En el manga, el concepto de "la vida es una apuesta" se presenta como el preámbulo de todo lo demás. Cada decisión que tomamos se bifurca en probabilidades de éxito o fracaso. Algo tan simple como subir a un coche abre una apuesta de morir en un accidente, un riesgo que tomamos a diario, ¿conscientemente?
Todo en la vida es una cuestión de suerte, pero ¿qué es la suerte? El primer gran arco del manga aborda este tema en el enfrentamiento de Sadakuni contra Baku. Es un enfrentamiento de creencias entre el destino y la libertad. Sadakuni creía estar DESTINADO a ganar todas sus apuestas, por lo que no temía a la muerte. Baku, en cambio, renegaba de esta idea, argumentando que Sadakuni era un muerto en vida y que la incertidumbre entre morir y vivir es lo que convoca la victoria.
Al final, Sadakuni acepta su destino, que es morir, pero Baku le replica que esto no fue destino, sino KARMA. Esa palabra es la que considero el tema principal de la obra, que hila todos los temas y conceptos, además de ser el motor principal de toda la historia.
El Karma como Causalidad Universal
Cerca del final de la historia, un capítulo se dedica a la madre de Souichi, quien expande qué es el karma, el destino y la casualidad. Es un capítulo mágico, ambiguo y místico que encapsula la obra en sí misma. La forma en que explica qué es el karma, recontextualiza toda la obra y hace que todos los temas tengan sentido.
El karma es, en sí mismo, la causalidad. Toda causa precede a otra causa hasta llegar al inicio de los tiempos. Todo está conectado por una causa anterior, como el efecto mariposa, pero hay miles y millones de estas conexiones. Un ciclo de la causalidad… Un ciclo del karma…
Sadakuni no era consciente de este concepto y lo llamaba destino, mientras que Baku parecía representar lo opuesto al destino: el libre albedrío. Pero en realidad, no en su totalidad.

Destino vs. Libre Albedrío: La Contradicción del Karma
Volviendo al principio, la frase de Baku de que "la vida es una apuesta que todos perderemos al final" se refiere claramente a la muerte. Pero este concepto es curioso en sí mismo, porque a pesar de hablar de una apuesta, establece un resultado inalterable, lo que iría en contradicción con la libertad.
Esta contradicción es el karma. El karma implica el destino y el libre albedrío en su conjunto. Este es un concepto que también se define como compatibilismo. A pesar de que el determinismo y la libertad son contradictorios, la obra los trabaja como en una lucha constante, concluyendo que es imposible librarse de ambos.
La Consciencia de Sí Mismo y la Manipulación
La obra, en el arco de Battleship, introduce un tipo de personas que se definen como "conscientes de sí mismos". Todos mostraban la habilidad del parasitismo, que después la obra llama también "plantar semillas". En resumen, gente que podía manipular a personas que "no eran conscientes de sí mismas" sin que estas se dieran cuenta. Estas personas creían estar tomando una decisión LIBREMENTE, pero eran realmente decisiones ya pensadas por alguien superior a ellas.
Entiendo esto como que "ser consciente de uno mismo" es ser consciente del karma, es decir, de la causalidad. Ser consciente de cómo tus pequeñas acciones son pequeñas semillas que pueden influir a gran escala en una o varias personas. Ser consciente de cómo funciona la causalidad, de cómo tu influencia hace que otras personas, que no son conscientes, sean influenciadas sin darse cuenta.

