Al elaborar una historieta, debes establecer los tipos de viñetas que utilizarás, pues serán estas quienes te ayuden a delimitar todo lo que será el rumbo de tu obra. Las viñetas son el encuadre específico que le damos a un acontecimiento de nuestro relato, y con ellas escogemos la toma de cámara y los planos. Según el portal Clip Studio, las viñetas de una historieta representan un instante de tu narración. Mientras vemos una película o una serie de anime, como espectadores, solo tenemos que ver cómo suceden los acontecimientos mientras la animación transcurre. Entonces, ¿cómo podemos manejar los tiempos en el cómic y cómo definimos que hay ciertos acontecimientos que son más importantes que otros? La respuesta yace en las viñetas. Hay algunas viñetas que son más grandes que otras; mientras más grande sea la viñeta, más tiempo el lector se quedará leyéndola.
¿Qué es una viñeta y su importancia en el cómic?
En la historieta, una viñeta -palabra proveniente del francés vignette- es un recuadro delimitado por líneas que representa un instante de la historia. Se la considera como la representación pictográfica del mínimo espacio y/o tiempo significativo, y constituye la unidad mínima del montaje del cómic. Este espacio acotado y escénico recoge una acción dibujada y en ocasiones un texto, por lo que dentro de ella suelen coexistir el lenguaje icónico y a veces también el lenguaje verbal. Técnicamente, un cómic es un relato explicado mediante viñetas o recuadros que contienen ilustraciones. Algunas o todas las viñetas pueden contener, además, un texto más o menos breve. El cómic se considera, como el cine, un arte secuencial porque trata de contarnos una historia a través de secuencias. Esto, que parece muy moderno, es en realidad muy antiguo: el arte secuencial tiene sus antecedentes más remotos en las pinturas rupestres, en los jeroglíficos egipcios y en la cerámica griega. De todas formas, durante la mayor parte de la historia reciente el cómic fue considerado algo infantil. Recién en la década de los años 60 apareció una forma de expresión adulta y compleja que permitió que indague en temas serios.
Las viñetas son un recurso gráfico que se utiliza para destacar información importante o resumir una idea de manera visual en un texto. Las viñetas se utilizan comúnmente en documentos, presentaciones, infografías y otros medios visuales para resaltar información clave y hacer que el contenido sea más fácil de leer y comprender. Las viñetas son una herramienta muy útil para organizar ideas, hacer que la lectura sea más fluida y mejorar la comprensión del lector.
En el contexto de los cómics, las viñetas se refieren a los marcos o cuadros que se utilizan para dividir la secuencia de imágenes en una página de cómic. En general, se organizan en una secuencia cronológica para contar una historia a través de una serie de imágenes. Las viñetas también pueden tener diferentes formas y estilos, como rectangulares, cuadradas, circulares o en forma de burbuja, que se utilizan para enfatizar la acción o las emociones de los personajes.
La composición de una ilustración es un elemento fundamental de cualquier historia gráfica. Por este motivo, necesitas hacer una composición con un objetivo definido al tratarse de un recurso con grandes cargas de simbolismo. El universo del cómic es un espacio abierto para la experimentación a la hora de contar historias. A través de él se puede hacer humor, críticas sociales, crear mundos de fantasías e, incluso, contar intimidades. Para interiorizarnos sobre las posibilidades de este lenguaje plástico es necesario entender qué es exactamente un cómic y qué elementos lo componen. Luego, con esa comprensión, podemos comenzar a organizarnos para expresar, a través de viñetas, el mensaje que queremos transmitir.
Para crear un cómic necesitas habilidades básicas para ilustrar y habilidad de observación y creación. Luego, claro, necesitas herramientas técnicas básicas como, por ejemplo, una metodología de trabajo que te permita bajar tus inspiraciones a viñetas reales. Algunos expertos recomiendan también que los creadores de cómics adquieran herramientas de cultura general y se interesen por muchos campos del saber. Cuanto más rico sea el universo interior de un creador, más interesante será, seguramente, lo que pueda contar. En todo caso, la habilidad de contar historias es innata en el ser humano y puedes aprovecharla adquiriendo las herramientas que funcionen para ti.
