En el corazón de cada Shinigami late un poder cuasi místico, conocido como zanpakutō. Esta arma única no se limita a su función principal como sable; es la esencia misma del alma de su portador. En el universo de "Bleach", estas zanpakutō no son sólo artefactos de poder, sino compañeros de batalla, con características y habilidades únicas que las hacen esenciales para la identidad y la fuerza de cada usuario. Su importancia se extiende mucho más allá de la simple batalla, tocando la fibra misma de la existencia del Shinigami y el complejo tejido de su mundo espiritual.
La zanpakutō, término que significa literalmente "espada cortadora de almas", es el arma principal y simbólica de los Shinigami, Visored y Arrancar en el universo de "Bleach".
Son una con el Shinigami. Comparten la convicción del Shinigami. Las Zanpakutō tienen su propia personalidad y forma de comportarse, si bien es cierto que al ser parte del alma del Shinigami, en ocasiones comparten su mismo carácter. Aún así, son lo suficientemente independientes como para considerarse un organismo aparte, un compañero del Shinigami en la pelea.
Su habilidad y forma refleja directamente el alma de su Shinigami. Los Shinigami las usan en batalla, como reflejo de su corazón y sus almas. Liberadas, pueden demostrar un poder asombroso.
No obstante, por no ser unas armas comunes, las Zanpakutō no pueden ser reemplazadas, y en caso de que rompan habrá que esperar a que se regeneren ellas solas, en un proceso que es bastante lento.
El tamaño de una Zanpaku-tō es directamente proporcional al poder de su portador, pero sólo hasta cierto punto, ya que los Shinigami de mayor nivel son capaces de controlar el tamaño e incluso la forma de su Zanpaku-tō en su estado sellado para evitar que, debido al enorme reiatsu que pueden desplegar, sus Zanpaku-tō lleguen a tener el tamaño de edificios enteros y su manejo sea muy complicado. Aún así, independientemente de lo grande o pesada que puede ser una Zanpaku-tō, sostenerla no le supondrá ningún problema a su usuario, ya que es parte de su propia alma.
La mayoría de las Zanpaku-tō tienen el aspecto de una katana, con ligeras variaciones entre ellas sobre todo en la forma de la guardia o en los colores del mango. Sólo unas pocas de las Zanpaku-tō de los Shinigami tienen formas diferentes, generalmente de espadas de distintos tamaños a los de una katana.
Todas las Zanpaku-tō de Shinigami y Visored tienen la capacidad de enviar a los Plus a la Sociedad de Almas mediante el Konsō y de purificar a los Hollows, e incluso de transformarse y adquirir otros aspectos más elaborados y poderosos, en las llamadas liberaciones de la Zanpaku-tō.

El Origen y la Creación de las Zanpakutō
La historia de las zanpakutō se remonta a Ōetsu Nimaiya, miembro de la Guardia Real, a quien se le atribuye la invención de estas armas especiales. Ōetsu Nimaiya creó el Asauchi, las formas iniciales de las zanpakutō, al fusionar varias almas Shinigami, formando así la base de todas las espadas zanpakutō.
Las Zanpakutō en el universo "Bleach" se dividen en varias categorías, cada una de las cuales refleja las habilidades y temas únicos asociados con sus usuarios.
Tipos de Zanpakutō
- Zanpakutō de tipo físico: Están diseñadas principalmente para el combate cuerpo a cuerpo. Estas armas se utilizan a menudo en enfrentamientos directos y se caracterizan por su capacidad de infligir graves daños físicos. Ejemplos notables incluyen Zangetsu, poseído por Ichigo Kurosaki, y Nozarashi, utilizado por Kenpachi Zaraki.
- Zanpakutō elementales: Son una subcategoría de los tipos Kidô y están asociadas con elementos naturales específicos como el fuego, el agua, el hielo y el viento. Cada Zanpakutō elemental puede generar o manipular su elemento asociado de tal manera que cree ataques o defensas.
- Zanpakutō de tipo Kidō: Se centran en el uso de habilidades mágicas o espirituales en lugar del combate físico directo. Estas armas utilizan hechizos o poderes especiales para atacar o defender, proporcionando una amplia gama de efectos tácticos.
Los Shinigami que son incapaces aún de comunicarse con su Zanpaku-tō portan una espada sellada que comparte el mismo aspecto con la del resto de Shinigamis del mismo nivel y son llamadas Asauchi.
