Multas por esparcir cenizas: Lo que debes saber para evitar sanciones

Morirse sale caro, así lo demuestra un estudio realizado por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) en 2021, que estableció que el precio medio de los entierros en España es de 3.739 euros. Los servicios imprescindibles incluyen el tanatorio, el cementerio, el coche fúnebre, la esquela, las coronas funerarias, y los trámites administrativos, entre otros. Una serie de gastos que muchas familias no pueden afrontar. Sin embargo, el coste de los ritos funerarios no se limita a los gastos tradicionales. Si tu ser querido expresó su deseo de que sus cenizas fueran esparcidas, podrías enfrentarte a una multa de hasta 750 euros si no se cumplen las normativas.

La incineración suele ser una opción más económica que el entierro tradicional. El precio medio de una incineración en España, sin seguro, es de 3.617 euros, un poco más barato que un entierro convencional, que puede superar los 3.700 euros. Aun así, el coste varía significativamente según la ciudad. Según la OCU, Vigo (5.760 euros), Alicante (5.533 euros) y Santander (5.081 euros) son las ciudades más caras para realizar una cremación, mientras que Albacete (2.694 euros), Logroño (2.856 euros) y Málaga (2.860 euros) son las más asequibles. La elección entre incineración y entierro no solo depende del coste, sino también de las creencias y preferencias de cada familia.

La incineración, al ser más económica, puede ser una buena opción si se busca una ceremonia más sencilla o si la familia no necesita un espacio físico donde honrar al fallecido. Sin embargo, para quienes consideran importante contar con un lugar para el duelo, o si se practica una fe religiosa con tradiciones funerarias específicas, el entierro puede ser más adecuado.

En cuanto a los trámites legales para esparcir cenizas, es fundamental contar con los permisos correspondientes. Está prohibido esparcir cenizas sin autorización, ya sea en espacios públicos o privados. Si deseas realizar esta acción en un espacio público, debes acudir al Ayuntamiento del municipio en cuestión para solicitar los permisos necesarios. En el caso de que quieras hacerlo en un terreno privado, tendrás que obtener la autorización del propietario.

Mapa de España con ciudades señaladas por coste de cremación

Esparcir cenizas en el mar es una opción común, pero también requiere una autorización específica de la Dirección General de la Marina Mercante, que se gestiona a través del Ministerio de Fomento o de las autoridades autonómicas competentes. Además, hay que tener en cuenta que la legislación ambiental en España es muy estricta. Esparcir cenizas en un lugar público sin seguir las normativas puede considerarse un delito ecológico, ya que se trata de un vertido no autorizado de residuos. Esto conlleva multas que pueden ascender hasta los 750 euros.

En cuanto a los espacios permitidos y prohibidos para esparcir cenizas, no existe una normativa estatal que lo regule de forma homogénea, por lo que las reglas pueden variar en función del municipio. Aunque en principio es posible esparcir cenizas en espacios naturales, como montañas o bosques, muchos municipios tienen normativas específicas que lo prohíben. Por lo tanto, es esencial informarse en cada localidad antes de proceder.

Tirar las cenizas al mar puede parecer un acto aparentemente inofensivo, pero si se realiza obviando algunos preceptos puede desencadenar en un problema, tanto desde el punto de vista de contaminación del medio ambiente como de tener que enfrentarse a algunas sanciones económicas. De hecho, esparcir las cenizas solas al entorno natural no implica ninguna consecuencia, así como cuando se utilizan urnas biodegradables. Sin embargo, en algunas ocasiones también se arrojan los recipientes de metal, plástico u otro material imperecedero con la consiguiente contaminación medioambiental que supone. Junto a ello, en ciertos casos también es posible que los restos del fallecido vayan acompañados de partículas nocivas que se desprenden durante el proceso de cremación si no se han seguido las pautas correctas.

¿Cuándo está prohibido tirar las cenizas de un difunto?

Cada país establece su propia legislación al respecto y en el caso de España en concreto, la costumbre de tirar las cenizas al mar está prohibida. Únicamente se exceptúan de esta norma general, los casos en los que se realice a través de una funeraria que cuente con los permisos necesarios o bien cuando se consigue una autorización específica de forma particular de parte de la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) del Ministerio de Fomento o el órgano que corresponda en la comunidad autónoma donde se pretendan arrojar los restos.

En el supuesto de iniciar este último trámite por cuenta propia, conviene tener en cuenta que es sumamente difícil conseguirlo. Una vez que se haya obtenido el permiso especial, hay que seguir las normas establecidas y que se basan sobre todo en utilizar un recipiente homologado que sea biodegradable en lugar de esparcir las cenizas directamente al agua o en una urna convencional. El incumplimiento de esta disposición, ya sea en el mar o en otro lugar del entorno natural, se considera un delito grave contra el medio ambiente. Además de ello, también está prohibido tirar las cenizas de un difunto o dejar la urna en otros espacios que se consideren públicos sin contar con el pertinente permiso. Tanto en unos casos como en otros, quienes infrinjan esta norma pueden enfrentarse a multas de hasta 750 euros. La cantidad puede variar de una comunidad autónoma a otra, ya que en cada región aplica una normativa diferente.