Los distintos tipos de viñetas existentes son herramientas narrativas muy útiles para elaborar una historieta. A pesar de que la mayoría de ellos son bastante comunes, sus múltiples usos y combinaciones pueden dar dramatismo a tu historia. Por ejemplo, si alargas una acción en varias viñetas, puedes hacer que dure más, además de mostrar detalles o el curso de una acción que de otra forma se pasaría por alto. Si cada viñeta es una idea, el trabajo de estos espacios es dar tiempo al lector para interiorizar el contenido de la primera viñeta antes de conectarlo con el de la segunda. Si quitamos los bordes de las viñetas, es probable que el contenido de estas se junte en una mezcla confusa o incluso que parezca que dos acciones están sucediendo al mismo tiempo. Las formas y las líneas de las viñetas también pueden servirnos para contar nuestra historia. El tipo de borde puede utilizarse para representar el cambio a un nuevo mundo o incluso para evidenciar un flashback o una premonición. Por ejemplo, puedes denotar un flashback con un borde ondulado y una premonición con un borde de líneas discontinuas y marcadas. A veces, puedes dar más impacto a un elemento o a una acción en particular si no pones bordes a esa viñeta. Esta técnica suele funcionar mejor con la silueta del personaje o con un objeto importante.
Tipos de viñetas y sus usos
Para elegir la composición de viñetas para historietas, la primera regla que debes aprender es que no existen reglas. Sin embargo, ¡la creatividad también necesita bases!, ¿verdad? Así que, conocer los diferentes tipos de viñetas para historietas te ayudará a tener un banco de ideas para dibujar tus primeros bocetos. Aquí nos metemos en las profundidades de los tipos de viñetas de una historieta que no son pocos.
Viñetas según su forma y límites
- Viñetas abiertas: Son aquellas que no tienen límite. Sus márgenes no están cerrados y, por eso, estos tipos de viñetas solo acaban donde termina la página. Por lo anterior, estas clases de viñetas producen una sensación de espacio abierto e infinito que se extiende más allá de la página.
- Viñetas cerradas: Son aquellas que están limitadas por todos sus lados, es decir, los márgenes de la viñeta no sobrepasan los márgenes de la página.
- Viñetas ortogonales: Una viñeta es ortogonal cuando todos sus lados son rectos y, por tanto, forma rectángulos o cuadrados. Por lo general, estos tipos de viñetas para historietas son cerrados.
- Viñetas con personajes o elementos fuera de cuadro: ¿Has visto cuando un personaje se sale de los márgenes de su propia viñeta, “invadiendo” toda la página? En estos tipos de viñetas los objetos y/o personajes salen parcial o completamente de su cuadro. Esto se usa para destacar algo que tiene gran importancia y darle mucho dinamismo al diseño del cómic. Ahora, para que tenga sentido utilizar estos tipos de viñetas en cómics, debes ser claro con el lector y mostrarle a qué viñeta pertenece el elemento gráfico destacado.
- Viñetas interiores: Las viñetas interiores se encuentran contenidas dentro otros tipos de viñetas más grandes.
- Viñetas decorativas: Además de separar cada escena de tu narrativa, los márgenes de las viñetas pueden convertirse en parte del dibujo como un elemento decorativo. Las viñetas de cómic decorativas se usan para ambientar momentos o situaciones concretas de la trama.
- Viñetas sin límites aparentes: Son tipos de viñetas para manga que no tienen límites aparentes. Este tipo de viñetas, al contrario que las que se suelen utilizar, no tienen límites. Son similares a las viñetas flotantes en cuanto a ir sin delimitar y con otras viñetas cercanas por encima, pero suelen utilizarse para dar una mayor sensación de amplitud o de impacto. Teniendo en cuenta que también suelen ir a sangre, hay mucho más espacio para la imagen y por lo tanto da una mayor impresión. Normalmente se utilizan para para crear un mayor impacto.

