Cómo Hablaban los Berserkers: Entre el Mito y la Realidad

Mucho se ha hablado de los berserker. De hecho, hay infinidad de artículos por internet sobre ellos. ¿Existieron de verdad? ¿Eran un cuerpo de élite? ¿Se drogaban para luchar tal y como nos cuentan las fuentes? ¿Son de época vikinga o anteriores? ¿De dónde sale el mito? Estas son solo de las preguntas que nos pueden venir a la mente cuando hablamos de este tipo de guerreros que «se transformaban» en animales para luchar.

Sin embargo, poco se ha profundizado en los aspectos más históricos y, muchos menos, los arqueológicos. ¿Qué hay detrás de la imagen del guerrero que se transforma en animal y arrasa con todo? ¿De dónde viene o de dónde ha salido esto? Cuando pensamos en berserkers, lo primero que nos viene a la mente es el mundo nórdico. Los vikingos, para ser concretos.

Orígenes Ancestrales del Guerrero Animal

La idea de la conexión entre el guerrero y el animal es muy antigua, mucho más allá de la época vikinga. Los pueblos antiguos ya sentían el hechizo que les hacía conectar y empatizar con los animales, así como el estado de alteración mental que iba ligado a ello. En el periodo Auriñaciense, hay cuevas con paredes pintadas donde los hombres portan máscaras de animales no solo para acechar a la presa, sino también para identificarse con sus ancestros en danzas rituales.

En el Mesolítico se produce un interesante cambio de mentalidad: identificarse con un animal no solo otorga una experiencia rica y transformadora, sino que el origen de la guerra y el orgullo masculino se remonta al cambio en este momento, donde la Humanidad pasa de ser presa a depredador. Las culturas indoeuropeas, desde los indios védicos y los iranios, pasando por los celtas o los germanos, tuvieron identidades animales. Homero, por ejemplo, solía describir la excelencia de un personaje ligándolo a un león, a un jabalí o a un águila; así como la poesía de los celtas insulares expresaba su espíritu animal en términos del mundo animal.

Los griegos clásicos y los romanos hacían lo mismo: Arriano, para hablar de los ejércitos de Alejandro Magno o de Julio César como los guerreros agudos que eran, indicaba que luchaban como animales salvajes. Los guerreros indoeuropeos desde los indios védicos y los iranios, pasando por los celtas o los germanos tuvieron identidades animales. Homero, por ejemplo, solía describir la excelencia de un personaje ligándolo a un león, a un jabalí o a un águila; así como la poesía de los celtas insulares expresaba su espíritu animal en términos del mundo animal.

¿Y cómo se asemejaba el humano al animal? La mejor manera para identificarse con un animal era poniéndose su piel: existen grabados de mediados del siglo dieciséis que muestran guerreros Cuetlachtli mexicanos vistiendo capuchas de lobo, de la misma manera que lo hacían los guerreros lobo indoeuropeos mucho tiempo atrás y en lugares muy alejados. A veces, se realizaba un ritual para romper esta transmutación, por ejemplo, quemando dichas pieles.

guerreros con máscaras de animales prehistóricos

La Conexión Germánica y Nórdica

La tradición de la guerra germánica (y por ende, la nórdica) es eminentemente zoomorfa. La figura del animal es muy antigua y prominente en las representaciones iconográficas, a menudo asociada a ciertas armas: escudos, yelmos, etc. No son pocos los autores que proponen buscar los orígenes de las transmutaciones en animales en el norte de Europa en la magia de caza o de cazadores. Y van más allá, de todos los animales destacan tres cultos principales: el oso, el lobo y el jabalí.

El pueblo germánico de los bátavos, al que ya citaba Tácito en su obra Germania, acudía a la batalla cantándole a Hércules, que portaba un garrote. Como los héroes les inspiraban, podemos asumir que algunos de ellos luchaban con garrotes, al estilo del héroe. Los guerreros de la Edad de Piedra sentían el hechizo que les hacía conectar y empatizar con los animales, así como el estado de alteración mental que iba ligado a ello.

Los berserkers bien podrían haber sido hombres de este tipo los que mantuvieron vivo el culto a Odín y ayudaron a preservar el rico abanico de tradiciones sobre héroes antiguos que ha llegado hasta nosotros. Probablemente de Odín si tenemos en cuenta los atuendos y los símbolos (al menos de los lobos y de los osos). Los guerreros indoeuropeos desde los indios védicos y los iranios, pasando por los celtas o los germanos tuvieron identidades animales. Homero, por ejemplo, solía describir la excelencia de un personaje ligándolo a un león, a un jabalí o a un águila; así como la poesía de los celtas insulares expresaba su espíritu animal en términos del mundo animal.

Fuentes Literarias y el Mito del "Desnudo"

Llegados al periodo vikingo, la principal fuente sobre los berserker es la literatura nórdica: Sagas, poemas escáldicos, Eddas, etc. Si bien estas fuentes nos ofrecen descripciones vívidas, también presentan problemas para determinar su veracidad histórica.

