Incontables veces y en todos los medios posibles se han realizado historias basadas o inspiradas o a partir de la Biblia. Por ello, resulta todo un desafío ofrecer algo que pueda ser atractivo y novedoso, al menos en la manera de abordarlo. Aunque, en verdad, ya sabemos que la originalidad no existe y “todo es un remix”. Por ello, siempre está presente ese desafío para los autores. Y en Los Malditos nos encontramos con un equipo autoral con crédito suficiente para hacerse cargo de este reto.
En efecto, en este cómic se reúne el conjunto creativo conformado por Jason Aaron, R. M. Guéra y Giulia Brusco, en guiones, dibujos y colores respectivamente. Además, a grandes rasgos, el equipo repite el género western de aquel ya clásico de Vertigo a esta serie publicada por Image, si bien ni en aquella ni en esta se trata de una historia de género puro. Y aquí ya tenemos una clara marca autoral que nos hace saber que tomarán los tópicos bíblicos y le darán una vuelta de tuerca, con su propio estilo.
La premisa de este primer (y hasta ahora único) volumen de Los Malditos, parte del libro del Génesis y más precisamente de los momentos previos al llamado diluvio universal, que según la Biblia fue una época de un mundo horrible, con los humanos viviendo entre sus peores bajezas, rodeado de monstruos desagradables. Por ello, justamente, llegaría esa lluvia como castigo y limpieza divina que inundaría el planeta y sólo sobrevivirían Noé, su familia, y dos ejemplares (macho y hembra) de cada animal. Por tanto, es evidente que ese personaje bíblico es uno de los principales de este cómic, pero no el máximo protagonista. Este es Caín, primogénito de Adán y Eva, quien inventó el asesinato matando a su hermano Abel, y también recibiría un castigo de Dios obligándolo a vivir y sufrir las miserias de este mundo horrendo, no pudiendo morir aunque ese sea su máximo deseo. En torno a esos dos grandes temas y personajes bíblicos girará la historia de Los Malditos.
Pero como anticipábamos en el primer párrafo de este texto, lo más interesante no está en el relato en sí mismo sino en la manera en que lo presentan estos autores. Empezando por el apartado gráfico, el trabajo de Guéra es notable en varios niveles. Por un lado, el diseño de los seres tan horribles como el mundo que habitan es totalmente apropiado, cumpliendo con lo que señalan al comienzo del primer capítulo de que todos tienen cicatrices, deformidades, y demás marcas físicas… menos Caín, aunque todos sabemos que tiene su propia marca, y eso es parte de la historia, desde luego. Por otro lado, Guéra tiene que demostrar una gran capacidad narrativa para largas escenas de combates brutales, con destrucción visceral de humanos y bestias, y lo hace de manera excelente.

La tarea de Guéra está muy bien completada por el coloreado de Giulia Brusco, que en prácticamente toda la serie debe manejar una paleta con predominio de tonalidades oscuras, y sin mucho campo para desarrollar su trabajo se desenvuelve muy bien, con el detalle de que en la única escena luminosa (un flashback al paraíso terrenal) su color no es tan bueno como en el resto del libro.
En cuanto al guión de Aaron, lo más destacado no lo encontramos tanto en el desarrollo narrativo en sí mismo que es netamente lineal y sin demasiadas sorpresas. Sí es notable la descripción del mundo en esta época, y la caracterización que realiza de todos sus personajes (especialmente de los secundarios) que añade profundidad a la presentación de este momento bíblico como uno histórico, con una lucha por ser el más fuerte y así conseguir la supervivencia siempre en riesgo. Es interesante, además, la incorporación de algunas reflexiones religiosas desde el ateísmo de Aaron que el guionista pone en boca de sus personajes, principalmente en Caín. Con esto no me refiero a las blasfemias que proliferan, sino por ejemplo el señalar que si Dios nos creó a su imagen y semejanza y somos capaces de tantas atrocidades, ¿Dios es así? A su vez, en lo que sí hay una sorpresa y es un poco un giro dramático, el desarrollo de Caín como personaje que realiza Aaron se aparta del asesino despreciado y odiado, pero entrar en eso ya es caer en spoilers.
A todo esto se suma también el planteo en la misma tónica reflexiva de quiénes son Los Malditos que dan título a esta serie, que puede extenderse mucho más allá de estos humanos antediluvianos, y la limpieza de esa gran inundación puede no haber sido la solución (spoiler alert: no lo fue). En resumen, y retomando una vez más el planteo del comienzo de esta reseña, el equipo autoral que supo destacarse en Scalped logra dejar su propia marca en una historia de inspiración bíblica. Y si prosiguen en su interpretación de la Biblia con nuevos arcos argumentales, serán una lectura bienvenida.