Despertando el Poder: Jinzen, Shikai y Bankai
El Jinzen es el método para mantener una conversación adecuada con la propia Zanpakutō, permitiendo llamar a la verdadera forma de sus poderes. Este proceso implica entrar en un estado de calma para acceder al mundo interno de la Zanpakutō.

Dependiendo de la habilidad del Shinigami de comunicarse y controlar al espíritu de su Zanpaku-tō, ésta puede manifestarse en dos formas adicionales a partir de su estado común (estado sellado). Estas dos formas, conocidas como shikai y bankai, son un tipo de "evoluciones" de la Zanpaku-tō, que presentan poderes nuevos alejados y muy superiores a los que ofrecería su uso como una simple espada.
Shikai: La Primera Liberación
El Shikai es la primera forma "con más poder y mejoras" de una Zanpaku-tō. Para activarlo, el Shinigami necesita aprender el nombre de su Zanpaku-tō. Esto no es tan fácil como bautizar el arma al antojo de su usuario, ya que el espíritu que habita la Zanpaku-tō ya tiene un nombre, y es el Shinigami el que debe llegar a conocerlo. Para ello, el Shinigami ha de ser capaz de comunicarse con su Zanpaku-tō de forma efectiva, siendo capaz de hablar con el espíritu en su mundo interior. El conocimiento del Shikai es una muestra del control de una Zanpaku-tō y aporta un manejo, una efectividad y un poder adicional mucho mayor que el proporcionado por la espada en su forma sellada.
Después de aprender el nombre de la Zanpaku-tō, el shikai puede ser activado tantas veces como se desee simplemente diciendo un comando de activación seguido del propio nombre de la Zanpaku-tō. Estos comandos son únicos para cada Shinigami, y pueden ser desde verbos en su forma imperativa hasta poemas cortos. El paso de recitar un comando o una frase para mostrar el shikai puede ser eludido por los Shinigamis de más alto nivel, aquéllos que han alcanzado el Bankai, y pasar de forma automática de la forma sellada al shikai.
Una vez que se ha activado el shikai, la Zanpaku-tō cambia de forma para acceder a las habilidades especiales que son capaces de realizar. Por lo general, siguen siendo armas de filo similares a la espada, pero existen múltiples excepciones, como por ejemplo Senbonzakura, el arma de Byakuya Kuchiki, Capitán de la 6º División, que al ser liberada la hoja de la katana se convierte en miles de hojas pequeñísimas que al reflejar la luz del sol simulan flores de cerezo que caen del cielo, y lo cierto es que la Zanpaku-tō puede tomar el aspecto de cualquier otra arma o incluso de objetos o de seres vivos. Las habilidades de una Zanpaku-tō, como la propia arma, tienen nombres específicos que suelen ser enunciados antes de activarse.
Bankai: La Liberación Definitiva
El Bankai es la segunda y definitiva evolución de una Zanpaku-tō. Para alcanzarlo, el Shinigami debe ser capaz de materializar el espíritu de su Zanpaku-tō en el mundo real y subyugarlo, dándole así al portador todo el dominio posible sobre el poder de la Zanpaku-tō. Mientras que el shikai se basa en la comunicación entre Shinigami y Zanpaku-tō, en el bankai se requiere un control de uno sobre otro.
El entrenamiento para adquirir el bankai es largo y muy duro, requiere muchos años de experiencia en el combate. El bankai es raro entre los Shinigamis, y se halla exclusivamente limitado a los trece Capitanes del Gotei 13. Byakuya Kuchiki llegó a afirmar que entre las cuatro grandes familias nobles de la Sociedad de Almas, sólo nacía una persona con el poder espiritual necesario para llegar al bankai en varias generaciones, y aún así, se requerían largos años de aprendizaje.
Sólo Ichigo Kurosaki y Kisuke Urahara han conseguido sus respectivos bankai empleando un método mucho más corto, pero también más peligroso, consistente en forzar al espíritu de la Zanpaku-tō a materializarse en el mundo real y sometiéndola en un plazo máximo de tan sólo tres días.
