Análisis de Bleach: Rebirth of Souls para Xbox One

Bleach Rebirth of Souls se anunció con vítores, fanfarria y celebraciones. La expectación fue máxima y yo le tenía muchísimas ganas. Sin embargo, ha acabado lanzándose tímidamente y se está comiendo buenos palos en los análisis que están saliendo. Vuelve al mercado de los videojuegos el Shonen del BIG 3 que nos faltaba.

Bleach, de Tite Kubo, ya tiene unos cuantos años en el medio. Sin embargo, este último tiempo volvió a estar en boca de todos cuando anunciaron su nueva temporada: Ten Thousand Year Blood War, La Guerra Sangrienta de los Mil Años. Es un arco que el manga concluyó en 2016, tras 15 años de publicación, con opiniones variadas y que recién se animó estos últimos años. Incluso se espera que termine este 2025. Durante los años pasados, se lanzaron decenas de juegos de Bleach (sobre todo cuando el anime estaba en constante emisión). Y luego de Soul Resurrection (juego que salió para PS3), al igual que pasó con la serie, hubo un "parón", donde no se vio mucho más de esta serie. Soul Resurrection no estaba del todo mal, tenía sus detalles, pero para la época era un juego cumplidor. Más teniendo en cuenta que existieron juegos bastante mediocres que no le hacían justicia a la historia original. Ni siquiera a nivel jugable eran dignos de destacarse. Por lo que, por varios años, muchos se tuvieron que conformar con rejugar títulos viejos, emular, recurrir a videojuegos móviles o de navegador (sí, para los que recuerdan aún el Bleach Arena).

Hoy tenemos Rebirth of Souls. Un juego de Bleach que pedía mucha gente desde hace tiempo. Pero, a diferencia de Blade Battlers 2nd, no tiene a todos los personajes que nos merecemos. Algunos aparecen en la historia pero no son jugables, otros directamente no aparecen. Y por último, para peor, otros se venderán por separado como DLC. Sí, incluso personajes bastante principales que deberían estar en el juego base.

La misma historia de siempre

Sí, y no es exactamente por la historia del manga-anime. Es la misma historia de siempre con este tipo de videojuegos en los últimos años. Como ya anticipamos recién, algunos personajes llegarán por separado como DLC. Algo que podría ser, hasta cierto punto, moneda común en los videojuegos de lucha de hoy en día. Sobre todo si tenemos en cuenta que desde un principio este título se pensó como un híbrido entre un Naruto Ninja Storm y un juego de lucha competitivo como puede ser un Mortal Kombat, Street Fighter, Tekken, etc. Por lo que, sí, lo híbrido parece que era en todo sentido. Pero si todavía quedaba alguna mínima justificación posible para esta práctica... la historia sólo llega hasta la saga de Aizen. Incluso cuando ahora está en emisión la saga de los Quincy... no, la historia sólo llega hasta la pelea final con Aizen. Aunque el primer DLC ya anunciado tiene personajes de la última saga, la Guerra Sangri... la historia termina en el arco de Aizen. Ni Fullbringers ni Quincys, al menos en el juego base. No sorprendería que llegue como expansión de la historia vendiéndose por separado. Lo cuál, aunque no sea la mejor desición para los usuarios, al menos deberían de estar.

Ahora bien, tenemos la historia hasta la saga de Aizen... entonces ¿Tendremos a todos sus personajes? No. ¿Todas las historias secundarias que transcurren en ese tiempo? Sólo algunas. ¿Es fiel a la historia? Ni. Respetaron ciertos momentos de la historia que no podían ser reemplazados pero rediseñaron cinemáticas para algunos momentos... lo cuál no tiene mucho sentido. Se siente más como un "lo hacemos para que vean que algo de trabajo le pusimos", más que una necesidad real de hacerlo. Simplemente podían hacerlo como la serie, que es lo que toda la gente esperaba y venía pidiendo. Porque si al menos lo hubiesen hecho mejor... pero no. Incluso muchos usuarios (dentro de los cuales me incluyo) presentaron problemas de rendimiento. En mi caso, las cinemáticas capadas a 30fps con un gameplay a 60fps (en PC) era, tal vez, de lo menos preocupante. Pero mucha gente reportó crasheos, framedrops graves y otros bugs que, esperamos, se vayan corrigiendo con el pasar de los días y las actualizaciones.