Infografía sobre los pasos y multas al esparcir cenizas

Problemática de tirar las cenizas

En la actualidad, la legislación local es bastante estricta en este sentido, por lo que es importante informarse previamente sobre los pasos que se deben seguir en cada lugar para realizar este acto. La protección del medio ambiente es una prioridad y debido a ello, se establecen altos niveles de precaución a la hora de gestionar las cenizas de alguien por la contaminación que puede generar.

Si la cremación se realiza en unas condiciones óptimas, las cenizas no tienen que suponer ningún problema. Las cenizas son un material inerte compuesto por celulosa, sales de calcio y potasio, taninos, fosfatos y carbonatos, entre otros elementos. Las posibles sustancias tóxicas que puedan desprender los cuerpos durante la cremación se volatilizan por la elevada temperatura alcanzada en el horno. Como ya hemos comentado, dependiendo de en qué comunidad autónoma estemos nos encontraremos con unas normas u otras. También se ha de tener en cuenta el tipo de urna que se utiliza. Ninguna normativa nos permitirá depositar o arrojar al mar una urna con cenizas.

Como solución para satisfacer las últimas voluntades de nuestros seres queridos y no cometer infracciones, terminando incluso con una multa por tirar las cenizas, los más emprendedores han desarrollado la opción de poner a disposición de los usuarios una embarcación con autorizaciones expresas de la Administración para el esparcimiento de cenizas al mar. Este tipo de servicios, sin lugar a duda, facilita la vida a muchas personas que se ven entre la espada y la pared, es decir, entre la voluntad de su ser querido y la regulación vigente. Ya es un hecho que las últimas voluntades de nuestros seres queridos son órdenes para nosotros. Cada vez más Ayuntamientos habilitan terrenos y espacios para la deposición de las cenizas de los difuntos. Como norma general suelen ser jardines reservados para las incineraciones.

En cuanto a los bosques, el procedimiento suele ser el de enterrar las urnas biodegradables que portan una semilla con la que a la vez estamos plantando un árbol. Se ha de destacar que no todos los jardines y bosques son aptos para este tipo de prácticas. Muchas familias desean cumplir la última voluntad de un ser querido esparciendo sus cenizas en un lugar especial. Puede ser el mar donde solía pasear, una montaña que visitaba con frecuencia o un jardín que le traía buenos recuerdos. En España, el esparcimiento de cenizas no es un acto completamente libre. Existen leyes y ordenanzas que determinan dónde, cómo y bajo qué condiciones puede realizarse. A nivel general, esparcir cenizas es legal en España, siempre y cuando se respeten las regulaciones vigentes. No existe una normativa estatal única, sino que cada comunidad autónoma, e incluso cada municipio, establece sus propias condiciones y su correspondiente multa por esparcir cenizas en España. El objetivo principal de estas leyes es proteger el medioambiente y la salud pública. Por ejemplo, en muchas localidades no está permitido esparcir cenizas en vías urbanas, parques o zonas de gran afluencia. En regiones como Cataluña, la normativa detalla claramente las zonas autorizadas y los requisitos que deben cumplirse.

Cumplir con la normativa no significa renunciar a un acto íntimo y significativo. De hecho, planificarlo correctamente permite que la despedida sea incluso más especial. En ocasiones, las familias optan por ceremonias íntimas en lugares autorizados, combinando el esparcimiento de cenizas con un momento de homenaje. En cambio, es frecuente que esté prohibido esparcir cenizas en parques públicos, calles, plazas o zonas con gran tránsito. Las sanciones por incumplir la normativa dependen de cada municipio y de la gravedad de la infracción. Como referencia, la multa por esparcir cenizas en España sin permiso puede alcanzar los 750 euros en casos de infracciones leves. La legislación española establece que las cenizas pueden esparcirse en espacios públicos o privados siempre que no se comprometa la salud pública y se respeten las normas medioambientales. No obstante, como la normativa no es idéntica en todo el territorio, lo recomendable es informarse con antelación en el ayuntamiento o la autoridad medioambiental correspondiente.