Además de Ichigo, sólo cuatro Shinigamis más han logrado acceder al bankai sin ser Capitanes de división: Chōjirō Sasakibe, Renji Abarai, Ikkaku Madarame y Rukia Kuchiki.
| Shinigami | Estado | Notas |
|---|---|---|
| Ichigo Kurosaki | Bankai | Método acelerado y peligroso. |
| Kisuke Urahara | Bankai | Método acelerado y peligroso. |
| Chōjirō Sasakibe | Bankai | No Capitán. |
| Renji Abarai | Bankai | No Capitán. |
| Ikkaku Madarame | Bankai | No Capitán. |
| Rukia Kuchiki | Bankai | No Capitana. |
| Byakuya Kuchiki | Bankai | Capitán. |
| Kaname Tōsen | Bankai | Capitán. |
| Kyōraku Shunsui | Bankai | Capitán. |
Después de que el Shinigami sea capaz de materializar y mostrar su supremacía al espíritu de su Zanpaku-tō, esta será capaz de asumir su última y más poderosa forma. La excepción a esta regla es el bankai de Ichigo Kurosaki, que tiene una forma mucho más compacta de su shikai. Algunos Shinigami cambian también parte de su vestimenta al liberar el bankai, incorporando ropas que se asemejan a las que viste el espíritu de su Zanpaku-tō o directamente relacionadas con él. Ichigo Kurosaki, Kensei Muguruma y Rukia Kuchiki son muy parecidos en estos aspectos ya que sus bankai son muy compactos y sus atuendos cambian al liberar el bankai.
En el bankai, la mayoría de las Zanpaku-tō adquieren habilidades especiales, que o bien son una versión mejorada de las presentes en el shikai u otras totalmente nuevas. En adición a esto, otro factor que diferencia el Bankai del Shikai es el factor de regeneración en caso de ser roto; en el caso Shikai puede regenerarse con un poco de Reiatsu del dueño, no obstante esta regla no se aplica al Bankai ya que una vez ha sido roto nunca regresa a lo que era antes, salvo como excepción el caso del Bankai de Sajin Komamura que al estar unido a su dueño si el bankai es dañado el dueño también, pero como ventaja al sanar el dueño el Bankai también es reparado.
Mantener un bankai activado es algo muy costoso y que consume grandes cantidades de energía al Shinigami, sobre todo debido al enorme espacio que suelen ocupar estas liberaciones. Una vez más, la excepción es Ichigo, debido al pequeño tamaño de su bankai y su mayor manejo, en comparación con los otros ya conocidos.
Top 10 BANKAIS más PODEROSOS en BLEACH
Resurrección: El Poder de los Arrancar
La Resurrección es el nombre que recibe la liberación de un Arrancar. Al tratarse de Hollows que se han quitado sus máscaras y han adquirido poderes de Shinigami, poseen una Zanpaku-tō y son capaces de realizar una, dos liberaciones o una liberación parcial, como es el caso de Ulquiorra y Grimmjow respectivamente.
Sin embargo, al contrario que las Zanpaku-tō de los Shinigamis o de los Visored, las de los Arrancar no son partes del alma del usuario, sino que se tratan de los poderes de Hollow sellados en forma de arma. Debido a que sus poderes originales se encuentran sellados en sus Zanpaku-tō, la liberación de los Arrancar no transforma su arma en algo diferente, sino los que cambian son los propios Arrancar, adquiriendo una apariencia más similar a un Hollow, y permitiendo el uso de sus habilidades libremente.
Normalmente, los Arrancar puede regresar a su forma más humana cuando vuelven a sellar sus poderes, pero en caso de perder alguno de sus miembros durante la pelea éstos no regresarán una vez se libere de nuevo la Zanpaku-tō.
En su forma sellada, la Zanpaku-tō de un Arrancar suele tener también la forma de katana aunque, a diferencia de los Shinigami, existen muchas más excepciones a esta regla, apareciendo armas selladas con muy distintas formas, alejadas del aspecto tradicional de una espada, como la zanpaku-tō de Aaroniero, la de Nnoitra o la de Baraggan.
En muchos aspectos, la resurrección es una liberación similar al shikai. Al igual que ocurre con éste, para que la liberación Arrancar sea efectiva, se debe pronunciar antes del nombre de la Zanpaku-tō un comando de activación. Esto ha hecho pensar que quizás exista una nueva liberación de los Arrancar más allá de la resurrección, de forma similar al bankai para los Shinigamis y los Visored, pero lo cierto es que hasta la fecha no ha habido señal alguna de que exista.
Durante las ultimas batallas en Hueco Mundo se ha revelado que la Cuarta Espada, Ulquiorra Cifer, puede realizar una segunda resurrección desde su forma liberada llamada resurrección segunda etapa.

