El Nacimiento de Sarada Uchiha: Una Historia de Amor, Sacrificio y Destino

El viaje de Sasuke y Sakura hacia otra aldea prometía ser un respiro muy necesario. Sakura, dedicada fundadora de un hospital infantil en Konoha, anhelaba un momento de paz antes de la llegada de su hija. Naruto, con su innata preocupación, expresó sus reservas sobre la seguridad de Sasuke al dejar la aldea, recordando el turbulento pasado del Uchiha. Sasuke, sin embargo, aseguró que sus viajes recientes habían sido tranquilos, deseando la compañía de su esposa en lugar de viajar solo.

Sakura rebosaba de felicidad, anticipando el nacimiento de su primera hija junto al hombre que amaba desde niña. La alegría de Sakura hizo que Sasuke reflexionara sobre sus errores pasados y la felicidad que había sacrificado en su búsqueda de venganza y poder.

"Esa manzana, la más alta", observó Sakura una robusta manzana colgando de la rama más alta de un árbol en el extenso parque de la aldea. Sasuke, ágilmente, escaló el árbol para alcanzarla. Justo cuando estaba a punto de cogerla, un gemido de su esposa lo interrumpió. Descendió rápidamente para encontrar a Sakura con un kunai clavado en el vientre.

"¡¿Qué pasó?! ¡Sakura!", exclamó Sasuke, abrazándola con horror. Sakura, debilitada, solo pudo decir que no tenía idea de quién había arrojado el arma. Sasuke, al mirar a su alrededor, no vio a nadie, lo que sugería un ninja rápido y sigiloso. Ahora, su prioridad era la hemorragia que amenazaba la vida de Sakura y de su hija no nacida.

"Vamos, hay un hospital en la aldea, estarás bien, Sakura", dijo Sasuke, preparándose para dar el primer paso. Fue entonces cuando escuchó una voz familiar detrás de él: "Sasuke".

Era Karin, con su largo cabello rojo y un kimono de color violeta oscuro. La herida de Sakura era grave, y Karin, que vivía en esa aldea y había sentido el chakra de Sasuke, reconoció la gravedad de la situación. A pesar de la incomodidad de Sasuke por el pasado entre ellos, Karin se centró en la herida de Sakura. La pelirroja explicó que, incluso con atención médica, las posibilidades de supervivencia eran escasas debido al veneno del kunai.

Karin examinando la herida de Sakura

Mientras Karin atendía a Sakura, recordó sus días en el equipo Taka junto a Sasuke. A pesar de su pasado, Karin sintió la compulsión de ayudar, extrayendo energía de sí misma para salvar a Sakura y a su hija. La herida de Sakura se cerró ligeramente, pero la bebé aún estaba en peligro. Karin salió para informar a Sasuke, encontrándolo dormido en una silla, con las mejillas húmedas por las lágrimas. Comprendió que, a pesar de su pasado frío, el amor por su esposa y la esperanza de tener una hija lo habían transformado.

Con una determinación recién encontrada, Karin regresó a la habitación. Sakura, con los ojos apenas abiertos, pudo balbucear el nombre de Karin. "Muerdeme", le dijo Karin a Sakura, mintiendo sobre la necesidad de curar a alguien de esa manera. Sakura, confiando en ella, accedió. Con la poca fuerza que le quedaba, Karin ayudó a Sakura a dar a luz prematuramente. Sasuke, despertado por los gritos de su esposa y el llanto de un recién nacido, recibió a su hermosa hija de manos de Karin.

"Cuida bien de tu hija", le dijo Karin a Sasuke con una sonrisa, antes de salir a tomar aire fresco. Sasuke, radiante de felicidad, entró para ver a Sakura y a su hija. Poco después, al salir para agradecer a Karin, la encontró tendida cerca de un árbol.

Sarada Child of Karin ??? Full Story of Sarada Uchiha Family | Sasuke vs Shin Uchiha (English Sub)

La historia continúa con Sakura en una misión, esperando un encuentro casual con Sasuke, a quien amaba desde la infancia. Recordaba cómo él la había salvado y cómo él la invitó a su apartamento, soñando con un futuro juntos, quizás con un hijo para restaurar el clan Uchiha.

