Inteligencia artificial, robot sexual, viaje intergaláctico… Un robot viaja por el universo para satisfacer sexualmente a las mujeres. Durante ocho siglos ha cumplido implacablemente la misión para la cual ha sido programado. BO es un dios del sexo.
Una sucesión de imágenes que parecen tomadas de películas pornográficas pero cargadas de sentido estético, con colores brillantes y una influencia pop similar a la de ‘Preferencias del sistema’, nos sumerge en el universo de BO, quien más allá de cualquier sentimiento, hace un análisis mecánico y exhaustivo de su experiencia con las mujeres, humanas y alienígenas, y sobre el alcance de su satisfacción sexual. El último robot sexual de la galaxia divaga sobre el significado de los impulsos que experimentan liberadas en ese placer transhumano, y entre coitos y desenfreno, nos lleva a una reflexión sobre el deseo, la vida y los sentimientos. El nuevo cómic de Ugo Bienvenu es una obra futurista y pornográfica con una mirada existencialista. BO, un brillante robot humanoide, protagoniza una obra futurista y pornográfica que encierra una reflexión filosófica sobre la existencia.

Una Fusión de Géneros Inesperada
Hay géneros a los que es difícil sacarle jugo, y si en este caso le diésemos a la historia pornográfica un género propio en el que residir, sería uno en el que es realmente difícil que las editoriales apuesten. Otro género sería el del ensayo ilustrado, el cual tampoco es que sea especialmente aclamado ni demandado. Bien, llegados a este punto, ¿qué pasaría si juntamos un género que quizás no se le pueda considerar tal, y que está lejos de todo canon comercial, con otro al que solo se acercan los lectores más sesudos en busca de reflexión más que de acción? La previsión amenazaría tormenta, pero hemos comprobado que la predicción meteorológica gráfica (perdón, pero era necesario para mantener el símil) no siempre acierta, y en este caso el Sol brilla con inusitada fuerza. Aviso a navegantes, poneos crema de protección 80 antes de salir porque esta historia calienta cuerpo y cabeza.
En esta obra se nos narra una parte de la historia de BO, un robot sexual de lujo que viaja a través del espacio satisfaciendo a sus clientas. En este trabajo el autor propone un juego, uno perverso, pero de gran calado. Nos hace reflexionar mientras presenciamos actos impúdicos, actos literalmente pornográficos. Las reflexiones vienen de parte de nuestro BO, que está exento de todo sentimiento, como una carcasa robótica vacía que intenta llenar las carcasas humanas vacías que le contratan para sus servicios. Este es el primer gran acierto de la obra, y que solo venciendo la barrera de lo obsceno podemos atisbar.
La Reflexión Filosófica Tras el Sexo Explícito
Siempre se ha tenido aquel debate sobre el por qué de que la violencia explícita esté normalizada, hasta requerida, mientras que el sexo está relegado a una segunda fila, o a una tercera, llegando incluso a estar fuera de las filas. Hay muchas teorías al respecto, pero no vengo a hablar de ellas, sino de lo que propone el autor con respecto a ese suceso. Y es que una vez superado el obstáculo sociocultural del sexo explícito, no quedan más que las reflexiones, pero ese es el juego; que no podemos librarnos de ellas. Y asistimos a una conversación psicológica del autor con nosotros, mientras en la misma habitación un robot y una mujer tienen sexo de diversas formas.
“Es solo carne, y estamos hablando de eso, estamos reflexionando al respecto. ¿Puedes mantener la concentración? Entremos en el motor de la historia. Evidentemente no es el sexo, sino una búsqueda de significado. BO traza perfiles psicológicos de sus múltiples clientas, entrando a analizar varias facetas de la raza humana. Nos habla de la individualización en materia de una búsqueda de satisfacción plena, lo que se traduce en la persecución de un objetivo vital individual que nos proporcione una felicidad perpetua. Entra a diferenciar el placer de la felicidad, ya que él no siente ninguna de las dos, y puede opinar sin restricción moral sobre la idea de ambas dos y la manera en la que se afectan mutuamente.
Woody Allen dijo aquello de “el sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír”, aunque también comentó que “el sexo sin amor es una experiencia vacía”. Y pese a las luces y sombras arrojadas por el cineasta, estas dos declaraciones en su conjunto vienen muy a colación con la historia. BO se dice a sí mismo que es un ser vacío, que sus clientas también lo están, y que éstas se encuentran buscando aquello que pueda llenar aquel vacío de forma momentánea, porque han descartado la idea de encontrar lo que les pueda llenar de forma vitalicia, y el placer ocupa un puesto privilegiado en la cola de cosas que llenan el vacío de forma momentánea, siendo el sexual el placer más requerido.

