Muchos peruanos recuerdan con cariño los programas de televisión de la década de los 90, donde los cómicos ambulantes eran los protagonistas de momentos de alegría. Uno de los personajes más queridos de esa generación es Mondonguito, cuyo verdadero nombre es José Lorenzo Zubiate Zegarra. Con sus ocurrencias y su particular carisma, logró ganarse un lugar en el corazón del público.
Inicios y el Origen de su Apodo
José Lorenzo Zubiate Zegarra, con 63 años, nació en Bagua Grande. Sus inicios en la comicidad se remontan a su niñez en Comas, Lima, donde tuvo sus primeras presentaciones en el circo Tony Perejil. A los nueve años, ya sabía ser payaso, trapecista y alambrista. El apodo de "Mondonguito" surgió en la época escolar, cuando en la puerta de su colegio se vendía un delicioso plato de mondonguito. A él le encantaba este platillo y solía invitar a sus amigos a degustarlo. Con el tiempo, la señora que lo vendía comenzó a llamarlo "Mondonguito", un apelativo que lo acompaña hasta hoy.
En su niñez, en Comas, Lima, Lorenzo Zubiate tuvo sus primeras presentaciones en el circo Tony Perejil. A los 9 años aprendió a ser payaso, trapecista y alambrista. Tras esta experiencia inicial, empezó a acudir a la plaza San Martín, ubicada en las intersecciones de Jirón de la Unión y la avenida Emancipación. Allí, encontró a tres cómicos trabajando que lo impresionaron por su performance. Después de ello, se encontró con su amigo Alberto Rojas, con quien inició sus primeros shows en la famosa plaza de Lima y experimentó lo difícil que era trabajar en un clima complejo y por el asedio de la seguridad. Para ese entonces, él se pintaba la cara de payaso y hacía reír al público con sus ocurrencias y su expresión corporal. Los siguientes episodios de su vida se desarrollaron en el parque de Guadalupe, plaza Manco Cápac y parque Universitario, donde compartió escenario con reconocidos humoristas como Pajarito, Mario Tello, Tripa, entre otros. Así, todos se empezaban a posicionar en el recuerdo del público.
Siempre me sacaban en las actuaciones por el aniversario del colegio o el Día del Padre, Día de la Madre, Día del Maestro, Día de la Bandera. Recuerdo que me pintaba de payasito durante las actuaciones y era el único de mis compañeros que pasaba sin dar examen porque todos los profesores me querían.
Yo empiezo en la comicidad en los circos. Mi historia en los circos comienza en el año 68 o 69. Recuerdo que a mi barrio en Carabayllo llegó el circo de Tony Perejil, muy conocido en el Perú por ser el decano de los circos. Inicié en ese circo a los 14 o 15 años de edad y de ahí pasé a otros circos. Empecé como payasito y, poco a poco, fui aprendiendo el arte del circo: el trapecio, alambre, malabares, magia y hasta faquirismo, pero más me gustaba la comicidad.
Fue por una serie de coincidencias. Un día, estaba paseando por el Jirón de la Unión cuando veo a unos payasitos de la calle, que tenían público. Me detuve un rato a observarlos y de ahí me gustó el arte de la calle. Cierto día, voy a la Plaza San Martin, y veo a un payasito que estaba haciendo su show. Me iba gustando más y más, el teatro de la calle. Así que decidí empezar en la plaza Guadalupe, al costado del Palacio de Justicia. En ese parque conocí a Tripita, Frejolín, Papelito y su hermano Walter Ramírez, el ‘Chorri’ de JB. Poco a poco iba aprendiendo sobre el teatro popular. De ahí paso a la Plaza San Martín y empiezo a hacer ruedos, hasta que fui al Parque Universitario y ya tenía más fuerzas.

El Salto a la Televisión
Un día, mientras Mondonguito contaba chistes en la plaza San Martín, entre los espectadores se encontraba Augusto Ferrando, conductor de "Trampolín a la fama". Al ver su show callejero, le hizo la invitación para participar en su programa estelar de televisión. Tras su primera aparición, su carrera en la pantalla chica despegó.