Sin embargo, la realidad era diferente. Tsunade le dio una misión de suma importancia, y durante su viaje, Sakura se encontró con Sasuke, quien ayudaba a una chica castaña a salir de unos arbustos. La forma en que Sasuke tocaba a la chica, con sumo cuidado, y el bulto que llevaba en brazos - un bebé - hicieron que las piezas encajaran dolorosamente. Sakura, creyendo ser la única destinada a tener hijos con Sasuke, sintió una furia incontrolable.

Sakura presenciando la escena con Sasuke y la chica desconocida

Karin transportó a Sakura a una guarida abandonada de Orochimaru, donde afirmaba tener los instrumentos médicos necesarios para un parto. Sakura no se encontraba bien, su piel pálida y sus ojos verdes apagándose. Luchaba contra un enemigo del que, por primera vez, no podía protegerse.

Mientras entraban en el lugar escondido, la culpa consumió a Karin. El dolor punzante y el ardor en su pecho la abrumaron. Recostó a Sakura en una estera, el silencio roto solo por los gemidos de Sakura. Al intentar apartar un mechón de su rostro, Karin notó sangre en su brazo y un charco de sangre alrededor de la cintura de Sakura. Los gritos de dolor de Sakura completaron la escena aterradora. Karin se lanzó a cuidar de Sakura, mientras Sasuke, paralizado por el miedo y la culpa por no haber podido protegerla, luchaba por moverse.

"¡Sasuke!", gritó Karin. "¡Necesito que sostengas su cabeza, que la tranquilices!". Sasuke, petrificado, finalmente reaccionó, acunando la cabeza de Sakura y acariciando su cabello. Su respiración se ralentizó, sus movimientos se volvieron más serenos.

"Pero lo peor aún está por venir", anunció Karin, preparando a Sakura para el parto. Conectó una máquina antigua y humedeció una toalla, frotándola en la frente de Sakura, quien recuperaba la conciencia. "Sakura, linda. Escúchame", dijo Karin con suavidad. "Sé que estás en dolor, pero necesito que hagas un último esfuerzo y pujes. Es la única forma de que tu bebé se salve. Sasuke está contigo, yo estoy contigo. Puedes hacerlo".

Sakura se revolvía en el suelo, sintiendo las contracciones. Habían pasado 90 minutos desde que comenzó el parto. Cerró los ojos con fuerza, arañando la tierra, sabiendo que se arrepentiría al ver sus uñas maltratadas. Vio la sombra de algo oscuro volando en el cielo, lo cual le pareció imposible.

De repente, escuchó a uno de los ninjas gritar: "¡Sasuke-sama!". Sakura ni siquiera se molestó en abrir los ojos; el saludo de Sasuke, "Hmp", llegó a sus oídos. Sabía que era él, y ahora, además del dolor, sentía alivio y emoción. Ver a Sasuke allí le daba seguridad de que pronto estarían él, ella y su hija en casa.

"Sakura, ¿estás bien?", se arrodilló Sasuke para tomarla en brazos. "Cariño...", no quiso hablar más. Si hubiera tenido un poco más de cordura, le habría respondido sarcásticamente. Le gustaba poder hacer bromas a Sasuke, el único ninja que podía igualar los poderes del Sexto Hokage. Él no la reprendía, solo la miraba y soltaba un "hmp", que para Sakura sonaba como una risa ahogada.

"Señor Uchiha, ¿se la llevará así a la aldea? Es un camino muy peligroso incluso para usted como ninja, ¡cualquier movimiento brusco y podría incluso perder al bebé!", advirtió un ninja.

"Lo sé", respondió Sasuke, comenzando a caminar con Sakura en brazos. A lo que uno de los ninjas preguntó sobre la misión, la mujer que auxiliaba a Sakura sonrió y dijo: "Eso ya no importa".

Sasuke llevando a Sakura en brazos

"Sasu...ke", susurró Sakura, sintiendo el chakra de Sasuke. "Te llevaré a la prisión del Norte. Karin te ayudará", dijo Sasuke con seriedad. Escuchaba los gemidos de Sakura y se desesperaba, pero no podía apresurarse. Llegó a la entrada de la prisión, una fuerte montaña excavada en su interior con celdas especiales rodeadas de chakra puro. Sasuke entró con Sakura retorciéndose en sus brazos, y encontró a Karin al fondo.

