Cómo leer un cómic: Una guía para principiantes

Entrar a leer un cómic, si no fuiste un niño que semana a semana buscaba un número de su héroe o historia favorita, puede ser un desafío cuando ya eres adulto y un lector formado. Algunos dirán que no haber leído desde pequeño te traerá cierta "desventaja" respecto a adultos cuya vida ha girado en torno, de una u otra forma, al papel entintado.

El cómic, o tebeo, es un medio expresivo ciertamente extraño. Un tal Tom Wolf lo sintetizó en 1977, cuando escribió estas palabras para el Harvard Educational Review: "Durante los últimos cien años, el actor de leer ha estado conectado de un modo bastante directo al concepto de alfabetismo (...) Aprender a leer significaba aprender a leer palabras (...) Pero la lectura ha ido estudiándose progresivamente más a fondo. Informes recientes demuestran que leer palabras es sólo una pequeña parte de una actividad humana mayor, que incluye la decodificación de símbolos, la integración y ordenación de información (...) De hecho, podemos pensar que leer -en su sentido más general- es una forma de actividad perceptual. La lectura de palabras es una manifestación de esta actividad, pero hay muchas otras: la lectura de imágenes, mapas, diagramas de circuito, notas musicales...".

Estas palabras de Wolf aparecen recogidas en el monumental ensayo El cómic y el arte secuencial, de Will Eisner, editado en España por Norma. Publicado en 1985 y revisado en 1990, este libro se considera una auténtica master class impartida por el Orson Welles de su medio, quien no en vano comenzó a escribir los principios, métodos y teorías que lo componen mientras impartía un curso en la School of Visual Arts de Nueva York (más tarde, publicaría algunos fragmentos en las páginas finales de The Spirit). Eisner estaba interesado en algunos aspectos puramente prácticos, como demuestran sus valiosas lecciones de anatomía para dibujantes principiantes, pero su altísimo calibre teórico fue lo que allanó el camino para obras como Entender el cómic (1993), de Scott McCloud.

Tanto uno como otro tuvieron que enfrentarse a cuestiones tan básicas como la dirección en la que los ojos del lector deben moverse cuando lee un tebeo occidental (el manga es, como seguramente sepas, harina de otro costal). Alex Abad-Santos lo expresó muy bien en este didáctico artículo para Vox: "El texto te salta desde todos los ángulos. En ocasiones, la secuencia de eventos puede ser difícil de seguir. Y hay un montón de títulos que se crearon específicamente para ser un desafío. Y, en general, los lectores de cómics tienden a ser autodidactas: no tenemos un sistema genial para enseñar a la gente cómo leer historias contadas de forma visual ".

Eisner consideraba que las estructuras de la ilustración y la prosa eran similares, luego mirar una viñeta con diálogo equivale a leer una imagen y a decodificar un texto. Para McCloud, cuyo ensayo en forma de cómic fue aplaudido a rabiar por el padre de Spirit, la "combinación interdependiente de palabras y dibujos" nace en la Europa del siglo XIX, mucho antes de que nadie pensase en el cómic como arte o vehículo expresivo. No obstante, a ambos les preocupa la forma en la que alguien se enfrenta a una página: por dónde empezar, qué tiempo dedicar a analizar el dibujo, cómo leer los diálogos, de qué manera hay que decodificar la narrativa secuencia que se nos está presentando... En su camino de perfección, Eisner llegó a, por ejemplo, considerar las letras como imágenes, o al menos como parte esencial y orgánica de la ilustración. En ningún lugar se ve mejor que en las splash pages que empezaron a abrir las historietas de Spirit a partir de diciembre de 1940, cuando publica este magistral paisaje con el propio título de la cabecera en modo cuasi-diegético.

