Interjecciones de Alivio en Cómics: Un Estudio Comparativo

La vida moderna, en su constante evolución, presenta cambios significativos en comparación con hace unas décadas. Las personas de hoy piensan, viven y se relacionan de maneras muy distintas a como lo hacían hace medio siglo. Esta evolución, lejos de ser buena o mala, es simplemente parte del progreso humano. La percepción de aspectos sociales, la forma de adquirir bienes, la transmisión de conocimientos, las relaciones interpersonales, la comunicación y hasta la gestión del hogar han experimentado transformaciones notables. Por ejemplo, la percepción de una mujer que tiene un hijo fuera del matrimonio ha cambiado completamente; antes, era común que recibiera críticas y juicios, hoy en día, su vida privada es asunto suyo y de nadie más. Antes era necesario hacer muchas cosas con tus propias manos; hoy, casi todo se puede comprar fácilmente en una tienda. El intercambio de conocimientos ya no es solo de abuelos a nietos; ahora también ocurre al revés, ¡porque hasta los más pequeños dominan la tecnología mejor que muchos adultos! Una amistad entre un chico y una chica solía ser algo reservado y hasta incómodo; hoy, las chicas entablan amistades libremente y sin vergüenza alguna. Las citas ya no siempre implican conversar cara a cara; algunos jóvenes están tan centrados en sus dispositivos que, incluso sentados juntos, ¡prefieren mandarse mensajes! Conocer a los padres solía ser un paso importante en la relación; ahora, mamá y papá pueden cruzarse con tu pareja en la cocina... ¡en pijama! La comunicación con familiares lejanos se ha vuelto mucho más fácil; antes, una carta tardaba semanas, hoy, basta con una videollamada para ver sus caras en segundos. Cuidar la casa es más fácil con lavavajillas, aspiradoras robot y vaporeras, pero aun así, ¡las albóndigas más ricas siguen siendo las de mamá! Hace 25 años, muchos jóvenes ya eran padres y tenían responsabilidades familiares; hoy, a esa edad, algunos aún dudan si adoptar un gato. Antes, si no trabajabas, eras considerado un vago; ahora, podrías ser simplemente alguien que trabaja desde casa, ¡el home office es lo de hoy! Hoy ni siquiera necesitas salir de casa; hasta los estrenos de cine los puedes ver en tu sofá, bien cómodo. Incluso las rupturas han cambiado; antes se rompían fotos y se guardaban cartas, hoy, se eliminan contactos y se bloquea en redes sociales. Ya no es necesario ir al mercado y cambiarse tras una cortina para probar ropa; todo se puede comprar por internet, y pedir que lo lleven a casa o a un punto de entrega. Uno de los mejores inventos modernos: el servicio de entrega a domicilio; ahorra tiempo, energía y resuelve mil cosas de una sola vez. La seguridad es ahora una prioridad; antes, los niños pasaban el día en la calle sin vigilancia, hoy, los padres los monitorean con tecnología avanzada. Hablando de tecnología, antes se hacían unas pocas fotos al año; hoy, puedes sacar cientos... ¡en un solo día! ¿Recuerdas cuando toda la familia se reunía en las noches? Veían televisión juntos o simplemente charlaban; ahora, cada quien está en lo suyo. Y si hay algo que no ha cambiado en absoluto...

El cómic, como forma de comunicación que aúna textos e imágenes ordenadas en una secuencia temporal, ha desarrollado a lo largo de su historia una serie de elementos distintivos que conforman su lenguaje particular. El cómic es, fundamentalmente, imagen secuencial, donde cada escena sucede a la anterior. Para clarificar la distinción entre escenas, los autores emplean marcos conocidos como viñetas. La forma y el tamaño de las viñetas pueden reforzar el contenido narrativo, como se observa en escenas dinámicas con alta carga de agresividad y violencia.

Viñetas de cómic mostrando diferentes escenas

Los bocadillos en los cómics encierran los diálogos de los personajes y la narración, mientras que las onomatopeyas indican ruidos o sonidos específicos. La cantidad de espacio en una viñeta determina su encuadre, que puede variar desde un detalle microscópico hasta un paisaje amplio, un grupo de personajes o una cara. Los puntos de vista, definidos por la posición del espectador frente a la escena, también añaden expresión y contenido a las imágenes.

