El dragón barbudo (o pogona) es muy popular entre los aficionados a la terrariofilia. Esto se debe a que, además de tener un aspecto fascinante, con un poco de sensibilidad pueden ser muy confiados e incluso mansos. Si quieres tener un animal de terrario que no solo puedes observar, sino que también puedas coger, entonces los dragones barbudos son los reptiles ideales para tu terrario, pues pueden ser muy confiados y parece que disfrutan mucho con la cercanía de sus cuidadores. En caso de que acabes de descubrir este pasatiempo, puedes iniciarte en él con un dragón barbudo. Infórmate bien de antemano sobre las diferentes especies y los requisitos para la tenencia de estos minidinosaurios de Australia.
Los pogonas o dragones barbudos son una especie de reptiles de actividad diurna. Existen ocho especies reconocidas, siendo la Pogona vitticeps y la Pogona barbata las más populares en el terrario. Dependiendo de la especie, los dragones barbudos están repartidos por todo el continente australiano. Su hábitat está en el outback de Australia, pero no se ven en el norte húmedo, en el extremo sureste y suroeste, ni en Tasmania. Por lo tanto, solo habitan las zonas secas y austeras como las estepas, los semidesiertos y los bosques áridos con poca vegetación.
Sin importar la especie: con su larga cola, sus escamas espinosas y su magnífico bigote, el dragón barbudo fascina a todos los amantes de los reptiles. La típica barba es la marca de los dragones barbudos y a la cual además deben su nombre. La garganta está rodeada de espinas y pueden formar un impresionante abanico con ellas cuando se encuentran en peligro para ahuyentar a los enemigos. A lo largo de los flancos y en la base de la cabeza se encuentran otras filas de espinas, con las que pueden ahuyentar a cualquier enemigo. La cabeza tiene una forma triangular. A ambos lados se encuentra una abertura ovalada, que son los órganos auditivos de los dragones barbudos. El tercer ojo, el llamado órgano parietal con el que pueden percibir las diferencias de claridad, está situado sobre el cráneo de los lagartos. Los dragones barbudos pueden inflar su garganta y oscurecerla para parecer más grande y defenderse de los depredadores. Además, utiliza gestos como mover la cabeza o levantar una pata para comunicarse con otros individuos.

Las pogonas tienen una piel muy gruesa, que está cubierta de escamas muy resistentes. Esta les protege contra los rayos ultravioleta, las lesiones y la pérdida de líquidos, ¡perfecta para una vida en el outback de Australia! Los colores base de las pogonas son el gris, el beige y el marrón rojizo, por lo que están ópticamente adaptadas al espectro de colores de su hábitat australiano y se pueden camuflar contra los enemigos.
Los dragones barbudos pueden cambiar de color según lo necesitan. Cuando se calientan al sol se vuelven negros para absorber mejor el calor. Si se ven amenazados por el sobrecalentamiento, cambian a tonos brillantes y luminosos para reflejar mejor los rayos del sol.
Comportamiento y Socialización
Los dragones barbudos son solitarios. Por lo tanto, tener una pogona sola es adecuado a la especie. Si quieres tener un grupo de dragones barbudos asegúrate de que entre ellos haya solo un macho. Además, para la tenencia en grupo se recomiendan solo las especies menos agresivas como la Pogona vitticeps y la Pogona henrylawsoni. Si no tienes experiencia con reptiles, es mejor que empieces con solo uno de estos animales. También puedes socializarlos con otras especies de lagartos, siempre y cuando tengan requisitos similares en cuanto al clima del terrario y sean lo suficientemente grandes como para que los dragones barbudos no los consideren presas. Por ejemplo, podrías tenerlo con un clamidosaurio (lagarto de cuello con volantes) o un lagarto de cola espinosa.
El comportamiento de los lagartos australianos con sus congéneres es totalmente diferente al que tiene con sus humanos: los dragones barbudos son solitarios y defienden su territorio con agresividad contra los intrusos. Solo durante la temporada de apareamiento van en busca de una pareja. Cuando dos pogonas se encuentran, se comunican por medio del lenguaje corporal. Emplean movimientos rápidos de la cabeza, abren mucho la boca y golpean el suelo con la cola para señalar su dominio. No es raro que se produzcan luchas de poder.
Los machos dominantes de dragón barbudo prefieren las zonas de asoleo más elevadas, ya que así muestran su dominio al grupo. Desde esta posición elevada, el macho dominante está atento a la comida, a los machos rivales y a posibles depredadores. Si un macho rival se acerca al territorio del macho dominante, éste bajará precipitadamente de su posición elevada y correrá hacia el adversario que se acerca con la boca abierta, la barba hinchada, resoplando y silbando.
Los dragones barbudos tienen patas fuertes y musculosas con las que pueden correr rápido. Esto hace que sean cazadores muy buenos y hábiles. Como todos los reptiles diurnos, las pogonas también son de sangre fría, por lo que no pueden mantener una temperatura corporal constante. Es por eso por lo que les gusta calentarse al sol.