Portada de The Spirit

De alguna manera, el cómic trabaja siempre con marcos. La propia página es uno, pero cada viñeta, considerada por separado, puede ser también un cuadro dotado de imagen y palabra. La suma de esos pequeños cuadros conforma la famosa narración secuencial, una manera de narrar y componer el tiempo que se antoja como una de las artes más democráticas que existen. A no ser que aterrices de nuevas en una de esas series regulares de superhéroes que se nutren de su propia continuidad, lo normal es que no necesites ningún tipo de background para leer un cómic. A diferencia de otras artes pictóricas, el tebeo no requiere conocimientos de historia o crítica, aunque a veces ayuda. Por ejemplo, el genio de Watchmen es evidente para cualquier tipo de lector, pero sólo aquellos que conozcan la historia del cómic superheroico hasta mediados de los ochenta podrán llegar a sus capas más profundas de subtexto y significado.

Y, ya que hablamos de Alan Moore, esta página de Greyshirt, dibujada por Rick Veitch y publicada en el número 2 de Tomorrow Stories (noviembre de 1999), nos sirve para explicar cómo funcionan ciertas cosas en el lenguaje del cómic.

Página de Greyshirt

En este caso, cada una de las cuatro viñetas que componen cada página de la historia está anclada en el tiempo y en el espacio: así, en la superior siempre es 1999, mientras que vamos retrocediendo veinte años a medida que bajamos. La aventura de Greyshirt (un remedo de Spirit) tiene sentido si leemos cada uno de los pisos por separado, pero sólo alcanza su dimensión final si la leemos en el orden natural de los cómics. Lo que Moore y Veitch logran en su tributo al maestro es recordarnos que los cómics tienen una habilidad única para reflexionar sobre las convenciones de su propio lenguaje, lo que explica por qué tienden siempre hacia la subversión o parodia de códigos semióticos establecidos.

El cómic es, también, un arte de equipo. Incluso en las ocasiones en las que guionista y dibujante son la misma persona, lo normal es que tengamos profesionales dedicados a los colores, el entintado, las letras, la edición. La conjunción de todo ese equipo es lo que hace que un tebeo funcione. No sirve de nada tener al guionista más brillante y minucioso cuando nos encontramos con un dibujante que no sabe narrar con imágenes, y viceversa. Algunos fans de los cómics afirman que no suelen fijarse en el dibujo, pero eso es absurdo: filigranas como las de Frank Quitely en el número 700 de Batman no sólo son enormemente ricas en detalles, sino que la propia composición de la página, con sus viñetas tambaleándose al son de la pelea, indica una astucia de narrador pursangre.

¿Cómo leer un cómic?

Meter la cabeza en un amasijo de papeles en forma de mazo, geométricamente cortados en igual tamaño y estructura simétrica, tocar y toquetear la satinada textura de la tinta cuatricómica, de los dos colores del blanco y negro, como si fuéramos un animal con genética disposición en el mecanismo de la vista que limite la percepción ocular a las masas de sombra, a las líneas claras de pureza arquitectónica, a la suciedad del trazo de brocha gorda, debe ser una experiencia sensorial e intelectual a partes iguales. La lectura de cómics como manifestación de la conciencia, la subjetividad del gusto en forma de experiencia estética, Stendhal con un álbum en formato franco-belga en las manos, babeando de placer.

El cómic es una explosión de regocijo en la vista y en el tacto, a veces, incluso, para los más devotos del trastorno estético, en el olfato. Por no mencionar la seducción del coleccionismo, la acumulación de títulos de una sola serie, de un género o de una comicoteca “nacional”: franco-belga, valenciana, japonesa, americana, las posibilidades de clasificación son múltiples.

