El fascinante universo del cómic español: ventas, cifras y evolución

Intentar analizar las cifras de ventas de cómics en España es lo más parecido a hacer un puzzle que hay en este mundo. ¿Por qué? Porque, desde hace ya muchos años, esas cifras son secretas. Ninguna editorial las publica de forma sistemática, por lo que directamente la mayoría de piezas de ese puzzle no están. Como hago siempre que puedo, empiezo mirando los escasos datos oficiales que hay. Para ello recurro al informe sobre comercio interior del libro publicado por la Federación de Gremios de Editores para el año 2007 -el de 2008 aparentemente no está editado aún- en el que se dedica cierta atención al tebeo.

Son datos muy generales y por ello engañosos, no hay diferencia de géneros, y no me queda claro si están incluidas las colecciones mensuales de grapa o se consideran -sería más acertado- revistas, pero merece la pena prestarles atención como punto de partida. Según el informe, en el año 2007 se publicaron 1.582 títulos de cómic en España, con una tirada media de 13.344 ejemplares. En los años anteriores las tiradas medias fueron de 8.347 (2004), 12.187 (2005) y 9.852 (2006). Son pocos años para establecer una tendencia, pero parece que se alternan años de más producción con otros más conservadores.

Pero cojamos los datos de 2007 y comparémoslos con los de literatura. Para esa categoría, el informe da unas cifras de 13.357 títulos y 6.443 ejemplares de tirada media. Viendo esto, se puede pensar que el negocio del cómic no está tan mal: la tirada media es más del doble que la de los libros. En cambio, el número de títulos es de sólo un 10%. La comparación hay por tanto que matizarla, porque, aunque a mí me parece necesaria para entender la situación del tebeo, hay diferencias que las cifras frías no muestran.

Y aquí tengo que hacer un inciso: mucha gente compara ambos mercados igual que estoy haciendo yo, pero, aun conociendo bien el del cómic, no siempre se conoce bien el del libro. Muchos se piensan que todo es códigos da vincis y niños con pijamas, pero se están equivocando terriblemente. La inmensa mayoría de los títulos que se editan en España tienen unas tiradas que no pasan de los 1.500-2.000 ejemplares. Y menos incluso. Son centenares de libros que se publican sin publicidad, sin que nadie se entere, pero están ahí. Agotar una tirada tan reducida ya se considera un exitazo. La mayoría de las veces se vende la mitad y con eso basta a las pequeñas editoriales para ir tirando. Repito: esto es lo más normal. Los best-sellers son excepciones a la norma. Una editorial pequeña o mediana se mueve en estas cifras, y luego con suerte pilla uno o dos títulos que se muevan en torno a los 10.000 ejemplares y con eso cuadran las cuentas. Y tengamos en cuenta además que en las cifras que da el informe se incluyen infinidad de publicaciones de fundaciones, editoriales que son una persona o asociaciones varias que bajan de los 1.000 ejemplares -y de los 100-. Por eso la tirada media es tan baja. Los cómics no cuentan con esa microedición salvo a un nivel anecdótico, por eso la cifra es aparentemente alta.

Rebuscando en internet he conseguido encontrar algunos datos dispersos, algunas cifras de venta que me van a permitir dibujar un poco el cuadro completo, confrontándolos con los datos del informe del mercado interior del libro. Decía antes que las excepciones distorsionan los datos. Y la excepción con mayúsculas en el cómic español no es otra que Mortadelo. Álvaro Pons estimaba en un post de su Cárcel de Papel hace un par de años que Mortadelo, entre novedades y reediciones, movía entre el 15 y el 25% del total del mercado. No hay nada ni remotamente parecido en el mercado del libro: ninguna novela permite la analogía, ninguna ha significado jamás tanta cuota de mercado. Yo calculo que al año las ventas de Mortadelo bien pueden llegar al millón de ejemplares, tranquilamente. Si lo retiramos de la ecuación, la cifra de tirada media se nos quedaría en la mitad, o incluso menos. Pero es que si además quitamos Astérix -se dice que cada álbum ronda entre los 200.000 y 300.000 ejemplares vendidos- y Tintin, que son los únicos dos títulos que pueden seguir, siquiera de lejos, la estela de Mortadelo en cuanto a ventas, la tirada media se reduciría aún más. El secreto de estos tres títulos es que, además de gustar en general al aficionado al cómic, tienen algo más importante: una legión de seguidores de los personajes que no leen ni probablemente leerán nunca otros tebeos.