Estos artistas están MALDITOS | Misterios en el arte 👁️
Con el lanzamiento de Los Malditos (The Goddamned), Jason Aaron deja patente que está en forma, y más que nunca, tras el anuncio de su encargo en Vengadores tras la iniciativa Fresh Start de Marvel, y con series abiertas en la editorial independiente Image Comics, cómo Paletos cabrones y la recién publicada en España, Los Malditos. Pero esta última publicación nos hace echar la mirada hacia atrás y buscar las similitudes de esta última obra con su gran obra maestra, Scalped.
En cierta medida Jason Aaron no repite la fórmula, pero sí que repite equipo creativo, R.M. Guéra al dibujo y Giulia Brusco al color. La temática principal ha cambiado, en Scalped teníamos a Dash Caballo Terco, un joven que regresaba a la reserva india que le vio nacer para dar caza como agente doble a un criminal que pretendía montar un casino. Aaron trata el tema de los casinos indios americanos que se hicieron a través de la financiación de actividades ilegales. Actualmente la cosa ha cambiado, hasta se puede jugar en muchos casinos online directamente online de una forma segura y rápida. Pero lo que nos ofrece Scalped, es una visión oscura de una sociedad empobrecida y que aprovecha el dibujo de Guéra para retratar lo más oscuro del ser humano.
En Los Malditos pasa algo parecido, nos remontaremos a 1500 años después del Génesis. La tierra tras el pecado original de Adán y Eva, ha quedado en un yermo, donde la gente lucha para sobrevivir y las alimañas apenas se distinguen entre los seres humanos. En esta historia tendremos un héroe, o algo similar. Caín, el hombre que inventó el asesinato al matar a su hermano, que vagará inmortal, teniendo que ver el espectáculo que ha dejado el ser humano a su paso durante las eras. La obra está impregnada de referencias bíblicas utilizadas al antojo del escritor para darnos una mirada salvaje y dentro del género de la fantasía heroica.
En este primer arco argumental, además del exilio de Adán y Eva del Paraíso, veremos varios personajes del primer testamento que tendréis que descubrir en este primer tomo. Por lo tanto, aquí Jason Aaron explora de nuevo lo más oscuro, turbio y cruel de la raza humana, pero con trasfondo bíblico, reinterpretado de la forma más cruenta posible. Concepto que repite en la medida posible, aprovechando a su dibujante, dónde una vez más, sus tintas oscuras reflejan el pozo de lodo en el que nos quieren meter sus autores.
R.M Guéra y Giulia Brusco, emplean un arte más característico del cómic europeo, que otorga a estas obras un carácter que las distingue al resto de la producción mainstream americana. Guéra con unos trazos toscos y bruscos, nos aporta la oscuridad de estos seres que veremos a lo largo de la obra, con un carácter explícito que dará más violencia, aún si cabe, a la historia.

Sus autores ya se están encargando de realizar su segundo arco argumental de lo que supone una serie, por lo pronto, abierta. Ha tardado bastante en llegarnos a España, pero con el tiempo justo para que nos llegue ese segundo arco en un tiempo medianamente razonable. Aún queda por saber, hasta dónde puede llegar esta serie. Si se quedará simplemente en lo narrado en el primer testamento, o avanzaremos en el tiempo, y quién sabe, puede que algún día hasta nos traigan a Caín al presente. Aunque tenga una carga argumental más ligera que Scalped, creemos que aunque compartan ciertas cosas como las mencionadas, Los Malditos es una de las grandes series a tener en cuenta para colocarla entre las mejores de este año.
Seamos o no creyentes, de un modo o de otro la Biblia llega a nosotros. Tranquilos que no voy a hablaros del regocijo de conocer a Dios, sino el de conocer la obra de este par de dioses del cómic llamados Jason Aaron y R. M. Guéra. Aún no me he cansado de recomendar Scalped como el mejor cómic del siglo XXI hasta la fecha y este par de titanes ya nos traen Los malditos 1. Con el subtítulo de este tomo, quizá ya empiece a quedar claro a qué venía la alusión a la Biblia, pero muy a grandes rasgos, Los malditos nos vendría a relatar la historia jamás contada de dos de los principales protagonistas del libro del Génesis: Caín y Noé.