Aunque existen ejemplos de arte secuencial desde la antigüedad, éstos eran, en la mayoría de los casos conocidos, poco transportables: las pinturas rupestres, la columna de Trajano, los jeroglíficos del Antiguo Egipto. Los tapices (en realidad, bordados) del Bayeux Tapestry que narran la conquista normanda requerían algo más que las alforjas de un caballo para ser considerados “literatura de alforja”. Tras la invención de la imprenta, se pueden encontrar ya, en el siglo XVIII, narraciones secuenciales con imágenes, todavía poco estructuradas. Pero no será hasta la generalización de la prensa y sus métodos de impresión rápidos y baratos que no se consolidará el género como tal, en una de sus primeras formulaciones estables, la tira de prensa, en la que se estabilizan algunos elementos que se transmiten hasta la actualidad: la viñeta como unidad mínima de información, los espacios entre viñetas como unidad de tiempo -la elipsis-, las nubes de texto y una formulación de las imágenes con alta carga simbólica. The Yellow Kid and his new Phonograph de Richard Felton Outcault, publicado en el New York Journal del 16 de febrero de 1896 ya gozaba de todas estas características. En el principio estaba todo.

The Yellow Kid and his new Phonograph

Instrucciones para abrir un cómic

Los cómics pesan, incluso las grapas, los pequeños cuadernos unidos en el eje de su pliegue por un par de grapas (hay que ahorrar, con un par suele ser suficiente), tienen un peso específico mayor que cualquier otro pliegue de papel de similares características. Pesa el papel, que necesita un mayor gramaje para la reproducción de las imágenes con calidad suficiente para identificar los detalles más pequeños, y pesa la tinta. La tinta negra pesa, la cuatricomía CMYK pesa (Cyan, Magenta, Yellow, Black), si se incorporan más tramas, mayor cromatismo, va aumentando el peso. Un álbum en tapa dura de formato franco-belga, en un tamaño aproximado de 22x30, pesa unos 670 gramos, optimizando al máximo las posibilidades de impresión. Así que hay que tener en cuenta que para leer un cómic se necesitan una manos fuertes o un buen dispositivo para dejarlo reposar y poder pasar las páginas manteniendo la visibilidad sobre la cuadrícula completa de las páginas.

Los cómics se abren desde la cubierta hacia la portada y, de ahí, a la secuencia de páginas numeradas, de izquierda a derecha en los cómics de tradición occidental, de derecha a izquierda en los que pertenecen a la tradición mangaka.

Instrucciones para leer una viñeta

La viñeta, como hemos dicho antes, es la unidad mínima de información en el género del arte secuencial. Adopta diferentes tamaños, acompañados de multitud de soluciones gráficas que la hacen más o menos ortodoxa, lo que aumenta o disminuye su función expresiva. En el formato más ortodoxo se trata de un recuadro delimitado por una línea demarcatoria que encuadra el plano, mostrando una escena o un fragmento de esta (aquí, de nuevo, ortodoxia vs. heterodoxia).

Desde el esbozo de una figura antropomórfica acompañada por una interjección, como en el caso de Calvin & Hobbes, en los que se cumple una de las máximas de Eisner, “el texto se lee como una imagen”, hasta la abigarrada construcción de una estampa arquitectónica de algunas de las viñetas de Daniel Torres, o las viñetas cargadas de pequeños mensajes humorísticos hasta el más mínimo rincón, de Franquin o Ibáñez.

Ejemplo de viñetas de Calvin & Hobbes

Instrucciones para leer una página

Una página de cómic es una trama en forma de cuadrícula que engloba todas las viñetas que se muestran en una página (una vez más ortodoxia vs. heterodoxia: cuadrículas de cuatro filas de tres, de tres filas de cuatro, de una sola viñeta, de viñeta insertada en otra viñeta,...). Se lee en el sentido de la escritura (izquierda a derecha, de arriba abajo, en la tradición occidental, de derecha a izquierda, de arriba abajo, en la tradición oriental mangaka), pasando de una viñeta a la siguiente, entendiendo que texto e imagen constituyen una única unidad de información (intentar evitar leer todos los textos seguidos, sin parar atención en la imagen, aunque, por el contrario, puede ser un buen ejercicio para captar la calidad de la narración gráfica, hacer lo contrario, leer la imágenes en una sola secuencia de lectura y comprobar si se ha entendido algo. Cuanto más se entienda, mayor es la calidad de la narración. Y no, esto no solo depende de la calidad de quien dibuja, también de quien imagina, de quien construye el guión, coincidan o no ambos en la misma persona). Al acabar, pasar página.