Lo que queda es un mercado con unas cifras mucho más modestas. En superhéroes, se dice -y es imposible comprobarlo mientras las editoriales no suelten prenda- que las colecciones más vendidas de Panini, o Forum cuando aún tenía los derechos de Marvel, estarían alrededor de los 5.000 ejemplares por tirada. Imagino que estas cifras corresponden a Spiderman, Patrulla-X y X-Men, y quizás Los Vengadores, que desde que los destrozó Bendis venden bastante más. El resto de las colecciones se moverían en cifras aún más bajas.

De las ventas de DC por parte de Planeta se dice de todo, y poco bueno. La mayoría de las colecciones, a excepción de las de Batman, parece ser que tienen ventas de chiste, y se editan simplemente porque van en el paquete que incluye no sólo a Batman, sino también Sandman, Watchmen, V de Vendetta y Dark Knight Returns, que son lo más parecido a un superventas que tiene el género de superhéroes.

En una entrevista de hace un tiempo, Alejandro Martínez Viturtia, editor Marvel de Panini -y antes de Planeta-Forum- desvelaba que el mayor éxito de ventas había sido el número uno del coleccionable «rojo» de Spiderman: 110.000 ejemplares de una tirada de 150.000. Esta cifra, que parece brutal comparándola con los 5.000 de los que hablaba antes, en realidad es ridícula. Pensémoslo: 150.000 como mayor éxito de la editorial en más de seis años, en un país de 46 millones de habitantes.

Respecto a las más pequeñas, en la misma entrevista que mencionaba en el anterior párrafo informaba Javier Zalbidegoitia de Astiberri que el tebeo que más había vendido en la corta vida de la editorial había sido el primer tomo de la edición a color de Bone, con 15.000 ejemplares. Bajo los parámetros de Astiberri, un auténtico bombazo. Hernán Migoya daba hace diez años alguna cifra de la editorial La Cúpula, explicando que los álbumes de material independiente rondaban los 2.000 ejemplares, con la notable excepción de Odio de Peter Bagge, del que tiraban 10.000. Es una cifra que por lo que he podido leer parece bastante adecuada para aplicarla al tebeo independiente americano y al europeo de editoriales como Sins Entido o la propia Astiberri.

En cuanto al manga, me temo que la gente está muy equivocada: es cierto que algunas colecciones venden «muchísimo»… pero la enorme cantidad de novedades, editadas con la intención de saturar más que de asentarse y crear un mercado sólido, no tienen ni por asomo unas ventas comparables a los más vendidos, estando en realidad a la par con los cómics de superhéroes. La única cifra precisa que he encontrado es la del tebeo más vendido en la actualidad si exceptuamos la tríada Mortadelo-Tintin-Astérix: Naruto. El veterano editor de Glenat Joan Navarro, uno de los pocos que ofrece transparencia en las cifras de venta, hablaba hace poco de unas tiradas de 40.000 ejemplares y unas ventas en torno a los 32.000 ejemplares. Y estamos hablando de uno de los éxitos editoriales de los últimos años, ojo. Glenat tiene otro, bastante sorprendente. Las reediciones y el nuevo material de Esther y su mundo tiran tanto del factor nostalgia que fue el álbum más vendido de la editorial en 2006. Me queda, por último, hacer mención del otro fenómeno editorial de los últimos tiempos: la revista de cómics Witch, dedicada a un público infantil mayoritariamente femenino.

