Cuatro poetas en guerra: Un cómic que inmortaliza la memoria de las voces poéticas del siglo XX

La novela gráfica "Cuatro poetas en guerra", una adaptación de la obra de Ian Gibson por Quique Palomo, nos sumerge en las vidas de cuatro de las figuras poéticas más influyentes de la España del siglo XX: Federico García Lorca, Antonio Machado, Miguel Hernández y Juan Ramón Jiménez. Esta obra gráfica es un conmovedor estudio sobre la lealtad a la causa republicana y las trágicas consecuencias que enfrentaron estos poetas, represaliados por el franquismo a través de la muerte en el exilio, el fusilamiento sin juicio y la muerte en prisión.

Portada del cómic

El cómic, publicado por Planeta Cómic en 2022, es el resultado de una exitosa colaboración entre el hispanista Ian Gibson y el ilustrador Quique Palomo, quienes previamente unieron talentos en obras como "Ligero de equipaje. La vida de Antonio Machado". "Cuatro poetas en guerra" no decepciona, manteniendo la calidad narrativa y gráfica que caracteriza a sus autores, lo que la sitúa como una obra memorialista imprescindible.

La estructura del cómic: Un recorrido por la memoria

La obra se organiza en cinco capítulos. Un capítulo introductorio presenta al periodista argentino Pablo Suero, amigo íntimo de Federico García Lorca y autor del libro de entrevistas "España levanta el puño" (1937). A través de sus ojos y entrevistas, Suero nos descubre la tensa situación política y social de la España de la época, el retroceso del bienio negro y los movimientos revolucionarios. En este capítulo, Suero dialoga con figuras clave como Manuel Azaña, quien subraya la necesidad de unidad de las izquierdas y la creación del Frente Popular; Indalecio Prieto, que describe el programa del Frente Popular como conservador; Largo Caballero, enfocado en la consecución del socialismo; José Antonio Primo de Rivera, defensor del nacionalismo español; y Gil Robles, a quien considera un político mesiánico.

Tras esta introducción, el cómic se divide en cuatro capítulos dedicados a cada uno de los poetas. En la entrevista a Antonio Machado, este se muestra pesimista sobre la II República, esperando una III República verdaderamente democrática. Juan Ramón Jiménez también expresa su pesimismo, depositando su confianza en Azaña y el comunismo, definiéndose como un "comunista individualista". Lorca, en compañía de Suero, recorre calles y bares, observando la realidad social y brindando por una nueva III República. Miguel Hernández, por su parte, no puede ser entrevistado en este segmento.

Fotografía de Federico García Lorca

Los poetas bajo la sombra de la guerra

Antonio Machado: El exilio y la pérdida de la libertad

El capítulo dedicado a Antonio Machado, de 23 páginas, nos presenta al poeta mayor, acompañado de su madre. Se narra su huida a Francia, el bloqueo fronterizo que les obliga a seguir a pie bajo una intensa lluvia, y el trato inhumano recibido por las autoridades francesas. Se describe el profundo pesimismo de Machado ante el bombardeo de Madrid y su huida a Valencia y Barcelona, mientras la República es derrotada. Machado siente la urgencia de terminar su obra "La Guerra". El relato detalla la vida en constante huida, la crueldad de los bombardeos y la intervención de tropas mercenarias. En este capítulo se incluye la célebre reflexión de Machado: "Para los estrategas, políticos e historiadores habremos perdido la guerra, pero que humanamente no estoy tan seguro. Quizás la hayamos ganado". Finalmente, en Colliure, encuentran cierta calma y cariño, pero Machado confiesa a su hermano José que lo que más le duele es haber perdido la libertad. El capítulo concluye con la grave enfermedad de Antonio y su posterior muerte cuatro días más tarde.

Mapa de los desplazamientos de Antonio Machado

Miguel Hernández: El poeta soldado y la coherencia hasta el final

El capítulo sobre Miguel Hernández, con 27 páginas, muestra su creciente conciencia política, su participación en las Misiones Pedagógicas y su afiliación al PCE, llegando a ser Jefe del Departamento de Cultura de su Brigada. A diferencia de otros intelectuales, Hernández participó como un soldado más en la Guerra Civil. Se relata su viaje a la URSS y su decepción, así como su enfrentamiento con Rafael Alberti y Mª Teresa León. Tras huir a Madrid, Sevilla y Portugal, es detenido y entregado a los golpistas. A pesar de las instancias de su familia y amigos para que huyera, Hernández se niega, confiando en su conciencia. Los golpistas le condenan a muerte, pena conmutada a 30 años de prisión "para no tener dos Lorcas". El cómic resalta la coherencia de Hernández en sus últimos momentos, cuando se niega rotundamente a firmar una carta de arrepentimiento a cambio de tratamiento médico.