Instrucciones para leer un cómic hasta el final

En las cinco leyes de la biblioteconomía del matemático y bibliotecario indio Shiyali Ramamrita Ranganathan, los puntos dos y tres rezan, respectivamente: a cada lector su libro, a cada libro su lector. Estas máximas se pueden extender al género del cómic. A cada lector su cómic, a cada cómic su lector.

En una reciente experiencia de recomendación comiquera, lancé sobre la mesa de un compañero de trabajo diez o doce títulos entre los que se encontraban clásicos de la contemporaneidad como Maus, nuevas experiencias de reporterismo comiquero, Los puentes de Moscú o Retratos de la violencia, y magníficas muestras de autoficción y memoria histórica, Los surcos del azar. Después de leerlos con fruición, interés y placer, me dijo que había caído en sus manos, casi por azar, un volumen recopilatorio de Batman y que se encontraba inmerso en la lectura bulímica de todo aquello que se pusiera ante sus ojos, relacionado con el hombre murciélago.

Este artículo está ilustrado con las cubiertas de 12 títulos representativos de la ingente y magnífica salud de la edición comiquera en los 12 meses anteriores a su publicación: Daniel Torres, Archi Cúper: El futuro que no fue, Norma Editorial; Baudoin, Travesti, de Mircea Cărtărescu, Impedimenta; Yaro Abe, La cantina de medianoche. Tokyo Stories, 4. Astiberri; Ana Penyas, Todo bajo el sol, Salamandra Graphic; Jorge Carrión y Javier Olivares, Warburg & Beach, Salamandra Graphic; Raymond Briggs, Ethel y Ernest. Una historia verdadera, Blackie Books; Alison Bechdel, El secreto de la fuerza sobrehumana, Reservoir Books; Jordi Lafebre, Carta blanca, Norma Editorial; Miguel Calatayud, La pista atlántica, Desfiladero Ediciones; Teresa Valero, Contrapaso. Los hijos de los otros, Norma Editorial; Laura Pérez, Tótem, Astiberri; Paco Roca, El dibujado, Astiberri.

Portadas de cómics recientes

¿Por dónde empezar a leer cómics?

Si quieres empezar a leer cómic y no sabes por dónde comenzar, te queremos dar una guía básica que te ayudará a elegir los títulos de este género que más puedan encajar con tu personalidad y con tus gustos. Muchas veces asociamos el mundo del cómic con historias infantiles o con relatos repletos de peleas, superhéroes y aventuras. Pero el formato narrativo del cómic es una vía de expresión artística, capaz de comunicarnos relatos más complejos e interesantes. Por eso, si lo tuyo son las novelas o las historias más sofisticadas, entonces el tipo de cómics que te van a gustar son las novelas gráficas.

Emilio, un antiguo trabajador de banco, es ahora una persona mayor que sufre de alzhéimer. Al final, se ve obligado a terminar en una clínica, ya que termina por perder toda su independencia. Esta obra nos habla de la vejez, de la memoria y de la enfermedad, pero todo ello con un tono delicado, hermoso y diferente.

Quizás lo tuyo sean las novelas de misterios, con detectives carismáticos y llenas de giros inesperados. En este thriller social, dos personajes aparentemente irreconciliables se embarcarán en la peligrosa y noble aventura de destapar las mentiras del régimen franquista. Esta es otra opción perfecta para los amantes del cine negro. Eso sí, esta es una obra detectivesca para gourmets del género. Una imagen trabajada con delicadeza y unos diálogos desafiantes, llenos de energía y e ingenio.

Los cómics también son una muy buena manera de que los más jóvenes de la casa se vayan familiarizando poco a poco con la literatura y con los libros. Esta saga de cómic sigue la historia de amor que nace entre Nick y Charlie, dos adolescentes que están empezando a descubrir el mundo.