El historiador y jurista islandés Snorri Sturluson, en su obra Saga de los Ynglingos, describe a estos personajes como hombres que «iban sin cotas de malla y estaban rabiosos como perros o lobos, mordían sus propios escudos, eran fuertes como osos o toros; mataban a la gente, y ni el fuego o el hierro los afectaban; eso es llamado “furor berserk”». Snorri los describe, además, como hombres de Odín que luchaban sin armadura, enojados como lobos y perros, mordiendo sus escudos y fuertes como osos o bueyes salvajes.

Aquí surge uno de los principales problemas: las Sagas hablan de guerreros desnudos. ¿Por qué? Una vez más, estamos ante un caso de una traducción errónea. En el siglo XIII, Snorri Sturluson interpretó este término no como *bear* (oso) sino como *bare* (desnudo). Y aquí tenemos el mito otra vez. Snorri habló de guerreros que luchaban desnudos, tal vez con algún tipo de piel de oso. Esto no es lo que parece que dicen las Sagas, que nos hablan de guerreros desnudos.

manuscrito de la saga con guerreros

Los Úlfhéðnar y los Hombres Jabalí

El término úlfhéðnar (en singular úlfheðinn), también asociado con los berserker, aparece no solo en iconografía desde tiempos antiguos, sino también en Sagas como la Saga Vatnsdæla, Haraldskvæði y Völsunga saga, donde se dice que vestían pieles de lobo cuando entraban en batalla. Los úlfhéðnar a veces han sido descritos como los guerreros de Odín, ya que según la mitología nórdica, unos de los animales de este dios son los lobos.

Los jabalíes son, probablemente de los tres animales más mencionados (oso, lobo, jabalí), los menos conocidos como animal de culto o totémico y, sin embargo, dentro del mundo nórdico estos animales están íntimamente relacionados con los dioses Vanes. El dios Frey era el dueño de Gullinbursti, la diosa Freya -su hermana- era la dueña de Hildisvíni y los jabalíes se pueden encontrar en incontables mitos e iconografía germánica, sueca en particular, y Anglosajona.

Los hombres jabalí lucharon al frente de un tipo de formación llamada svinfylking (cabeza de jabalí) en forma de cuña. Tal vez recibían su nombre por esto y no por ningún tipo de atuendo. Se les describía como los maestros del disfraz y del escapismo ya que poseían un enorme conocimiento del territorio. Similares a los berserker y los úlfhéðnar, los svinfylking utilizaban la fuerza del animal, en su caso el jabalí, como la base de su artes marciales.

representación de un guerrero jabalí

¿Drogas, Magia o Fisiología?

¿Y cómo se llegaba a este estado de furia? Algunos estudiosos creen que este tipo de trance podía inducirse voluntariamente consumiendo drogas como los hongos alucinógenos conocidos como Amanita muscaria o cantidades ingentes de alcohol (cervezas a hidromiel mayormente en aquella época y en aquellas zonas). Sin embargo, y aunque es lo que más hemos leído una y otra vez, esto es algo muy debatido por la comunidad científica hoy en día.

Otra explicación se centra en el "berserkgang", es decir, el furor de los berserk; una palabra muy bonita y que se está perdiendo. Este furor, o estado de la conciencia alterado, se produciría como reacción fisiológica del sistema nervioso en el momento previo al combate. Ante una situación de estrés elevado, y la percepción de eminente peligro o amenaza, el sistema nervioso sufre un proceso conocido como reacción de lucha o huida. El organismo incrementa los niveles de adrenalina, cortisoles y dopamina. La adrenalina proporciona más fuerza y agilidad, y los cortisoles reducen la respuesta del sistema inmunológico, lo que provoca una disminución o eliminación del dolor.

Esto encaja a la perfección con lo descrito en las Sagas: «Se dice que las personas que tomaron las características de los animales o se volvieron berserk, llegaron a ser tan fuertes en ese estado que nadie era rival para ellos; pero también que justo después de que desapareciera se quedaron más débiles de lo habitual». Hasta tal punto, estos guerreros berserker quedaban agotados tras dicho frenesí, que muchos no se recuperaban y morían al poco tiempo después.

El Fin de los Berserkers

La realidad de esto parece ser que, según describen algunas Sagas, los berserker que usaron y abusaron del *holmgang* (un tipo de duelo), probablemente como método para dirimir rápidamente disputas. El jarl Eiríkr Hákonarson de Noruega desterró o proscribió a los berserker en el año 1015. También se hizo en el código de leyes islandés Grágás donde se sentenciaba a los guerreros berserker al destierro.

¿Significa esto que los berserker como aparecen en las Sagas, casi con poderes mágicos, fueron reales? Más bien podría indicar que probablemente fuesen guerreros que llevaban a cabo rituales y prácticas con fuertes raíces paganas y con fuerte connotación ancestral que, una vez llegado y aceptado el cristianismo en Escandinavia y en Islandia, ya no tuviesen cabida y hubiese que prohibirlos.

mapa de la expansión vikinga

¿COMO ERA la VIDA de un BERSERKER VIKINGO?

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