Viñetas según su forma geométrica
- Viñetas de corte recto: Los tipos de viñetas de corte recto son los más utilizados en el manga. Si te fijas bien en los cómics o historietas donde aparecen estos tipos de viñetas, verás que cuentan con ángulos rectos. Estos son los tipos de viñetas más comunes que suelen verse, ya que también son los más utilizados por su facilidad para realizarlos.
- Viñetas rectangulares y verticales: De igual forma que su contraparte horizontal, las viñetas de historietas que sean rectangulares y verticales brindan una sensación de neutralidad y estabilidad al lector. ¿Cuál es la intención de este diseño? El generar una sensación de que el tiempo pareciera detenerse en la escena en cuestión.
- Viñetas triangulares: Al observar este tipo de viñetas, vemos que son utilizadas con un propósito concreto. ¿Y cuál es esa función? ¿Qué solemos encontrar con este tipo de viñetas? Un escenario dinámico y de acción. Esta clase de forma ofrece gran dinamismo a una escena de acción. Incluso, dependiendo de la punta del triángulo, es posible generar diversas sensaciones de alerta o de proximidad.

Viñetas según su tamaño y paginación
Por lo general, una página de cómic tiene entre 5 y 7 viñetas. Ahora, si quieres darle mucho más énfasis a una escena, ¡nada mejor que usar viñetas de una o dos páginas! Ahora, su uso debe ser lógico. Si usas las viñetas de 2 páginas, por supuesto que la acción debe comenzar en la izquierda y desplazarse hacia la derecha.
Los tipos de viñetas más pequeños se suelen leer primero y más rápido que los grandes. Las páginas de tu cómic son una secuencia de instantes, representados por los distintos tipos de viñetas en una historieta. Dependiendo de la cantidad de momentos que quieras mostrar, la página durará más o menos. Ahora, ten en cuenta que una composición demasiado dinámica puede hacer la lectura demasiado cansada. Sucede lo mismo al hacer todas las viñetas muy grandes.
La narrativa visual y el ritmo en el cómic
El orden de lectura de las viñetas del cómic europeo y americano va de izquierda a derecha y de arriba abajo. Siempre debes intentar que las páginas puedan respirar y hacer que su estructura sea lo más interesante, fluida y comprensible que puedas.
Ten en cuenta la cantidad de globos de diálogo que necesitas incluir en cada viñeta, así como los otros elementos gráficos como los gutters o canaletas, las onomatopeyas o las líneas de impacto. Por último, los tipos de viñetas para historietas van muy ligados a los planos (general, americano, medio, primer plano o plano detalle, por mencionar algunos) y los ángulos (cenital, picado, neutral, contrapicado, etc.).
Una buena historia necesita un tempo bien medido, una lectura que fluya y un equilibrio en todas sus partes. También es crucial cómo y dónde comienzan o terminan las escenas y secuencias. El encuadre es la parte seleccionada en la viñeta. Lógicamente, al mismo fragmento escogido, se le pueden aplicar diferentes encuadres en función del objetivo perseguido. Los personajes y decorados tienen un volumen en la viñeta mayor o menor según la importancia del papel que desempeñen. Un objeto se ve más pequeño cuanto más lejos está. Para conseguir este efecto sobre un plano de dos dimensiones se utiliza la perspectiva, y para ello se determina el punto de fuga en la línea del horizonte. La línea cinética es un recurso del autor para indicar la dirección, sentido, velocidad, etc. Es un elemento de la historieta y un recurso del autor fundamental para iluminar una viñeta y dotarla de volumen y profundidad. La luz del día se obtiene iluminando desde arriba, y la noche se consigue con sombras alargadas y con el contraste entre el negro y un foco de luz. La composición de una viñeta consiste en distribuir y organizar todos los elementos que la integran. El color es un recurso del autor que no solo sirve para iluminar las historias. Los autores profesionales saben «narrar» con el color.