Vamos ahora a darte una alternativa muy entretenida e imaginativa: una historia de fantasía que se ambienta en un mundo mágico. Los cómics siguen la historia de Dani y Dorian, dos mellizos que pierden el autobús a la Escuela de Magia.

Los títulos de toda la vida

Como era de esperar, dentro del mundo del cómic también existen clásicos indiscutibles. Mortadelo y Filemón son, sin ningún género de dudas, los personajes de cómic más famosos de España. Irreverentes, polifacéticos y problemáticos. Este cómic, probablemente el más famoso de todos, es la primera obra larga de Mortadelo y Filemón.

Mortadelo y Filemón

La irreductible aldea gala de Astérix y Obélix es también una de las sagas más exitosas en toda la historia de los cómics. Una auténtica referencia cultural y artística que ha enamorado a todo tipo de personas.

Astérix y Obélix

El mundo de Dragon Ball siempre ha sido uno de los favoritos para los más pequeños. Aventuras, héroes, poderes y luchas épicas. ¿Qué más se puede pedir? Desde los enfrentamientos más clásicos hasta versiones y sagas mucho más modernas, podrás disfrutar de Dragon Ball en todas sus formas.

Dragon Ball

Para terminar con esta guía de recomendaciones, nada como buscar algunos de los mejores títulos del mundo de los superhéroes. Uno de los superhéroes más interesantes es Batman. Rico, lleno de gadgets, y con un espíritu justiciero. Este cómic es un clásico perfecto para acercarte por primera vez a Batman.

Batman

Spiderman tiene también un extensísimo universo por descubrir, pasando por todo tipo de aventuras y de desafíos. Este cómic es perfecto para disfrutar de una de las mejores historias secundarias de este superhéroe.

Spiderman

El cine como puerta de entrada

Una vía de llegada a los cómics hoy por hoy es el cine y los distintos universos cinematográficos en los que se están adaptando estas historias. Por ejemplo, el camino de entrada de quien escribe ha sido -como dijimos antes- gracias a Art Spiegelman y Maus. Pero la curiosidad por Superman y sus distintas historietas se abre con Man of Steel, la película de 2013. Y este punto demuestra que se puede llegar al mejor superhéroe de todos, el que comenzó todo, por una vía totalmente no tradicional.

Si te interesa el kryptoniano te recomendamos conocerlo a través de grandes historias como All-Star Superman -de Grant Morrison-, For All Seasons -muy en la cuerda de Man of Steel- o Peace on Earth -en su concepción tipo Batman v Superman.

Con Batman sucede algo similar y hay grandes éxitos que te pueden dar una idea del personaje e intrigarte al punto de comenzar a seguirlo y formar tu propia colección. Ahí encuentras La Broma Asesina, El Largo Halloween, The Dark Knight Returns o Batman: Año Uno.

Y así podrías seguir con Wonder Woman o algún personaje de Marvel. Y si nos lees desde Chile y te gusta esta mezcla de cine con cómics, o sientes curiosidad por las viñetas en papel entintado, podrías visitar la tienda Fílmico donde no sólo hay películas sino ediciones de cómics que vienen acompañadas de su versión de cine.

Manga: Una lectura diferente

Antes de adentrarse en el mundo de los manga conviene recordar que este tipo de relatos tienen su origen en Japón. Es este el motivo por el que la portada de los mangas originales se sitúa en lo que para nosotros sería la contraportada. Así que, antes de abrir uno de estos manga, asegúrate de que el lomo queda en la parte derecha. Una vez en las páginas interiores, debemos tener en cuenta que la primera página a leer será la de la derecha y no la de la izquierda. En cuanto a la lectura de las viñetas, el orden a seguir es también de derecha a izquierda y de arriba hacia abajo. En un artículo de la web Magnet, de Xataca, se considera que esta estructura propicia una lectura más fluida. Esto explicaría, a su vez, el hecho de que el tiempo de lectura medio de este tipo de historias sea inferior al de los cómics tradicionales. Su rápido consumo, a su vez, propiciaría su ingente mercado, sobre todo en Japón.