Este estudio se adentra en la representación gráfica de las interjecciones de alivio en cómics en español y francés, analizando su estructura fonético-fonológica y su variación interlingüística. Se ha examinado un corpus de 72 cómics para identificar patrones recurrentes en la forma de interjecciones primarias y secundarias en cada idioma. Los resultados revelan que las interjecciones primarias suelen presentar una configuración fonética prototípica, con sonidos vocálicos como /a/, /ju/ y /u/, y consonánticos como /f/ y /h/. Las interjecciones secundarias, por su parte, reflejan construcciones gramaticalizadas asociadas a ámbitos religiosos y de agradecimiento. Es interesante notar la preferencia por efectos sonoros descriptivos para los suspiros en lugar de representaciones puramente onomatopéyicas.

Tabla comparativa de interjecciones de alivio en español y francés

Un ejemplo de estas interjecciones se presenta en la siguiente propuesta: "Ufffff, Mari Tilde, con este calor no hay quien trabaje. Es salir a la calle y, ¡PLAAAFFFFFF!, bofetón de calor. Pero en casa pasa igual porque me pongo a dibujar (soy autor de cómics) y, clinclin, las gotas de sudor caen sobre el papel, diluyen la tinta y, aaaaggggghhhh, toda mi creatividad se va a la mierda. Ay, estoy muy chof, ¿tienes algún truquito para los momentos difíciles?". A lo que se responde: "¡Buaaaaa! Alfonso, mi truquito es muy sencillo: invierte en un buen aire acondicionado."

Se observa que el texto de un autor de cómics puede estar lleno de onomatopeyas, que son palabras que imitan sonidos. La Real Academia Española (RAE) distingue las onomatopeyas de las interjecciones, definiendo estas últimas como términos que expresan impresiones, sentimientos y apelaciones humanas. Por lo tanto, el sonido "chunda, chunda" y el "miau" de un gato serían onomatopeyas, mientras que "¡chssss!", "¡jo!" y "¡eh!" pertenecen al mundo de las interjecciones.

En el ámbito de las interjecciones y onomatopeyas, la Academia permite cierta flexibilidad, aunque establece normas para la repetición de elementos (separados por coma y espacio) y el uso de grafías. Por ejemplo, "ja, ja, ja" en lugar de "jajaja", o "clin, clin" para expresar gotas de sudor. Es importante diferenciar las onomatopeyas y las interjecciones de los términos de origen onomatopéyico que, con el tiempo, aceptan sufijos y se comportan como palabras comunes (ej: frufrú, piar, clicar, borboteo).

Ejemplos de onomatopeyas y interjecciones en cómics

Las onomatopeyas y las interjecciones pueden incluir un guion para expresar una sucesión continua de sonidos. La escritura de estas expresiones puede variar considerablemente: con o sin guion, con mayúscula inicial, todo en mayúsculas, o alternando mayúsculas y minúsculas. Incluso se permite la invención de nuevas interjecciones y onomatopeyas.

Fernando Casanova Martínez, investigador postdoctoral en la Universidad de Alicante, es una figura destacada en este campo de estudio. Con un doctorado en Filología Inglesa y grados en Lengua y Literatura Españolas, Estudios Franceses y un Máster en Lingüística Teórica y Aplicada, su investigación se centra en las interjecciones, los cómics y los vídeos, con un enfoque particular en su traducción y multimodalidad. También ha explorado la medicina gráfica y los estudios de traducción en el ámbito médico.

Análisis multimodal de publicidades

La multimodalidad, entendida como la combinación de diferentes modos de comunicación (visual, textual, sonoro), es un aspecto fundamental en el lenguaje del cómic. La interacción entre texto e imagen, así como la estructura secuencial de las viñetas, contribuyen a la construcción del significado. El estudio de las interjecciones en este contexto permite comprender mejor cómo se expresan las emociones y las reacciones en este medio.

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