Fotografía de Miguel Hernández

Juan Ramón Jiménez: El Nobel, la obra y el exilio

Juan Ramón Jiménez, Premio Nobel de Literatura en 1956, es el protagonista de un capítulo de 18 páginas. Se le presenta como una persona asocial, depresiva e inestable, obsesionada con completar su extensa obra. Se narra el anuncio de su Nobel mientras su esposa Zenobia agoniza, un premio que le resulta indiferente en ese momento. Se relata su encuentro con Azaña para solicitar ayuda económica y la propuesta de ser Agregado Cultural en la Embajada de EE.UU. En su viaje, comprueba la falta de apoyo del Gobierno Americano y los medios a la República, e incluso la exaltación de Franco en algunos medios. A pesar de ello, inicia un periplo por Puerto Rico y Cuba, donde se convierte en una figura pública popular y defensor de la causa republicana. Una viñeta muestra el mapa de sus desplazamientos. El capítulo finaliza con la muerte de Zenobia, que deja a Juan Ramón desolado.

Retrato de Juan Ramón Jiménez

Federico García Lorca: La persecución y el asesinato

El capítulo dedicado a Federico García Lorca consta de 21 páginas. Comienza en la víspera de su asesinato, mostrando su miedo al ser llevado a fusilar. Ante el empeoramiento de la situación, Lorca decide huir de Madrid a Granada, refugiándose en una casa familiar. Tras la detención del casero y la amenaza de la Guardia Civil, se refugia en casa de los Rosales, amigos falangistas. A pesar de la protección de los Rosales, es detenido. El cómic describe los intentos de los Rosales por salvarlo, consiguiendo una orden de puesta en libertad que resulta ser demasiado tarde, ya que ya ha sido llevado a un lugar indeterminado. El Gobernador Civil llama a Queipo de Llano, quien pronuncia la fatídica frase "al poeta, café, mucho café", seguida de un "BANG" a doble página. Posteriormente, aparecen los asesinos de Federico, jactándose de haber fusilado al "señorito poeta maricón".

Ilustración de Federico García Lorca en el cómic

El estilo visual y narrativo

El dibujo de Quique Palomo es característico, sencillo pero eficaz. La narración se estructura en flashbacks, alternando el presente y el pasado con giros narrativos bien logrados que facilitan la comprensión. Para distinguir estos cambios temporales, se emplean los colores celeste y marrón para el presente, y cian para el pasado inmediato. El estilo monocromático, con una paleta de colores pálidos, a menudo difuminados con toques de blanco, otorga un poderoso sentido dramático y un aire de registro periodístico, reforzado por la inclusión de portadas de diario, telegramas y fotografías.

CAPÍTULO LXXXI. LA GENERACIÓN DEL 27. PASEANDO POR LA HISTORIA DE LA GUERRA CIVIL EN MÁLAGA.

Un legado poético y un llamado a la memoria

La última página del cómic es un recordatorio de la profundidad de la poesía de Machado, la crueldad sufrida por Miguel Hernández, la ingente obra de Juan Ramón Jiménez y el trágico destino de Lorca. Estos cuatro grandes poetas, pertenecientes a la Generación del 27 y al Modernismo, fueron silenciados por el franquismo debido a sus principios y valores progresistas y republicanos. "Cuatro poetas en guerra" es un cómic necesario, especialmente ante el auge del fascismo, que nos ayuda a comprender nuestro pasado para aprender de él y evitar repetir los mismos errores.

Poeta Destino Causa
Federico García Lorca Fusilamiento Represión política y personal (homosexualidad)
Antonio Machado Muerte en el exilio (Colliure) Consecuencias del exilio y la guerra
Miguel Hernández Muerte en prisión (Alicante) Represión política, tuberculosis
Juan Ramón Jiménez Muerte en el exilio (San Juan, Puerto Rico) Consecuencias del exilio, pérdida de su esposa

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