La graciosa manera de burlarse de su apariencia y su carisma que conectaba con el público lograron que su debut fuera un éxito, convirtiéndose en uno de los pioneros de los cómicos ambulantes. Esto permitió abrirles las puertas a otros humoristas que también participaron en el programa de Ferrando. Años después, estaría en otras apuestas televisivas como “Ambulantísimo” en Canal 7, “Los reyes de la risa” con Mónica Zevallos en Global TV, y “Los ambulantes de la risa” en Panamericana Televisión, programa que tuvo una corta duración y terminó en 2001.
Cuando yo pido colaboración, él mismo pasó el gorro y decía: “Hay que apoyarlo porque estos son los valores peruanos”. Reunió algo de S/ 300,00 o S/ 350,00 soles y me lo entrega, luego me regala 100 dólares que, en ese año (1993), era mucha plata. Ver al señor Augusto Ferrando fue como estar frente a una estrella de cine y que él mismo me haya invitado a Trampolín a la Fama fue un recuerdo inolvidable.
Exacto, así que el siguiente sábado vino el chofer del señor Augusto, el ‘Negro’ Marcos, y me llevó al programa y ahí empezó mi historia. Hice trizas Trampolín a la Fama. Ferrando me dio la oportunidad y me tuvo buen tiempo en su programa, yo comencé a llevar a los cómicos de la calle y él es el que cambia el nombre a ‘Ambulantes de la risa’.
Con ‘Tripita’ éramos los más fuetes de la calle. No había cómico que pueda pararnos, él era espontaneo y yo era creador. Mezclábamos el humor, los chistes y parodias. El trabajo de los dos era bien aceptable.
Claro, estuvimos en el programa ‘Ambulantisimos’ en el Canal 7, que era producido por los hijos del señor Augusto Ferrando: Juan Carlos, Rubén y Chicho. Ahí estaba ‘Tripa’, ‘Lonchera’, Kike, aunque él era nuevo en la calle, y ‘Cachay’ que recién empezaba. ‘Ambulantisimos’ era un programa muy bonito, luego nace ‘Los Reyes de la Risa’ con Mónica Zevallos que fue un programa muy fuerte en el Perú, después de Trampolín a la Fama.
Bonitos recuerdos y en mi mejor momento llegué a ganar 2500 dólares mensuales en Panamericana. ‘Tripa’ y yo, éramos los más caros dentro del elenco. Aunque fue la primera y única vez, la oportunidad fuerte que tuvimos porque después todo se fue para abajo. Terminó Panamericana y cada uno se fue abriendo en sus propios proyectos personales.

Ingeborg Zwinkel (la inolvidable Gringa Inga), Leonidas Carbajal, Felipe Pomiano (Tribilín), Violeta Ferreyros, estos personajes lograron identificarse tanto con el público, que forman parte de la historia de nuestra televisión y siempre serán recordados con mucho cariño. Ya en los años finales del programa, Ferrando abrió un espacio a los cómicos de la calle conocidos como "Los Cómicos Ambulantes", entre ellos figuran Tripita, Mondonguito, El Poeta de la Calle y el Cholo Cirilo, entre otros. Fue un programa muy exitoso, ya que tenía una cifra inalcanzable de índice de audiencia.
Vida en Europa y Regreso al Perú
Tras su paso por la televisión, la embajada de Francia en Perú invitó a Mondonguito a un intercambio cultural en Europa. Su estadía en el continente europeo duró cerca de 16 años, durante los cuales realizó shows en escenarios como el “Moulin Rouge” en Francia, y se presentó en Suiza, Alemania, Holanda, Italia y otros países. Durante su estancia en Italia, donde vivió cerca de 17 años, también se dedicó a la venta de discos de videos y música, actividad que le generó problemas legales.
Me invita la comunidad peruana en Francia, me llamaron por su aniversario y viajé a Francia. La invitación era solo para un mes, y cómo yo estaba en Europa, desde Italia se enteraron que estaba allá y me jalaron. Me acostumbré rápidamente y estuve radicando un buen tiempo en Italia. Viví cerca de 17 años en Milán. Soy residente italiano, pero no ciudadano.