Cumplir la última voluntad de un ser querido es un acto íntimo y respetuoso, pero en España no puede hacerse al azar: esparcir cenizas en lugares públicos -bosques, parques, playas o el mar- está sujeto a normativa autonómica, municipal y estatal. Saltársela puede acarrear sanciones que, según casos y territorios, llegan hasta los 60.000 euros. No existe una única ley nacional que regule todos los supuestos: cada comunidad autónoma y muchos ayuntamientos fijan sus propios requisitos y multas. Por eso, el primer paso imprescindible es preguntar en el Ayuntamiento del municipio donde piensas esparcir las cenizas y dejar constancia por escrito si te exigen autorización. También es muy recomendable coordinarlo con la funeraria, que conoce trámites y puede gestionar permisos.

Tirar cenizas al mar es posible, pero está regulado. En general se exige cumplir normativa de protección del medio marino y presentar una declaración responsable o permiso ante la Capitanía Marítima / Dirección General de la Marina Mercante; además, solo se permiten urnas biodegradables homologadas y no se deben arrojar objetos no autorizados. Si la intención es esparcir cenizas en un terreno privado (un campo, parcela o finca), pide siempre permiso por escrito al propietario. Está terminantemente prohibido esparcir cenizas en parques municipales, jardines públicos, monumentos o espacios naturales protegidos salvo autorización expresa. En algunas Comunidades Autónomas y en determinados parques nacionales la sanción puede ser especialmente elevada por delito contra el medio ambiente. Para evitar malentendidos o denuncias posteriores, es aconsejable que haya testigos y, si el trámite lo exige, una declaración responsable o permiso municipal. Guarda siempre cualquier documento administrativo, la factura de la funeraria y fotos de la actuación (sin elemento que identifique personas vulnerables).

Entregar Cenizas al Mar | Ceremonia de Cenizas en el Mar

Plantación de árbol con urna vegetal o servicios de memorial en espacios privados. Sí: los medios y expertos han recogido multas que alcanzan cifras elevadas cuando la dispersión vulnera normativas ambientales, afecta espacios protegidos o se considera vertido no autorizado. La cuantía depende del hecho concreto, la normativa autonómica o municipal infringida y si existe agravante (por ejemplo, daños a un espacio protegido).

El número de familias que decide incinerar a sus difuntos continúa cada vez en aumento. Por ejemplo, según el Decreto 134/1998, de 23 de abril, sobre Policía Sanitaria Mortuoria (DO de Galicia, núm. Para esparcir cenizas al mar es necesario solicitar el permiso a la Dirección General de la Marina Mercante (DGMM) del Ministerio de Fomento o al órgano competente de la comunidad autónoma correspondiente. Éstas deben ir en una urna biodegradable homologada.

El testamento es el documento legal en el que se recogen las últimas voluntades de una persona. En él, además de la distribución de la herencia para los sucesores, se puede especificar qué tipo de servicio funerario se quiere recibir o incluso qué quiere que se haga con su cuerpo. En España, la ley solo permite que tras un fallecimiento los restos de una persona sean enterrados o incinerados. Y tiene que hacerse en las instalaciones autorizadas, como cementerios o crematorios. En ambos casos, la normativa establece una serie de requisitos y procedimientos que deben cumplirse según la Ley de Sanidad Mortuoria y las regulaciones autonómicas.

Uno de los aspectos que genera mayor interés y dudas es la legalidad de esparcir las cenizas de un familiar fallecido y los lugares donde está permitido hacerlo. Y es que, las incineraciones han experimentado un notable crecimiento en los últimos años. En 2023, los últimos datos disponibles, las cremaciones representaron el 47,78% del total de fallecimientos, tres puntos más que el año anterior, mientras que las inhumaciones descendieron al 52,22%, según recoge el informe anual Radiografía del sector funerario, elaborado por la Asociación Nacional de Servicios Funerarios (PANASEF).

¿Es legal esparcir las cenizas de una persona difunta?

Lo más importante es saber, según explican desde el servicio funerario ibicenco Aurens, es que está completamente prohibido esparcir las cenizas de un difunto si no se cuenta con una autorización para ello. Esto aplica tanto en los espacios públicos como privados. Por ello, lo primero que se deberá hacer es revisar la normativa vigente de cada municipio y acudir al Ayuntamiento de la localidad o al propietario del terreno (en el caso de que sea privado) en la que se quieren esparcir para obtener la autorización.

En el caso de querer esparcir las cenizas en el mar, se debe contar con la autorización de la Dirección General de la Marina Mercante, que se puede solicitar a través del Ministerio de Fomento o del órgano correspondiente de la comunidad autónoma. Por otro lado, a nivel estatal, no existe una prohibición expresa sobre la dispersión de cenizas en espacios naturales. Sin embargo, algunas normativas locales pueden restringir esta práctica. En ciertos municipios, la legislación establece limitaciones específicas, por lo que es imprescindible informarse y cumplir con las regulaciones vigentes en cada lugar.

¿De cuanto es la multa por esparcir cenizas de un difunto sin autorización?