¿Qué podemos sacar como balance de todo esto? Pues que las cifras en las que se mueve el negocio del cómic en España son, salvo tres o cuatro excepciones contadas, muy pequeñas. A un tebeo le basta vender 32.000 ejemplares para ser el gran éxito del mundo editorial. Ventas modestas, entonces. Pero, ¿realmente están tan alejadas del mercado del libro con el que las compara al principio del artículo? Ésa es la clave: depende de dónde miremos la respuesta será una u otra. Porque si un álbum de, por ejemplo, Jason Lutes o David B. vende entre 1.000 y 2.000 ejemplares, estamos hablando de las mismas cifras de venta de la inmesa mayoría de libros, luego no podemos hablar de fracaso: son números que están ajustados a lo que es el mercado español totalmente. Las editoriales especializadas en ese material, como Sins Entido o De Ponent, cuyos tebeos son, por intención, temáticas y grafismo, claramente minoritarios, serían el equivalente a Anagrama o Lengua de Trapo, que se mueven, en casi todo su catálogo, en esas mismas cifras. Es más, teniendo en cuenta los porcentajes tan dispares de lectores de cómics y de libros, me parecen hasta positivas las ventas de esos tebeos. Con ellas, además, van tirando. Es cierto que un mercado así es limitado, muy inestable y susceptible a la crisis, y que los riesgos que se asumen al publicar material desconocido o poco comercial, pero no se puede pedir a un cómic de este estilo que venda más de lo vende su equivalente en novela: bastante es que lo iguale.

Se puede decir que con estas ventas los autores españoles no pueden vivir de su trabajo, y es muy triste, y espero que cambie algún día, pero, ¿qué porcentaje de escritores vive de sus libros? ¿un 1%? No, para mí el problema no es que David B. no venda 300.000 ejemplares. El problema es que los grandes grupos editoriales con las franquicias que se supone que tienen que vender a espuertas no lo hacen. El tebeo comercial que más vende es Naruto con 32.000. En realidad se puede afirmar que el mercado del tebeo es una réplica en miniatura del mercado del libro, pero al publicarse una décima parte de los títulos, hay menos margen de maniobra si cabe. La única diferencia, que no es poco, es que en el libro hay quince pelotazos al año y en el cómic dos o tres como muchísimo, y en todo caso con cifras más bajas. Esos best-sellers son los que sanean la industria, pero cuando hablamos de un porcentaje de mayores de catorce años de españoles que leen tebeos que ronda el 15%, ¿qué queremos? ¿Que X-Men venda lo mismo que La sombra del viento? Con esos datos no puedo entender, salvo como un intento de huir hacia delante quemando las naves, que cada año crezca el número total de títulos publicados, ¡aunque esté bajando la facturación! Mis limitados conocimientos de economía me temo que no me dan para entender esto. Se han metido grupos editoriales como Alfaguara y Random House/Mondadori a publicar tebeos, hay atención mediática -aunque sea en la mayor parte de los casos por chorradas y llena de erratas-, pero el mercado no crece. El número total de compradores es siempre el mismo.