Allá, es prohibido hacer teatro en la calle, el único país que permite trabajar en la calle es España. En Italia, yo trabajaba los fines de semana en restaurantes de peruanos y hacía shows en Roma, Florencia, Torino, Génova, Napolés, Sicilia, y en todo lugar donde había restaurantes peruanos me presentaba. También viajaba a Suiza, Suecia, Alemania, Austria, Bélgica o Grecia haciendo mi show.
No, trabajaba los fines de semana y de lunes a viernes me dedicaba a la venta de discos de videos. Y cómo acá, en Perú, estaba Mesa Redonda y existe la piratería, me dediqué a hacer discos piratas para no estar de vago e invertir mi tiempo en algo. Como yo veía que la piratería daba buen resultado, dije: “Acá está mi fortuna. Comencé agarrar de lleno a la piratería, y ya como un trabajo estable”.
Desde Perú, me enviaban los masterizadores para acá, en Italia, no existen y está prohibida la piratería. Mi familia me mandaba las películas de estreno y yo las reproducía. Comenzaba a reproducir música MP3 y películas, vendía cada disco a 5 euros que, en ese tiempo, era plata. Así comencé a trabajar durante 8 o 9 años, vendiendo discos hasta que me cayó la fiscalización.
Los discos los vendía en casi todos los lugares de Italia, estaba en Florencia, Roma, Torino, Milán, Génova, por todo sitio. Llevaba en mi maletín un promedio de 1500 discos y los colocaba en el suelo muy cerca a los parques, donde se reunían los peruanos. A todos los peruanos que se acercaban, les ofrecía películas de estreno, novelas, series colombianas, como: el Cartel de los Sapos, y también música de Grupo 5, Armonía 10, Corazón Serrano y Agua Marina. Esos discos los pirateaba y la gente pagaba precio. Los italianos también porque estaban casados con peruanas.
Quería formar un nuevo ‘El Hueco’ en Milán y no me ligó. A raíz de eso, muchos comenzaron a copiarse de lo que hacía, incluso, yo vendía los discos al por mayor para que ellos revendan los discos. Me parece que un peruano, que me tenía envidia, me tiró dedo y me perjudicó. Así que tenía que venirme a Perú porque uno no caminaba tranquilo, y siempre estaba a la expectativa que me iban a parar como si fuera un delincuente y no era un delincuente. A veces, la viveza del peruano, nos causa problemas.
Tuve un problema en el 2016. Me hicieron la camita, porque la Policía ya estaba siguiéndome porque allá es prohibido el pirateo. En Europa, ser pirata es peor que ser narcotraficante o ser asaltante de banco. Allá no se puede evadir los impuestos, los impuestos se pagan porque se tienen que pagar. Allá, no existen vendedores ambulantes porque las mismas tiendas denuncian a los ambulantes porque ellos pagan sus impuestos y los ambulantes, no. Por eso, es que allá está prohibido evadir impuestos; es horrible sino te vas preso.

Vivía en Milán y estaba yéndome a Roma. Los agentes me detienen y me llevan a la comisaría Cavegneri en la madrugada, después fui conducido al palacio de Justicia. Estuve enmarrocado, eso es por ley. En la carceleta del Poder Judicial, donde están los peores delincuentes de toda Europa; había gitanos, marroquíes, ingleses, franceses, italianos, ecuatorianos, argentinos, colombianos y peruanos; ellos al toque me reconocían: “Habla, mondongo”, me decían.
No, el juez comenzó a ponerme la sentencia y me condenan a 6 años de prisión y 360 mil euros de multa por la piratería. A Dios gracias, cuando estaban llevándome a la carceleta me topó con un señor. Él me saludaba y lo reconocí después. Sucede que era un fiscal, que estaba casado con una peruana y me conoció yendo a un show mío en Napolés.
A Dios gracias, sí. Ese amigo era una autoridad, era fiscal de la Corte Suprema de Napolés, y fue directamente a ver mi caso. Con su apoyo, me absuelven del delito y me imponen 5 años de pena suspendida, pero con vigilancia, lo cual es duro porque no puedes caminar tranquilo porque estas vigilado y es un caos.
