Liga de la Justicia: El Clavo y Otro Clavo: Un Viaje por un Universo Alternativo

Alan Davis es un autor cuya carrera está vinculada principalmente a Marvel Comics, pero las escasas obras que ha firmado en DC también están a un nivel altísimo.

En esta editorial destacan varios trabajos que hizo con Batman, en las series Detective Comics y Batman y los Outsiders, y en la línea Otros Mundos, donde dibujó La Legión de Superboy, escrita por Mark Farmer, y ya como autor completo nos dio dos de las cumbres del sello, Liga de la Justicia: El clavo, y su secuela Otro clavo.

Alan Davis es recordado principalmente por su faceta como dibujante, pero resulta ser un guionista más que competente. Uno de sus trabajos más recordados es la serie mutante Excalibur, que cocreó junto a Chris Claremont, y a la que volvió años después de su partida y ya como autor completo, firmando la que sin duda es la mejor etapa de la serie, tanto a nivel argumental como gráfico. Y en El clavo podemos disfrutar de su maestría en ambas facetas.

El idilio de Alan Davis con los cómics de superhéroes se remonta a principios de los años sesenta. Por entonces, el género experimentaba una auténtica revolución que se tradujo en una gran abundancia de títulos y de héroes. DC Comics había promovido este renacimiento al presentar una nueva encarnación de Flash en las páginas de la revista Showcase allá por 1956. Este suceso rejuveneció el mercado de los comic-books generando un torrente de series protagonizadas por los justicieros más variopintos. La aparición sucesiva de Justice League of America (1960) y de The Fantastic Four (1961) rubricó este período de esplendor señalando el inicio de un nuevo ciclo en la historia del género. El encuentro con aquellas publicaciones impresas en cuatricromía y distribuidas en Gran Bretaña de forma discontinua provocó en el futuro artista un deslumbramiento que se advierte en la mayoría de sus creaciones posteriores, ya que buena parte de su obra rinde tributo a estos clásicos de infancia.

Ilustración de Alan Davis de la Liga de la Justicia

En El clavo, Alan Davis plantea el proverbio del clavo («Por falta de un clavo / se perdió la herradura, / por falta de herradura / se perdió el caballo…») y sus consecuencias encadenadas mirando hacia Superman. En esta ocasión, un clavo, literalmente, hace que los Kent no puedan hacer su fundamental viaje a Smallville y encontrar al pequeño Kal-El, adoptándolo y educándolo para que fuera el héroe inspirador que acabó siendo.

¿Y si los Kent no hubieran encontrado la nave de Superman por una circunstancia tan mundana como un neumático pinchado? La Liga de la Justicia de América habría salido adelante sin su principal referente. La Edad de Plata de DC Comics ha influido en numerosos autores actuales, incluido Alan Davis, que se sumerge en dicha época para mostrarnos la alineación más clásica de la JLA y de aliados como los Metal Men.

La primera página muestra como Jonathan y Martha han pinchado un neumático en carretera por culpa de un clavo en la carretera. Ese clavo, que pone nombre a la historia, es culpable de un retraso en su camino y culpable también de que no encuentren a ese bebé alienígena del planeta Krypton que se convertiría en Superman.

Página de

El clavo es una ucronía que juega con dos de las formas habituales del género. Por un lado, está el tema de cómo habría sido de diferente el mundo si no hubiera existido una de sus figuras clave. Aquí hablamos, por ejemplo, de una historia al estilo de La era de Apocalipsis de la competencia. La evolución del mundo se va separando cada vez más del que conocemos y, por poner un par de ejemplos, Lex Luthor ha llegado al puesto de alcalde de Metrópolis y la Liga de la Justicia, sin su cara más amable, sin el ideal al que todo humano aspira -aunque nunca va a llegar-, no tiene el apoyo y la admiración popular que tiene habitualmente en el Universo DC. Es un punto de vista que podría parecer pesimista, con la población dejándose arrastrar por un populismo xenófobo cuasifascista, pero que viendo que EEUU ha pasado por un gobierno de Donald Trump, tampoco parece tan irreal.

Por otro lado, también tenemos en esta historia esa forma alternativa de presentar a los personajes, que llegan a ser lo que conocemos pero por un camino totalmente diferente. Tras el final de El clavo tenemos un Universo DC diferente al de cualquier continuidad que podamos conocer (Tierra-898, para los que lleven la cuenta), pero muy parecida en lo esencial. Es una obra que queda totalmente cerrada, pero abierta a seguir siendo utilizada.

Con esa historia se presenta un escenario para un universo DC ligeramente diferente; en el que héroes como Batman, Aquaman, Flash o Wonder Woman siguen existiendo y formando parte de su liga habitual, pero en el que Lex Luthor no ha tenido a un héroe capaz de mantenerle a raya y vive una brillante carrera política que lucha contra los “metahumanos” o héroes con poderes.