Bleach: Rebirth of Souls abarca todo el argumento de la serie desde el inicio de la misma hasta la batalla final con Aizen, justo antes del arco Fullbring. Estamos ante un juego de lucha en 3D para un solo jugador de uno contra uno puro, sin asistencias. Con esta jugabilidad como eje de la experiencia, Bleach: Rebirth of Souls ofrece varios modos, muy tradicionales, pero con muchas horas de contenido.

El modo historia principal repasa los acontecimientos del manga. Bleach: Rebirth of Souls aspira a ser la mejor producción basada en Bleach, y en cierto sentido así es, con las limitaciones habituales de estos juegos pero también esa pasión que los desarrolladores suelen poner cuando tienen en sus manos a unos personajes muy queridos. Estas historias están narradas al modo habitual: cinemáticas (textos en español, voces en inglés o japonés) salpicadas por los combates más importantes. Hay una buena cantidad de secuencias y aunque sea de manera resumida, puede servir para que el jugador que no conozca Bleach entienda mejor a los más de treinta personajes de lanzamiento, pero también es verdad que deja lagunas y no captura la emoción de otros medios.

El plato fuerte de Bleach: Rebirth of Souls en cuestión de modos, más allá de los propios combates, es su historia, la cual arranca desde el principio del manga y el anime, se extiende hasta el clímax de la Saga Arrancar y ha sido completamente elaborada y animada con el motor del juego. El caso contrario, de cara al perfil de jugador al que se quiere llegar, es igual de interesante o más: como juego de lucha 3D no se reinventa lo más básico y aquello que ya funciona de cara a quien simplemente desea machacar botones, ofreciendo los siempre convenientes ataques rápidos, los golpes fulminantes y las técnicas especiales (llamados los movimientos de presión espiritual). El modo historia, justamente, tendremos distintos tipos de enemigos, combates y desafíos, que hacen del progreso mucho menos lineal. Otro detalle son los "retos" donde por ejemplo nos darán bonificaciones por terminar un combate con X habilidad o realizar algo durante el combate que sea "fiel" a la historia.

La historia en sí se desarrolla con secuencias que no son estáticas, pero tampoco buscan reinventar lo que ya funcionaba desde los tiempos de PS2 con diálogos y personajes que se mueven lo justo y necesario hasta que ocurre una acción importante, recordándome a las novelas visuales en según que tramos, pero sabiendo reservarse y lucirse en los momentos clave. Eso sí, las batallas no se interrumpen y los diálogos durante éstas se ofrecen en partida. El modo historia, que narra los eventos desde que comienza la aventura hasta la derrota de Aizen. Me he decepcionado que no esté, como mínimo, la saga del Agente Perdido, pero bueno, tener un juego AA de Bleach en Xbox ya es un milagro.

En cuanto a la presentación, el juego es verdaderamente impresionante. La estética de los personajes está y muy bien trabajada, haciendo uso de Cell Shading y casi todo reconocible al instante, incluso los escenarios pobres que dibuja Kubo. Lo mismo podemos decir de la animación, que es igualmente impresionante. En cuanto al diseño solo puedo decir que me quito el sombrero, especialmente en los menús donde podemos ver ilustraciones originales de Kubo que dan vida a toda la parte visual.

Ilustración de Ichigo Kurosaki en modo Bankai

Jugabilidad y otras cuestiones

Bleach Rebirth of Souls te frena en seco cuando quieres jugarlo como cualquier otro juego. Para empezar, el control de los personajes es tipo tanque; sí, en serio. Esto no es un problema del juego, es parte de su diseño. No es un título de lucha de moverse a lo loco por escenario, sino de mirarse muy fijamente el uno al otro y jugar al piedra-papel-tijera con las combinaciones de golpes. Algo un pelín Tekken, si me preguntáis. Así que hay que elegir: ¿ataco con golpes básicos, con ruptura de bloqueo, hago un bloqueo, una esquiva o lanzo un ataque especial? Es decir: ¿elijo piedra temiendo que el otro lance papel? Esa es la gracia de su sistema de combate. No es nada complicado de dominar a los mandos, pero sí que tiene su intringulis. El problema es que no es muy divertido jugarlo contra la máquina cuando esta no está por la labor de ser pícara, pero sí contra amigos. Olvídate de jugar online porque no hay nadie al otro lado para ello… Al menos, yo he tenido muchísimos problemas para lograrlo.