Zanpakutō "Desenmascaradas" y Clasificaciones
Son zanpaku-tō desenfrenadas, o sea que han perdido a su amo y, a pesar de la muerte de su amo, este no murió. Una espada demonio desenfrenada puede usar sus poderes de zanpaku-tō al máximo, llegando a ser tan poderosas como un Bankai, aunque sean espadas de bajo nivel. Estos son únicos de la Saga de los Cuentos Desconocidos de las Zanpaku-tō. En su fase cuatro la Zampaku-to se fusiona con su mano.
Algunas Zanpaku-tō parecen ajustarse a ciertos tipos básicos, entre los que podemos destacar las de fuerza bruta (Ichigo, Renji), las de tipo Kidō (Yumichika, Hinamori) o las basadas en un elemento.
Se desconoce si los shinigamis podrían tener un segundo bankai así como Ulquiorra Cifer posee una segunda resurrección.
De los personajes que sabemos que pueden utilizar su bankai, son 6 los que todavía no lo han hecho: Ukitake, Shinji, Love, Aizen, Yoruichi y Shūhei Hisagi. De todos ellos, Yoruichi es la única que a la vez no ha liberado tampoco su Shikai a lo largo de la serie.
Campos de batalla: como los Bankai de Byakuya Kuchiki, Kaname Tōsen y Kyōraku que crean un ambiente que otorga ventaja sobre el enemigo un ejemplo seria el Bankai de Kyōraku donde un aura cubre una gran área alrededor de Syunsui.

El Zanpakutō es la principal arma de los Shinigami en el manga japonés BLEACH y sus obras derivadas. Su forma y habilidades están construidas por el alma de su portador, y su poder se libera al conocer su verdadero nombre. Todos los Zanpakutō tienen como prototipo el "Asauchi", forjado por Nimaiya Oetsu. Los Shinigami los transforman en armas exclusivas a través de un largo proceso de sincronización, y su materia prima es la fusión de las almas de numerosos Shinigami.
La liberación del Zanpakutō se divide en dos etapas: Shikai y Bankai. El Shikai requiere invocar su verdadero nombre para activar su forma básica, mientras que el Bankai requiere someter al espíritu de la espada y materializarlo, alcanzando un poder de cinco a diez veces mayor que el Shikai.
En combate, el Zanpakutō puede purificar a los Hollow convirtiéndolos en Plus. Generalmente, un Zanpakutō en Bankai no puede repararse si su cuerpo principal resulta dañado (aunque el de Komamura Sajin puede recuperarse debido a su conexión con su huésped), pero Ōetsu Nimaiya puede forjar uno nuevo.
La forma correcta de un Zanpakutō es tener una vaina, siendo solo Sayafushi y Zangetsu las dos espadas que no la tienen. Arreglar ese Zangetsu en su "forma correcta" resulta en un estado de dos espadas, el cual es aprisionado en una vaina mediante el Bankai, y lo que emerge después de ser triturado es el "verdadero Zangetsu".
Cada espada tiene su propio nombre. Durante el combate, el Shinigami puede invocar el nombre de su espada para liberarla, desatando un poder más grande para luchar. Cuando un Zanpakutō mata a un Hollow, este es purificado y regresa a ser un Plus (la espada debe ser clavada en la cabeza del Hollow). Es importante notar que cada Zanpakutō tiene su propia alma, pensamientos y personalidad; no debe considerarse simplemente un arma.
La persona que creó y forjó todos los Zanpakutō es el "Dios de las Espadas", Nimaiya Oetsu, quien personalmente forjó el prototipo de todos los Zanpakutō, el "Asauchi".
El Zanpakutō sin nombre que se presta temporalmente a todos los más de seis mil miembros del Gotei 13 durante su época de estudiantes de la academia, y que se les otorga oficialmente al unirse a las filas. Todos los Shinigami conviven día y noche con este "Asauchi", y a través de la acumulación de entrenamiento y refinamiento, escriben la esencia de su alma en el "Asauchi", creando así "su propio Zanpakutō".
La materia prima de los Zanpakutō es la misma que la del "Hollow Blanco" creado por Sōsuke Aizen, fusionada a partir de las almas de numerosos Shinigami.
Hyōsube Ichibee declara: "Y yo he conocido el nombre de todas las Zanpakutō desde el instante en que Ōetsu forjó las espadas y se las entregó a los Shinigami." (Excepto Zangetsu, porque Zangetsu no es una Zanpakutō forjada por Ōetsu). Esto significa que Ichibē Hyōsube comprendió desde el principio el verdadero poder de todas las Zanpakutō, mientras que la gran mayoría de los Shinigami pasan toda su vida sin conocer el "verdadero nombre" de su propia espada. Por ejemplo, Abarai Renji solo conocía el nombre "Zabimaru, el Rey Babuino", por lo que solo podía lograr un "Bankai incompleto". Solo cuando supo el nombre "Sōō Zabimaru" de Ichibē Hyōsube, pudo desbloquear el "Bankai completo".