Otro problema es el precio: los tebeos son caros. 12’69€ de precio medio frente a los 10€ de los libros para un producto que hasta hace poco se presuponía popular es excesivo. Pero esto es una pescadilla que se muerde la cola: con esas tiradas, con esas ventas, el margen de beneficios es tan pequeñito que a ver quién es el guapo que se arriesga a bajar los precios y rezar por que haya un aumento de ventas que lo compense. Tampoco es que eso sea la panacea universal. Recordemos que el número uno del coleccionable de Spiderman valía solo un euro -y tenía si no recuerdo mal sesenta y cuatro páginas- y vendió lo que vendió. Las Bibliotecas Marvel tenían precios populares, y en su día desde la editorial se insistía en que funcionaban bien… Pero el formato acabó desapareciendo, por falta de ventas, como es obvio. Muchas veces no hay adecuación entre formato y contenido en cuanto a calidad: no se puede vender un material de consumo rápido como es el 90% del tebeo de superhéroes con tapas de lujo y papel satinado a veintitantos euros el tomo. Pero insisten, porque prefieren ir a tiro hecho y vender cuatro a ese precio a los de siempre que cuatrocientos a un público genérico voluble y menos previsible. Allá ellos. En todo caso, y por ir acabando, que ya es hora, todo el mundo parece coincidir en que esta situación no va a durar, y estoy de acuerdo. Las ventas van a caer, están cayendo ya, y todo el mundo tendrá que reajustar su catálogo y sus planes editoriales. Las grandes más que las pequeñas, claro. Las novedades que publica al año Astiberri, por ejemplo, que pueden estar entre las treinta y las cuarenta, son realistas respecto al tamaño de la empresa y sus posibilidades en el mercado en cuanto a ventas. La locura de Panini y especialmente Planeta, no lo es. El año pasado Planeta sacó más de cien novedades para el Saló del Cómic de Barcelona. Es un disparate. Sencillamente no hay compradores para todo eso. Además tiene una consecuencia a largo plazo, y es que los puntos de venta no tienen espacio para tanto stock y los productos desaparecen a mucha rapidez. Las editoriales pequeñas se preocupan por ir reeditando el catálogo que se va vendiendo, pero las grandes rara vez lo hacen. Les da igual.

La Asociación Cultural Tebeosfera es una agrupación de amantes de los tebeos que lleva cuatro años haciendo una extensa obra de estudio y catalogación de los tebeos publicados en España. Un trabajo ingente que ahora fructifica en el Gran catálogo de la historieta, un libro de consulta imprescindible para conocer la evolución de la historieta en España, como nos cuentan dos de sus responsables, el director, Manuel Barrero y el coordinador, Félix López. "Se trata de un libro muy gordo en el que se registran todas las colecciones de tebeos que se han publicado en España entre 1880 y diciembre de 2012 -asegura Barrero-. Ha habido otros catálogos de los tebeos que llegaron a catalogar hasta el año 1993, pero no sobrepasaron los 5.000 títulos catalogados. Nosotros hemos registrado 15.164 títulos o colecciones, y en cada caso con muchos más datos que otros catálogos, como: autores participantes, temáticas y géneros, país de procedencia de la obra original, números de ISBN o DL, listados de títulos contenidos... y veinte campos diferentes más".

"Con el aliciente, además, de que hemos corregido miles de fallos que arrastraban los catálogos previos. En este sentido, es una obra de gran importancia porque es la primera obra de referencia rigurosa sobre esta parte de la producción cultural española. No es el catálogo de los tebeos "definitivo", eso sí, aún queda mucho por trabajar, pero es el mejor que existe con bastante diferencia. Un documento atractivo para coleccionistas, aficionados, editores, periodistas, historiadores, estudiantes... ¡Y adorna muchísimo!".

Más de cien años de tebeos

"Aparte de los textos introductorios (que son un lujo: de Antonio Altarriba, Antoni Guiral y José María Conget), el libro se divide en cuatro partes. Una es el Catálogo de los tebeos, 1880-2012 propiamente dicho. Otras dos son un par de catálogos anexos realmente interesantes: uno en el que se ordenan los tebeos cronológicamente y otro en el que se ordenan por sellos editoriales, esto es algo que nunca se había hecho y es verdaderamente útil. La última parte consiste en un estudio estadístico sobre cien años de industria editorial del cómic en nuestro país".

"El Catálogo de Tebeosfera es un libro de consulta -asegura Barrero-. No es un volumen para leer tranquilamente en un sofá, aunque contiene algún artículo de interés y 650 imágenes muy atractivas. Es una obra de consulta muy aconsejable para los coleccionistas de tebeos que quieren tener "controlada" su colección. Para los estudiosos de la prensa, periodistas, documentalistas de la cultura popular y otros interesados en la comunicación constituirá una herramienta muy práctica, porque pueden localizar los tebeos nacidos en cierto año, el fondo de un grupo editor, los detalles de cualquier colección en concreto, rastrear autores participantes, etc".