En el mundo actual de ofendidos de red social y pieles finas, Aaron y Guéra nos retuercen el Génesis para adentrarnos en un mundo más sucio, descarnado y visceral donde la degeneración no tiene límites y la violencia es la base de la humanidad. Este mundo de antes del Diluvio es la la vez preapocalíptico y postapocalíptico, es a la vez Era Hiboria y Mad Max. En medio de todo esto, nuestros protagonistas serán a su vez antagonistas entre sí. Un Caín blanco e inmaculado busca la muerte y como aquel jinete pálido de Clint Eastwood, de algún modo se quedará con el papel de antihéroe. Del mismo modo, podríamos decir algo así como que Noé es el antivillano. Es un fanático con una misión, la salvación del mundo y no dudará en recurrir a cualquier medio para conseguirla. Pese a la estructura de western de Los Malditos, del mismo modo que sucedía en Scalped, la línea entre el bien y el mal no está del todo clara, pero es seguro que las dos figuras son profundamente antagónicas entre sí. Donde Caín es un solitario que camina desnudo, Noé es poderoso y viaja rodeado de una gran caravana. Donde Caín busca su redención personal, para Noé la misión divina lo es todo. Donde Caín sólo piensa en acabar con todo, Noé se proyecta en el futuro.
Para leer una historia como ésta, como suele suceder con Jason Aaron, las tripas son tan importantes como los ojos o el cerebro. El barbudo de Jasper, Alabama, tiene esa capacidad extraordinaria para remover tus vísceras y tocarte por dentro, pero comentábamos en otra ocasión que tanto se debe a su habilidad como escritor como a ese, llamémoslo don divino para la ocasión, que lo reúne en sus mejores obras con dibujantes absolutamente fuera de serie. Tenemos el caso de Jason Latour en Paletos cabrones o el nunca suficientemente alabado R. M. Guéra, en el que nos ocupa. Combinan no sólo una fuerte personalidad visual, sino una de las capacidades narrativas más potentes de la industria. En Los Malditos, Guéra no necesita experimentos narrativos llamativos. No necesita alardes de virtuosismo para comunicar todo lo que tiene que contar Los Malditos. El manejo del blanco y negro, el cuidado por los escenarios, la caracterización de personajes, lo que revela y deja en off cada viñeta… al fin y al cabo no dejan de ser los rudimentos más básicos del dibujo de cómics, pero manejados a un nivel al que pocos dibujantes llegan. Puede que los textos sean de Aaron, pero éste parece muy consciente de que la historia es cosa de ambos (y de Giulia Brusco, que tan bien entiende a Guéra). Los Malditos toma un trozo de la llamad historia más grande jamás contada y la desfigura con cicatrices de western, fantasía, brutalidad y corrupción en un recorrido hacia lo más oscuro del alma humana. No habrá piedad para los protagonistas ni para los lectores y cuando al final del duelo nuestro jinete pálido se aleje hacia el horizonte, en la lejanía no habrá un sol poniente.
Han pasado 1655 años desde el Edén, y la vida en la Tierra se ha ido al infierno. El mundo del hombre es un lugar repleto de depravaciones y crueldades desenfrenadas. Por sus páramos vagan monstruos prehistóricos y saqueadores de la Edad de Piedra. La muerte y la destrucción se han convertido en el pan nuestro de cada día. La humanidad es un experimento fallido. Así es la vida antes del Diluvio. He aquí al hombre, al borde de su primer apocalipsis. Bienvenidos al mundo de LOS MALDITOS.
Tras conmocionar el género negro con Scalped, esta nueva serie regular vuelve a reunir al guionista Jason Aaron con el dibujante R.M.Guéra en un noir bíblico seco y brutal. Nueva serie de Jason Aaron y R.M. Guéra, dos autores consagrados y conocidos mundialmente por su colaboración en Scalped.
Han pasado 1655 años desde el Edén, y la vida en la Tierra se ha ido al infierno. El mundo del hombre es un lugar repleto de depravaciones y crueldades desenfrenadas. Por sus páramos vagan monstruos prehistóricos y saqueadores de la Edad de Piedra. La muerte y la destrucción se han convertido en el pan nuestro de cada día. La humanidad es un experimento fallido. Así es la vida antes del Diluvio. He aquí al hombre, al borde de su primer apocalipsis. Bienvenidos al mundo de LOS MALDITOS.
En una era anterior al diluvio universal… Oculto en la cima de una montaña, existe un mundo ignoto. Un mundo sin hombres, sin su salvajismo. En él, las santas hermanas de un convento secreto gozan de un nuevo Edén mientras pastorean un rebaño de jóvenes huérfanas hacia la aceptación de su futuro: convertirse en las esposas sagradas de los hijos de Dios. Sin embargo, cuando Sharri y Yael, dos doncellas en la cúspide de su plenitud, descubren el verdadero significado de desposarse, comprenden que solo hay un modo de escapar del sagrado vínculo del matrimonio: correr como alma que lleva el diablo.
| Formato | Rústica |
| Páginas | 152 páginas interiores en color más cubiertas |
| Contenido | Traducción de los comic books originales The Goddamned: The Virgin Brides números 1 al 5 publicados en USA por Image Comics en 2020. |
| Editorial | Planeta Cómic |
| Guion | Jason Aaron |
| Dibujo | R.M. Guéra |
| Color | Giulia Brusco |