La plata que tenía en el banco me la confiscaron por completo. Tenía 180 mil euros en el banco. Ya me venía, planeaba poner un negocio. Mi intención era poner un circo en Perú y me dejan en nada, lo único que me quedaba era pedir mi libertad. ¿Qué hacía en Italia? No caminaba tranquilo, tenía miedo que la Policía me detenga. Recuerdo que me dieron un documento que decía que tenía libertad vigilada, así que dije: “Me voy a Perú”.
Sí, pues. Al Perú, regresé con 70 mil dólares, pero ya no tengo ese dinero porque tuve que costear el tratamiento de mi hijo que estaba grave de salud. Tuvieron que hacerle la reconstrucción de un pulmón luego de sufrir un asalto y ahí se me fueron cerca de 37 mil dólares, tuve que pagar deudas; se fue todo y ahora he vuelto a las calles.
Él era fiscal y tenía muchos contactos en la Corte Suprema. Pasa que Napolés con Milán y Roma se odian, es como decir Lima y Arequipa. Napolés y Milán se tienen bronca, entre ellos dos, tiene que haber un ganador y como Napolés es la mafia más grande, siempre sale ganando.
La pena que tenía ya caducó, así que puedo ingresar nuevamente a Europa. No he cometido ningún asesinato, solo es piratería. Planeo volver el otro año, tengo ganas de irme porque acá ya no se puede trabajar; todo ha cambiado, es diferente.
Mira, en el Parque Universitario, lo más bajo que saco son 56 soles. Tenemos cuatro días a la semana para trabajar, y ese dinero que conseguimos debemos dividirlo entre todos los socios. Al final, entre pasajes y almuerzos, no llegamos ni a los 30 soles diarios. Por eso, quiero volver a Italia, porque mal que bien, en Italia estas mejor.
Me paseé por todo Europa, conozco todo Europa. No hay lugar que no conozca, y me han pasado tantas anécdotas.
Recuerdo cuando me iba a Berlín, y llegaba al aeropuerto cuando veo que los oficiales me ven llegar y se acercan con sus perros y yo les hago gestos, y los perros se van (risas). Escucho que ellos hablan en su idioma y se ríen, luego, ellos mismos se acercaban a pedirme fotos.
En París, hay una...
El éxito de 'Mondonguito'. La gira triunfal del cómico ambulante por Europa
Situación Actual y Llamado de Ayuda
Tras su regreso a Perú, Mondonguito continúa con sus shows en el parque Universitario del Centro de Lima los fines de semana y los lunes. A pesar de los años y las dificultades, mantiene su espíritu cómico. Recientemente, se conoció que el popular cómico padece de varices crónicas, una enfermedad que le causa un dolor insoportable y limita su movilidad. A sus 67 años, enfrenta una etapa difícil marcada por problemas de salud y una profunda soledad.
El cómico clama ayuda por una terrible enfermedad en las piernas: “El dolor es insoportable”. En una reciente emisión de ‘Magaly TV: La Firme’, se reveló la complicada situación actual de Lorenzo Zubiate, conocido como ‘Mondonguito’, uno de los cómicos ambulantes más queridos y recordados de Perú en los años 90. A sus 67 años, enfrenta una etapa difícil de su vida, marcada por problemas de salud y una profunda soledad, según sus propias declaraciones.
En el informe de Magaly Medina se evidenció que el cómico sufre de varices crónicas, una condición dolorosa y debilitante que, debido a la falta de tratamiento oportuno, ha afectado gravemente su calidad de vida. Ahora, necesita de una intervención quirúrgica urgente, pero los recursos no están a su alcance, y su situación económica le obliga a seguir trabajando en la calle, a pesar del dolor que cada día se vuelve más insoportable.
Las varices lo han debilitado al punto de quitarle las ganas de seguir viviendo, aunque él, con humor y resignación, intenta resistir. Actualmente, trabaja en el Parque Universitario, ganando alrededor de 40 soles al día, pero su salud cada vez le limita más.
Hace poco, el artista recibió el diagnóstico en el Hospital Loayza que no es alentador. Aunque el dolor es insoportable, le han dicho que debe esperar entre dos y tres meses para ser atendido, algo que ‘Mondonguito’ lamenta profundamente por su dolor.