Hábitat y Terrario
Los dragones barbudos son unos lagartos bastante dóciles y amigables originarios de las regiones desérticas de Australia y Nueva Guinea. Los pogona alcanzan un tamaño de 50 cm, de modo que necesitan un terrario grande para moverse con comodidad y para que puedas crear un buen gradiente de temperatura. Se necesita como mínimo un tanque de cristal de 200 litros para un adulto, pero cuanto más grande, mejor. El terrario debe tener una tapa fuerte para evitar que tu mascota se escape, además es necesaria para sostener los artefactos de iluminación y calefacción.
El sustrato natural de los dragones barbudos es la arena gruesa, pero también puedes usar grava para acuarios, trozos de alfombra, papel sin tinta o toallas. Una capa profunda de arena les permite excavar y es apta para colocar ramas bajas para trepar, troncos o rocas donde asolearse, cuevas como escondite y demás decoraciones que harán del terrario un ambiente agradable y interesante. La discusión arena sí / arena no es clásica y no lleva a ninguna parte. Hay gente a la que le va bien y gente a la que no. Tortugo tienes razón, por eso la radicalidad tiene que acabar y dejar de decir la gente esto nooooo, uy no eso es maloooo, que vaaa ni loco, luego le preguntas a cientos y ninguno a tenido experiencia malas porque simplemente no lo han utilizado pues deberían de dejar de decir que algo es malo porque han encontrado una radiografía en Internet o por oídas.
Se recomienda un sustrato de arena fina sin añadir calcio (riesgo importante de oclusión). Las astillas de madera deberán prohibirse. Si un individuo lo ingiere (por ejemplo, al dejar escapar un grillo), será fatal. Proporciónale muchos escondites, ramas y puntos altos porque le encanta vigilar su territorio desde arriba.
Las pogonas habitan sobre el suelo y necesitan un terrario con una superficie de suelo grande. Los dragones barbudos solo se sienten realmente cómodos en el terrario a una temperatura de 28 a 30 °C. Entonces los lagartos se activan y su metabolismo se pone en marcha. Asegúrate de establecer diferentes zonas de calor y áreas donde puedan tomar el sol. Para una tenencia apropiada de dragones barbudos también es importante que la humedad del terrario sea baja, del 40 %, que tenga una ventilación eficaz y una iluminación adecuada. Las pogonas necesitan unas 12-13 horas de luz en verano, en primavera y en otoño unas 10 horas. Los dragones barbudos necesitan una superficie para moverse lo más despejada posible, pero también les gusta tener una rama grande para escalar. Las paredes traseras deberían servir como protección de la privacidad y también proporcionar oportunidades de escalada. Las plantas no les interesan demasiado a los dragones barbudos y son más bien un elemento decorativo. Puedes plantar suculentas o agaves, por ejemplo.