Es importante distinguir entre la Zanpakutō y el Asauchi. El Asauchi se refiere específicamente a la Zanpakutō sin liberar, mientras que la forma específica y la materialización de la Zanpakutō están determinadas por su portador, no por el Asauchi.
Si un Shinigami conoce el verdadero nombre de su Zanpakutō, puede invocarlo para liberar la verdadera forma y poder de la espada. Si se pronuncia correctamente el nombre de la liberación inicial (Shikai), se logra la liberación completa.
La misma Zanpakutō puede liberar diferentes poderes dependiendo de las palabras de invocación utilizadas (ejemplos representativos: Benihime de Kisuke Urahara y Hōzukimaru de Madarame Ikkaku). Una vez que se domina el Bankai, se puede realizar el Shikai sin necesidad de recitar las palabras de invocación.
El Bankai es la segunda etapa de liberación de una Zanpakutō, que sigue a la primera etapa, el Shikai, y constituye la liberación final. Entre miles de Shinigami en una generación, solo unos pocos pueden lograr el Bankai. Una vez alcanzado, el nombre de ese Shinigami será recordado para siempre en la Sociedad de Almas. Además, la capacidad de realizar el Bankai es un requisito indispensable para convertirse en capitán.
El requisito previo para lograr el Bankai es materializar la forma espiritual de la Zanpakutō y someterla.
Byakuya Kuchiki declaró que el poder del Bankai es de cinco a diez veces mayor que el del Shikai. Comprender el Bankai generalmente lleva mucho tiempo a un Shinigami, e incluso después de alcanzarlo, se necesitan décadas para dominarlo por completo. Dominar con éxito el Bankai es solo un nuevo comienzo; a medida que el Shinigami continúa entrenando, su Bankai también evoluciona. Un ejemplo representativo es la Zanpakutō de Genryūsai Shigekuni Yamamoto, que pasó de ser una "espada de fuego desenfrenado" hace mil años a convertirse en "Zanka no Tachi".
A diferencia de una Zanpakutō en estado Shikai, una Zanpakutō en Bankai, una vez dañada, no se puede reparar (a menos que sea una Zanpakutō como la de Komamura Sajin, que está tan íntimamente ligada a su poseedor que si se daña, el propio poseedor también resulta herido, y puede recuperarse junto con su anfitrión). Sin embargo, Ōetsu Nimaiya puede intervenir para forjar una nueva Zanpakutō infinitamente cercana a la original.
Resurrección es el nombre de la liberación de la Zanpakutō de un Arrancar. Tras la liberación, el Arrancar volverá a su forma original. Solo en el caso de que hayan materializado sus habilidades en forma de espada, los Arrancar pueden desactivar el estado de Resurrección y volver a su apariencia normal. Si un Arrancar cambia de forma sin haber materializado su habilidad en una espada, su Zanpakutō no podrá restaurarse nunca más. Algunos Arrancar, al realizar la Resurrección, también pueden curar las heridas sufridas antes de la liberación.
La Medallización es una técnica utilizada por los Quincy para robar por la fuerza el Bankai de un Shinigami. En el instante en que se activa el Bankai, se puede robar utilizando un disco metálico circular llamado "Medallón".
Sin embargo, solo el Bankai de Ichigo Kurosaki no podía ser robado. La razón era que Ichigo estaba mezclado con el poder Hollow. Kisuke Urahara explicó que, dado que los Quincy no tienen ninguna tolerancia hacia los Hollow, la Medallización falló. Por lo tanto, ninguna Resurrección de los Arrancar fue robada.
En la segunda invasión, gracias al Medicamento Invadente creado por Urahara, los capitanes afectados se Hollowficaron temporalmente, anulando el robo, y todas las zanpakutō fueron recuperadas excepto "Zanka no Tachi", cuyo poseedor había muerto.
Benihime es la Zanpakuto de Urahara, la cual desarrolla sus técnicas mayormente a través de lo que aparenta ser una manipulación de sangre. Es un arma tremendamente versátil que actúa bajo todos los comandos de Urahara, ya sea con fines ofensivos o defensivos. Además, posee un Bankai de enorme poder que se encarga de manifestar la presencia femenina que yace durmiente en la espada. A través del Bankai, Benihime adquiere la capacidad de modificar cualquier entidad del mundo, inclusive seres vivos, haciendo que de nuevo sea muy versátil dada su utilidad para sanar, atacar o cualquiera que sea el fin. Benihime es una espada con una gran versatilidad.