Pero BO a parte de hablarnos del tema de la búsqueda de objetivo vital, nos muestra al ser humano como un ser atado a sus propias restricciones, y hace mucho énfasis en las morales. Coloca en relieve la moral como algo que nos pone muchos impedimentos en materia de placer, pero que una vez eliminada la moral del que mira, la persona es libre de elegir lo que quiere, de saciar sus verdaderas apetencias. Dado que BO es un robot exento de sentimientos, y por tanto de moral, o al menos de una moral humana, quienes acceden a sus servicios pueden dar rienda suelta a sus deseos. En más de una ocasión habla de que el ser humano, una vez advierte la falta de moral reinante y entra en el juego del placer, pasa a convertirse en un objeto sin mayor pretensión que la de ser satisfecho. Esto nos acaba por remarcar que en muchos casos somos un constructo social que enmascara nuestra verdadera figura. Pero no significa que sea algo malo o bueno, simplemente es.
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El Arte Gráfico de Ugo Bienvenu
Con respecto al apartado gráfico Ugo Bienvenu hace un trabajo muy destacable. Todo el trabajo está dibujado con línea clara y colores planos con textura rugosa. La mayoría de las páginas están formadas por una o dos viñetas de índole sexual o contemplativa. En el primer caso, los fondos suelen desaparecer haciendo uso de un color que llena todo menos las figuras de los personajes, los cuales destacan por su realismo y sus expresiones faciales tan bien definidas; mientras que en el segundo caso los fondos toman todo el protagonismo, mostrando en la mayoría de los casos telones estelares, llenos de planetas y estrellas, atravesados por el rayo que conforma la estela de la nave de BO, y que sirve de evidente analogía sexual y reproductiva.

Detalles de la Edición
Formato: Rústica. 128 páginas.
Concluyendo, Ponent Mon hace una edición muy fiel a la original, pese a que han prescindido de la portada con efectos de brillo que tanto apetecía recibir en nuestro país. Estamos ante una obra que no es de fácil acceso para el público ordinario, tanto a nivel visual por lo explícito de lo mostrado, como a nivel de texto por lo profundo de lo expuesto.

Ugo Bienvenu es un director y diseñador francés nacido el 10 de mayo de 1987. Después de una diplomatura en ilustración en la escuela Estienne, se unió a la sección de cine de animación de Gobelins. En 2010, tras su estancia en el Instituto de Artes de California en Los Ángeles, se dedicó a la animación experimental. Desde 2010, ha escrito y dirigido clips y cortometrajes, en solitario o acompañado por Kevin Manach, Benjamin Charbit o Félix de Givry entre otras personalidades. Sus películas se emiten en Arte y Canal +. El mismo año, escribió un cómic en papel, Sukkwan Island, una adaptación de la novela homónima de David Vann. Participa en la producción de documentales como autor gráfico, storyboarder y director de animación. En 2014 participó en la creación de escenografías, la animación y la concepción de los créditos de la película Eden de Mia Hansen-Løve para la que también actúa como actor. En 2016, dibuja para la prensa y desarrolla la miniserie Antman, nuevamente con Kevin Manach. Terminaron esta miniserie en 2017. En ese mismo año publicó un segundo álbum de cómics, Paiement Accepté, donde imagina la vida de un hijo de Donald Trump, exiliado en Francia tras una guerra civil en Estados Unidos. Dio sus primeros pasos en la moda firmando un primer “Collab” con la marca Edwin, y una pequeña campaña de ilustración para la joven marca Holiday. En 2018 creó la productora Remembers con Félix de Givry y la editorial Réalistes con Charles Ameline y Cedric Kpannou. En 2019 publica dos nuevos cómics, Premium +, que trata sobre el destino de un hombre, lleno de certezas, un financiero con una brillante carrera que termina por caer. Su otro cómic de 2019, Preferencias del sistema, recibe el Grand Prix de la critique, y forma parte de la selección oficial del Festival d’Angoulême 2020, consiguiendo una buena acogida entre el público.