El episodio 131 de Dragon Ball Super marcó el vibrante final del Torneo del Poder, un evento que mantuvo a los espectadores al borde de sus asientos con una batalla culminante cargada de emoción y giros inesperados.
Con Son Goku gravemente herido y fuera de combate, la esperanza recayó en los hombros del Androide Número 17 y Freezer. A pesar de ser enemigos acérrimos desde hace décadas, ambos guerreros decidieron dejar de lado sus diferencias y su fatídico pasado en Namek para unir fuerzas contra el formidable Jiren, un adversario que los había superado por completo.
La estrategia conjunta de Freezer y el Androide 17 logró debilitar a Jiren, quien a pesar de su inmenso poder, se encontraba visiblemente fatigado tras su intenso combate contra Goku. En un momento crucial, Freezer utilizó su telequinesis para atrapar a Jiren entre enormes rocas, permitiendo que el Androide 17 reapareciera para lanzar su último y decisivo ataque.

Todo parecía indicar que Jiren había sido derrotado, pero un grito de aliento de Toppo desde las gradas reavivó la determinación del guerrero del Universo 11. Jiren se recuperó y desató nuevamente todo su poder, sumiendo a Goku en un estado de gritos de dolor e impotencia ante la magnitud de la situación.
Sin embargo, la improbable alianza entre Goku y Freezer demostró ser crucial. Con el último aliento de sus fuerzas, y movidos por una confianza asombrosa, ambos se sacrificaron para lograr sacar a Jiren de la plataforma.
En ese instante, se reveló al ganador del Torneo del Poder: el Androide Número 17, quien se mantuvo firme en la arena. Como consecuencia, el Universo 11 fue borrado, y el Androide 17, como MVP, obtuvo el derecho a pedir un deseo a Super Shen Long.

El Gran Sacerdote se mostró complacido con el deseo del Androide 17, quien eligió restaurar todos los universos eliminados. Esta decisión altruista sorprendió a los dioses y demostró la profunda evolución del personaje, evitando que los Reyes de Todo destruyeran también el Universo 7 por motivos de egoísmo.
Como recompensa por su actuación y lealtad al final del torneo, Beerus decidió otorgarle un regalo a Freezer. El Dios de la Destrucción ordenó a Whis que reviviera al tirano y curara todas sus heridas, un giro inesperado que causó desagrado entre los Guerreros Z.
Los Reyes de Todo, disfrutando de la emoción del torneo, se despidieron de Goku, mientras Beerus y Shin se apresuraban a regresar a casa. El Gran Sacerdote felicitó al Equipo del Universo 7 por su espléndida pelea y su noble deseo.
Así concluyó el Torneo del Poder. Goku y sus amigos regresaron a sus vidas cotidianas, celebrando el nacimiento de Bra. Bulma incluso permitió que el Androide Número 17 utilizara su crucero para viajar por el mundo con su familia. Mientras tanto, Freezer reagrupó su ejército en el espacio, y Goku y Vegeta se enfrentaron en un duelo amistoso en los páramos de la Tierra.
Wiss revive a freezer
El episodio 131 de Dragon Ball Super cerró el Torneo del Poder con la victoria del Universo 7, un deseo altruista y la reafirmación de la amistad y el respeto entre guerreros.