Sakura estaba nerviosa. ¿Era buena idea que Karin, la mujer que persiguió a su esposo durante años, trajera a su hija al mundo? De repente, se encontró acostada en una especie de mesa cómoda. Karin, frente a ella, con las piernas separadas y un cubo debajo, recibía al bebé. Había toallas y sábanas por todas partes.

Sakura no entendía por qué Karin se veía tan decidida, con el rostro sonrojado y las manos sobre las rodillas, mirando directamente su intimidad. Sentía que algo las unía en esa habitación. Sasuke, afuera, solo escuchaba el rugir de Sakura. Él también dudaba: ¿qué sentía? ¿Nervios? ¿Felicidad?

La duda de ambos se disolvió con el llanto de una criatura diminuta en brazos de Karin. Sakura fue la primera en verla, tan pequeña e indefensa, tan linda. "No dejaré que nada te pase...", pensó. Entonces, Sakura supo que ese momento las unía a ella y a Karin. No podía sentir celos de ella nunca más, pues nunca fueron enemigas, y mucho menos ahora que ese momento tan grande las unía: el nacimiento de la hija de Uchiha Sasuke y Haruno Sakura.

Y Sasuke, que pudo ver a la niña una vez que Karin la terminó de limpiar, ya sabía lo que sentía. Sasuke era feliz. Pero no lo diría, no gritaría a todo el mundo: "¡Soy papá!".

Sasuke, Sakura y Sarada recién nacida

Sasuke, ahora un hombre feliz, se encuentra cuidando a su hija de dos años, Sarada, mientras Sakura está en una misión urgente en el hospital. Decidió dar un paseo por las afueras de la aldea, aún no se sentía cómodo caminando libremente por Konoha. Visualizó aquel muelle maltratado por los años, donde su padre le enseñó su jutsu de fuego. Se sentó en la orilla, con Sarada a su lado, decepcionada porque sus pies no llegaban al agua.

De pronto, una extraña luz blancuzca comenzó a salir del centro del lago. Sasuke se puso en alerta, su Rinnegan y Sharingan brillando, listos para la batalla. Pero no había presencia maligna. La luz se intensificó, encandilando sus ojos y obligándolo a cerrarlos. Cuando todo volvió a la normalidad, nada había pasado. Sasuke restó importancia al asunto y decidió volver a casa.

Al llegar, encontró otra casa en lugar de la suya. Una casa de la cual solo tenía recuerdos de antaño. "¿Qué habría pasado?", se preguntó. ¿Acaso se desmayó en medio del lago? De repente, una voz masculina demandante preguntó: "¿Quién es usted? ¿Qué hace frente a mi casa?". Era la voz de su padre, Fugaku.

Sasuke y Sarada en el muelle

Sasuke se giró lentamente y vio la imponente figura de su padre, junto a un niño de cinco o seis años: Itachi. "Padre, Nii-san", susurró dolorosamente. Su madre, Mikoto, apareció, y su expresión se desfiguró al verla sonreír. Entendió que la luz lo había transportado al pasado, su anhelado deseo se había cumplido. "¿Y tú quién eres?", interrogó Mikoto, reparando en su presencia. "Me recuerdas un poco a mí misma", comentó, sonriendo. "¿Eres nuevo por aquí?".

Sasuke, incapaz de articular palabra, finalmente respondió: "Yo... De un lugar lejano... De un tiempo lejano". Fugaku, escéptico, preguntó su nombre. "Sasuke", respondió amablemente. "¡Eh! ¡Tu nombre es igual al de nuestro bebé!", exclamó Mikoto emocionada. "¿Y ella?", preguntó acariciando la mejilla de Sarada. "Sarada", contestó él.

Mikoto invitó a entrar, y Fugaku, recordando a su esposa, sintió que había algo más en este extraño. Entraron en la casa, y todo estaba tal como Sasuke lo recordaba. Itachi entretenía a su yo infante, mientras Mikoto preparaba la merienda. Fugaku comentó que Sarada también quería ir a jugar, y sonrió al pensar en ella como su nieta. Mikoto se sentó junto a su esposo y comentó lo hermosa que era Sarada, pareciéndose a él. "Ella tiene el encanto de su madre", argumentó Sasuke.