En el mismo artículo se cita el estudio realizado por Rachel Matt Thorn, profesora de manga de la Universidad de Seika, Kyoto, sobre la denominada regla de la T. Según esta, la lectura de las viñetas en un manga viene determinada por la anchura y la altura de las mismas. Durante la década de los 90, especialmente, algunas editoriales occidentales decidieron voltear el contenido de los mangas al traducirlos a otros idiomas. Esto causaba no poco trabajo de más, aparte de los numerosos errores que se producían durante este proceso de adaptación. Algunos autores japoneses, no obstante, escriben sus mangas de izquierda a derecha para facilitar la lectura a los no japoneses. Aunque pueda resultar complicado, habituarse a leer manga de esta manera resulta mucho más sencillo de lo que aparenta. Es cuestión de habituarse. Tras leer unas cuantas historias de este tipo nos familiarizamos también con otros códigos propios de estas historias. Uno de ellas es que se utiliza en los flashback. Para expresar tristeza, por ejemplo, los mangaka suelen dibujar una pequeña nube que sale de la boca del personaje y que viene a representar un suspiro.

Ejemplo de manga

Consejos para iniciarse en la lectura de cómics

Necesitas un lugar por el que empezar y no puede ser el primer cómic de la historia. Por un lado, es una cantidad astronómica de lectura empezar por el principio y ponerse al día en ocho décadas de historia, pero por otro, esas historias precursoras son raras y absurdamente valiosas, así que probablemente no verás una en tu vida a menos que dispongas de millones de libras para tirar.

Nuestra solución a esto es sencilla, encuentra un personaje o un grupo que te guste y empieza simplemente con una de sus historias más recientes. Sabrás si es el comienzo de una historia porque cada capítulo de una historia de cómic más amplia, es decir, un número, suele estar clasificado con un número y marcado con el año en que comenzó la serie. Por ejemplo, se han lanzado dos series de The Amazing Spider-Man en los últimos años. La versión de Nick Spencer, Ryan Ottley y Humberto Ramos comenzó en 2018, mientras que la alternativa de Joe Kelly, Pepe Larraz y John Romita Jr. comenzó en 2025. Así pues, aunque los dos primeros números se titulan The Amazing Spider-Man #1, uno tendrá (2018) al final de su homónimo y el otro (2025).

Para el lector nuevo que busca simplemente dar sus primeros pasos y no le importa demasiado coleccionar, sino leer estas extraordinarias historias, las novelas gráficas y los ómnibus son tus mejores amigos. Estos reúnen varios números de una historia en un libro más grande, con la advertencia añadida de que algunas de las convenciones de nomenclatura que hemos explicado antes se pierden en la salsa. Un ejemplo de esto, y cambiando a DC en esta ocasión, es Supergirl: Woman of Tomorrow de Tom King, ya que puedes leer los ocho miniseries independientes o una novela completa que los reúne en un solo ejemplar sin fisuras, todos con el mismo homónimo. Sencillo y fácil. Precioso.

Las cosas se complican más si nos fijamos, por ejemplo, en Fantastic Four: La Colección Completa, ya que mientras que en esta historia hablamos de una narrativa bastante coherente, el contenido real de esta colección de novelas abarca también Dark Reign: Fantastic Four #1-5, Fantastic Four (1998) #570-578, y más de Dark Reign: The Cabal. Así que, para casos como éste, lo mejor es aislar a un escritor o a un artista que te guste leer y luego encontrar sus obras colectivas en un paquete como éste.