Un trabajo digno de Hércules, que sólo ha sido posible gracias al esfuerzo colectivo: "El catálogo no lleva nombres en cubiertas, como habrás podido comprobar. Es un trabajo colectivo de un numeroso equipo de colaboradores muy bien avenidos. En la labor principal de coordinación, catalogación y revisión de asientos hemos estado implicadas quince personas, apoyadas por veinticinco catalogadores colaboradores y setenta documentalistas. Tras ellos se apiñaban más de un centenar de coleccionistas y consultores ocasionales. Todo un ejército. Y hubieran hecho falta mil más, porque el catálogo no es perfecto, claro".

"Eso sí, está muy bien arropado, porque en él tenemos a tres premios nacionales, curiosamente. Uno es Altarriba, Premio Nacional de Cómic. Igualmente lo es Max, cuya portada es una maravillosa imagen que lo dice todo del libro. El tercero es nuestro programador web, Francisco Álvarez, la persona que se encargó de diseñar el volcado de contenidos y del aparato estadístico. ¡Resulta que él ha sido el premio nacional 2013 de dicción en japonés! (Ahora está en Japón disfrutando de su premio)".

Portadas de cómics españoles clásicos

Los tebeos más vendidos de la historia

En un momento en que vender dos mil ejemplares de un tebeo es casi un éxito, preguntamos a los responsables de este catálopgo, cuáles son los tebeos más vendidos de la historia, en España: "No lo sabemos con exactitud, porque desconocemos las tiradas reales de los aproximadamente 270.000 tebeos diferentes que han circulado por quioscos y librerías españolas (es una estimación, puede que lleguen a 300.000). Sospechamos que las cifras que se han dado sobre títulos muy populares, como El Guerrero del Antifaz o Roberto Alcázar y Pedrín, se han inflado en exceso, pues realmente no hay pruebas de tales tiradas".

"No hay pruebas de que alcanzasen, como se ha dicho, los 600.000 o hasta 900.000 ejemplares semanales. Son más creíbles los "techos" de 350.000 ejemplares de TBO en 1957, por ejemplo, cifra que pudo ser también probable para un tebeo como Pulgarcito durante la segunda mitad de los años cincuenta y los primeros años sesenta, el periodo de mayor difusión y comercialización de los tebeos en la historia de España. Si damos por ciertas estas cifras, es admisible que algunos tebeos populares de cadencia semanal, como El Capitán Trueno, sobrepasaran el millón de ejemplares por cada mes, con cuatro números en circulación. Pero a partir de 1968 esa gran difusión comenzó a menguar. Desde aquel año, la industria fue a menos, paulatinamente... hasta hoy".

En cuanto a los tebeos más vendidos en la actualidad: Igual respuesta tengo para esta pregunta -asegura Barrero-. No lo sabemos con certeza. Hay autores que se reconocen en el "mundillo" como superventas hoy, como es el caso de David Rubín, un excepcional historietista, pero dudo que venda más que Francisco Ibáñez, el padre de Mortadelo y Filemón, quien probablemente siga siendo el autor español que más tebeos vende. No obstante, insisto, desconocemos las cifras que permitirían afirmar eso rotundamente. Hay que preguntar a los editores, a ver si dan el brazo a torcer".

Un repaso estadístico

Una de las partes más interesantes de este trabajo es el repaso estadístico, aunque no se ha hecho sindificultades, como nos explica Barrero: "Pues, en primer lugar, que seguimos sin poder hacer un trabajo de tipo analítico sobre este particular, porque no ha habido modo de determinar las tiradas de los tebeos en diferentes épocas, al menos las de un grupo de ellos lo suficientemente representativo y significativo. Nuestro estudio es panorámido y descriptivo, y lo que nos enseña se podría resumir en cuatro puntos".