‘Mondonguito’ se sinceró sobre un dolor más grande que el de sus piernas. En algún momento, tomó la decisión de ir a Europa para trabajar y mandar dinero, confiando en que su sacrificio permitiría construir una casa para él y su familia en el asentamiento humano Juan Pablo II en San Juan de Lurigancho. Sin embargo, al regresar, descubrió que la casa estaba inscrita a nombre de la madre de sus hijos, lo cual lo dejó sin ningún respaldo patrimonial. Hoy, vive con la tristeza de no tener una familia que lo apoye.
En este contexto, Magaly TV La Firme lanzó un llamado a la solidaridad. Magaly Medina pidió a médicos y especialistas en problemas de varices que puedan ofrecer ayuda para que ‘Mondonguito’ reciba la operación que tanto necesita. Enfatizó la urgencia de ayudar a este personaje que brindó tantas risas a los peruanos y que ahora necesita el apoyo de la misma sociedad que tanto lo disfrutó en sus años de auge.“Permitan que este hombre tenga una vejez digna y que pueda seguir manteniéndose con el único talento que conoce: hacer reír a las personas”, instó Medina, recordando que quienes quieran colaborar pueden contactarse con el programa a través del “chismefono”, concluyó.
El popular cómico ambulante “Mondonguito” se sinceró en una reciente entrevista en la que señaló que padece de una grave enfermedad, situación que lo ha llevado a solicitar desinteresadamente el apoyo de sus más fieles seguidores. ¿Qué mal aqueja al artista de la calle? En esta nota te contamos todo lo que debes conocer al respecto sobre este tema que no ha pasado desapercibido en las redes sociales.
Gran preocupación ha generado el pronunciamiento de una de las figuras más queridas de la farándula peruana. Se trata del cómico ambulante “Mondonguito”, quien viene pidiendo ayuda a sus seguidores ya que padece de una grave enfermedad. Si bien, fiel a su estilo, el artista de la calle ha mencionado que “la muerte no lo quiere”, lo cierto es que el estado de Lorenzo Zubiate es delicado.“Ahora me han descubierto que tengo algunos dedos en los pies que ya no me funcionan y es por la mala circulación de la sangre”, dijo en una entrevista que le realizaron a través de la plataforma YouTube.“Me han descubierto esas várices internas ya avanzadas y eso ya es un proceso de operación. Justamente hoy día tengo las recetas”, explicó el cómico ambulante.
Es por ello que “Mondonguito” viene pidiendo ayuda a sus seguidores y al público que lo recuerda como uno de los comediantes más populares del medio. Incluso en la entrevista que le hicieron en YouTube contó que quien pueda apoyarlo es bienvenido.“Los amigos que quieran apoyarme: mi número de Yape es 945 223 846. A los grandes amigos que en mi anterior terapia me apoyaron un montón”, respondió el popular cómico.
Cómicos ambulantes es el nombre colectivo de cómicos y humoristas de Perú. Estos personajes se convirtieron en populares a finales de los 90, muchos de ellos provenientes de inmigrantes de los andes, de clase media a baja y que realizaban parodias de la realidad nacional. Augusto Ferrando dio a conocer varios integrantes a mediados de los años 1990 en su programa Trampolín a la fama.
Los programas de televisión sobre cómicos ambulantes tuvieron éxito, al igual con los talk shows, en la década de 1990 y principios del 2000.
Los cómicos ambulantes hacían parodias de la vida cotidiana, en general de la población limeña, aunque también de distintas partes del Perú. También tenían más miembros, aunque no todos estaban unidos o tenían un lazo que los uniera.
Mondonguito, un entrañable cómico peruano, símbolo de la comedia popular, atraviesa una situación crítica debido a una enfermedad que le impide caminar con normalidad. Su condición médica, agravada por problemas de circulación que requieren una operación urgente, ha mermado su capacidad para seguir trabajando en el arte que lo caracteriza y del cual ha dependido para su sustento diario. A pesar de intentar tratamientos médicos ambulatorios, el diagnóstico indica que solo una cirugía podrá mejorar su calidad de vida. En un emotivo llamado al público, el comediante ha solicitado el apoyo de sus seguidores y de la comunidad en general para costear esta intervención. A fin de recaudar los fondos necesarios, amigos y colegas del mundo artístico han organizado un evento pro salud el próximo 20 de noviembre en el Centro de Convenciones Bianca, en Barranco. Este encuentro contará con la participación de destacados artistas nacionales y promete ser un espacio donde la solidaridad y el cariño hacia el humorista se manifiesten en su máxima expresión.