El combate híbrido que implementaron en Rebirth of Souls funciona. Tiene la fluidez de un combate típico de un Ninja Storm o un Budokai Tenkaichi, pero a su vez tiene la opción de encadenar y cortar combos con un sistema similar al que se viene implementando en los Mortal Kombat y los Injustice. Esto hace que cada combate se sienta con suficiente profundidad y dificultad para que no sea sólo un "Button Masher" sin estrategia. Cada personaje tiene su personalidad, su moveset y su estilo de juego. Ésto hace que cada uno de ellos se sienta diferente. Y a su vez, tiene un sistema de mejoras que es relevante para el modo historia, por lo que se obtiene una progresión adecuada.

El juego premia bastante la estrategia, como decía antes, no tienes un gran elenco de ataques, pero si que tienes los movimientos necesarios que añaden esa epicidad a las batallas. Saber usar a tu favor el sistema de almas y los Kikon es clave. Diría que incluso más que evolucionar en mitad de la partida, porque a veces puede compensar ser una esponja y llevarte palos por doquier para almacenar partículas espirituales y ejecutar ataques que pueden cargarse fácilmente, dos barras de almas de tu oponente.

La misma historia de siempre con este tipo de videojuegos en los últimos años. Como ya anticipamos recién, algunos personajes llegarán por separado como DLC. Algo que podría ser, hasta cierto punto, moneda común en los videojuegos de lucha de hoy en día. Sobre todo si tenemos en cuenta que desde un principio este título se pensó como un híbrido entre un Naruto Ninja Storm y un juego de lucha competitivo como puede ser un Mortal Kombat, Street Fighter, Tekken, etc. Por lo que, sí, lo híbrido parece que era en todo sentido.

Bleach: Rebirth of Souls es el juego de lucha que llevaba meses buscando sin saberlo: sus combates son genuinamente intensos al tiempo que retienen con maestría la auténtica esencia del manga y la nueva serie de animación. Las apariencias engañan, y Bleach: Rebirth of Souls es el mejor ejemplo: cada uno de los prejuicios que tenía sobre el nuevo arena fighter de Bandai Namco se me desmontaron en tres partidas. Daba por hecho que estaría ante el enésimo juego cortado por la línea de puntos, cuyo único gran gancho era traer de vuelta a Ichigo y compañía y poco más. Gran error. Tamsoft no solo busca maravillar al fan, sino ofrecerle un título que no se olvida de los jugadores menos experimentados, pero también es capaz de poner ideas y algo propio sobre la mesa.

El sistema de combate es algo diferente al estándar de la mayoría de juegos -barras de salud, rondas, etc.-, de hecho algunos fans lo han comparado con Smash Bros. Nuestro objetivo consiste en reducir las partículas espirituales del oponente cuando sólo tenga 1 alma, que funcionan como vidas. Al combatir se acumula espíritu de lucha que da acceso a un despertar (shinkai, Bankai o Resurrección según el personaje) que potencia las habilidades y aumenta el número de almas destruidas con los Kikon. Hay más mecánicas como las acciones de revés o la canalización de Kikon, pero en esencia el ritmo de las partidas consiste en atacar con movimientos básicos o sencillos combos, bloquear y utilizar rompedores. Está diseñado como el juego de piedra, papel y tijera: los ataques interrumpen los rompedores, las guardias bloquean ataques y los rompedores cancelan las guardias. Prever qué hará nuestro oponente permite contrarrestar sus estrategias, lo que hace que con pocos minutos de práctica ya podamos empezar a conseguir nuestras victorias aunque sea contra la IA. A esto se suma el desplazamiento en los escenarios 3D, con pequeños obstáculos rompibles, evasiones o las maniobras Hohō para mantener la distancia deseada con el rival.