"Primero, que nuestra industria se ha asentado sobre tres formatos: revista hasta los años cuarenta, cuaderno hasta los sesenta, y libro en los últimos veinte años. En segundo término, que la guerra civil truncó un periodo de gran creatividad en el que se atisbaron innovaciones autoriales y de fórmulas de edición, y eso impidió que los años cuarenta puedan ser considerados una "edad de oro", como siempre se ha sostenido. Tercero, que la verdadera edad de oro de nuestro cómic fueron los años cincuenta y sesenta (con millones de tebeos circulando por el país cada mes), acusándose un descenso paulatino en la edición desde 1968, año a partir del cual las traducciones de historietas foráneas fueron en aumento".

"En cuarto lugar, que nuestra industria ha experimentado dos inflaciones o "burbujas", es decir, periodos de aparente fertilidad que han desembocado en una situación más crítica o deficitaria de lo que se pensaba. Uno de esos periodos tuvo lugar en el primer lustro de los ochenta, durante el llamado "boom" del cómic, que se quedó en "bluff". Otro lo estamos viviendo ahora, habiéndose declarado entre 2006 y 2008 una enorme inflación de títulos que, en años subsiguientes ha experimentado un descenso vertiginoso, hasta llegar a las cifras actuales de edición (títulos vivos y editores en activo) que nos sitúan a la misma altura que en 1948, aproximadamente. Por supuesto, hoy se editan tebeos de naturaleza muy distinta a los de entonces, pero los autores y editores comen en función de la distribución y las ventas, no de lo que cuentan en sus historietas".

"Todas las grandes firmas españolas están aquí"

"Las imágenes que el lector hallará en este catálogo son portadas escogidas entre las colecciones registradas en esa página o en la página que tiene enfrente -comenta Barrero-. Hemos intentado que algunas portadas sorprendan, por su belleza o por su rareza (bastantes coleccionistas se van a comer las uñas cuando las vean :). Y hemos querido que todas sean de autores españoles, salvo cuando era imposible. Dos de las páginas donde se desglosan los títulos de Batman son de Jim Lee y Frank Miller, pero no había autor español alguno dibujando al Hombre Murciélago en esos títulos. A veces ha sido difícil elegirlas, porque había varios "merecedores" de portada, pero creemos que todas las grandes firmas españolas están en este libro, tanto las más veteranas como los jóvenes de rabiosa actualidad".

Lo mejor es que el catáglo se sigue ampliando en Internet: "Por descontado -confirma Barrero-. Esto es un volcado, un inventario de lo catalogado hasta 2012. Hemos esperado hasta el lanzamiento del libro para comenzar a catalogar los tebeos editados en 2013, pero ya estamos en ello. Hoy hay cien títulos nuevos que no se hallan en el Inventario 2012, por ejemplo... Y también hemos comenzado a practicar correcciones sobre las colecciones del pasado, porque hay que seguir enmendando o ampliando fichas. Nuestra idea de partida es intentar reeditar el catálogo en años venideros (como han hecho en los EE UU o en Francia para llevar un control de sus tebeografías), siempre y cuando encontremos el apoyo de nuestros socios o, quién sabe, alguna subvención -¡ja!- o algún editor que se quiera arriesgar a editarlo en mejores condiciones y para el circuito comercial".

La Asociación Cultural Tebeosfera

Un estupendo trabajo que solo ha sido posible gracias a los miembros de la Asociación Cultural Tebeosfera (ACyT). "Nuestra asociación existe como tal, reconocida legalmente, desde mayo de 2009 -asegura Barrero-. Nuestro objetivo principal es el estudio de la historieta en todos sus ramales (tebeos, humor gráfico, medios relacionados y denominaciones alternativas), centrándonos sobre todo en lo producido y editado en nuestro país, aunque nos interesa todo lo editado en lengua española".

"Trabajamos sobre un catálogo general de nuestra historieta donde no sólo se catalogan tebeos, también series, personajes, obras teóricas, adaptaciones y un largo etcétera. En paralelo, mantenermos en curso una revista numerada de divulgación y ensayos sobre cómic (algunos realmente sesudos) que está referenciada entre las revistas especializadas de mayor prestigio según Neuvièmme Art. La revista Tebeosfera lleva ya 26 números y 1.400 artículos publicados".

