La Lejía: Un Aliado Indispensable en la Limpieza y Desinfección del Hogar

Los agentes patógenos transmitidos por los alimentos, como las bacterias, los parásitos y los virus, son invisibles sin un microscopio y pueden propagarse por toda la cocina, contaminando tablas de cortar, utensilios, esponjas, superficies de trabajo y alimentos. Si se ingieren, las bacterias nocivas transmitidas por los alimentos pueden causar enfermedades. Por ello, mantener la higiene en el hogar es fundamental para la seguridad alimentaria y la salud de la familia.

La lejía, un compuesto químico cuya fórmula es NaClO, es una sal de cloro (hipoclorito sódico) que se presenta como un aliado eficaz para la desinfección. Su poder desinfectante se aprovecha en diversas aplicaciones domésticas, desde la limpieza de superficies hasta la potabilización de agua en situaciones de emergencia.

Usos y Aplicaciones de la Lejía en el Hogar

Para garantizar la seguridad de su familia, es crucial mantener limpias las manos, las superficies y los utensilios. La desinfección periódica de las superficies de trabajo de la cocina con un desinfectante específico es una práctica recomendable. Alternativamente, una solución de lejía, preparada con una cucharadita de lejía de cloro líquida por cada cuarto de galón de agua limpia, también resulta efectiva para desinfectar superficies.

Es importante reemplazar las tablas de cortar excesivamente gastadas, independientemente de su material (plástico, acrílico no poroso o madera), ya que pueden albergar gérmenes. Para la limpieza general de las superficies de la cocina, se pueden considerar toallas de papel desechables, que permiten eliminar los gérmenes al ser desechadas. Si se utilizan toallas de tela, es fundamental lavarlas a menudo con agua caliente. Es crucial recordar no secarse las manos con una toalla que haya sido utilizada previamente para limpiar jugos crudos de carne de res, pollo o pescado.

La limpieza de las paredes interiores y los estantes debe realizarse con agua caliente y un detergente para platos suave y líquido. Una revisión semanal de las fechas de vencimiento y de “consumir antes de” de los productos alimenticios ayuda a prevenir el consumo de alimentos en mal estado.

Las frutas y verduras crudas deben enjuagarse bien con agua corriente para eliminar gérmenes y tierra. Para aquellos con cáscara gruesa o dura, como papas, zanahorias o melones cantaloupe, se recomienda el uso de un cepillo para vegetales para quitar la suciedad superficial.

Tabla de diluciones de lejía para diferentes superficies del hogar

Preparación de Soluciones de Lejía para Limpieza

La preparación de soluciones de lejía para diferentes propósitos requiere una medición precisa. Para ello, se puede utilizar una jeringa de plástico reutilizable. A continuación, se detallan algunas diluciones comunes:

  • Suelos: Diluir 1/2 vaso de lejía (125 ml) en un cubo con 5 litros de agua.
  • Superficies verticales (paredes, mosaicos): Diluir algo menos de 1/2 vaso de lejía (75 ml) en un recipiente con 3 litros de agua.
  • Baños: Diluir algo menos de 1/2 vaso de lejía (75 ml) en un recipiente con 3 litros de agua.
  • Encimeras: Diluir 2 tapones (26 ml) en 974 ml de agua en un recipiente pulverizador.
  • Otras superficies (suelas de zapatos, envoltorios de envases): Diluir 2 tapones (26 ml) en 974 ml de agua en un recipiente pulverizador.

Desinfección de Agua con Lejía

En situaciones de emergencia, como interrupciones del suministro de agua habitual (debido a huracanes, inundaciones o roturas de tuberías), las autoridades locales pueden recomendar el consumo de agua envasada, hervida o desinfectada. La lejía es una herramienta valiosa para la potabilización del agua cuando no es posible hervirla.

Si el agua presenta turbidez, es aconsejable dejar que se asiente y luego filtrarla a través de un paño limpio, servilleta de papel o filtro de café. La desinfección con lejía requiere el uso de productos a base de cloro sin olor y aptos para desinfección e higiene, que contengan 6% u 8,25% de hipoclorito de sodio en su composición. No se deben usar lejías con aroma, para ropa de color ni con limpiadores añadidos.

Infografía sobre cómo desinfectar agua con lejía

La cantidad de lejía a añadir dependerá de la concentración del producto y del volumen de agua. Como guía general, para galones de agua, se pueden añadir 8 gotas de lejía al 6% o 6 gotas de lejía al 8,25%. Tras añadir la lejía, se debe mezclar y dejar reposar durante 30 minutos. El agua desinfectada debe tener un olor suave a cloro.

Otras Alternativas para la Desinfección del Agua

Además de la lejía, existen otras opciones para desinfectar agua en situaciones de emergencia:

  • Hervir el agua: Permitir que el agua alcance un hervor constante durante al menos un minuto.
  • Hipoclorito de calcio granulado: Preparar una solución de cloro (aproximadamente 500 mg/L) agregando una cucharadita colmada (¼ de onza) de hipoclorito de calcio (HTH) granulado a dos galones de agua. Luego, añadir una parte de esta solución por cada 100 partes de agua a tratar. Es importante hacerlo en un área ventilada y con protección ocular.
  • Yodo de uso doméstico (tintura de yodo): Añadir cinco gotas de tintura de yodo al 2% por cada cuarto de galón o litro de agua. Si el agua está turbia, se deben añadir 10 gotas.
  • Tabletas para desinfección de agua: Existen tabletas disponibles en el mercado que contienen cloro, yodo, dióxido de cloro u otros agentes desinfectantes.

Es importante buscar fuentes de agua alternativas en caso de emergencia, como derretir cubos de hielo, drenar tuberías o el tanque de agua caliente. El agua de ríos o lagos también puede ser utilizada, prefiriendo agua en movimiento sobre agua estancada, pero siempre tratándola previamente. Si se dispone de un pozo de agua que se ha inundado, es fundamental desinfectarlo y realizar pruebas posteriores.

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