Diagrama del sistema de combate piedra-papel-tijera de Bleach: Rebirth of Souls

La base jugable se completa con buenas esquivas, contras, despertares que transforman al personaje y una buena economía de recursos durante la batalla. El “prototipo”, por así decirlo, es chulo. ¿Dónde falla entonces el juego? El problema es que las batallas acaban haciéndose muy largas. No hay rounds propiamente dichos, sino un contador de almas que hay que ir eliminando una a una. Los ataques especiales son muy pocos, así como las ejecuciones finales. A este juego le hacía falta un ritmo de batalla más Arc System Works, más demoledor, y no lo tiene. A este problema se le suman los elevadísimos y presentes tiempos de carga que no acabo de entender, porque el juego se ve bonito, pero no es especialmente puntero técnicamente. Bleach Rebirth of Souls funciona muy bien a pantalla estática, pero hay animaciones que cutrean, faltan más ataques especiales, más expresividad en sus luchadores, más finishers y más detalles chulos en el escenario. Es decir, es el típico juego de lucha de anime que te tendrá muy entretenido durante un par de findes con colegas, pero que luego acabarás dejando.

Por todo lo contado, creo que Bleach: Rebirth of Souls nació como un proyecto potente. Profundiza mucho en el manga durante su modo historia, y hasta introduce sorpresas para los que se lo curren y lleguen al final. Pero aunque haya pasado muchísimas de las cinemáticas por puro aburrimiento, me haya enrabietado con sus tiempos de carga y los combates se hayan hecho largos, estoy convencido de que os hará pasar muy buenos ratos si amáis Bleach, porque la base detrás de todo esto sigue siendo chula.

Bleach: Rebirth of Souls no es perfecto. Tiene las ideas muy claras desde el principio, tanto en lo que respecta a sus contenidos y ambiciones como en la manera de ofrecer combates que se sienten bien y no están carentes de emoción. Como comenté, el auténtico plato fuerte de la propuesta es su enorme modo historia. Tamsoft se ha volcado en darle el gusto al fan, pero también en introducir al recién llegado con una trama que sabe cuándo omitir, qué no debe faltar y dónde encaja un combate e incluso deja márgenes para objetivos secundarios.

El modo misiones, el cual aúna los tradicionales modos Arcade y Supervivencia ofreciendo una serie de combates seguidos en los que nuestro personaje conserva en cada nueva batalla la salud restante y las transformaciones hechas. El online, sin embargo, peca de ser demasiado simple: puedes configurar el tipo de conexión y crear o unirte a salas, pero no esperes algo elaborado. Lo cual, me temo, tira por tierra muchas de las ideas competitivas y la variedad y dinamismo de los personajes que se han establecido para darle un extra de interés a la propuesta de lucha.

Pantalla de selección de personaje en Bleach: Rebirth of Souls

A nivel jugable es más original y profundo de lo habitual en el género. Volver a ver un juego de Bleach en consolas más de una década después. Algo justito a nivel gráfico. Tu web de videojuegos y de entretenimiento, para conocer todas las noticias, novedades y última hora sobre el mundo del videojuego, cine, series, manga y anime.

A pesar de que hay un montón de mimo en Bleach: Rebirth of Souls en lo que respecta al apego al anime, su cuidada presentación (con unos menús al estilo Persona a juego con el desarrollo de la Historia) y un sistema de combate interesante y dinámico, dónde flaquea la iniciativa es en la falta de opciones offline y online. Ya bien sea con modos para un solo jugador más atractivos que expriman la franquicia o un online acorde a lo que se le pide a un juego de lucha de 2025. Incluso si no es el máximo reclamo. Pero, incluso en esas, Bleach: Rebirth of Souls cumple con lo que promete: darle a los fans de Ichigo, Rukia y compañía un juego de lucha muy entretenido, sencillo de abordar pero con ideas y cinemáticas emocionantes. Quizás falla al promover que nos enfrentemos a otros jugadores como otros títulos simulares y, pese a que algunas cinemáticas son espectaculares, dista de ser perfecto. Pero, incluso en esas, es justo el tipo de juego basado en el manga de Tite Kubo que estaba esperando.

En defensa de Rebirth of Souls, hay que admitir que no es un Naruto Ultimate Ninja Storm con skins de Bleach. Es un arena fighter, pero uno mucho más profundo y original que la media del género. También más complejo y confuso. Los tutoriales abruman y basta con ponerse a los mandos unos segundos para comprobar el desplazamiento de los personajes y darse cuenta de que estamos ante un juego de lucha de corte bastante más tradicional.