La situación de salud de Mondonguito ha empeorado en los últimos meses. El artista, que desde hace años sufre problemas asociados a la edad, enfrenta ahora un cuadro complicado de varices crónicas. Este padecimiento ha reducido su capacidad para caminar y realizar actividades cotidianas, lo cual ha afectado significativamente su vida personal y profesional. “No me siento bien y a veces me gana la desesperación, sobre todo porque necesito trabajar para comer y cubrir mis otros gastos”, expresó Lorenzo Zubiate en declaraciones al diario Expreso. Pese a los tratamientos médicos ambulatorios a los que ha accedido, el cómico ambulante asegura que estos no son suficientes. “He ido a unas citas en una clínica, pero no es suficiente; solo con la operación quedaré mejor”, añadió el artista, quien espera poder costear este procedimiento a través del apoyo solidario de sus seguidores y del público en general. Mondonguito ha lanzado una campaña de recaudación mediante una rifa pro fondos, con la que espera solventar parte de los gastos de su operación. “Por favor no me abandonen, espero su apoyo incondicional en estos momentos que más necesito de la solidaridad de todos”, fue el emotivo llamado del cómico, apelando a la generosidad de quienes lo han seguido a lo largo de su trayectoria.
En solidaridad con Mondonguito, un grupo de artistas ha organizado un evento pro salud que se celebrará el próximo miércoles 20 de noviembre en el Centro de Convenciones Bianca, en el distrito limeño de Barranco. La convocatoria no solo es para seguidores de su humor, sino para cualquier persona que desee colaborar en la recuperación de uno de los humoristas más emblemáticos de la comedia ambulante peruana.
El evento contará con la participación de varias figuras del entretenimiento peruano, quienes han decidido respaldar a su colega en este difícil momento. Entre los artistas confirmados se encuentran Kike Suero, Dany Rosales, Román Gámez ‘El Ronco’, Nicho Ortiz, Sara Manrique, Karla Corso, Martín Farfán, así como el cómico Pildorita y Rubén Blades de ‘Yo Soy’, entre otros nombres destacados del ámbito artístico. La cita promete ser un momento especial y emotivo, donde tanto artistas como público se unirán en apoyo a Mondonguito. Además de asistir al evento, el público tiene la opción de adquirir boletos para la rifa pro fondos que el propio Mondonguito ha puesto en marcha. Esta es una forma directa de colaborar para que el cómico pueda cubrir el costo de su operación y, así, recuperar su salud y movilidad.
Imagínate estar encerrado en este cuarto, como si estuviera en prisión, yo lo único que quiero es recuperarme lo más pronto. El dolor es insoportable, duele...”, dijo entre lágrimas para las cámaras de Magaly Tv La Firme.
El programa de la urraca informó que Mondonguito viene sufriendo hace un mes a consecuencia de las várices que lo tumbaron y le quitaron las ganas de hacer reír a la gente en el Parque Universitario, donde aún va a trabajar, siendo el único medio que tiene para poder vivir, con 40 soles al día.“Mis compañeros me apoyan, no me dejan actuar, me dicen que me siente, que la gente me vea y que al final me dan lo que les toca a todos”, contó.Además, reveló que ya no sabe qué hacer para cubrir los gastos de las medicinas que tiene que comprar casi a diario y lamentó que la intervención que le devolverá la salud se la han programado de acá a tres meses. “Me estoy volviendo loco”, acotó desesperado.
Hace unos años, Mondonguito se fue a trabajar a Europa para poco a poco mandar dinero para construir su casa en San Juan de Lurigancho. Sin embargo, al retornar al Perú se dio con la sorpresa que la madre de sus hijos había inscrito el inmueble solo a su nombre. Es así que se quedó en la calle y ahora tiene que vivir en un cuarto.“Soy feliz que todavía hay gente que me recuerda, que me estima. Es doloroso perder a la familia, mis hijos me estiman pero ya no hay la misma confianza. A un hombre nunca le deseo que sea traicionado por la familia.

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