Cómo leer cómics

Para empezar, sigues trabajando de izquierda a derecha y de arriba abajo, pero hay una trampa, ya que tienes que identificar cada panel y no la narración escrita en una página. Un panel es la caja en la que se presenta cada "escena", por así decirlo, de un cómic, y cada panel funciona como una página independiente, lo que significa que sigues el diálogo/narrativa escrita de un panel de izquierda a derecha y de arriba abajo. Luego te mueves por una página más amplia siguiendo las reglas de lectura tradicionales, pero en forma de paneles.

Por ejemplo, a continuación se muestran algunas páginas de Batman/Deadpool #1 (2025), y la idea es seguir los paneles (de nuevo, tratando cada panel como una página independiente de narración) en el sentido que definen las flechas.

Ejemplo de lectura de paneles

¿Por qué cómics debería empezar?

Si te gustan las historias románticas, hay cómics en ese género. Si la acción es lo tuyo, hay toneladas de cómics que satisfacen tus gustos. Elige el trabajo de un escritor en específico. Hay tantos escritores que escriben cómics como cómics cortos. Probablemente hayas escuchado acerca de varios escritores populares mientras buscas diferentes cómics. Selecciona una historia que tenga un personaje que te guste. Algunos de los personajes más famosos, como el Hombre Araña, Superman, Mujer Maravilla y Ms. Marvel, provienen de cómics. Comienza con un personaje que te interese y explora las diferentes historias que protagonizaron.

Comienza con los cómics que inspiraron tus películas favoritas. Muchos cómics populares han sido adaptados a películas, como "Scott Pilgrim vs. los ex de la chica de sus sueños" y "Los Vengadores". Si adoras estas películas, hay muchas posibilidades de que te encanten los cómics de los que proceden.

Investiga las historias que te interesan. Una vez que sepas lo que te gustaría leer, es posible que debas investigar la línea de tiempo de las historias. Muchos cómics se imprimieron durante décadas, lo que significa que hay más historias de las que puedes esperar. Puedes revisar las bases de datos en Internet y enciclopedias dedicadas a editores, series o personajes específicos. También puedes conseguir libros de referencia de cómics de una biblioteca o librería. Verifica diferentes listas de lectura. Si estás interesado en un determinado personaje o empresa editorial, pero todavía no sabes por dónde comenzar, siempre puedes consultar las listas de lectura. Puedes encontrar la mayoría de las listas de lectura en Internet, por lo general, los escriben fanáticos y aficionados. Para buscar listas de lectura en Internet, ejecuta una búsqueda en Google de "Lista de lectura de DC", "Lista de lectura de Marvel" o "Lista de lectura del Hombre Araña".

Aprende la terminología de los cómics. Hay muchos términos diferentes para la forma en que se imprimen los cómics. “Novelas gráficas” y “libro en rústica” (trade paperback) son varios números de un cómic reunidos en un solo libro. Un "ómnibus" es como una novela gráfica o un libro, excepto que agrupa una historia completa en un libro grande. Estos son excelentes hallazgos, pero en general son mucho más caros. "Números" son pequeños capítulos de una historia. Por lo general, se lanzan una vez al mes.

Busca tiendas de cómics regularmente para comprar los cómics físicos. Las tiendas de cómics constantemente tienen nuevos libros en su inventario, y tendrán muchos cómics para leer mientras decides cuál. Los cómics físicos tienen la ventaja de que siempre los puedes leer, incluso cuando el Internet no funciona. También los puedes mostrar y puedes lucir tu colección a medida que crece. Compra cómics digitales para tener una manera conveniente de guardar tu colección. Los cómics digitales son más fáciles de almacenar, ya que todos se pueden encontrar en un solo lugar. No tienes que elegir uno u otro. Un montón de fanáticos del cómic tienen copias digitales e impresas de sus cómics favoritos. Decide cómo guardar los cómics. Los cómics son artículos coleccionables. Si bien los compras para leerlos, querrás conservarlos para que puedas seguir leyéndolos años después. Guárdalos en estantes como lo harías con los libros tradicionales, pero colócalos en fundas especiales para evitar que se vuelvan amarillentos.