Con eso en marcha, diferentes acontecimientos requieren la atención de los miembros de la liga; el Joker liándola en Arkham, Linterna Verde descubriendo que su planeta está aislado del cosmos y demás baches en el camino del bien que dibujan la figura de un nuevo enemigo.

Ilustración de la Liga de la Justicia en un universo alternativo

El clavo es una de las cumbres de las historias de superhéroes imaginarias (¿acaso no lo son todas?, que decía cierto paisano de Alan Davis), con un autor en estado de gracia. La verdad, el único motivo por el que se me ocurre que alguien pudiera no comprar esta obra es porque ya la tenga. Imaginación, buen guion, buen dibujo, sentido de la maravilla y épica. Sumérgete en una historia alternativa que reimagina el universo DC como nunca antes. Este volumen sorprende al lector con una narrativa envolvente donde Superman, Batman y la Mujer Maravilla enfrentan una amenaza oculta tras la ausencia de un evento crucial. "El Clavo" abre las puertas a un relato electrizante lleno de giros, leyendas icónicas y dilemas morales que exploran lo que significa ser un héroe. Parte de la celebrada colección de novelas gráficas ECC DC Salvat, este título se convierte en pieza esencial para coleccionistas y fanáticos de la Liga de la Justicia. Destacan apariciones memorables de Linterna Verde, Flash y Aquaman enfrentando una realidad distorsionada. Cada página es una obra artística que enriquece cualquier biblioteca de cómics.

El clavo es una forma idónea de leer a los superhéroes de siempre con un estilo contemporáneo.

Y así, seis años después de la publicación de la serie original, vio la luz Otro clavo. Esta segunda miniserie no parte de un high concept como la original, limitándose a reutilizar el mundo surgido del final de la primera con Alan Davis dejándose llevar y hacer con él todas las locuras que no le permitirían (ni a él ni a nadie) hacer con la Tierra principal. Todo parte de que los poderes de los héroes están funcionando de forma rara -Superman tiene momentos en los que pierde su fuerza, Deadman es visible para los vivos, los constructos de los Green Lantern fallan…- y la cosa empieza a desvariar hasta tener alteraciones en el espaciotiempo, saltos multiversales, batallas sobrenaturales… y todos los héroes con los que Davis quiere jugar a su disposición.

Así como El clavo es una historia con una idea muy definida y con una línea argumental muy clara, Otro clavo es un divertimento macarra sin pretensiones.

Concebida como una secuela de la soberbia Liga de la Justicia: El Clavo (1998), Liga de la Justicia: Otro clavo explora el mismo universo que su antecesora situando la acción un año más tarde. La serie original se enmarcaba en la línea Otros Mundos y giraba en torno a la existencia de un Universo DC donde, por un capricho del azar, la figura de Superman no existía. Esta ausencia daba pie a un ágil relato de aventura y suspense que, hoy por hoy, figura entre las obras más redondas de su autor. En ella, Davis hacía las delicias de sus seguidores armando una intriga detectivesca en que la Liga de la Justicia luchaba por revertir una campaña de desprestigio avivando aún más el odio de la opinión pública. ¿Quién se ocultaba tras esta operación de descrédito y qué ganaba con ella?

Liga de la Justicia: Otro clavo respeta el esquema impuesto por su antecesora, pero amplificando las inclinaciones naturales de su creador. Si la acción de Liga de la Justicia: El Clavo se ceñía a una escala planetaria, el argumento de su secuela se expande a través de un delicado tejido de dimensiones alternativas hasta abarcar la totalidad del Universo DC. En este escenario de proporciones cósmicas, Alan Davis se divierte a rabiar dibujando centenares de héroes y villanos en un inventario tan exhaustivo que recuerda al de Crisis en Tierras Infinitas (a cuyo argumento se rinde aquí cumplido homenaje). Y es que el propósito del autor británico, además de construir una historia amena y entretenida, es honrar las fantasías de su infancia. Aparte de una celebración de la nostalgia, Liga de la Justicia: Otro clavo es un manifiesto de las influencias estéticas de su autor. Cada viñeta destila aprecio y cariño por la obra de profesionales como Jim Aparo, Nick Cardy, Steve Ditko, Carmine Infantino, Gil Kane, Jack Kirby, Joe Kubert, Bob Oksner, Curt Swan, Alex Toth o, evidentemente, Neal Adams (del que Davis es discípulo aventajado). En efecto, su Batman se asemeja al de Adams, su Flash al de Infantino, su Wonder Woman a la de Cardy y sus Nuevos Dioses a los de Kirby. Pero el artista británico asimila estas influencias elaborando un discurso gráfico profundamente original, elegante y sofisticado. Su trazo no pertenece al siglo XX, sino al XXI. Posee la belleza y el rigor de sus maestros sin renunciar a la espectacularidad que demandan los tiempos modernos. Al lector actual van destinadas las secuencias de acción, el ritmo vertiginoso y las splash-pages. Eso sí, todo administrado con un rigor narrativo fuera de lo común. Ningún elemento dispersa el interés de la trama.