La Voluntad contra la Suerte: La Torre del Karma
Este concepto del karma se retoma en el arco de la Torre del Karma. El duelo de Suteguma contra Baku implica ya no una lucha entre destino vs. libertad, sino más bien una de la voluntad contra la suerte. Suteguma, pareciendo pertenecer a este grupo de "conscientes de sí mismos", controlaba a un gran grupo de personas y no decía depender de la suerte. Todo lo lograba bajo su propia voluntad.
Baku, hasta ahora, llamaba mentirosos a todos sus enemigos, pues tenían una máscara, una ilusión que proyectar, siendo más de lo que realmente eran. Pero con Suteguma, no le quedó más remedio que llamarlo "perfecto". Baku ganó, pero no por ver una trampa que él había hecho, sino graciosamente por pequeños golpes de suerte que aprovechó para leer su plan.
Esa es la cuestión de su tema: renegaba de la suerte y del destino. Pero Baku también renegó de esta idea. La suerte también es importante, es importante aferrarse a ella al mismo tiempo que te aferras a tu voluntad, al karma.
La Moral del Esclavo y la Responsabilidad
Por otro lado, en el arco de Protoporos, se introduce otro concepto interesante: "la moral del esclavo". Todo el primer arco en sí es de una sociedad que permite el esclavismo, pero no ahonda especialmente en si estas prácticas están mal, porque es muy obvio. El propósito es ahondar en su mentalidad: básicamente, aquellos que son esclavos son los "no conscientes de sí mismos", aquellos que no saben del karma, de la causalidad o, más bien, en términos simples, que no se responsabilizan de sus propias acciones.
Vemos un vistazo de esto con Champ, un hombre que siempre culpaba a las demás personas de su situación actual. Todo era responsabilidad de otra persona; si un plan salía mal, era por culpa de otra persona y nunca por uno mismo.
Esto me recuerda a un cuento sobre un tigre que creía que era una oveja hasta que comía carne de oveja y sacaba su verdadera naturaleza. La moraleja del cuento era diferenciar a las ovejas como esclavas y a los tigres como amos.
Las ovejas eran personas que son víctimas, que cuando algo malo pasa, es por "mala suerte". Mientras que los tigres son conscientes de que son culpables de todo; su filosofía es que todo lo bueno y malo que les pasó es culpa de ellos.
Y se relaciona perfectamente con lo que propone la obra. Baku, a quien podríamos clasificar como "consciente de sí mismo", cuando, por ejemplo, a Marco se le olvidó la contraseña en Torre del Karma, no lo culpó, lo dejó ser y aprovechó el fallo de Marco para sacar una mayor ventaja. Es más, se culpó a sí mismo.
Mientras que en una situación parecida, Champ empezó a culpar a su compañero por un fallo en una apuesta de probabilidad del 50 por ciento.
La cuestión es simple: normalmente vamos por la vida tirando la responsabilidad a un tercero. Diremos el destino, la suerte o un random cualquiera. La cuestión es que de esa forma siempre seremos víctimas y si somos víctimas, inocentes y, por tanto, débiles. Seremos incapaces de encontrar una solución a nuestras desgracias.
La Violencia como Poder y la Justicia en las Apuestas
"La violencia" es otro término que se escucha por toda la obra constantemente. Es normal escuchar gente preguntando "¿esto es realmente un manga de apuestas?" cuando se postea alguna pelea de la obra, pero aquí estoy para explicar por qué, de hecho, son necesarias que existan.
Y vamos a hacer algo tan simple: ¿cómo te aseguras que una apuesta sea justa? Por ejemplo, en la apuesta de Sadakuni, él trajo a un asistente con PUTAS METRALLETAS y preguntó por qué no debería matarlos, ahorrarse la apuesta y llevarse todo el dinero él mismo, pero renunció cuando se dio cuenta de que Baku también trajo sus propias armas. O, ¿cómo te aseguras que al ganar una apuesta contra un millonario, el millonario simplemente no cumpla su parte del trato?
También pregúntate qué haría un casino si llegas a robarte todo lo que perdiste: un guardia entra y te meterá una paliza.
La obra define a la violencia como poder: la imposición de la voluntad de una persona sobre otra a través de la fuerza. ¿La define como mala? Realmente no, sino como parte de la naturaleza del mundo. Kakerou es violencia, la policía es violencia, Marco es violencia, Kyara es violencia, etc.
Eso es lo que es Kakerou: LA VIOLENCIA MÁXIMA en el mundo. Kakerou reúne a los más grandes luchadores del mundo para presidir apuestas, para asegurar que una apuesta sea justa. Nadie hará trampa, nadie huirá con el dinero que perdió. No importa si es un presidente con un ejército detrás de él, Kakerou se ha asegurado de tener el poder más grande del mundo para que todos estén por debajo de él y, por tanto, no haya posibilidad de que una apuesta sea injusta.

Cuando existe una violencia imparcial, o cuando la violencia de ambas partes está igualada (como con Baku y Sadakuni apuntando armas entre sí), se puede llevar a cabo una apuesta. Y la violencia y el apostador se buscan entre sí, son compatibles entre sí. Tenemos personajes como Billy, que representan la violencia y dicen odiar las apuestas y aun con ello parecen estar orbitando este mundo. O Baku, que siempre anda metido en situaciones violentas y no tiene nada de estado físico.
El Karma a Merced de la Mayor Violencia
Nos damos cuenta con Kyara y el cuento del cazador. El cazador tenía miedo de matar al oso porque sabía que si lo hacía, la muerte vendría tras él. Es karma, una consecuencia tras las acciones. Pero el objetivo de Kyara era convertirse en la violencia más grande del mundo, capaz de vencer aquello que incluso Baku dijo al inicio que todos perderán la apuesta al final: LA MUERTE.
Kyara era igualmente consciente del karma, pero Kyara es una gran roca tirándose sobre el estanque de ondas. De ello se basa un amo imponiendo su voluntad a la fuerza sobre el mundo. Cuando la muerte llegó tras Kyara, él MATÓ A LA MISMA MUERTE.
El karma está a merced de la mayor violencia del mundo.
El manga más bizarro que jamás leí | Usogui | Documental | Análisis y resumen
La Amistad y los Vínculos en el Camino del Karma
El enfrentamiento final, Surpassing the Leader, es un bautismo. Baku y Souichi renacen. Ambos, en un punto del enfrentamiento, tienen un momento donde tienen una experiencia cercana a la muerte y logran volver renovados. Es un enfrentamiento con el objetivo de purificar su karma y ponerlo a prueba.
Y esto deriva a otro tema importante en la obra, un tema muy simple: "amistad". Se habla bastante en la obra sobre cómo el punto más importante para llegar a Surpassing the Leader son necesarios vínculos. Claro, si el karma es una causa que precede a otra causa, significa igualmente que todo está conectado. Los vínculos son necesa...