo de un ataque inicial.
El control absoluto sobre las Bestias con Cola ha sido un logro para muy pocas personas a lo largo de la historia. Entre los que se mencionan como poseedores de este control se encuentran:
- Madara Uchiha: Controló al Nueve Colas utilizando su Sharingan, llegando a invocarlo a voluntad con su Jutsu de Invocación.
- Hashirama Senju: El Primer Hokage poseía una habilidad única para controlar a las Bestias con Cola mediante su Kekkei Genkai, el Elemento Madera. Su técnica, Estilo Hokage de Jutsu Sexagenario - Kakuan Introduce a la Sociedad sus Manos Portadoras de Felicidad, le permitía suprimir la fuerza del chakra de las bestias. Hashirama fue crucial en la división de las Bestias con Cola entre las Cinco Grandes Naciones Shinobi, buscando un equilibrio de poder y la paz.
El Sharingan, en particular, ha demostrado ser una herramienta poderosa para someter a las Bestias con Cola. Madara, Obito Uchiha y Sasuke Uchiha utilizaron esta habilidad para controlar al Nueve Colas. Obito, además, empleó una versión básica de su Sharingan para suprimir no solo al Kyubi, sino también a otras Bestias con Cola.

El Rinnegan también otorga la capacidad de doblegar a las Bestias con Cola. Obito lo demostró al usar Cadenas de Chakra para someter la energía de las bestias y manipular sus transformaciones. Se especula que Danzō Shimura, con la posesión de múltiples Sharingan y el ADN de Hashirama, también podría haber tenido la capacidad de controlar al Nueve Colas.
Según Kurama, una vez que Naruto se vinculó completamente con él, pudo acceder a un nivel más profundo de conciencia de las Bestias con Cola. Esto sugiere que las Bestias con Cola son particularmente susceptibles a los Genjutsu visuales, como los del Sharingan.
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La relación entre un Jinchūriki y su Bestia con Cola puede evolucionar hasta convertirse en una verdadera asociación en combate. Cuando un Jinchūriki tiene el control completo y la cooperación de su Bijuu, se vuelven inmunes al Genjutsu, ya que pueden alterar el flujo de chakra para romper ilusiones. Además, el Bijuu y el Jinchūriki pueden compartir chakra, permitiendo transformaciones completas sin ser influenciados por la voluntad de la bestia y, crucialmente, la capacidad de usar la Bomba Bestia con Cola (Bijuu Dama) sin perder el control.
Tras la resurrección de Jinchūriki que habían perdido a sus bestias, estos demostraron un control notable. Yugito Nii, Yagura Karatachi, Rōshi, Han, Utakata y Fū fueron capaces de manifestar partes de sus bestias, como una cola o dos (en el caso de Fū, permitiéndole volar), evidenciando el progreso en el dominio de estas poderosas criaturas.
El intercambio de chakra entre el usuario y la Bestia con Cola es un pilar fundamental para alcanzar la maestría. Este vínculo simbiótico permite al Jinchūriki acceder a todo el potencial de su Bijuu, transformando una carga potencialmente destructiva en un aliado formidable.