El cómic se adapta a hechos reales y quiere dejar una crítica, repasar, contextualizar. Refleja cierta opinión del autor y genera cierta crítica, cierto cuestionamiento que puede, con el tiempo, ser un valioso testimonio para entender contextos sociales. Cuando se trata esta temática, generalmente, hay mucho texto, mucha escritura personal. Suelen ser historias que se cuentan en viñetas de principio a fin y que exploran temas a través de situaciones chistosas. El humor suele acomodarse mejor a formatos más cortos porque requiere de una rapidez de comprensión que lleva siempre a un remate gracioso. Esta es una temática que, aunque puede ser desarrollada narrativamente de una forma densa, suele funcionar muy bien en formatos cortos y mezclada con humor.
Cómo contar una historia desde cero
El proceso de creación de un cómic
Antes de saber qué tipos de viñetas van más acordes a tu cómic, es importante que sepas armar una narrativa ilustrada, en primer lugar. Por supuesto, querer abarcar los criterios narrativos (el formato, el género o la extensión) en una ilustración es complicado, pero no es imposible. Puedes ser Miguel Ángel con un lápiz en mano, pero si tu narración no es constante ni tiene fundamento, ten por seguro que ese cómic no colmará tus expectativas.
Lo primero que tienes que hacer al empezar a dibujar tus páginas de cómic es esbozar la composición que van a tener las viñetas. Comienzo dibujando las miniaturas de las viñetas para hacerme una idea de cómo quiero guiar la lectura de mi historieta. A menudo trabajo en cada viñeta de forma individual para que los elementos que añadiré más tarde o las viñetas grandes sean del mismo tamaño. Quiero que las viñetas guíen al lector de izquierda a derecha y hacia abajo para que sigan el patrón de lectura habitual en occidente.
No es lo mismo contar una historia en las cuarenta y tantas páginas de un álbum francés, que en las veintitantas de un comic book norteamericano o las doscientas que puede tener una novela gráfica. Por eso puede que la tarea más complicada a la que tiene que enfrentarse un guionista de cómic sea contar la historia de forma equilibrada en el número de páginas de las que dispone. En un guión de cine si escribes dos páginas más o menos no pasa nada. Además, siempre está el montaje para arreglar problemas de ritmo. Pero en un cómic, lo habitual es que si tienes por ejemplo 120 páginas, sean 120 y ni una más. También es importante el tamaño en el que se va a editar el cómic. En una página de un álbum francés puedes meter hasta 12 viñetas, pero con una página de comic book o en una novela gráfica formato libro, intentar meter más de cinco o seis viñetas suele ser muy complicado, a no ser que sean por ejemplo planos detalle sin diálogo.

Cada guionista tiene su método. Pero sé de guionistas que utilizan tarjetitas y de otros que se fabrican un cuadernillo con unos folios que reproducen la paginación del álbum, comic book o lo que sea que están escribiendo y trabajan en él. Y por supuesto también existen las variantes digitales de casi cualquier método. Da igual, lo importante es que a ti te valga. Esta es la parte del trabajo que me parece más importante. Cuando empecé a escribir cómics, en esta fase solía dibujar una especie de storyboard que en teoría debía ayudarme a ver con más claridad cómo debía ser cada página. Pero dejé de hacerlo cuando me di cuenta de que mis limitaciones como dibujante estaban condicionando demasiado el guión. Además, esto es algo que no suele gustarle demasiado a los dibujantes, que sienten (y con razón) que el guionista está tratando de hacer parte de su trabajo. Encima es un método que luego da problemas a la hora de dialogar. Todo esto no quiere decir que sea algo que nunca deba hacerse. Para nada. Cuando empiezas, suele ser difícil visualizar la página, y hacer unos garabatos, aunque sean tan sencillos como los de Calpurnio, puede ayudarte a verla con más claridad.