"Aparte de todo esto, colaboramos con otras asociaciones en la promoción y difusión del cómic, como hemos hecho en Sevilla con el colectivo Redecomics o en Carmona con Autores en Viñetas. El año pasado organizamos una novedosa actividad con filósofos, escritores, arquitectos, profesores y otros especialistas llamada Diálogos en la Tebeosfera, que tuvo muy buena acogida. En 2011 colaboramos con el canal Historia en un documental sobre la historia de los tebeos".

"Un cariño inmenso por los tebeos"

"Y seguimos planeando actividades en colaboración con universidades o de índole particular, como el lanzamiento de una colección de libros teóricos de referencia, pues seguimos necesitados de ellos, a nuestro juicio. Hacen falta más estudios rigurosos que sirvan para convencer a los representantes de nuestra cultura de que la historieta no es meramente una tendencia o moda, o un arte bastardo o parásito de otras artes o tendencias".

"En la ACyT (asociacionculturaltebeosfera.blogspot.com) somos actualmente 130 socios, y subiendo. Todo lo hacemos por "amor al arte", por supuesto. En realidad, por amor al medio. Pocas cosas se han hecho por los tebeos en la Piel de Toro sin mediación previa de un cariño inmenso por los tebeos. De ahí la necesidad de fundar la asociación, precisamente".

"Tenemos la confianza de que con este libro (con esta demostración de que tebeos hubo en España y fueron importantes), algunos representantes de la cultura se percaten de que algún papel jugaron los tebeos en el tejido de nuestra sociedad y en el paisaje iconográfico español" -Sentencia Manuel Barrero-. Los cómics son uno de los medios de comunicación más antiguos que existen. Los egipcios usaban un esquema parecido en sus papiros, legado que recogieron los retablos medievales y algunos autores posteriores como Brueghel. Pero no fue hasta la llegada de la imprenta cuando los cómics se hacen populares entre la población. Las primeras historietas surgieron a la par que el cine y con el paso de los años han evolucionado hasta tener un carácter propio.

Comenzamos con los que posiblemente sean los personajes más famosos de la historia de nuestros cómics. Mortadelo y Filemón nacieron en 1958 de la mano de Francisco Ibáñez. Todavía en la actualidad se siguen publicando tebeos de esta pareja. Y buena parte de su éxito se debe a que han sabido modernizarse. Las historias de Mortadelo y Filemón se centran ahora en acontecimientos importantes como los Mundiales de Futbol. Y también hay hueco para la sátira social.

Estos traviesos mellizos fueron igualmente famosos en su momento. Aparecieron por primera vez en 1946 en la revista Pulgarcito y en 1970 tuvieron su propia colección. Aunque marcaron toda una época en el tebeo español a la serie le costó mucho adaptarse a los nuevos tiempos. Juan López Fernández, más conocido en el mundo de los cómics como Jan, empezó a publicar en 1973 unas tiras mudas sobre una especie de Superman a la española. Posteriormente entró a trabajar en Bruguera, la editorial de referencia en el tebeo español. Las viñetas de Superlópez se centran en la crítica social y sus locas aventuras con el Supergrupo, unos castizos Vengadores formados por el Capitán Hispania, La Chica Increíble o Latas.

Sería imposible hablar de los personajes más famosos del tebeo español y olvidarnos del Capitán Trueno. Fue creado por Víctor Mora y alcanzó su máxima popularidad durante los 50. Muchos niños crecieron leyendo sus aventuras y el grupo Asfalto le dedicó una canción a finales de los 70. Sin embargo, en esa misma década empezó a perder audiencia. En la década de los 70 y los 80 las fórmulas tradicionales del tebeo español cambian para siempre. Los lectores se hicieron adultos y los cómics evolucionaron hacia un tono más maduro. O Jordi Bernet y Sánchez Abulí, que crearon la serie Torpedo 1936. Un cómic de humor negro basado en un gánster norteamericano que carece de cualquier moral o virtud. Es una de las obras más aclamadas y tiene entre sus fans a Federico Fellini o Frank Miller.