Usa el sistema piedra, papel y tijera de toda la vida. Piedra (los ataques) gana a tijera (los rompedores) y pierde con papel (las guardias), que a su vez pierde con tijera. Con esos tres tipos de movimientos como base, el juego construye y encuentra su propia personalidad. Ampliar Hay golpes en función de la distancia con el rival. Se esquiva cambiando de posición y ángulo. Los combos se pueden extender, acortar y combinar. Cuenta con ataques especiales variados y representativos de los diferentes personajes. Hasta le pega su propia vuelta de tuerca a las barras de vida (haremos un fatality al vaciarlas que quita almas al enemigo y sólo ganaremos al reducir su contador de éstas a cero).

Que nadie espere tampoco un Soul Calibur. Sigue siendo un arena fighter y le faltan combos, transiciones y mecánicas como los inputs direccionales (para golpes altos y bajos). Como todos, acaba obligándonos a repetir una y otra vez los mismos movimientos, pero hace un mayor esfuerzo que sus contemporáneos y deja unos cimientos fabulosos sobre los que erigir futuras entregas.

Al ser un pecado implícito en el género, más que por eso, nuestras quejas vienen por lo roto de algunos ataques y lo desbalanceado de según qué personajes. Contra la CPU, no resulta complicado dar con las estrategias que te llevan de perfect en perfect sin importar la dificultad en la que juegues. Su platino, por ejemplo, es spamear y farmear. No hay más.

Aunque sortea el principal escollo del género, la jugabilidad, no se libra de tropezar con algunos otros. El más doloroso es el contenido. Apenas tres modos de juego: historia, sin conexión (entrenamiento, versus y misiones) y en línea, todos ellos con lagunas importantes. Sin ir más lejos, el primero se queda en la pelea con Aizen y nos deja con la miel en los labios, sin nada de Thousand-Year Blood War. Además, muchos de los personajes que aparecen no se pueden manejar y el elenco acaba reduciéndose a una treintena de luchadores. Pretenden ampliar vía DLC, pero queda lejos de lo visto en los Naruto y Dragon Ball de turno.

Por su parte, el modo sin conexión no son más que combates sin demasiados ajustes ni particularidades, y encima con los problemas antes citados (en cuanto pillas a ciertos personajes y spameas ciertos ataques, la consola no tiene respuesta). Mientras, el multijugador está un tanto desértico aún habiéndose lanzado hace nada y en gran medida se debe a la inexplicable ausencia de partidas clasificatorias y crossplay. Es decir que faltan contenidos y una pizca de inspiración y variedad en los que vienen. Nada que no hayamos visto en las primeras entregas de las diferentes sagas del género.

El aspecto negativo que quizás nos ha pillado con la guardia baja es el acabado visual. Su cel-shading está a años luz del desplegado por los juegos salidos de Konoha y Namek. Poca resolución, animaciones mejorables... Aunque el modo historia hace el esfuerzo de no poner imágenes estáticas y recrea los diferentes momentos con el motor gráfico de Rebirth of souls, no podemos quitarnos la incómoda sensación de tener que hacer la vista gorda para disfrutarlo. Arrastra problemas técnicos de hace un par de generaciones y queda lejos del espectacular resultado de otros títulos del género, ahí ahí con sus respectivos animes.

Es curioso porque con la música ocurre todo lo contrario. Aunque no hubiéramos hecho ascos a la del anime, la presente no se ha limitado a cumplir el cupo. Cada personaje tiene su propio tema, viene con tres openings de muchos nivel, cambia con las transformaciones... Acostumbrados a las covers sin licenciar de otros juegos, el resultado en Bleach: Rebirth of Souls ha paliado en cierta manera la falta de sus canciones más icónicas.

Bleach Rebirth of souls Análisis @Sensession | ¿El mejor videojuego de "Bleach"?

Conclusiones

Rebirth of Souls no es el juego de Bleach que nos merecemos, pero al menos es algo. Una vez corrijan todos sus problemas de rendimiento, balances y agreguen todo el contenido de pago extra... A pesar de que, en la actualidad, la popularidad de Bleach está viviendo una (mas que merecida) segunda luna de miel, no ha sido fácil para ella lograr este reconocimiento. Se tiende a subestimar la importancia de la obra de Tite Kubo, cuando en realidad era un miembro de pleno derecho del conocido como Big 3; un conjunto formado por las tres grandes obras que definieron una etapa dorada de la Shonen Jump: Naruto, One Piece y Bleach.