Unohana es una de las capitanas más temibles en toda la historia de la Sociedad de Almas, de ahí que su transferencia de título a Zaraki no fuera menos bizarra. A través de Minazuki, Unohana adquiere un arma con extremas capacidades sanadoras y ofensivas. En su Shikai, Minazuki es una inofensiva criatura gigantesca utilizada principalmente para sanar, pero en su Bankai la cosa cambia. En este estado de liberación máxima, Minazuki se convierte en una espada increíblemente letal que responde perfectamente a las maniobras ofensivas de Unohana. Combinando las cualidades sanadoras y ofensivas de Minazuki, esta Zanpakuto tiene la capacidad de controlar la vida y la muerte como pocas. La sangrienta Minazuki tiene en su poder el destino de su oponente.
La Zanpakuto de Zaraki es una que siempre estuvo rodeada de misterio. En primera instancia se presentó como una espada maltrecha que, pese a ello, era capaz de competir de tú a tú con cualquier otra Zanpakuto de la Sociedad de Almas, fruto ello de la inmensa presión espiritual de Zaraki. No obstante, una vez que Zaraki logra descubrir el nombre de Nozarashi, esta revela que en su estado de Shikai puede convertirse en un hacha de dimensiones astronómicas capacitada para cortar incluso la realidad del espacio. Asimismo, las dimensiones de Nozarashi se reducen en la fase de Bankai, algo similar a lo que ocurre con el primer Bankai de Ichigo. Es así que Zaraki adquiere unas potentes modificaciones físicas que hacen que sus ataques se vuelvan mucho más devastadores de lo habitual. La brutal potencia ofensiva de Nozarashi es inigualable por la gran mayoría de Zanpakuto.
Katen Kyokotsu es definitivamente una de las Zanpakuto más únicas que presenta Bleach. Tanto en su estado base como en la liberación de Shikai se presenta como dos espadas distintas, en este último estado ampliando su tamaño y dando como lugar unas cimitarras gemelas. Al activar el poder del Shikai, Kyoraku establece una táctica ofensiva parecida a un equivalente de 'El Escondite Inglés', por el cual si su oponente le pierde de vista Kyoraku puede realizar un devastador ataque por sorpresa. Con la liberación del Bankai, Kyoraku desarrolla una técnica inevitable de varios pasos, con el último provocando que el oponente pierda literalmente la cabeza. Katen Kyokotsu es un par de espadas duales con un Bankai completamente inevitable.
Sayafushi es otra Zanpakuto bastante peculiar, destacando que en este caso no llegamos a ver ni el Shikai ni tampoco el Bankai de la espada en cuestión. Pese a ello, Nimaiya es capaz de demostrar todo su poder blandiéndola con normalidad. No es exagerado decir que Sayafushi seguramente cuenta con uno de los filos más afilados de todo el universo de "Bleach", puede que el que más (de ahí que no haya vaina que la pueda sostener), y además este no se desgasta jamás. A pesar de que Nimaiya considera su Zanpakuto como una especie de fracaso, se trata de una espada cuya capacidad ofensiva se interpreta como la máxima expresión de una katana.
Ni Shikai ni Bankai: Sayafushi se vale con su ridículamente afilado filo.
Zangetsu es una espada repleta de interrogantes. Son muchos los cambios que la Zanpakuto de Kurosaki sufre hasta alcanzar su estado definitivo, el cual conocemos en su forma liberada como un arma doble, teniendo así una espada pequeña y otra de grandes dimensiones. En este estado de Shikai, Ichigo puede combinar el poder de ambas espadas para disparar Getsuga Jūjishō, una versión mucho más potente de su tradicional Getsuga Tenshō. Por otro lado, a pesar de que el Bankai real de Ichigo sigue siendo un misterio hasta el día de hoy, lo único que se sabe con seguridad es que fue capaz de plantar la semilla del miedo en Yhwach. La forma real de Zangetsu da a Ichigo unas espadas dobles que pueden combinarse.
Shigarami es una Zanpakuto verdaderamente especial, basada sobre todo en las habilidades de Senjumaru como costurera. Esto se ve reflejado en el Shikai de su espada, que se transforma en una especie de aguja gigantesca utilizable tanto en calidad de espada como simplemente para tejer.