Temperatura y Humedad
El gradiente de temperatura ideal oscila entre los 24ºC en el extremo más fresco y 30 en el más cálido. El lugar donde está la lámpara UVB puede tener entre 32 y 37ºC. Durante la noche estas temperaturas pueden bajar entre 3 y 4ºC. Es imprescindible que tengas uno o dos termómetros para controlar las temperaturas con exactitud y si prefieres puedes comprar también un termostato para un control automático.
Durante la noche puedes calentar el terrario con una lámpara de cerámica, una luz nocturna para reptiles o con un cable debajo del tanque, pues una luz encendida toda la noche no permitiría que tu mascota descanse correctamente.
Para el mantenimiento de este pogona agame, un terrario de 100 × 60 × 50 cm es un mínimo para un adulto con un nivel de humedad menor o igual al 50 % y temperaturas de 32 a 38 °C con un punto caliente cercano a los 40. Un gradiente térmico ideal para el ciclo nictumérico sería de 20-22 °C durante el día a 20-22 °C por la noche, una lámpara de calor y un tubo UV durante el día son esenciales para el crecimiento y la vida del lagarto, así como una calefacción nocturna baja. (cordón, placa, piedra caliente, punto infrarrojo...), especialmente para individuos jóvenes.
Iluminación
Recuerda que necesitas instalar una bombilla que emita rayos UVB para reemplazar la radiación solar, necesaria para una correcta absorción del calcio. Las lámparas incandescentes dan luz diurna y calor, pero no emiten esta radiación. Hace falta una bombilla o tubo fluorescente o de vapor de mercurio instalada a no más de 30 cm.
Es crucial proporcionar una fuente de luz UVB durante 10-12 horas al día.
Alimentación
La dieta consiste principalmente en insectos más un 20% de vegetales. Los insectos deben ser pequeños, en lo posible recién nacidos casi sin exoesqueleto para evitar obstrucciones intestinales. En los adultos no deberían ser más grandes que los 2/3 de su cabeza. Es necesario alimentarlos antes de dárselos al dragón para que sean más nutritivos. Cuando son adultos se les puede dar pequeños ratones como presas de vez en cuando.
Los vegetales se preparan en forma de ensalada usando guisantes, hojas verdes, diente de león, zapallo, zanahoria, escarola, perejil y unas pocas frutas como melón, manzana, uvas o banana. Recuerda que hay que rociar la comida con un suplemento de calcio para reptiles.
Los pogonas comen sobre todo alimentos vivos. Para la tenencia en el terrario puedes darles insectos vivos como grillos domésticos, saltamontes o cucarachas. La comida vegetal también forma parte de una dieta equilibrada para dragones barbudos. En verano puedes darles diente de león, trébol o margaritas y en invierno, lechugas o zanahorias. Para prevenir una insuficiencia de vitaminas puedes darles suplementos vitamínicos y minerales.
La dieta se compone de un 20 % de plantas y un 80 % de insectos cuando es pequeño, pero para los adultos es lo contrario: 80 % de plantas y 20 % de insectos. Los Pogona vitticeps son omnívoros oportunistas. Viven en áreas donde puede ser difícil encontrar comida, por lo que los dragones barbudos no son comedores quisquillosos. Sus estómagos son lo suficientemente grandes como para contener grandes cantidades de materia vegetal, insectos y ocasionalmente pequeños roedores o lagartijas.

Hidratación
El agua se proporciona en cuencos poco profundos o semienterrados en la arena. Con un cuenco de agua fresca te aseguras de que tus animales estén siempre hidratados.
Reproducción y Longevidad
Los dragones barbudos alcanzan la madurez sexual en el segundo año de vida. Las hembras preñadas entierran sus huevos en la arena ligeramente húmeda, de 5 a 30 huevos dependiendo de la especie de pogona. Para criar en el terrario, hay que desenterrar los huevos con mucho cuidado y transferirlos a una incubadora con tierra especial para la cría. Los animales jóvenes eclosionan después de 50 a 70 días a una temperatura diaria de 26 a 29 grados centígrados.
Los dragones barbudos alcanzan la madurez sexual entre 1 y 2 años de edad. El apareamiento ocurre en primavera y verano en Australia, de septiembre a marzo. Sin embargo, los dragones barbudos cautivos no parecen ser estacionales y pueden reproducirse durante todo el año. Las hembras cavan una madriguera y ponen hasta 24 huevos por nidada y hasta 9 nidadas por año. También se sabe que las hembras almacenan esperma y son capaces de poner muchas nidadas de huevos fértiles después de un solo apareamiento. En cautiverio, los huevos eclosionan después de 55 a 75 días, a 28,9 °C.
Con unos buenos cuidados puedes disfrutar de tus dragones barbudos durante unos 10-15 años.
Guía Completa para Cuidar a tu Dragón Barbudo
Mantenimiento y Limpieza
Las deposiciones de los dragones son pequeñas y secas, así que puedes levantarlas con una palita para gatos todos los días y cambiar el sustrato cuando hagas las limpiezas completas.
Para que las pogonas se sientan completamente a gusto deberías limpiar las heces y la orina del terrario a diario. Dos veces al año, aproximadamente, dependiendo del grado de suciedad, puedes cambiar por completo el revestimiento del suelo.
Con un ritual de baño regular también mantendrás limpios a tus lagartos, además, tus dragones barbudos lo disfrutarán mucho. Báñalos en un pequeño terrario de plástico o en el lavabo, en agua caliente a unos 30 °C. Presta atención al nivel del agua, el lagarto siempre debe ser capaz de mantenerse en pie.
Salud y Brumación
Revisa regularmente la piel, ojos y boca de tu Pogona para detectar signos de problemas de salud.
Durante los meses fríos puede entrar en brumación, una especie de “hibernación” en la que reduce su actividad.
En invierno, los dragones barbudos hibernan de 2-3 meses. Durante este tiempo el metabolismo de las pogonas está en modo ahorro y los animales se retiran para descansar.

El dragón barbudo (Pogona vitticeps) es un reptil fascinante y popular, conocido por su temperamento dócil y su adaptabilidad en cautiverio.