Me parece importante plantear una pregunta que necesita una respuesta, darle una razón al lector para seguir leyendo. También tengo en cuenta la paginación, y procuro que si hay por delante una gran sorpresa ésta llegue en una página impar, de modo que el lector la descubra al pasar la página. Estás en la página 3, pasas a la 4, y ¡zas! ahí está la sorpresa.
No quiero dar a entender que escribir cómics, cine o televisión sea exactamente lo mismo. Cada medio tiene sus peculiaridades y, sobre todo, hace mejor unas cosas que otras. Por ejemplo, creo que hay historias de desarrollo lento, de trama mínima, de esas en las que apenas pasa nada, que se cuentan mejor en el cómic que en el cine. Un buen ejemplo es un cómic que me encanta: “El caminante”, de Jiro Taniguchi, que básicamente narra como un señor da paseos y mira el paisaje. ¿Sería posible contar lo mismo en el cine y que no resultara aburridísimo? Pues no lo tengo muy claro. En el cómic marcamos nuestro propio ritmo de lectura, el que más se adecúa a nuestro temperamento. Los dibujantes de cómic pueden intentar condicionar ese ritmo de lectura, jugando con el número de viñetas, su tamaño, etc., pero es el lector quien decide cómo absorbe esa información. Sin embargo en el cine el tempo de la historia está determinado por el director, y solo por él. Las imágenes discurren a la misma velocidad las mire quien las mire. A lo mejor es una obviedad.
El cómic o historieta, se utilizan para describir una secuencia de imágenes que cuenta una historia. Sin embargo, en ciertos contextos, pueden existir matices. Un cómic se caracteriza por la combinación de imágenes y palabras para narrar una historia. Está compuesto por viñetas, diferentes tipos de planos, personajes y la representación de acciones y diálogos. Asimismo, los cómics recurren a una amplia variedad de técnicas visuales, narrativas y gráficas para indicar movimiento, temporalidad y dinámicas corporales.
El plano se refiere a la distancia y ángulo en los que se presenta la acción dentro de una viñeta. La angulación se refiere al ángulo desde el cual se ve la acción en la viñeta. Existen diversas angulaciones, desde la normal o media, la picada (desde arriba), la contrapicada (desde abajo), entre otros. Los globos o bocadillos contienen el diálogo de los personajes y sus pensamientos. Estos pueden tener diferentes formas y estilos, dependiendo del tono, la emoción y el volumen de lo que se está comunicando. Las onomatopeyas son palabras que imitan los sonidos de la vida real. En un cómic, estas pueden ser sonidos de acciones, como un golpe o una explosión (por ejemplo, "Boom!"), o incluso sonidos ambientales, como el canto de un pájaro. Los recursos simbólicos en un cómic son signos y símbolos que representan ideas o conceptos. Estos pueden ser emociones, pensamientos, efectos de sonido o cualquier otro elemento que el creador desee transmitir (por ejemplo, "zzzzzz" para el sueño). Los elementos temporales y espaciales son fundamentales para la estructura de un cómic. La temporalidad puede ser indicada por la cantidad de acción en una viñeta, el uso de líneas de movimiento, la disposición de las viñetas, entre otros recursos. El espacio, por otro lado, se refiere al lugar donde se desarrolla la acción.

Puedes crear tus propias viñetas de cómic utilizando herramientas de dibujo digital o papel y lápiz. Antes de empezar a explicar el método que empleo para escribir un guión, creo que primero debo aclarar una duda que surge a veces cuando hablo de escribir cómics con mis alumnos. Y es que suelen preguntarme si las historias de los cómics se escriben «de otra manera». Pero no, las reglas básicas de la escritura dramática se aplican tanto a la escritura de cine como a la de televisión o cómics. Las historias tienen un planteamiento, un nudo y un desenlace y conviene que los personajes tengan conflictos y objetivos. Todo esto puede ignorarse si se quiere, claro está.