Consigue algunos cómics gratis. El mundo del cómic adora complacer a los fanáticos con números gratuitos. Aprovéchalos para comenzar a leer tu primer cómic y empezar a coleccionarlos. Comixology es una tienda de cómics en Internet con una gran selección de temas de cómic gratuitos para elegir. Pide prestado los cómics a la biblioteca o a un amigo. Muchas bibliotecas cuentan con secciones completas y repletas de cómics para que puedas leer de forma gratuita.

El cómic es una explosión de regocijo en la vista y en el tacto, a veces, incluso, para los más devotos del trastorno estético, en el olfato. Por no mencionar la seducción del coleccionismo, la acumulación de títulos de una sola serie, de un género o de una comicoteca “nacional”: franco-belga, valenciana, japonesa, americana, las posibilidades de clasificación son múltiples.

El cómic es una forma de expresión artística, capaz de comunicarnos relatos más complejos e interesantes. Si lo tuyo son las novelas o las historias más sofisticadas, entonces el tipo de cómics que te van a gustar son las novelas gráficas. Hay todo tipo de cómics además de aquellos que hablan de superhéroes, por lo que puedes enfocarte eligiendo un cómic como lo harías con cualquier otro libro.

Si te interesa leer cómics, tienes que tener en cuenta que entrar a ellos puede ser un proceso abrumador. Hay muchas historias diferentes para elegir, y algunas han estado en curso durante décadas.

No te preocupes por tener que leer los cómics en un orden específico porque no es necesario. No te perderás de nada si comienzas a leer la historia en el punto donde te interesa. Elige una historia o serie para comenzar a leer. El mundo de los cómics es grande y amplio. No querrás abrumarte justo cuando comienzas. Lee solo una serie que realmente te llame la atención primero. Integra nuevas historias. Al principio tómatelo con calma. Si te gusta una historia, busca otros cómics con el mismo personaje, escritos por el mismo autor o publicados por el mismo editor. Si no estás seguro por dónde empezar a leer una serie de cómics, siempre puedes comenzar con la historia más reciente.

Pídele al vendedor de la tienda de cómics recomendaciones sobre qué leer. Ponte en contacto con otros fanáticos del cómic para leer las recomendaciones o simplemente para hablar sobre lo que lees. Evita leer en orden los números de las ediciones ya que te estancarás. Esto puede ser confuso rápidamente. Los cómics terminan y comienzan constantemente, lo que puede generar múltiples problemas, ya que el "# 1" puede ser para el mismo personaje o serie. No tengas miedo de hablar con los empleados de las tiendas de cómics. No te juzgarán por ser nuevo o desinformado.

¿Has intentado alguna vez recomendar un nuevo juego de Final Fantasy a un jugador inexperto? "Si te gustan los juegos de acción, te encantará Final Fantasy XVI". Esto siempre se encuentra con el mismo tipo de respuestas de "Supongo que entonces será mejor que me pase primero los otros 15..." Cualquiera que esté familiarizado con la serie de Square Enix sabe que esto no es ni necesario ni el caso, ya que los juegos de Final Fantasy son básicamente historias antológicas a pesar de su orden numérico. Traigo esto a colación porque los cómics tienen en cierto modo el mismo problema. ¿Cómo te inicias en una afición que cuenta con más de 80 años de historias a sus espaldas? ¿Cómo puedes encontrar un punto de partida sobre el que construir y cómo puedes consumir estos medios de forma razonable?

Por eso he preparado esta guía, para eliminar en cierto modo los estigmas que rodean al cómic hoy en día. Como hicimos hace poco con Warhammer 40.000, no se trata de una lista de lecturas esenciales ni nada parecido, sino de unos cuantos consejos rápidos para que empezar a consumir cómics sea aún más sencillo.

¿Cómo EMPEZAR a leer CÓMICS? | Consejos y mejores cómics para iniciarse

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