Bleach: Rebirth of Souls no es un mal juego, pero tampoco es el título que la franquicia necesitaba. Su sistema de combate es sorprendentemente sólido y tiene ideas únicas que lo diferencian del resto, lo cual es digno de reconocimiento. Sin embargo, todo lo que lo rodea -historia, contenido, presentación, equilibrio y modos de juego- se queda a medio camino o directamente no está a la altura y puede llegar a frustrar. Evidentemente, el juego encantará a los seguidores más devotos que buscan revivir los momentos clave de la historia de Ichigo Kurosaki y compañía, y quizás también a quienes disfrutan de los juegos de lucha con un toque diferente. Pero quienes busquen una experiencia robusta, pulida y competitiva, encontrarán que este título aún no ha alcanzado su “Bankai”.

Bleach Rebirth of Souls apuntaba alto. Sin ser malo para nada, se ha quedado en uno de esos juegos de lucha anime divertidos que te alegrarán un par de tardes. La pena es que el juego tiene mimbres de grandeza. En PlayStation 5, he tenido problemas con los tiempos de carga, que son exasperantes. Los combates se hacen algo largos y el modo historia podía estar narrado mejor. Ahora bien, si eres fan, te lo vas a pasar bien con él.

A nivel jugable es más original y profundo de lo habitual en el género. Volver a ver un juego de Bleach en consolas más de una década después. Lo peor: Algo justito a nivel gráfico.

Bleach: Rebirth of Souls cumple como título de lucha pero impresiona como adaptación del anime. Sin duda, es el verdadero homenaje que la serie se merece y un placer para los fanáticos de la serie. El plantel de personajes también cumple con creces, estando la mayoría de personajes importantes presenta y rozando las tres decenas. Al igual que un modo historia muy completo que hace honores a todo el anime, impresionante. Por buscarle alguna pega, se habría agradecido un apartado técnico más pulido, y más todavía tratándose de consolas de actual generación.

Bleach: Rebirth of Souls es un juego de lucha 3D que en sus mejores momentos nos regala batallas épicas, una excelente banda sonora, personajes carismáticos y un sistema de combate con más miga de la que solemos encontrar en su competencia. Hay un gran "pero", y es esa sensación agridulce de lo grande que podría haber sido con un poco más de contenido, modos y un lanzamiento más pulido en todas las plataformas. Aunque obviamente gana interés si eres un aficionado a Bleach, en este caso creemos que es suficientemente interesante como para que lo pueda disfrutar cualquiera, incluso sin conocimientos de la licencia, siempre y cuando tengas en cuenta sus imperfecciones.

Comparativa visual de Bleach: Rebirth of Souls con el anime

Aunque no todos los mangas tienen el éxito de Dragon Ball o Naruto, cualquier licencia con un mínimo de éxito termina por dar el salto a la lucha 3D, ese subgénero que se ha popularizado con el nombre de arena fighter o anime fighter. Hace un año probamos una de estas adaptaciones, el flojo Jujutsu Kaisen Cursed Clash, repasando el largo historial de mangas/animes que se atrevieron a seguir los pasos de los Naruto Shippuden: Ultimate Ninja Storm: One Punch Man, My Heroe Academia, Kill la Kill, JoJo's Bizarre Adventure: Eyes of Heaven, Demon Slayer o el cóctel de licencias de Jump Force.

Bleach: Rebirth of Souls no es perfecto. Tiene las ideas muy claras desde el principio, tanto en lo que respecta a sus contenidos y ambiciones como en la manera de ofrecer combates que se sienten bien y no están carentes de emoción. Como comenté, el auténtico plato fuerte de la propuesta es su enorme modo historia. Tamsoft se ha volcado en darle el gusto al fan, pero también en introducir al recién llegado con una trama que sabe cuándo omitir, qué no debe faltar y dónde encaja un combate e incluso deja márgenes para objetivos secundarios.

En resumen, Bleach: Rebirth of Souls es un juego que, si bien no alcanza la excelencia, ofrece una experiencia entretenida para los fans de la franquicia. Su sistema de combate tiene potencial, pero se ve lastrado por la falta de contenido y un pulido general que podría haber elevado el título a cotas más altas.

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