Collage de personajes de DC Cómics en el estilo de Alan Davis

Liga de la Justicia: Otro clavo sigue un patrón narrativo similar al de su predecesora (y, por extensión, al de las historias de la Liga escritas por Gardner Fox en los sesenta, o a las firmadas por Grant Morrison en los noventa): un mosaico de investigaciones paralelas y aparentemente inconexas que confluyen en un desenlace explosivo. Esta fórmula fragmentaria ralentiza el desarrollo de la acción. A cambio, espolea vivamente la curiosidad del lector, que -como si de un detective se tratara- busca al culpable mediante la interpretación de unas pistas hábilmente diseminadas en cada escena. La dispersión del argumento no implica una lectura ardua o difícil. Con Liga de la Justicia: Otro clavo, Alan Davis cumplió un viejo anhelo de la humanidad: recuperar la infancia. No solo la suya propia, también la de sus lectores más veteranos. En cuanto a los más jóvenes, están de enhorabuena.

En lo gráfico, no podemos decir que Davis esté en lo alto de su carrera… porque es un excepcional artista cuyo pico dura no menos de veinte años. Las dos miniseries de El clavo ven la luz entre la segunda y la tercera miniseries de ClanDestine, con la primera tan solo un par de años después de sus números en Los Cuatro Fantásticos de Heroes Return, y la segunda tres años antes de Los Cuatro Fantásticos: El fin. Quizás Alan Davis no sea un autor todoterreno, no resultando apto para contar historias ultraviolentas y sucias, pero hay pocos tan dotados como él para mostrar escenas épicas y elegantes. Y eso es lo que necesita esta historia, y lo que nos da. Pero no sólo en lo estético brilla, su capacidad narrativa es espectacular, y las escenas de acción son impecables. Y en la definición de personajes de forma visual, otro sobresaliente. A simple vista podemos percibir las inseguridades de ese novato Superman en algunos momentos, la crisis de Batman, o la ira de Aquaman, el Detective Marciano o Hawkwoman.

A este clasicazo (que llevaba algún tiempo ya sin editarse en condiciones), le siguió “Otro Clavo”, otra obra al margen de la continuidad canónica de DC, también con la firma de Alan Davis, aunque esta sí con la figura de Superman en sus páginas.

Hoy, ECC Comics, pone en las tiendas un recopilatorio que recupera ambas obras: El Clavo y Otro Clavo. Fechas: 13-IX-2023 - 30-X-2024 Dimensiones: 26 x 17 cm / 25.7 x 16.8 cm / 24 x 17 cm / 21 x 14.9 cm Paginación: 304 pp. · 368 pp. · 288 pp.

ECC Ediciones ha publicado dentro de la colección Grandes Novelas Gráficas de DC la recopilación de las dos miniseries que Alan Davis y Mark Farmer realizaron con la Liga de la Justicia y que, al menos en su primera miniserie, son una absoluta carta de amor al género y a los personajes de DC, especialmente a la Liga de la Justicia. La segunda miniserie, Otro Clavo, recoge lo que quedaba de cabos sueltos de la anterior y nos invita a disfrutar de nuevo de esta encarnación de la Liga de la Justicia que ha sufrido cambios pero que, de un modo atemporal, resuena en los lectores que alguna vez se hayan acercado a este grupo.

Alan Davis es uno de mis autores favoritos, desgraciadamente no tenemos una explotación en condiciones de su persona y no está encadenado a una mesa de dibujo como secretamente me gustaría, así que tenemos que disfrutar sus trabajos allá donde sea posible. El Clavo es, sin duda, uno de sus mejores trabajos, y posiblemente el mejor, y aquí encontraremos conjugadas las características que hacen tan interesante al británico: emoción, intriga, drama y perdida, pero, ante todo, esperanza, la esperanza capaz de cambiarlo todo.

La edición de ECC de El Clavo es perfecta para lectores que aún no hayan tenido la ocasión de disfrutar con estas páginas ya que recopila ambas miniseries a un precio ajustado. En definitiva, alguno se habrá llevado las manos a la cabeza cuando he afirmado que El Clavo es una obra maestra, pero en unos años en los que DC ha perdido el rumbo hacia oscuros y metálicos horizontes Alan Davis vino a demostrarnos que se pueden hacer historias donde haya oscuridad, donde todo parece perdido y aún así saber recuperar la esperanza.

Edición original: JLA: The Nail núms. 1-3, JLA: Another Nail núms. 1-3 USA. Formato: 304 páginas. A color. ¿Y si los Kent no hubieran encontrado la nave de Superman por una circunstancia tan mundana como un neumático pinchado? La Liga de la Justicia de América habría salido adelante sin su principal referente.

Edición original: JLA: The Nail núms. 1-3, JLA: Another Nail núms. 1-3 USA. Formato: 304 páginas. A color. Cartoné. Fecha Edición: 17/01/2024. ISBN: 978-84-19972-89-7.

Analizamos: El clavo - CDNGDC Capítulo 25

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