Según la Revista Funeraria, esparcir cenizas en España puede conllevar una multa de hasta 750 euros o 60.000 euros, en caso de que sea en el agua, dependiendo de la región, por una cuestión medioambiental. Sin embargo, existen una serie de requisitos que se pueden cumplir para evitar la sanción: Las cenizas deben dispersarse utilizando un recipiente biodegradable homologado, evitando su vertido directo o el uso de urnas no autorizadas. Está prohibido esparcirlas en la vía pública o en parques urbanos.

Cada vez es más habitual que entre las últimas voluntades de un fallecido se incluya la petición de que sus cenizas sean esparcidas en algún bello paraje natural o en una zona de especial trascendencia. También coinciden en que las cenizas pueden quedar en custodia de un particular o enterrarse en cementerios y lugares autorizados. Sin embargo, a la hora de la verdad, la mayoría de los consistorios no tienen un formulario o procedimiento claramente definido para todos los casos y parece que existe un vacío legal al respecto. Con respecto a las urnas, las biodegradables de sal o arena son las más adecuadas. Ambos materiales son duros y resistentes en un ambiente seco, pero, al sumergirse en agua, se diluyen en cuestión de minutos. Además, está prohibido arrojar al agua las coronas o tallos de flores. Para esparcir las cenizas en un bosque hay que pedir permiso al propietario. Normalmente suelen ser los Ayuntamientos, pero si se trata de un espacio protegido puede que dependa de la Comunidad Autónoma o del Estado en el caso de los parques nacionales.

Urna biodegradable con semillas

En Estados Unidos y Canadá, los lugares de enterramiento naturales casi se han triplicado en los últimos siete años. Lo mismo ha ocurrido en Gran Bretaña, donde ya existen más de 270 cementerios naturales. En este caso, también es obligatorio depositar las cenizas en urnas biodegradables, hechas de papel reciclado y ecológico, corteza de árbol, hojas de palma y otros materiales vegetales como huesos de aceituna. Algunas de estas urnas, además de contener las cenizas del difunto, incluyen una segunda cápsula donde se coloca una semilla junto con una pastilla de sustrato. De esta manera, los restos del difunto se convierten en un árbol.

En los últimos días se ha puesto sobre la mesa el debate sobre las posibles multas a las que se exponen los españoles que quieran esparcir en territorio público las cenizas de sus seres queridos. Dependiendo de la comunidad autónoma en la que se haga este rito de culto a la persona fallecida, se pueden imponer unas sanciones que pueden llegar hasta a los 60.000 euros en caso de que esta acción represente un peligro para la salud pública o que viole las normas ambientales de cada territorio. Por ello, a continuación relatamos las multas a las que te expones en caso de rendir tributo a tus seres queridos en un emplazamiento público.

Esta discusión ha venido a colación después de la muerte el pasado 13 de octubre de Mayra Gómez Kemp, la popular actriz, cantante y presentadora de televisión que durante años se coló en casas de millones de españoles gracias a su buen desempeño en el Un, dos, tres…, el mítico programa de TVE. Una de sus últimas voluntades antes de morir fue que sus cenizas fueran esparcidas junto a las de su marido en Madrid.

A la hora de realizar este culto a los seres queridos también debes saber que corres el peligro de recibir una multa ya que esta práctica no se puede realizar en cualquier lugar, ya que se puede poner en peligro la salud pública o el entorno medioambiental. Cada comunidad autónoma en España tiene una legislación al respecto pero las multas pueden ir de los 750 euros hasta los 60.000 en casos más graves en los que se esparzan los restos del familiar en espacios que estén protegidos.

Lo primero que tienen que tener claro las personas que quieran cumplir con las voluntades de sus seres queridos es que esparcir cenizas es legal en España… siempre que se cumplan con una serie de requisitos. En caso que sea un territorio privado no habrá problema siempre y que el propietario lo autorice y en caso de ser un espacio público habrá que cumplir con la ley. Lo primero para poder cumplir con la norma es pedir autorización al ayuntamiento en cuestión. Esto es indispensable para evitar una multa por esparcir las cenizas de los seres queridos.

Después de realizar el primer paso, que es la comunicación con el consistorio de la localidad en cuestión, lo segundo será cumplir con la normativa de protección del medioambiente para no caer en un delito ecológico. Para ello, se deben esparcir las cenizas en un recipiente biodegradable homologado y está terminantemente prohibido repartirlas en la vía pública o en parques ubicados dentro de la localidad. A la hora de esparcirlas en espacios naturales (montañas, bosques o campos) también habrá que acudir a la ley local para saber si es viable.

Esparcir las cenizas de los seres queridos en el mar también es una práctica común y para ello tendrás que tener el permiso de la Dirección General de la Marina Mercante.

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