Los años 90 suponen la irrupción del manga y los cómics de superhéroes, acabando con la mayor parte de las publicaciones españolas. Solo un puñado de autores pudieron seguir con sus colecciones. El resto tuvo que irse a trabajar al extranjero. En la actualidad, existen editoriales como Norma que siguen publicando material antiguo y algunas colecciones nuevas, como por ejemplo Blacksad de Juan Díaz Canales y Juanjo Guarnido, Cenizas de Álvaro Ortiz o El vecino de Santiago García y Pepo Pérez. Y nos despedimos con unos de los cómics más longevos del panorama nacional: El Jueves.

Evolución del cómic español a través de sus personajes

Cuando vemos que en EE.UU. se ha vendido un cómic por varios miles de dólares, alucinamos. La película El protegido (2001), considerada una de las mejores del género de superhéroes, comienza con un prólogo que es pura mitomanía: "En Estados Unidos se venden 172.000 cómics al día. Unos 62.780.000 al año. Un coleccionista de tebeos posee una media de 3.312 números". Dicho esto...

Su valor histórico:

  • Cuanto más antiguo, más valioso puede resultar.
  • Relevancia: hay ediciones concretas que valen más que otras.

Los cómics más valiosos:

  1. El primer cómic de Batman es uno de los más valiosos del mundo. No solo es el origen de uno de los personajes más famosos del mundo, sino que además llegó acompañado nada menos que por Joker y Catwoman, ¡todo un espectáculo!
  2. Lo normal es que los títulos más caros coincidan con el número 1 de una colección. Eso sí, este número 8 de All Star Comics cuenta con la primera aparición de un personaje muy querido por la industria, Wonder Woman.
  3. Salió al mercado un año antes del primer número de Batman, pero en él ya aparecía el Caballero Oscuro que después sería elevado a la categoría de mito.
  4. Entre tanto DC Comics por fin aparece el cómic más caro de Marvel, de la mano del mismísimo Stan Lee. El número #15 de Amazing Fantasy, o lo que es lo mismo: la primera aparición en la historia de Spiderman, el superhéroe más carismático de la factoría.
  5. La primera aparición de Superman en este género no solo es el cómic más caro del mundo, lo es por partida doble.

Por desgracia, en nuestro país no resulta nada sencillo saber qué cómics se han vendido, a quién o a qué precio. Para que nos hagamos una idea, la colección completa de los tebeos de El Capitán Trueno podría estar entre los 2000 y los 2.500 €. Mortadelo y Filemón, agentes de la T.I.A., no han alcanzado valores tan estratosféricos. Al menos en lo económico, claro, porque para el fandom patrio son leyendas que nunca tendrán precio. Y hasta aquí el repaso por las viñetas más codiciadas. Ya sabemos que la nostalgia vende y mucho, así que si no te puedes permitir ser coleccionista, siempre puedes tirar de bibliotecas. ¡Los cómics vintage y descoloridos son los más especiales!

Característica Detalle
Números 10 ordinarios + 3 variantes. Total: 13
Numeración 1 a 10
Dimensiones 29 x 21.5 cm / 29 x 21 cm
Paginación 68 pp. · 204 pp. · 272 pp.
Registros Dep. Cuadernos grapados con 68 páginas en color y en blanco y negro. En el núm. Hubo una redistribución de la colección en tomos retapados al cabo de un año, que llevaron portadas distintas y numeración propia: VOLUMEN 1, VOLUMEN 2, VOLUMEN 3.

CITA DE ESTA PÁGINA / CITATION: José Manuel Rodríguez Humanes y Manuel Barrero (2008): "TOP COMICS (1994, B)" en Tebeosfera. Esta ficha documenta la existencia de una publicación, lo cual no implica que la Asociación Cultural Tebeosfera posea ejemplares o los tenga a la venta. Tebeosfera no es una tienda.

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