Mikoto notó el brazo de Sasuke, y él respondió: "Lo perdí en una batalla". "Pareces ser un joven que ha sufrido mucho en su vida", expresó, colocando una mano en su mejilla. Aquel roce removió algo en su interior. Quería abrazarla, pero ella aún no sabía que él era su hijo. Sus ojos se llenaron de lágrimas. Mikoto lo abrazó: "No tienes que contenerte, mi niño, sé perfectamente quién eres. Lo supe desde el primer momento en que te vi".

Sasuke se dejó llevar por sus emociones, aferrándose a su madre. Ella sintió cómo la tela de su vestido se mojaba. Fugaku y Mikoto intercambiaron miradas tristes, entendiendo que ya no vivían en el tiempo de Sasuke. "Lamentamos haberte dejado solo, hijo", musitó Fugaku. Sasuke también abrazó a su padre. "¿Al menos fuimos capaces de verte convertirte en el hombre que eres?", sollozó Mikoto. Sasuke, con la voz entrecortada, respondió: "Soy... el único Uchiha que queda. Muchas cosas pasarán... Morí cuando tenía ocho años. Venganza por mi clan, ese fue mi objetivo... Cometí errores... Traicioné a mi aldea... Herí a las personas que llegué a considerar mi familia... mi esposa Sakura sufrió mucho por mi culpa... A pesar de que intenté matarla, ella nunca perdió la convicción de sacarme de mi oscuridad... Me dio aquello que había perdido y que anhelaba tanto, una familia... Cada día lucho para que Sarada sea feliz... No soy el padre del año, pero Sakura dice que es normal cometer errores".

"Se nota que las amas", dijo Mikoto conmovida. "Cómo es ella, tu esposa". Sasuke comenzó a relatar su historia con Sakura, desde la Academia hasta la Cuarta Gran Guerra Ninja, sus errores, su redención y el amor incondicional de Sakura.

Sasuke, finalmente, se dio cuenta de que su padre lo había reconocido desde el principio. "Nunca dejaría entrar a un completo extraño a mi casa, ¿o sí?", preguntó Fugaku. "Anda, entremos antes de que Mikoto se ponga histérica".

Entraron en la casa, y el nerviosismo de Sasuke desapareció. Todo estaba tal como lo recordaba. Mikoto preparaba la merienda, Itachi entretenía a su yo infante. Fugaku comentó que Sarada era una niña preciosa, y Mikoto añadió que se parecía mucho a él. "Ella tiene el encanto de su madre", argumentó Sasuke. Al escuchar sobre su brazo, respondió: "Lo perdí en una batalla". Mikoto, conmovida, lo abrazó, diciendo: "No tienes que contenerte, mi niño, sé perfectamente quién eres".

Sasuke se dejó llevar, abrazando a su madre y luego a su padre. Le contaron que lamentaban haberlo dejado solo. "¿Al menos fuimos capaces de verte convertirte en el hombre que eres?", preguntó Mikoto. Sasuke reveló que él y Sarada eran los únicos Uchiha que quedaban, y relató los trágicos eventos que llevaron a la destrucción del clan y su posterior redención. Habló de su amor por Sakura, su lucha contra la oscuridad y su deseo de que Sarada tuviera una vida feliz, libre de sus errores.

Mikoto preguntó cómo era Sakura, y Sasuke describió su encuentro en la Academia, su arrogancia inicial, el desarrollo de su relación durante el Equipo 7, el sacrificio de Sakura por protegerlos y su amor incondicional. Contó cómo la dejó atrás al desertar de la aldea, pero cómo ella siempre creyó en él. Describió la Cuarta Gran Guerra Ninja, su declaración de guerra contra Konoha, la intervención de Sakura y Naruto, y su eventual redención.

"Aún no puedo creer que tú seas mi hijo", dijo Fugaku, conmovido. "No te culpo", respondió Sasuke, "Hubo muchas cosas que pasaron y que tú no pudiste ver".

Sasuke, al ver a Sarada jugando con Itachi, sintió una profunda conexión con su familia. Se dio cuenta de que, a pesar de los errores del pasado, el amor y el sacrificio habían forjado un camino hacia la felicidad. La luz del lago, que lo había transportado al pasado, le había brindado la oportunidad de reencontrarse con sus seres queridos y comprender el verdadero significado de la familia.

tags: #el #nacimiento #de #sarada #uchiha #fanfic